Si sus uvas no crecen, ya sean plántulas jóvenes o vides maduras, es importante encontrar la causa del retraso lo antes posible y tomar medidas correctivas. Ignorar el problema puede provocar la pérdida de la cosecha, enfermedades e incluso la muerte de las vides.
¿Por qué crecen mal las uvas y cómo se puede solucionar el problema?
La vid se cultiva tradicionalmente en regiones con climas favorables. Este cultivo requiere calor, sol y suelo fértil para su crecimiento y fructificación. Las condiciones desfavorables y las malas prácticas agrícolas provocan que la vid se estanque y deje de dar fruto.

Existen muchas razones por las que el crecimiento de la vid puede verse afectado. Es importante determinar primero por qué las uvas no crecen; de lo contrario, cualquier medida que se tome será ineficaz.
| Nombre | Requisitos de iluminación | Requisitos del suelo | resistencia a enfermedades |
|---|---|---|---|
| Calidez y luz | Alto | Promedio | Promedio |
| Suelo y siembra | Promedio | Alto | Alto |
| Riego | Bajo | Alto | Bajo |
| Deficiencias nutricionales | Promedio | Alto | Promedio |
Calidez y luz
Las vides prefieren las zonas soleadas, por lo que está terminantemente prohibido plantarlas en la sombra. El mejor lugar para plantarlas es una parcela orientada al sur. Requieren mucha luz y espacio; no toleran la plantación densa.
Cómo proporcionar a las uvas la cantidad óptima de calor y sol:
- Para mejorar el microclima en los viñedos, se plantan cerca de muros de piedra orientados al norte para evitar que les dé el sol. También se pueden plantar cerca de la pared de una casa o de una cerca de piedra; otra opción es cubrir el suelo con tela asfáltica.
- Puedes calentar la tierra alrededor de tus viñas usando "estufas de botella". Para hacerlas, coloca botellas de vidrio a lo largo de las hileras. Presiónalas contra la tierra hasta dos tercios de su altura, con el cuello hacia abajo. Estas "baterías" calientan la tierra, permitiendo que las raíces de la vid absorban más calor.
- Para que las uvas crezcan bien, debe haber al menos 1 metro de distancia entre las plantas. Las vides no deben quedar a la sombra de otras plantas, edificios o estructuras.
- Las vides jóvenes no toleran bien los vientos fríos del norte. Si existe riesgo de fuertes vientos del norte, es necesario protegerlas con una pantalla improvisada.
Suelo y siembra
En regiones con inviernos duros, los jardineros, para mayor seguridad, plantan los plantones de vid a 70-80 cm de profundidad, pero esto afecta negativamente a su crecimiento.
Cómo evitar problemas al aterrizar:
- Para evitar cavar demasiado profundo, se puede añadir turba o compost a los hoyos de plantación hasta una profundidad de 40-50 cm. El aporte de materia orgánica estimula la actividad del suelo en primavera, lo que favorece un crecimiento y desarrollo más vigoroso de las vides.
- Para evitar que las vides se congelen o se forme hielo en ellas durante el invierno, se desatan las vides de los enrejados y, dobladas sobre la superficie de los bancales, se cubren con tierra y se espolvorean con hojas secas.
Riego
El régimen y la cantidad de riego influyen significativamente en el crecimiento y el rendimiento de la uva. Este cultivo no tolera la sequía ni el exceso de riego.
Cómo regar las uvas para que crezcan bien:
- Durante el primer año de vida, las vides se riegan en surcos excavados a 30 cm del diámetro del tronco. La cantidad de agua recomendada durante este período es de 10 a 15 litros.
- En el segundo año, las vides reciben el doble de agua: 20 litros por vid. Pero en el tercer año, la cantidad se reduce a 5-7 litros.
- Para evitar que las vides se atrofien, pierdan la fruta o sean susceptibles a enfermedades fúngicas, riegue las uvas únicamente con agua reposada y calentada por el sol. Está terminantemente prohibido regar con agua fría, sobre todo durante los días más calurosos del verano.
- Se recomienda regar las uvas abundantemente pero con poca frecuencia: una o dos veces al mes, según las precipitaciones. Regarlas poco y con demasiada frecuencia retrasará su crecimiento, mientras que el exceso de agua puede provocar la pudrición de la raíz y enfermedades fúngicas.
- Después del riego, tan pronto como la tierra se seque un poco, es esencial aflojarla.
Deficiencias nutricionales
La falta de nutrientes puede provocar un crecimiento atrofiado. Las uvas requieren mucho fertilizante —orgánico y mineral— para formar racimos de bayas. Una deficiencia en cualquiera de estos elementos puede ocasionar problemas de desarrollo y un crecimiento atrofiado.
