La grosella rosa holandesa destaca por su excelente sabor, buena productividad y resistencia a las condiciones ambientales. Esta variedad es ideal tanto para jardineros principiantes como experimentados, ya que requiere mínimos cuidados y produce una cosecha constante. Es importante comprender el proceso de cultivo, sus ventajas y desventajas, e implementar prácticas agrícolas adecuadas.
Historia del origen
El único origen conocido de esta variedad es que se creó en los Países Bajos. Además de las grosellas rosas, también existen las variedades holandesa roja y holandesa blanca.
Descripción del arbusto
La planta es de tamaño mediano, alcanza una altura aproximada de 150 cm, con una copa rala y ligeramente extendida, y tallos poco densos. Otras características distintivas:
- Escapes – fuerte, liso, grueso, sin pubescencia, de color verde, en el que se aprecian pequeñas manchas rojas que con el tiempo se tornan de color marrón claro.
- Hojas - De 3 o 5 lóbulos, con una superficie verde lisa en el exterior y verde claro, ligeramente blanquecino en el interior, con poca pubescencia.
- Flores – Pequeñas, con forma de platillo, de color verde claro con inclusiones rosas y amarillas.
Características de las bayas
Los frutos cosechados se transportan en recipientes pequeños, ya que el transporte en recipientes más grandes puede provocar que algunos ejemplares se agrieten. El nombre de la variedad proviene del color rosado de las bayas cuando están maduras. Son de tamaño mediano, pesan menos de 1 g, son redondas y tienen una piel fina y transparente.
Características
La rosa holandesa es una variedad fácil de cultivar. Prospera tanto a pleno sol como en sombra ligera por la tarde. Un suelo fértil con la humedad adecuada es ideal para su fructificación. Se adapta bien a diversas condiciones de cultivo y climas.
Resistencia a la sequía, resistencia a las heladas
La principal característica de las grosellas es su gran resistencia al invierno. Sobreviven fácilmente a los duros inviernos bajo la nieve, pero pueden sufrir daños por las heladas durante el deshielo primaveral. Por ello, en primavera, los arbustos se cubren con una tela no tejida.
Las plántulas jóvenes se preparan para el invierno cubriéndolas con nieve o compost. Generalmente, no es necesario protegerlas durante el invierno, ya que las grosellas pueden soportar temperaturas de hasta -45 °C.
Este cultivo requiere riego regular, pero, a diferencia de las grosellas negras o blancas, es más resistente a la sequía. Sin embargo, la falta de agua prolongada puede provocar una reducción de la producción y frutos de menor tamaño.
Rendimiento de la variedad
Con los cuidados adecuados y en condiciones óptimas de cultivo, un solo arbusto puede producir de 6 a 9 kg de fruta. La fruta no se cae, no se sobrecalienta con el sol, no se encoge y permanece en los brotes durante mucho tiempo, adornándolos con sus hermosos racimos.
cualidades gustativas
Es agridulce, como todas las variedades de grosella, y tiene un aroma ligero y discreto. En su interior contiene pequeñas semillas y una pulpa jugosa. La fruta triturada es fácil de convertir en mermelada.
Propiedades valiosas de las bayas
Son muy valiosos debido a su excelente composición química. Contienen muchas sustancias beneficiosas para el organismo:
- Potasio – Hasta 275 mg por 100 g, ayuda a normalizar la función cardíaca.
- Calcio – 36 mg por 100 g, fortalece el sistema óseo.
- Fósforo – 33 mg por 100 g, ayuda a fortalecer el esmalte dental y participa en procesos metabólicos.
- Vitamina A (retinol) – 33 mg por 100 g, es un potente antioxidante.
- Vitamina C – 25 mg por cada 100 g, fortalece el sistema inmunitario. Si bien su contenido es menor que el de las grosellas negras, la variedad rosada no tiene nada que envidiar a las frambuesas en este aspecto.
