El suelo es rico en una variedad de microorganismos, incluyendo algunos que representan una amenaza potencial para las plantas. Para eliminar las sustancias nocivas y los microbios del suelo, la mayoría de los jardineros lo preparan antes de la siembra. Analicemos qué métodos y medios de desinfección del suelo son los más eficaces.
¿Por qué desinfectar el suelo antes de plantar las plántulas?
Cada año, plagas invisibles, hongos y microorganismos dañinos se acumulan en el suelo. Para asegurar el crecimiento de plantas sanas y una cosecha abundante, la solución óptima sería retirar la capa superior del suelo cada temporada y reemplazarla con tierra nueva. Sin embargo, este proceso sería bastante laborioso y costoso.
Por lo tanto, la mayoría de los jardineros prefieren limpiar la tierra utilizando métodos específicos. La tierra preparada y tratada previamente proporcionará energía vital estable a las plántulas jóvenes y evitará la penetración de microbios dañinos. Consideremos algunos puntos importantes:
- La limpieza del suelo se suele realizar en primavera o verano, antes del inicio de la temporada de jardinería y después de la cosecha.
- El suelo ideal para las plántulas debe ser blando y suelto para que el oxígeno pueda nutrir adecuadamente las raíces de la planta.
- La base de plántulas tratadas contiene complejos naturales de micro y macroelementos, que se añaden en proporciones estrictamente establecidas.
- Es necesario controlar la acidez del suelo para que las plantas no enfermen en el futuro.
- Al elegir un método para limpiar el suelo, se deben tener en cuenta las condiciones climáticas y meteorológicas, la consistencia y composición del suelo, así como las enfermedades a las que los cultivos de una zona determinada son más susceptibles.
Al desinfectar el suelo usted mismo, ¡siga las proporciones establecidas!
Opciones para el tratamiento térmico del suelo
Para garantizar que el semillero esté libre de microbios dañinos, se trata con métodos y productos especiales. A continuación se presentan los métodos de tratamiento de suelo más populares:
| Tipo de procesamiento | ¿Qué sentido tiene? | Defectos |
| Calcinación | El procedimiento consiste en calentar la tierra a altas temperaturas; esto se puede lograr friéndola en una sartén, horneándola o calentándola en el microondas. Para calentar la tierra, extiéndala sobre una bandeja para hornear en una capa de aproximadamente 5 cm de espesor y colóquela en un horno precalentado a 70-90 °C durante 30-40 minutos.
Durante el proceso de horneado, el suelo experimenta un efecto de vapor que lo limpia de todos los microorganismos dañinos. | Hay que tener en cuenta que a altas temperaturas se destruyen las sustancias beneficiosas; el suelo puede perder sus propiedades y funciones beneficiosas y quedar seco como el polvo. |
| Congelación | Para criotelar el suelo, coloque la cantidad necesaria en una bolsa de lona en otoño y sáquela al exterior cuando la temperatura baje de -15 °C. El sustrato se mantiene en frío durante aproximadamente una semana; durante este tiempo, se destruyen todas las larvas de insectos, hongos y bacterias dañinas. Luego, lleve la bolsa a una habitación cálida durante un tiempo y repita el proceso de congelación. Un congelador grande es adecuado para este proceso. | Este procedimiento no es adecuado para todos los tipos de suelo. Por ejemplo, la congelación puede dejar bacterias que causan tizón tardío o hernia de la col, enfermedades que se pueden eliminar mediante la calcinación. |
| Vapor | Este método consiste en tratar el suelo con vapor o agua caliente; se considera el más económico. Para vaporizar, coloque un cubo de agua en la estufa y hiérvala. Introduzca la cantidad necesaria de tierra en una bolsa de tela y colóquela sobre una rejilla o colador encima del agua hirviendo. El vapor tiene un efecto desinfectante, eliminando las larvas de plagas. Otra opción es verter agua hirviendo sobre la tierra preparada y dejarla secar. | El método de cocción al vapor presenta la desventaja de destruir no solo los microbios dañinos, sino también las sustancias beneficiosas. |
Después de estas sesiones, asegúrese de extender la tierra sobre una bandeja para hornear en una capa de 5 a 7 cm y déjela enfriar para que se enriquezca con oxígeno.