Deficiencia de elementos y reacción de la uva:
- nitrógeno - el crecimiento se ralentiza, las hojas se vuelven pálidas, pequeñas y se caen mucho antes del otoño;
- potasio - aparece un borde marrón a lo largo de los bordes de las hojas, los brotes se secan;
- fósforo — el crecimiento de los arbustos se ralentiza, las hojas se oscurecen y se marchitan;
- magnesio - Aparecen manchas amarillentas en las hojas;
- manganeso — provoca el amarilleamiento y la caída de las hojas, y el retraso del crecimiento.
- ✓ Las manchas amarillas entre las nervaduras de las hojas indican una deficiencia de magnesio.
- ✓ Los bordes marrones en las hojas indican una deficiencia de potasio.
Si el retraso en el crecimiento se debe a una deficiencia de nutrientes, no aplique fertilizante sin control. Para evitar la sobrefertilización, siga la dosis recomendada. Lo mejor es usar fertilizantes complejos que contengan todos los elementos vitales: nitrógeno, potasio y fósforo.
Plagas y enfermedades
Uno de los mayores desafíos en el cultivo de la vid es su escasa resistencia a las enfermedades y las numerosas plagas que pueden causar daños significativos a las vides. Como resultado, las plantas enferman, se atrofian y no producen fruta.
Enfermedades y plagas que provocan retraso en el crecimiento y medidas para controlarlas:
- Áfido. Son pequeños insectos que chupan la savia de las hojas y los brotes. Se asientan en colonias en el envés de las hojas. Al succionar la savia, los pulgones debilitan la vitalidad de la planta. El daño puede ser tan grave que la planta primero se seca y luego muere.
Para controlar los pulgones se utilizan insecticidas especiales. El mejor producto es Actellic. Elimina los pulgones de la vid en dos horas y previene la reinfestación. - Ácaro araña. Este pequeño insecto chupador se identifica por las manchas y protuberancias que presenta en las hojas. En los brotes y el envés de las hojas aparece una fina telaraña. En los arbustos infestados por el ácaro, el crecimiento de los brotes jóvenes se ralentiza.
En cuanto se detecten los primeros signos de ácaros, se deben rociar los viñedos con Actellic, Akarin o Apollo. - Moho. Esta enfermedad se produce por exceso de riego o lluvias intensas. Las plantas afectadas se marchitan y pierden las hojas. Rociar con una solución de permanganato de potasio (una cucharadita diluida en 10 litros de agua) puede ayudar a eliminar el problema.
Este remedio también puede utilizarse con fines preventivos. - Podredumbre gris. Esta enfermedad afecta a las hojas y los brotes, provocando que partes del arbusto se pudran y se caigan. La enfermedad no solo retrasa el crecimiento, sino que también ocasiona pérdidas en la cosecha. En verano, las bayas también pueden verse afectadas por la pudrición, lo que contribuye a las pérdidas de la cosecha.
Combaten la podredumbre, así como otras enfermedades fúngicas, con preparados especiales: Topsin o sus análogos. O Rocía los arbustos con sulfato de cobre común. - Virus de nodo corto. Su presencia se identifica por manchas amarillas en las hojas. Una característica de esta enfermedad viral es el olor desagradable que emana de las manchas. Estas se engrosan gradualmente y las hojas se deforman y se caen, como consecuencia del deficiente desarrollo de las raíces.
Si los arbustos están infectados con el virus, todas las partes afectadas deben podarse y quemarse. No existe cura para el virus.
Congelación
La detención del crecimiento puede deberse a la congelación de la vid. Las uvas, al menos la mayoría de las variedades, no toleran bien las heladas. Un aislamiento deficiente o nulo, las heladas intensas y los inviernos con poca nieve son factores que pueden provocar la congelación de las vides, sus raíces y las yemas frutales.
Cómo comprobar si una vid está congelada:
- Desinfecta un cuchillo de jardín afilado.
- Realiza un corte a lo largo de la vid - 1-2 cm.
- Inspecciona la rama. Si está marrón, la planta ha sufrido graves daños por heladas.
- Corta los brotes dañados desde la base.
Recomendaciones de jardineros experimentados
El cultivo de la vid exige una atención meticulosa y reflexiva por parte de los jardineros, así como conocimientos y el cumplimiento de las prácticas agrícolas. Para garantizar una cosecha productiva sin dañar las vides, es necesario tener en cuenta numerosos factores, desde las características de la variedad de uva hasta las condiciones climáticas.
Consejos de viticultores experimentados para jardineros principiantes:
- Plante los plantones de vid únicamente en zonas bien iluminadas y prepare la tierra en otoño cavándola con cuidado. Una buena labranza destruirá las larvas y los huevos de las plagas; si llegan a la superficie, morirán congelados durante el invierno.
- Al replantar viñas, asegúrese de fertilizarlas con fertilizantes de potasio y nitrógeno. Esto fortalecerá las plantas y acelerará su crecimiento.
- Antes de plantar los plantones de vid, trate el suelo con una solución débil de permanganato de potasio y agregue humus (5 litros por metro cuadrado).
- Utilice activadores de crecimiento especiales; no solo estimulan el desarrollo de las vides, sino que también reducen el riesgo de enfermedades.