Contiene otras vitaminas y microelementos esenciales para el organismo. Su alto contenido en pectina, que elimina las sales de metales pesados, hace que esta baya sea especialmente beneficiosa.
Ámbito de aplicación
Las grosellas holandesas son aptas tanto para el consumo en fresco como para su procesamiento. Son ideales para elaborar compotas, jaleas, conservas y mermeladas. Su piel es delicada, por lo que su transporte requiere un cuidado especial.
Maduración y fructificación
Esta variedad tiene un período de maduración medio: las bayas maduran casi simultáneamente, entre mediados y finales de julio. Los arbustos comienzan a producir su primera cosecha en el segundo año después de la plantación.
Polinización, período de floración
Es una especie autopolinizadora, por lo que no necesita otras variedades polinizadoras cerca para producir una cosecha. Esto la hace ideal para cultivar en jardines pequeños o cuando no es posible plantar varias variedades de grosella.
Almacenamiento y transportabilidad
Esta variedad, que se caracteriza por una vida útil media, requiere un manejo cuidadoso durante el transporte. Las bayas tienen una piel delicada y fina, lo que las hace más vulnerables a los daños, especialmente durante el transporte a larga distancia.
Requisitos de ubicación y suelo
Para un crecimiento y desarrollo óptimos, la planta requiere un lugar soleado protegido de vientos fríos y corrientes de aire. Alcanza su máximo rendimiento en suelos fértiles, por lo que conviene añadir fertilizantes orgánicos y minerales a los suelos pobres.
Evite plantar plántulas en zonas bajas o inundadas, ya que el exceso de humedad puede provocar la pudrición de las raíces y la muerte de la planta. Antes de plantar, enriquezca el suelo con estiércol o compost bien descompuesto y compuestos granulados de potasio y fósforo.
¿Dónde se puede cultivar?
La variedad Rosa Holandesa es fácil de cultivar y se adapta bien a diversas condiciones de cultivo y climas. Se cultiva con éxito en la mayoría de las regiones de Rusia, incluyendo los Urales, Siberia y el Cáucaso Norte, así como en Ucrania y Bielorrusia.
Características de las operaciones de siembra
Antes de comenzar a cultivar plantas, es importante que los jardineros principiantes se familiaricen con las recomendaciones para preparar y cultivar plántulas en tierra. Analicemos estos pasos con más detalle.
Elegir una ubicación
El cultivo puede crecer y desarrollarse en una amplia variedad de condiciones, pero para aumentar la productividad y prolongar el período de fructificación, elija un sitio teniendo en cuenta varias reglas:
- Coloca los arbustos en lugares soleados con una duración mínima de luz de al menos 12 horas al día.
- Un suelo seco, suelto y blando es ideal para la siembra. Si no se dan estas condiciones, prepare el suelo previamente: mezcle partes iguales de estiércol y compost, y luego extienda esta mezcla uniformemente sobre el suelo antes de labrarlo en otoño. Consumo por metro cuadrado: hasta 60 kg.
- Las grosellas no crecen bien en suelos muy ácidos. Para normalizar la acidez, añada unos 200 gramos de cal viva por metro cuadrado.
- La planta no tolera zonas con vientos fuertes y corrientes de aire.
Plante arbustos a lo largo de los caminos o cercas para protegerlos del viento y facilitar su mantenimiento.
fechas de siembra
La época óptima para plantar grosellas es el otoño. En esta época, es más fácil evaluar la calidad de las plántulas en función del estado de su follaje y sistema radicular.
Preparación del terreno
Esta es una de las etapas clave para el éxito en el cultivo de grosellas. Proporciona nutrientes al sistema radicular y crea las condiciones óptimas de iluminación y ventilación de los arbustos:
- Separe los hoyos de plantación aproximadamente 2,5 m. Cada hoyo debe tener entre 40 y 45 cm de diámetro y hasta 50 cm de profundidad. Retire con cuidado la capa superior del suelo.
