La frambuesa Valentina fue creada por cultivadores ingleses y es una variedad de fruto amarillo. Sin embargo, las bayas de esta variedad, fácil de cultivar y productiva, no son amarillas; su coloración combina tonos rosados y albaricoque.
Historia de la creación
La variedad Valentina fue desarrollada por obtentores británicos en 1994. Investigadores de la Estación Experimental de East Malling crearon esta nueva variedad mediante el cruce de plántulas de frambuesa amarillas y rosas (EM5588/81 x EM6225/11). La variedad no se comercializó hasta 2005.
Descripción de la variedad
Los arbustos son erectos, altos y vigorosos, alcanzando entre 2 y 2,5 m de altura. Los brotes son gruesos, con pocas espinas, y alcanzan entre 2 y 2,5 cm de diámetro. Las ramas laterales son largas, de hasta 1,2 m. El crecimiento de retoños y brotes de reemplazo es muy débil.
Descripción de las bayas
Las bayas son grandes y tienen un inusual color rosa albaricoque. Son de forma cónica redondeada y pesan entre 5 y 7 gramos cada una.
Propósito y sabor
Las bayas tienen un sabor dulce, casi como un postre, con muy poca acidez. Su aroma es muy intenso, similar al de las frambuesas. Algunos jardineros comentan que las bayas son excesivamente dulces, un dulzor que se mantiene independientemente del clima; incluso en veranos fríos y lluviosos, maduran tan dulces que resultan empalagosas.
Esta variedad tiene múltiples usos. Las bayas se pueden consumir frescas o utilizarse en postres y rellenos. También son excelentes para preparar compotas y todo tipo de conservas de invierno, como mermeladas y jaleas.
Características
Esta variedad tiene un periodo de maduración temprano. Este periodo depende de las condiciones climáticas específicas, por lo que la maduración de las bayas varía según la región. Por ejemplo, en la región de Moscú, las frambuesas Valentina maduran a finales de junio. Cuanto más al norte se encuentre la región, más se retrasa el periodo de maduración hacia el otoño.
Esta variedad se considera resistente a las heladas y productiva, llegando a producir hasta 5 kg de bayas por planta. Su capacidad de transporte es media, una característica común a todas las variedades amarillas.
Ventajas y desventajas
Antes de plantar frambuesas de color rosa albaricoque en tu jardín, conviene informarse sobre todas sus ventajas. También es útil conocer las desventajas y otras características de esta variedad, que pueden ser cruciales para algunos jardineros.
Ventajas:
Contras:
También cabe destacar que algunos jardineros no están satisfechos con el dulzor excesivo de las bayas, pero esto es subjetivo: cada uno elige su propia variedad. Si prefieres las frambuesas con un toque ácido, lo mejor es evitar la variedad Valentina por completo.
Seleccionar un sitio y preparar el suelo
La variedad Valentina es resistente y poco exigente, pero su rendimiento depende en gran medida de lo correcta que sea su plantación.
- ✓ Las plántulas deben tener al menos 3 brotes sanos con un grosor de 0,5 cm.
- ✓ El sistema radicular debe estar desarrollado, sin signos de pudrición o sequedad.
A qué prestar atención al plantar:
- La mejor época para plantar plántulas es otoño o primavera. Utilice únicamente material de plantación de alta calidad: plántulas sanas y fuertes con raíces bien desarrolladas.
- Para la plantación se utiliza una zona amplia, bien iluminada y ventilada. Esta variedad tolera la sombra parcial, pero esta puede afectar negativamente al tamaño de las bayas.
- Los mejores suelos para las frambuesas Valentina son ligeros, nutritivos, transpirables, con buena retención de humedad y ligeramente ácidos.
- El terreno se excava previamente, enriqueciendo el suelo con minerales y materia orgánica. Se añaden 20 litros de compost, así como 200 gramos de superfosfato y fertilizantes potásicos por metro cuadrado (durante la excavación).
Acerca del aterrizaje
Para cada plántula, se cavan hoyos de 50-60 cm de profundidad. La distancia entre hoyos adyacentes es de 100-150 cm. Las plántulas plantadas con técnicas estándar se riegan abundantemente con agua reposada y calentada por el sol, y luego se cubren con paja, turba, etc.
¿Cómo cuidarlo?
