La grosella rosa es una de las variedades más interesantes y singulares. Sus bayas rosadas, su delicado sabor y su alta resistencia a las enfermedades la convierten no solo en una variedad atractiva para los jardineros, sino también en una excelente opción para elaborar conservas hermosas y deliciosas. Es importante comprender las características de esta variedad, sus ventajas y desventajas, y seguir los cuidados adecuados.
Historia de la creación de la variedad
Desarrollada en el Instituto Panruso de Investigación para la Selección de Cultivos Frutales, las mejoradoras Bayanova y Golyaeva utilizaron las subespecies Chulkovskaya y Rosa Chair para crearla.
Descripción
Este cultivo atrae más la atención que las variedades rojas o negras más comunes, y su sabor es particularmente delicado. Para cultivar este arbusto en su jardín, es importante elegir la variedad adecuada. Los jardineros experimentados recomiendan elegir variedades de bajo mantenimiento, como la grosella rosa.
Planta
Los arbustos son de crecimiento suave, densidad media y alcanzan una altura de aproximadamente 1,5 m, clasificados como de tamaño mediano. Otras características distintivas:
- Escapes – Liso, de grosor medio, mate, de color verde.
- Hojas - pequeño, de cinco lóbulos, de color verde brillante o verde oscuro.
- Floración – acompañada de pequeñas flores en forma de platillo de un tono pálido.
Las bayas se encuentran en penachos con densidad moderada, y su longitud junto con el pecíolo es de unos 8 cm.
Fruta
La principal característica de esta variedad son sus bayas: redondas, de tamaño mediano y rosadas, con un peso de entre 0,5 y 0,8 gramos cada una. Su sabor es excelente: la fruta tiene un dulzor refrescante y natural, similar al de un postre. La pulpa presenta un ligero tono rosado.
Características de la variedad
Las rosas se distinguen por su gran resistencia al frío invernal, lo que las hace aptas para el cultivo incluso en regiones frías. La planta presenta buena resistencia a la mayoría de las enfermedades, pero puede ser susceptible al oídio y la antracnosis, aunque es resistente a la septoriosis. Es susceptible al ataque de pulgones de la agalla roja.
Las grosellas destacan por su excelente productividad: un solo arbusto produce aproximadamente entre 10 y 12 kg, y una hectárea hasta 99,8 quintales. Además, su rendimiento estable se mantiene tanto a pleno sol como en semisombra, y las condiciones climáticas apenas influyen en la producción, lo que hace que esta variedad sea apta para su cultivo en cualquier región de Rusia.
Composición y propiedades beneficiosas
Esta variedad posee muchas propiedades beneficiosas, debido a su rica composición química:
- El contenido de vitamina C fortalece el sistema inmunológico, ayuda a combatir los resfriados y aumenta la resistencia general del cuerpo a las infecciones.
- La presencia de sustancias activas P ayuda a mejorar el estado del sistema cardiovascular, fortaleciendo las paredes de los vasos sanguíneos y reduciendo el riesgo de daños.
- Las pectinas ayudan a limpiar el organismo, eliminando sustancias nocivas y mejorando la digestión.
- Los azúcares contenidos en las bayas no solo les dan un sabor dulce, sino que también proporcionan energía fácilmente digerible.
- Los microelementos (fósforo, magnesio, sodio, cloro, azufre y aluminio) contribuyen al metabolismo, al funcionamiento del sistema nervioso y al funcionamiento general del organismo.
Durante el tratamiento térmico se conservan las sustancias beneficiosas, por lo que las grosellas se pueden utilizar en preparaciones manteniendo sus valiosas cualidades.
Ventajas y desventajas
Antes de plantar un cultivo en tu jardín, examina cuidadosamente sus ventajas e inconvenientes. Las grosellas rosas tienen muchas ventajas:
Peculiaridades del cultivo de rosas
Para un cultivo exitoso, es importante considerar algunos puntos. Siga estas recomendaciones:
- Seleccionar una ubicación. Los arbustos crecen bien tanto a pleno sol como en semisombra. Para obtener la máxima producción, elija lugares bien iluminados. Las plantas necesitan espacio, por lo que el lugar debe estar protegido de vientos fuertes y corrientes de aire.
Las tierras bajas con alta humedad en el suelo y agua estancada no son adecuadas para esta variedad. - Selección de una plántula. Adquiera material de siembra de 1 a 2 años de edad con raíces bien desarrolladas. El sistema radicular debe ser fuerte, sin daños ni signos de pudrición, y de 15 a 20 cm de largo. Inspeccione los brotes: deben estar sanos y las yemas verdes.
- Preparación del terreno. Esta planta prefiere suelos ligeramente ácidos o neutros; si el suelo es demasiado ácido, añada cal o ceniza de madera. Prepare la tierra previamente, retirando las malas hierbas.
Dos o tres semanas antes de plantar, prepare los hoyos para que la tierra se asiente. El tamaño del hoyo es de 40 x 40 x 40 cm. Añada al fondo una mezcla de compost (unos 5 kg), superfosfato (100 g) y sal de potasio (30 g). Esto proporcionará a la planta los nutrientes necesarios para sus primeros años de crecimiento.
- ✓ Presencia de al menos 3 raíces principales con una longitud de 20 cm.
- ✓ Sin daños mecánicos en la corteza ni en las raíces.
- ✓ Los suelos son preferiblemente francos o arenosos con un pH de 6,0 a 6,5.
Algoritmo paso a paso:
- Riega el agujero abundantemente y deja que el agua penetre.
- Coloca las raíces de la plántula en el hoyo con un ángulo de 45° para un mejor enraizamiento. Colócalas a 5-6 cm por debajo del cuello de la raíz.