- Afloje la tierra extraída y mézclela con una cantidad igual de humus o compost. A continuación, añada fertilizantes minerales: 200-250 g de superfosfato, 40 g de permanganato de potasio y 300-400 g de ceniza de madera tamizada.
- En zonas con suelo húmedo, coloque una capa de drenaje (de unos 10 cm de espesor) en el fondo del agujero. Para ello, utilice ladrillos rotos, piedra triturada u otro material adecuado.
- Mezcla bien la preparación resultante y rellena el hoyo con ella. Añade unos 30 litros de agua a cada hoyo y déjalo reposar durante dos semanas. Esto permite que la tierra absorba los nutrientes y se compacte.
- ✓ El pH del suelo debe estar entre 6,0 y 6,5 para una óptima absorción de nutrientes.
- ✓ La profundidad del agua subterránea debe ser de al menos 1,5 m para evitar la pudrición del sistema radicular.
El suelo enriquecido proporciona a las plántulas jóvenes los nutrientes necesarios durante los dos primeros años, lo que desempeña un papel decisivo en su crecimiento y en el establecimiento de futuras cosechas.
Selección de plántulas
Si no puedes cultivar tu propio material de plantación o dividir un arbusto, compra plantones en viveros o a vendedores de confianza. Criterios clave de selección:
- El rizoma debe estar ramificado y tener numerosas yemas. Si el sistema radicular es débil, consta de 1 o 2 raíces, o si las raíces están secas, quebradizas o dañadas por alguna enfermedad, no lo compre.
- Las raíces de un plantón de calidad se tratan con ceniza de madera o brea después de la poda. Si no se aplica ningún tratamiento, esto indica un cuidado insuficiente por parte del vendedor y las raíces pueden haberse secado.
- Los brotes deben ser firmes, jugosos, flexibles y estar libres de daños o signos de enfermedad. Suelen ser verdes con un ligero tono amarillento.
- Las plántulas deben estar limpias, sin signos de infecciones por hongos ni plagas, para no introducirlas en el jardín.
Una plántula de un año suele tener más de dos brotes de al menos 25 cm de largo y un sistema radicular fibroso desarrollado.
Instrucciones de siembra
Plante las grosellas en un día nublado o cubierto, sin viento fuerte, para reducir el estrés en las plantas. El calor intenso no es adecuado para este procedimiento.
Siga el proceso paso a paso:
- Cava un hoyo más profundo que la longitud del sistema radicular de la plántula. Coloca la tierra excavada sobre una lámina de plástico para facilitar su almacenamiento.
- Forma un pequeño montículo de tierra en el fondo del hoyo. Coloca la plántula sobre él, extendiendo las raíces uniformemente en círculo.
- Rellene con tierra suelta, compactando la tierra con el pie una vez que el agujero esté completamente lleno.
- Riega la planta con 20-30 litros de agua en pequeñas porciones para asegurar una humedad uniforme del suelo. Una vez que el agua se haya absorbido, aplica una capa de mantillo alrededor del arbusto para retener la humedad.
Poda los brotes jóvenes a 15 cm del suelo. Esto favorece un mejor enraizamiento y desarrollo de la planta. En primavera, la plántula comenzará a crecer con vigor gracias a su fuerte sistema radicular.
Cuidado de una plántula
La siembra es un paso importante, pero el cuidado adecuado y oportuno de las plantas es igualmente crucial. Este cuidado promueve un desarrollo saludable y aumenta los rendimientos futuros.
Guarnición
Existen dos tipos principales de poda para la grosella rosa holandesa. Veamoslos con más detalle:
- poda de otoñoRealice este procedimiento después de la fructificación y la caída de las hojas. En este momento, realice una poda sanitaria: elimine todos los brotes rotos, los dañados por enfermedades o plagas, así como las ramas que crecen hacia adentro. El centro del arbusto debe permanecer expuesto a la luz solar y bien ventilado.
