La madreselva de tundra es una planta compacta que se caracteriza por su gran resistencia al invierno y sus abundantes cosechas. Con los cuidados adecuados y una mínima atención a las condiciones de cultivo, puede convertirse en un valioso recurso para cualquier jardinero, proporcionando bayas frescas y sabrosas durante mucho tiempo. Incluso los principiantes pueden manejar las técnicas de plantación y los métodos de cultivo.
La historia de la variedad Tundra
Fue desarrollada en Canadá por científicos de la Universidad de Saskatchewan. En 2006, esta variedad fue seleccionada a partir de plántulas obtenidas mediante cruzamiento controlado realizado en 2001.
Aspecto de la planta
La madreselva de tundra es un arbusto de tamaño mediano con una copa densa, redondeada y bastante tupida. Alcanza una altura de hasta 1,5 m y un diámetro de aproximadamente 1,2 m.
Las bayas y sus cualidades gustativas
Se distinguen por su gran tamaño, llegando a pesar hasta 3 gramos. Las bayas pueden ser ovaladas alargadas o alargadas, o bien tener forma de barril. Su piel es morada con un distintivo tono azulado. Es muy resistente, lo que hace que la fruta sea apta para el transporte.
Propiedades beneficiosas
Los frutos poseen un alto potencial medicinal debido a la combinación única de vitaminas C y P. Son una rica fuente de vitaminas A, B1, B2, B9 (ácido fólico), caroteno, y contienen calcio, potasio, magnesio, fósforo, sodio, pectina y taninos.
La madreselva se caracteriza por su alto contenido en yodo, casi tan alto como el de las fresas. Esto la convierte en un potente preventivo contra la aterosclerosis, los infartos, el cáncer de sangre y el cáncer de hígado.
Uso
Las bayas de madreselva son versátiles y aptas para diversos métodos de cocción. Son deliciosas frescas y combinan a la perfección con postres, compotas y zumos. También se pueden usar para elaborar mermeladas, jaleas y vino, aportando un sabor y aroma únicos a platos y bebidas.
Tipo de polinización
Es autofértil, lo que facilita su cultivo. Para aumentar la producción, se recomienda plantar árboles polinizadores cerca de la planta principal. Los jardineros mencionan la Northern Lights y la Blue Banana como algunos de los mejores árboles polinizadores.
Maduración, rendimiento y fructificación
Esta variedad de maduración tardía comienza a dar fruto a mediados de verano. Se caracteriza por su alta productividad. Un solo arbusto puede producir hasta 4 kg de fruta, siempre que se sigan las prácticas de cultivo adecuadas.
regiones en crecimiento
La variedad Tundra es ideal para cultivar en regiones con climas rigurosos. Su tolerancia a las bajas temperaturas la convierte en una opción ideal para zonas con inviernos fríos y veranos cortos. Puede soportar temperaturas de hasta -40 °C.
- ✓ Su resistencia a temperaturas de hasta -40 °C lo hace ideal para regiones del norte.
- ✓ Las bayas no se caen con vientos fuertes y lluvia, lo cual es una característica única de muchas variedades de madreselva.
Estas regiones incluyen zonas septentrionales y subárticas, donde otros cultivos pueden tener dificultades debido a las bajas temperaturas. Este cultivo presenta una gran capacidad de adaptación a condiciones adversas y puede proporcionar una cosecha estable en dichas regiones.
Cuidado y cultivo
Para que la madreselva crezca bien, deben cumplirse ciertas condiciones. Prefiere lugares soleados o parcialmente sombreados, pero también puede crecer en la sombra. El suelo debe ser fértil, bien drenado y moderadamente húmedo.
- ✓ El pH óptimo del suelo debe estar en el rango de 5,5 a 6,5 para asegurar una mejor absorción de nutrientes.
- ✓ El suelo debe contener un alto nivel de materia orgánica (al menos un 4%) para mantener la humedad y los nutrientes.
Después de elegir un lugar y preparar la tierra, puedes comenzar a plantar:
- Plante tanto plantas anuales como bienales. Antes de plantarlas, sumerja las raíces en una solución de arcilla para asegurar una mejor fijación al suelo.
- Cava un hoyo de 50x50 cm.
- Forme un montículo de tierra en el centro y coloque allí la plántula.
- Compacte suavemente la tierra. El cuello de la raíz debe quedar a 3 cm por encima del suelo.
- Después de plantar, riegue bien la plántula y cubra generosamente la tierra alrededor del tronco con mantillo para proteger las raíces de la desecación y retener la humedad.
Poda los brotes dañados y viejos. Hazlo en primavera, antes de que comience el crecimiento activo.
Enfermedades y plagas de la madreselva
La madreselva de tundra puede ser susceptible a la enfermedad fúngica Phyllactinia. Esta provoca que el follaje se vuelva áspero y desarrolle manchas de color gris a blanco. La enfermedad suele desarrollarse en condiciones de alta humedad, lo que facilita la propagación de la infección.
Es importante tomar precauciones para prevenir enfermedades de la madreselva. Los siguientes pasos pueden ayudar a que la planta sea más resistente a los patógenos:
- Proporcione luz, ventilación y drenaje del suelo adecuados alrededor de la madreselva.
- Riega la planta por la mañana para que las hojas tengan tiempo de secarse antes del anochecer.
- Eliminar las hojas enfermas y dañadas.
Los ácaros son una de las plagas que pueden atacar la madreselva de la tundra. Se alimentan de la savia de la planta, lo que provoca amarilleamiento y la formación de manchas reticuladas en las hojas. Para controlar estas plagas, utilice insecticidas.
Ventajas y desventajas de la variedad
Antes de plantar una nueva variedad en tu jardín, asegúrate de investigar todas sus ventajas y desventajas. Este cultivo tiene las siguientes ventajas:
Entre las desventajas de esta variedad, los jardineros destacan su susceptibilidad a los ataques de plagas y ciertas enfermedades.
Reseñas
La madreselva de tundra es una planta adaptada a climas fríos que posee numerosas características varietales positivas. Su gran resistencia al invierno y su facilidad de cultivo la convierten en una opción atractiva para los jardineros. Un cuidado adecuado es fundamental para garantizar buenas cosechas y una abundante temporada de frutos.






