El acolchado del suelo es una técnica que se utiliza para cultivar la tierra y mejorar su fertilidad. Este procedimiento protege las plantas de los efectos negativos de las inclemencias del tiempo. Una vez que aprendas a acolchar el suelo, podrás hacerlo tú mismo.
¿Qué es el acolchado del suelo?
El acolchado es una técnica de protección del suelo que favorece el crecimiento de los cultivos. Esta práctica agrícola se conoce desde el siglo XVII. Anteriormente se denominaba «cobertura del suelo» y posteriormente se conoció como «acolchado del suelo».
El acolchado consiste en colocar una capa protectora especial sobre el suelo, hecha de mantillo. Este material es una mezcla de varios componentes que previenen:
- crecimiento de maleza;
- secándose;
- Desequilibrio de agua y aire en la capa superior del suelo.
El acolchado es más efectivo en primavera. El clima inestable suele provocar fluctuaciones de temperatura que pueden dañar las plántulas. Para minimizar la alternancia de heladas nocturnas y sequía diurna, acolche el suelo.
El acolchado del suelo se utiliza después de plantar plantas de invernadero en espacios abiertos.
¿Cuáles son los beneficios de cubrir el suelo con mantillo y por qué debería hacerse?
El acolchado tiene un efecto complejo sobre el suelo. Tras aplicar una capa protectora de acolchado a la superficie del suelo:
- el proceso de evaporación se ralentiza, por lo que la humedad se retiene durante más tiempo y nutre el sistema radicular;
- La acidez del suelo se normaliza, como resultado de lo cual absorbe mejor los nutrientes;
- el sistema radicular se vuelve más resistente a los cambios de temperatura;
- Mejora la estructura del suelo y proporciona un efecto acondicionador;
- Los nutrientes se retienen en el suelo durante más tiempo;
- reduce las salpicaduras de tierra sobre las plantas durante el riego;
- Mejora el aspecto de las plantas;
- aumenta el número de microorganismos beneficiosos en el suelo;
- mayor protección contra las plagas;
- Se reduce el número de malas hierbas en el terreno.
El acolchado evita que los frutos de los arbustos bajos toquen el suelo tras madurar y previene su pudrición. Este procedimiento reduce la necesidad de mantenimiento de las plantas, liberando tiempo para los propietarios de tierras.
¿Cómo cubrir correctamente el suelo con mantillo (métodos y reglas)?
Las técnicas de acolchado del suelo se clasifican en dos categorías: el tipo de material utilizado y la tecnología de procesamiento.
Dependiendo del tipo de material utilizado, el acolchado del suelo se realiza de tres maneras:
- tradicional;
- utilizando mantillo orgánico;
- utilizando mantillo inorgánico.
Según la tecnología de procesamiento, el acolchado se lleva a cabo de la siguiente manera:
- esparciendo el suelo;
- utilizando materiales de recubrimiento.
Cada método tiene sus ventajas y desventajas.
Técnicas de cultivo del suelo basadas en el tipo de material utilizado
Acolchado tradicional Este es el método más común de cultivo del suelo. No requiere el uso de materiales adicionales. Mediante el aflojamiento, se crea una capa protectora temporal en la superficie del suelo.
El acolchado tradicional también se conoce como "riego en seco". Este método permite que la capa inferior del suelo retenga la humedad y la frescura durante más tiempo, y a altas temperaturas, se reduce la evaporación. Además, al remover la tierra se eliminan las malas hierbas y se mejora la oxigenación del suelo.
El acolchado tradicional también presenta una serie de desventajas:
- Duración limitada del efecto;
- destrucción de la estructura del suelo;
- disminución de la fertilidad (con el uso frecuente).
Acolchado orgánico Este proceso consiste en utilizar componentes vegetales y animales para crear una capa protectora. Para ello, se suelen emplear componentes reciclados procedentes de actividades agrícolas. Este método de tratamiento de terrenos se considera el más eficaz.

Acolchado orgánico
El acolchado se realiza utilizando: paja, hierba cortada, serrín, turba, virutas de madera, corteza de árbol triturada, astillas de madera, humus, hojas y piñas caídas, girasol, residuos de lino.
Acolchado orgánico:
- protege de las heladas y las altas temperaturas;
- retiene la humedad durante un largo período;
- Evita la formación de costras después del riego.