- poda de primaveraLa poda principal se centra en dar forma a la copa y eliminar los brotes dañados tras el invierno. Después del primer invierno, se deben acortar una yema en el lado exterior para formar el arbusto en una bola compacta.
Cada año, agregue de 3 a 4 brotes fuertes para que en el quinto año su número llegue a 20. En el séptimo año, realice una poda de rejuvenecimiento, eliminando las ramas viejas y dejando brotes jóvenes y fuertes que producirán una cosecha el próximo año.
Los brotes nuevos no deben tocar el suelo ni cruzarse entre sí. Recórtelos por la mitad y elimine el resto, dejando 3 o 4 brotes nuevos.
Realice la poda sanitaria en cualquier época del año, especialmente si la plántula está afectada por alguna enfermedad.
Riego
Proporcione a la planta un riego moderado. Programe el riego principal para otoño y principios de primavera:
- Coloca un montículo de tierra alrededor del arbusto, cubriendo el diámetro de la corona, y retira la tierra con un rastrillo, apartándola de la plántula.
- Agregue los fertilizantes minerales necesarios y llene el hoyo con 50 litros de agua.
- Una vez absorbida la humedad, nivele el suelo y cubra el círculo alrededor del tronco del árbol con mantillo.
El acolchado ayuda a reducir la frecuencia de riego. Para prevenir enfermedades fúngicas y pulgones, puede instalar un sistema de riego por goteo. Esto garantizará una humedad uniforme del suelo y evitará la evaporación excesiva de agua.
Fertilizante superficial
Durante los dos primeros años tras la plantación, las grosellas no requieren fertilización adicional, ya que reciben suficientes nutrientes de la mezcla mineral preparada al plantarlas. A partir del tercer año, aplique fertilizantes básicos en primavera y otoño.
Calendario aproximado de fertilización:
- Primavera. Disuelva 100 g de estiércol de pollo seco en 10 litros de agua o agregue 70-80 g de nitrato de amonio debajo de cada arbusto.
- Verano. Para la fertilización foliar, prepare una solución de ácido bórico (2,5 g), sulfato de cobre (2 g), molibdato de amonio (3 g) y sulfato de zinc (3 g) por cada 10 litros de agua. Aplique a toda la planta.
En junio, utilice una mezcla de 1 litro de excremento de pájaro o gordolobo por cada 10 litros de agua. Haga un montículo de tierra y vierta la solución en él, luego rellénelo con agua tibia. - En otoño. Agregar fertilizantes orgánicos (hasta 20 kg por arbusto), superfosfato (100 g) y sulfato de potasio (50 g) antes del riego de invierno.
Alternar fertilizantes orgánicos y minerales cada 2-3 semanas. Aplicar 15 g de urea, 20 g de superfosfato y 15 g de sulfato de potasio debajo de cada planta.
Refugio para el invierno
La grosella Dutch Pink es una variedad resistente a las heladas que tolera bajas temperaturas. Sin embargo, en algunos casos, los arbustos requieren protección invernal.
- plántulas jóvenes, Si se planta en primavera u otoño, cúbralo con fieltro o tela de tejado vieja, fijando los bordes con estacas o tierra.
- plantas que han sufrido enfermedades Y aquellas que hayan perdido sus hojas en verano pueden estar debilitadas y mal preparadas para el invierno. Tras cubrirlas, sujételas con grapas metálicas y cúbralas con tela asfáltica, sellando los bordes con tierra.
En caso de heladas severas sin capa de nieve, existe riesgo de daños en los brotes frutales, lo que puede provocar la pérdida de la cosecha.
Cosecha y conservación de cultivos
Las bayas maduran todas a la vez, así que elige un día seco para recolectarlas. Recógelas en cajas pequeñas o recipientes planos para proteger su delicada piel. Después de la cosecha, a finales de julio, empieza a conservarlas, usándolas para mermeladas, conservas o compotas, mezcladas con otras bayas y frutas.