La calidad y cantidad de la cosecha dependen no solo de las condiciones de cultivo y las características de la siembra, sino también de la correcta y regular manera en que se cuida el cultivo.
Cómo cuidar las frambuesas Valentina:
- Esta variedad requiere mucha humedad y necesita riego aproximadamente una vez por semana. Reduzca la frecuencia de riego mientras maduran las bayas. Al igual que al plantarla, utilice agua tibia y reposada. Durante los periodos de calor y sequía, el riego debe ser más frecuente.
- La tierra, ligeramente seca tras el riego, se afloja con cuidado, procurando no dañar las raíces superficiales. Al mismo tiempo, se eliminan las malas hierbas.
- En primavera, se eliminan del frambuesal todas las ramas viejas y secas, así como los brotes innecesarios.
- Para sostener las ramas y asegurar la circulación del aire, se atan a espalderas. Esto no solo mantiene la forma de los arbustos, sino que también permite que la fruta reciba luz solar.
- La fertilización comienza al tercer año después de la siembra. Hasta entonces, las frambuesas se desarrollan perfectamente con el fertilizante colocado en el hoyo de plantación. Durante su crecimiento y fructificación, los arbustos de frambuesa requieren nitrógeno, fósforo, potasio y hierro.
- Los fertilizantes nitrogenados se aplican tres veces por temporada: la primera en mayo y luego a intervalos de dos semanas.
- La primera poda se realiza en primavera. Durante este periodo, se toman medidas sanitarias, incluyendo la eliminación de ramas congeladas o infestadas de plagas. La segunda poda se realiza después de la cosecha, eliminando los brotes de dos años.
- La poda de rejuvenecimiento se realiza cada tres años. Si no se podan, los arbustos de frambuesa pierden vigor gradualmente y dejan de dar fruto. La poda también evita que los arbustos crezcan demasiado densos.
Preparándonos para el invierno
La variedad Valentina es bastante resistente a las heladas, sobreviviendo fácilmente a temperaturas de hasta -30 °C. Sin embargo, los arbustos de frambuesa deben prepararse para el invierno siguiendo todas las recomendaciones, ya que en la mayoría de las regiones son posibles temperaturas más bajas, lo que podría provocar que los arbustos se congelen.
control de plagas y enfermedades
La variedad Valentina presenta una alta resistencia a hongos y otras infecciones de la frambuesa. Los problemas suelen deberse a la humedad prolongada y a malas prácticas agrícolas, especialmente a la combinación de ambas. Esta variedad es atacada con mayor frecuencia por pulgones y ácaros, que pueden controlarse con insecticidas comunes como Fufanon, Actellic o productos similares.
En condiciones desfavorables, las plantas pueden verse afectadas por antracnosis, moho gris y oídio. Para la fumigación se utilizan diversos fungicidas, como Oxychom, Fitosporin, caldo bordelés y sulfato de cobre.
Reproducción
Las frambuesas Valentina se propagan vegetativamente. Los esquejes se consideran el método más sencillo y eficaz. Esto permite la rápida obtención de nuevos arbustos que reproducen fielmente las características varietales de las plantas madre.
Recolección y almacenamiento
Las bayas se recolectan en época seca para que se conserven frescas durante más tiempo. Su madurez se determina por su color y la facilidad con que se desprenden de los tallos. El mejor momento para recolectarlas es por la mañana y por la tarde, cuando no están expuestas al calor intenso.
Las frambuesas cosechadas se enfrían inmediatamente para preservar su frescura y sabor. Si se dejan a temperatura ambiente, pueden agriarse, soltar jugo y echarse a perder. Por lo tanto, se colocan en el refrigerador durante unos minutos. Para su conservación a largo plazo, se introducen en una bolsa de plástico, se extrae el aire y se congelan. De esta forma, las frambuesas se pueden conservar durante varios meses.
Reseñas
La frambuesa Valentina encantará a los amantes de las variedades poco comunes. Si crees que las frambuesas deben ser increíblemente dulces y de un rojo intenso, esta variedad inglesa es para ti. Esta variedad de color rosa albaricoque necesita soporte de espaldera, pero en general es muy fácil de cultivar y productiva, lo que la convierte en una opción perfecta para cualquier jardín o huerto.






