La grosella Obilnaya es una variedad popular y muy apreciada, valorada por los jardineros por su excelente sabor, buena producción y resistencia. Sus bayas negras de tamaño mediano, con un sabor agradablemente dulce y un rico aroma, la convierten en una excelente opción tanto para el consumo personal como para la conservación durante el invierno. Un cuidado adecuado es fundamental.
Características de la variedad
La principal ventaja de esta variedad es su gran resistencia al frío invernal. Los arbustos pueden soportar temperaturas de hasta -35 °C, lo que permite su cultivo exitoso en diversos climas. La fructificación se produce casi simultáneamente a mediados de julio.
Esta variedad es famosa por su alta productividad, que garantiza una cosecha constante incluso en condiciones climáticas adversas. Un solo arbusto produce un promedio de 2,5 a 4 kg de bayas cuando se siguen todas las recomendaciones de cultivo. En suelos fértiles y con los cuidados adecuados, esta cifra puede alcanzar los 5,5 kg.
Aspecto del arbusto, bayas, sabor
La grosella negra Obilnaya es una variedad popular con múltiples usos. Se caracteriza por su porte semi-extendido y puede alcanzar hasta 2 m de diámetro y una altura aproximada de 1,2 m. Sus hojas verdes, de tamaño mediano, se distribuyen con bastante densidad por toda la planta.
Los frutos son de tamaño mediano y color oscuro. Su piel es gruesa, lo que los hace resistentes a los daños durante el transporte a larga distancia. Las bayas tienen un sabor dulce y un aroma agradable.
Cuidado y cultivo
Las grosellas son una planta fácil de cultivar que puede dar una cosecha abundante si se plantan y cuidan adecuadamente. Siga estas pautas básicas:
- Esta planta prefiere zonas bien iluminadas, pero también puede crecer en semisombra. Para una óptima fructificación, elija un lugar donde el arbusto reciba suficiente luz solar durante todo el día. El lugar debe ser soleado, preferiblemente con al menos 6 horas de sol diarias.
- El sitio debe protegerse de los vientos fuertes, especialmente en invierno. Se prefieren suelos francos ligeros y fértiles con una reacción neutra o ligeramente ácida (pH 6-7).
- Antes de plantar el plantón, prepare bien el suelo. Cave la zona a una profundidad de 30-40 cm, eliminando todas las malas hierbas. Añada fertilizante orgánico (humus o compost) a razón de 4-5 kg por metro cuadrado. Incorpore superfosfato y fertilizantes potásicos.
- Si el suelo es pesado y propenso al encharcamiento, agregue arena o grava fina para mejorar el drenaje.
- ✓ El nivel de pH del suelo debe estar estrictamente dentro del rango de 6-7; para una medición precisa, utilice un medidor de pH.
- ✓ La profundidad de la capa fértil debe ser de al menos 40 cm; si es insuficiente, agregue humus o compost.
Las plántulas deben estar sanas, con un sistema radicular fuerte y sin signos de enfermedad o daños. Plantar en primavera u otoño.
Algoritmo paso a paso:
- Cava un hoyo de unos 40-50 cm de profundidad y diámetro.
- Coloca la plántula en el hoyo de manera que el cuello de la raíz quede al nivel del suelo. Cubre las raíces con tierra, compactándola suavemente para eliminar las bolsas de aire.
- Humedezca generosamente el arbusto con agua tibia y reposada.
Un cuidado adecuado y regular permitirá que la planta prospere y produzca una cosecha abundante. Siga las prácticas agrícolas estándar:
- Riego. Las grosellas requieren riego regular, especialmente durante la floración y la fructificación. Vierta agua tibia y reposada debajo de las raíces.
- Fertilizante superficial. En primavera, tras el deshielo, utilice fertilizantes nitrogenados para favorecer un crecimiento vigoroso. En verano, aplique fertilizantes complejos con fósforo y potasio para mejorar la producción.
- Guarnición. Realice la poda sanitaria anual: elimine las ramas viejas, enfermas y débiles. Acorte los brotes jóvenes para estimular la ramificación y la formación de nuevos frutos.
- Acolchado. El mantillo hecho de paja, serrín o humus ayudará a retener la humedad en el suelo y a prevenir el crecimiento de malas hierbas.
- Protección contra plagas y enfermedades. Realice tratamientos preventivos contra las principales enfermedades e insectos, como pulgones, antracnosis y septoriosis. Inspeccione periódicamente los arbustos para detectar signos de daños y actúe según sea necesario.
Evite plantar plántulas de grosella en el mismo lugar durante más de 3 o 4 años para prevenir la acumulación de patógenos en el suelo. Durante el invierno, elimine las ramas viejas y débiles, así como los brotes dañados por las heladas.
Reseñas
La grosella de Obilnaya es una excelente adición a cualquier jardín gracias a su alta producción, facilidad de cultivo y deliciosas bayas. Elegir el lugar adecuado para plantarla, regarla con regularidad, fertilizarla y podarla a tiempo le ayudará a cultivar arbustos sanos y disfrutar de sabrosas bayas cada temporada.