El invierno es la época ideal para disfrutar de las bayas frescas. Simplemente sepárelas en bolsitas y guárdelas en el estante inferior del refrigerador. De esta manera, podrá disfrutar de deliciosas compotas durante mucho tiempo y deleitar a su familia con grosellas en cualquier época del año.
Enfermedades y plagas
Las rosas holandesas tienen un sistema inmunológico fuerte, pero si no se cuidan adecuadamente, por ejemplo, con un riego insuficiente o la eliminación inadecuada de ramas enfermas, pueden volverse vulnerables. Las deficiencias nutricionales, el hacinamiento o la falta de medidas preventivas pueden debilitar su sistema inmunológico.
Plagas
El cultivo puede ser atacado por diversos insectos: moscas sierra de la baya, pulgones de las agallas, gusanos de cristal, ácaros (arañas y ácaros de los brotes), polillas de la grosella, orugas, polillas y enrolladores de hojas. Para controlarlos, trate las plantas con insecticidas de contacto y sistémicos.
Medicamentos eficaces:
- Actellic;
- Karbofos;
- Vofotox;
- Rovikurt;
- Fosfamida;
- Metáforas.
Las medidas preventivas con Fitosporin o Fitoverm son útiles. El cuidado oportuno de las plantas y los tratamientos regulares ante los primeros signos de daño ayudarán a mantenerlas sanas y evitarán la necesidad de utilizar productos químicos costosos.
Enfermedades
Las grosellas son susceptibles a las siguientes enfermedades peligrosas: antracnosis, mancha blanca, oídio, mancha foliar porosa, mosaico estriado, clorosis, marchitamiento de brotes por Nectria, roya de la copa y moho gris. Para combatirlas, utilice fungicidas de contacto.
- Pico Abiga;
- Cuprozán;
- Capitán;
- Topsin-M;
- Fundazol;
- Hamicin;
- azufre coloidal;
Siga las instrucciones del envase y trate toda la planta y el suelo entre las hileras. Retire inmediatamente los brotes y hojas afectados, quemándolos para eliminarlos de la zona.
Métodos de reproducción
Puedes aumentar el número de arbustos en tu jardín. Existen varios métodos para propagar las grosellas rosas:
- seminal;
- esquejes;
- capas;
- dividiendo el arbusto.
El método más sencillo y eficaz es la propagación por esquejes. Seleccione esquejes de un año de edad de ramas fuertes y sanas y plántelos en un lecho preparado. Mantenga la tierra húmeda y suelta con regularidad, y una vez enraizados, trasplante los esquejes a su ubicación definitiva.
Para propagar por acodo, seleccione brotes flexibles, dóblelos hacia el suelo y fíjelos en hoyos previamente cavados con grapas metálicas, atando las puntas a estacas. En otoño, trasplante los brotes a una nueva ubicación.
Si necesita replantar sus arbustos, desentierre con cuidado los arbustos después de regarlos bien, divida el sistema radicular en varias secciones y plántelos en su nueva ubicación. Las plántulas con brotes jóvenes enraízan mejor.
Ventajas y desventajas
Antes de cultivar una planta, revise cuidadosamente sus ventajas y desventajas para evitar posibles dificultades. Las principales ventajas de la variedad de grosella roja Dutch Pink son las siguientes:
Entre sus desventajas se incluyen una resistencia invernal promedio y una posible susceptibilidad a enfermedades y plagas si no se cuidan adecuadamente.
Reseñas
Las grosellas rosas holandesas son muy apreciadas por su fácil cultivo y el excelente sabor de sus frutos. Esta variedad se caracteriza por su buena productividad, tolerancia a la sequía y por el atractivo porte de sus arbustos. Este cultivo requiere condiciones de cultivo cuidadosas para garantizar cosechas abundantes y fruta de alta calidad.