- Al aplicar cualquier fertilizante o tratamiento, siga estrictamente las instrucciones del producto específico; una sobredosificación, al igual que una dosis insuficiente, puede afectar negativamente el desarrollo del cultivo.
¿Qué hacer si las plántulas no crecen?
Existen diversas tecnologías para estimular el crecimiento de la vid. En muchas regiones con climas rigurosos, este cultivo se utiliza principalmente como planta ornamental, trepadora. Sin embargo, con un poco de esfuerzo, se puede lograr una cosecha bastante abundante.
Tecnologías de plantación recomendadas
Para asegurar que las plántulas crezcan rápidamente, deben plantarse utilizando técnicas específicas. Una plantación incorrecta retrasará el crecimiento de la planta joven, afectará negativamente su desarrollo y rendimiento, e incluso puede provocar su muerte.
Tecnologías clave:
- Esquejes chinos. A principios de primavera, los brotes de vid —tallos perennes— se entierran en la tierra dejando las puntas ligeramente por encima de la superficie. Durante el verano, las plántulas echarán raíces y sus yemas producirán brotes que también enraizarán.
La primavera siguiente, las ramas se reparten equitativamente entre los brotes enraizados. Las vides que han echado raíces se desentierran y se replantan. Básicamente, durante la primera primavera, el jardinero forma «nidos» donde crecen los nuevos brotes.
En este caso, las mangas desempeñan el papel de plantas madre, que nutren y fortalecen la vid en crecimiento.
- Capas en recipientes. Para plantar, utilice un esqueje: un vástago con 2 o 3 yemas. Plántelo en un recipiente ancho lleno de tierra fértil, como una botella de plástico. Tome dos recipientes de este tipo, corte la parte superior de uno y haga 5 o 6 agujeros en el fondo con un punzón para el drenaje.
El recipiente se llena con una mezcla de arena, tierra y escoria gruesa. Tras la siembra, la plántula se riega con agua tibia y se cubre con otra botella. Esta última se corta por la base y se coloca sobre la primera. Esto crea un ambiente húmedo en el que el esqueje enraizará y crecerá rápidamente.
Se desenrosca el tapón para evitar que el aire se estanque en las botellas.
- Plantar en tierra. Los esquejes se pueden plantar directamente en la tierra. Antes de plantarlos en otoño, se remojan en agua durante 24 horas y luego se entierran completamente en tierra suelta y ligera, con una ligera inclinación.
Si la plantación se realiza en primavera, los esquejes se sumergen en agua derretida. Cuando brotan, los esquejes secos recuperan su humedad y están listos para crecer; entonces se entierran en la tierra. Se construye un pequeño invernadero de plástico sobre las plantas para protegerlas del viento, el sol y el frío.
Métodos para activar el crecimiento de plántulas
Las plántulas jóvenes, incluso las plantadas siguiendo estrictamente las instrucciones, a menudo presentan retraso en el crecimiento. En este caso, es importante determinar la causa del retraso y corregirla.
Cómo estimular el crecimiento de las plántulas:
- Salinización del suelo. Este problema se puede identificar visualmente. El suelo contaminado con sal se vuelve blando después del riego y, después de un par de días, se endurece hasta el punto de que es difícil deshacerlo con una pala.
La aplicación de yeso al suelo ayuda a solucionar estos problemas. Se incorpora al suelo y se riega abundantemente. La sal se lixivia gradualmente y los suelos no recuperan su estado normal hasta después de 5 o 6 años. - Falta de humedad. Las plántulas secas no se desarrollan. Para estimular su crecimiento, aumente la frecuencia de riego a 1 o 2 veces por semana. Continúe regando con frecuencia hasta que los brotes comiencen a crecer vigorosamente; después, reduzca el riego.
- Deficiencia nutricional. Las plántulas suelen recibir todos los nutrientes necesarios del suelo previamente fertilizado; todos los fertilizantes necesarios (minerales y orgánicos) se añaden antes de la siembra. Si el suelo no es lo suficientemente fértil, se añaden entre 50 y 100 gramos adicionales de nitrato de amonio o urea a cada plántula.
Después de la fertilización con nitrógeno, las plántulas jóvenes comienzan a crecer rápidamente, lo que incluso puede llevar a la necesidad de ralentizar el proceso agregando superfosfato (30-50 g por 1 m²). - Clorosis. Esto se manifiesta por la coloración pálida de la parte aérea, el crecimiento débil y la ausencia de ovarios. El riego con sulfato ferroso al 0,3 % y la pulverización con quelato de hierro pueden corregir la situación.
Existen muchas razones por las que las vides dejan de crecer. Algunos problemas son fáciles de solucionar, mientras que otros requieren mucho tiempo y esfuerzo. El objetivo principal del jardinero es analizar sus prácticas de cultivo e identificar la causa principal del retraso en el crecimiento basándose en los síntomas externos.