Se vierte mantillo sobre la superficie del suelo alrededor de la planta. La altura de la capa es de 5 a 7 centímetros. Durante el verano, el mantillo se desintegrará gradualmente y se mezclará con el suelo, enriqueciéndolo con nutrientes.
No hagas la capa protectora demasiado gruesa, ya que esto favorecerá las infecciones y enfermedades. Si las partículas de mantillo son demasiado grandes, pueden albergar plagas.
Acolchado inorgánico Se produce utilizando componentes naturales. En la mayoría de los casos, este método de creación de una capa protectora se realiza utilizando rocas o materiales industriales: grava, arena, piedra triturada, guijarros, restos de ladrillo, película de polímero, agrofibra, arpillera y arcilla expandida. Acolchado inorgánico:
- protege la zona de las malas hierbas;
- retiene la humedad en el suelo durante un largo período;
- Evita que las plantas se sobrecalienten.
La desventaja de este método de cultivo del suelo es que los materiales inorgánicos no se descomponen y no mejoran la calidad del suelo. De hecho, con el uso prolongado, la fertilidad del suelo se deteriora.

Acolchado inorgánico
Métodos de acolchado del suelo según las tecnologías de procesamiento
Se recomienda esparcir mantillo sobre la tierra al usar materiales orgánicos. El proceso de aplicación es sencillo: se carga el mantillo en un cubo u otro recipiente y luego se extiende manualmente debajo de cada planta. El aspecto más importante es controlar el grosor de la capa. Si es demasiado gruesa, la tierra resultará contraproducente.
Cubrir el suelo con materiales de cobertura implica el uso de una película especial de acolchado. Esta cubre parcialmente el suelo y se utiliza en primavera para favorecer su calentamiento. Este método permite una cosecha temprana. El uso de película continua solo está permitido en entornos industriales para el cultivo en grandes extensiones de terreno. La desventaja de este método es que no impide el crecimiento de maleza.
Reglas de acolchado
El acolchado se realiza cada seis meses: en primavera y otoño. En primavera, después de que el suelo se haya calentado lo suficiente y se haya retirado el acolchado viejo, y en otoño, después de la cosecha.
- Retire el mantillo viejo y las malas hierbas.
- Afloje la tierra hasta una profundidad de 10 cm.
- Añadir fertilizantes orgánicos.
- Extienda uniformemente una nueva capa de mantillo de 5 a 7 cm de espesor.
Para el acolchado otoñal, se recomienda utilizar un material duro.
Antes de aplicar el mantillo:
- La zona se limpia de plantas secas en la mayor medida posible;
- Los fertilizantes se vierten sobre la superficie del suelo;
- Se está aflojando la tierra.
El acolchado también se utiliza en jardines y huertos de frutos rojos. Antes de aplicar una capa de acolchado, conviene regar la zona. Al aplicarlo en otoño, una capa protectora de 15 centímetros es suficiente. Su grosor depende de la cantidad de luz solar que reciba la zona. Si la zona está a la sombra, no es necesario aplicar una capa tan gruesa.
El acolchado primaveral puede realizarse cuando la temperatura del suelo alcance los +12 grados Celsius.
Aprende más sobre las reglas y características del acolchado de suelo casero viendo este vídeo:
Tipos de mantillo
El mantillo se divide en dos categorías: orgánico e inorgánico. El mantillo orgánico tiene un efecto complejo en el suelo, descomponiéndose gradualmente. El mantillo inorgánico se utiliza para su propósito específico y también tiene cualidades decorativas.