- Rellene cuidadosamente con tierra, compactándola para que no queden bolsas de aire alrededor de las raíces.
- Humedezca la planta con 5-7 litros de agua.
Cubre el suelo con una capa de mantillo (humus, turba o serrín) para retener la humedad y protegerlo contra las malas hierbas.
matices del cuidado
El cuidado de las grosellas implica seguir las prácticas agrícolas habituales. La planta requiere un riego moderado pero regular. Riegue directamente en las raíces, evitando mojar las hojas para prevenir enfermedades fúngicas.
Los principales periodos que requieren especial atención al riego:
- Después de la floración – para la formación de ovarios;
- Durante el crecimiento de las bayas – para verterlas;
- Después de la cosecha – para restaurar la fuerza de la planta.
Para un buen crecimiento y rendimiento, fertilice las grosellas varias veces por temporada:
- En primavera (Abril). Utilice fertilizantes nitrogenados, como el nitrato de amonio (20-30 g por arbusto), para estimular el crecimiento de brotes y hojas.
- Durante el período de floración. Agregue materia orgánica (por ejemplo, una solución de gordolobo o estiércol de pollo en una proporción de 1:10) o fertilizantes minerales complejos.
- Después de la cosecha (finales de julio-principios de agosto). Agregue fertilizantes de fósforo y potasio (30-40 g de superfosfato y 20-30 g de sal de potasio por arbusto) para fortalecer la planta antes del invierno.
La poda ayuda a crear un arbusto sano, mejora la producción y facilita el mantenimiento. En primavera, realice una poda sanitaria, eliminando todos los brotes dañados, secos y enfermos. En otoño, realice una poda de formación: elimine las ramas viejas (de más de 5 o 6 años) y deje no más de 15 o 20 brotes jóvenes y fuertes.
La planta es resistente al invierno, pero en regiones particularmente frías se recomienda protegerla: antes del invierno, cubra la zona radicular con una capa de 5-10 cm de humus o turba. En inviernos muy duros, ate los arbustos con ramas de abeto o cúbralos con agrofibra para evitar que las heladas dañen los brotes.
¿Qué enfermedades y plagas pueden afectarlo?
A pesar de la fuerte resistencia de los arbustos, si no se cuidan adecuadamente, pueden ser susceptibles a enfermedades y plagas. Es importante actuar con prontitud.
| Enfermedad/Plaga | Síntomas | Medidas de control |
| Oídio | Recubrimiento blanco en todas las partes, resequedad y deformación de las hojas. | Rociar con una solución fungicida (por ejemplo, Topaz o Fundazol), tratar los arbustos con una infusión de ceniza o soda. |
| antracnosis | Aparecen manchas marrones en las hojas. Estas se van uniendo gradualmente, provocando que se caigan. | Eliminación de las partes afectadas, uso de caldo bordelés o preparados que contengan cobre. |
| Septoria | Manchas blancas circulares con un borde oscuro en las hojas, que provocan su marchitamiento. | Utilización de un 1% de caldo bordelés, eliminación oportuna de las zonas dañadas de la planta. |
| pulgón de la agalla roja | Enrojecimiento e hinchazón en la parte superior de las hojas, crecimiento lento de los brotes. | Rociar los arbustos con insecticidas (Actellic, Confidor). Una solución jabonosa o una infusión de ajo también son eficaces. |
| ácaro araña | Aparición de una fina telaraña en hojas y brotes, que se amarillean y se desprenden. | Tratamiento con acaricidas (Fitoverm, Actellik), uso de infusiones de ajo o cáscara de cebolla. |
| Mosca sierra | Las larvas roen las hojas, dejando solo las nervaduras. | Recolección manual de larvas, uso de insecticidas (por ejemplo, Intavir). |
Cosecha y almacenamiento
Las grosellas rosas comienzan a madurar entre mediados y finales de julio, según las condiciones climáticas. Recójalas cuando tengan un color rosa intenso y estén ligeramente blandas al tacto. Recójalas a mano, separándolas con cuidado de los racimos para evitar dañarlas.
Consejos útiles:
- Es posible que los frutos no maduren al mismo tiempo, por lo que conviene cosecharlos varias veces, comenzando por los ejemplares más maduros.
- Conserva la cosecha en un lugar fresco (entre 0 y 2 °C) durante 3-5 días. Para ello, coloca la fruta en un recipiente con orificios de ventilación (cestas o cajas de plástico).
- Para conservarlas durante más tiempo, congélelas. Lávelas bien, séquelas y extiéndalas en una bandeja en una sola capa para que no se peguen. Una vez congeladas, transfiéralas a bolsas o recipientes. La fruta congelada conserva su sabor y valor nutricional hasta por 10-12 meses.
- Para preparar conservas de invierno (como mermeladas o compotas), utilice grosellas en diversas recetas. Retire bien los tallos y lave las bayas. Conservarlas es sencillo, ya que mantienen bien su textura durante el tratamiento térmico.
- Las grosellas secas conservan muchos de sus nutrientes beneficiosos. Para ello, séquelas a la sombra o en un deshidratador a temperaturas de hasta 50 °C. Guárdelas en recipientes herméticos en un lugar seco y oscuro.
La temperatura óptima para almacenar bayas frescas es de 0 a 2 °C, mientras que para las congeladas, debe descender hasta -18 °C. La humedad no debe superar el 85 % para evitar la aparición de moho y la putrefacción.
Reseñas
La grosella rosa no solo embellece el jardín, sino que también proporciona deliciosas y saludables bayas. Su fácil cultivo, resistencia a las enfermedades y excelente sabor la convierten en la opción perfecta para cualquier jardinero. Con los cuidados adecuados, disfrutará de una abundante cosecha y de una larga conservación.