La lista de los materiales más eficaces para el acolchado orgánico incluye:
- cáscaras de piñones – uno de los componentes más útiles para el suelo, ya que conserva los nutrientes durante 5 años;
- corteza de pino o alerce – este material se utiliza para tratar árboles y arbustos, y sus propiedades se conservan durante al menos 3 años;
- césped cortado – un elemento universal, compatible con casi todos los tipos de suelo;
- turba de grano fino – un componente destinado al procesamiento de arbustos que crecen en suelos arenosos y arcillosos;
- agujas de pino caídas – un material de rápida desintegración utilizado para procesar plantas vegetales y bayas;
- serrín seco de madera de hoja caduca – este tipo de mantillo se utiliza para aumentar la acidez del suelo (no se puede utilizar serrín con resina);
- compost – un componente de la materia orgánica no descompuesta que no solo cumple una función protectora, sino que también fertiliza el suelo;
- paja – un elemento universal, compatible con casi todo tipo de plantas;
- hojas y humus de hojas – un material utilizado como capa de abrigo para el invierno;
- piñas de abeto y pino – Material ligero diseñado para cultivos que crecen en suelos con alta acidez;
- cáscaras de semillas de girasol – uno de los componentes más eficaces para retener la humedad en el suelo durante un largo período;
- virutas de madera – un material universal que también posee cualidades decorativas;
- fuego – un material para plantas hortícolas elaborado con partes del tallo del cáñamo, que además proporciona un efecto protector contra las bacterias.
La lista de los materiales más eficaces para el acolchado inorgánico incluye:
- solo – Material para techos con propiedades impermeabilizantes;
- fieltro para techos – Material para techos en rollo que retiene la humedad durante mucho tiempo y evita el crecimiento de maleza;
- película de polímero negro – un componente que protege el suelo de los cambios de temperatura (no se recomienda su uso en árboles y arbustos);
- agrofibra negra – un material que permite el paso del agua y el oxígeno al suelo, destinado a ser utilizado en climas fríos;
- arcilla expandida – Un tipo de mantillo hecho de arcilla cocida, diseñado para retener la humedad en el suelo y protegerlo de las altas temperaturas.
Se permite utilizar varios materiales simultáneamente para el acolchado combinado. Sin embargo, debe tenerse cuidado de que la capa protectora no sea demasiado gruesa.
Para obtener más información sobre las ventajas y desventajas de los diferentes materiales de acolchado, vea este video:
¿Necesito cubrir el suelo de mi invernadero con mantillo?
Las plantas jóvenes son muy susceptibles a los factores externos. Aunque se encuentren en un invernadero, siguen siendo vulnerables a las fluctuaciones de temperatura, la falta de humedad y las deficiencias de nutrientes. Acolchado en invernaderos:
- minimiza las fluctuaciones térmicas;
- Protege las plántulas de las malas hierbas y las enfermedades;
- Mejora el crecimiento del sistema radicular, reduciendo así el porcentaje de muertes de las plantas.
- ✓ Dé preferencia a los materiales orgánicos como el humus o la paja.
- ✓ Considere la necesidad de protección adicional contra malezas y enfermedades.
- ✓ Asegurar una buena aireación y permeabilidad a la humedad del material de acolchado.
La materia orgánica es la más adecuada para el acolchado en invernaderos. En cuanto a su utilidad, los materiales más comunes son el humus, el serrín y la paja. El papel, el cartón y el fieltro asfáltico ocupan el segundo lugar. Si no se dispone de estos materiales, se puede recurrir a la película y al spunbond.
Errores comunes al usar mantillo
Sin experiencia en el uso de mantillo, se pueden cometer errores que perjudiquen el suelo y las plantas en lugar de beneficiarlas. Los errores más comunes incluyen:
- El uso de una capa gruesa de mantillo durante los períodos húmedos provoca procesos de pudrición;
- La formación de una capa de mantillo demasiado gruesa impide que la luz y el oxígeno penetren en el suelo y también provoca enfermedades;
- Acolchado en días de viento: no se forma la capa protectora;
- Mantener mantillo viejo y sin descomponer sobre el suelo durante la primavera impide que la tierra se caliente.
Solo se aplica una capa gruesa de mantillo en otoño si el lugar se encuentra en una región seca o si las nevadas son escasas en invierno. De lo contrario, una capa fina será suficiente.
En primavera, antes de comenzar con las labores de jardinería, es importante retirar el mantillo viejo. Esto se logra aflojando la tierra hasta una profundidad de 10 centímetros. Solo entonces se puede aplicar el nuevo mantillo.
El acolchado es una técnica para crear una capa protectora sobre la superficie del suelo y mejorar su calidad. Este procedimiento aumenta el rendimiento de los cultivos y protege a las plantas de las fluctuaciones de temperatura, el estrés hídrico y otros muchos factores, utilizando materiales fácilmente disponibles.