- Deje que el suelo se enfríe y se sature de oxígeno.
- Añade suplementos biológicamente activos para restaurar la microflora.
- Compruebe la acidez del suelo y ajústela si es necesario.
Tras cualquier tratamiento térmico del suelo, este debe ser revitalizado con nutrientes para que se mantenga fértil el mayor tiempo posible y produzca una cosecha abundante.
El proceso de preparación del suelo para la vaporización puede considerarse uno de los métodos de desinfección del suelo:
Desinfección del suelo con sustancias especiales
Además de exponer la base de las plántulas a temperaturas altas y bajas, existen métodos de limpieza con sustancias adicionales. La limpieza del suelo se realiza mediante sustancias químicas y biológicas.
Productos químicos para la desinfección del suelo Se utilizan en los casos más extremos, cuando ni el tratamiento térmico ni los métodos de purificación biológica han dado resultado. Entre estas sustancias se incluyen:
- Lejía – Destruye la mayoría de los microorganismos patógenos; aplicar al suelo 6 meses antes de plantar las plántulas a una dosis de hasta 200 g/m². Sin embargo, cabe señalar que no todas las plántulas responden bien a esta sustancia.
- Formalina Este producto combate los microbios que causan la pierna negra. Debe añadirse al suelo dos semanas antes de plantar las plántulas. Disuelva 200 ml de una solución al 40 % en un cubo de agua y viértala en el suelo. Esta cantidad es suficiente para 1 metro cuadrado. A continuación, cubra la zona tratada con plástico; puede utilizar humus o césped cortado como cobertura. Después de tres días, retire la capa protectora y labre la tierra.
- Agente químico TMTD en forma de polvo o suspensión Añádalo al semillero justo antes de plantar. Esta sustancia es inocua para las plantas. Para aplicarla, simplemente diluya la suspensión al 0,6 % en un cubo de agua y viértala en la tierra.
- Utilizando sulfato de cobre Desinfectar el suelo en otoño, después de la cosecha. La cantidad óptima es de 50 gramos del producto por cada cubo de agua. Se permite el tratamiento con esta sustancia una vez cada cinco años.
¡No te excedas!: el sulfato de cobre en grandes cantidades es perjudicial para las plantas.
Sustancias biológicas Revitalizan el suelo, aumentan la cantidad de bacterias beneficiosas y reducen la toxicidad. Entre los aditivos biológicos para el suelo que pueden lograr un efecto depurador, cabe destacar los siguientes:
- Tricodermina Se trata esencialmente de un antibiótico que contiene sustancias biológicamente activas producidas por la aparición de hongos competidores dañinos. Este producto actúa liberando hongos beneficiosos que inhiben la actividad de microbios y bacterias patógenas. Se mezcla en una proporción de 1 gramo por cada kilogramo de suelo, disolviéndolo previamente en agua.
- Baikal EM-1 Ideal para el tratamiento preventivo del suelo antes de plantar plántulas y después de la cosecha. Añada 150 ml del producto a un cubo de agua y remueva. La cantidad óptima a utilizar es de 2,5 litros de solución por metro cuadrado de suelo.
- Alirin-B – Combate la pudrición de la raíz. Disuelva una tableta en 5 litros de agua y riegue los brotes.
- Fitosporina-M Los principios activos comienzan a actuar tras disolver el producto en agua, suprimiendo las bacterias dañinas, normalizando la microflora y aumentando la resistencia de las plántulas a diversas enfermedades. Para tratar 1 metro cuadrado, basta con disolver 6 gramos del producto en un cubo de agua. Criterios para la selección de fármacos biológicos
- ✓ Compatibilidad con el tipo de suelo.
- ✓ Contiene microorganismos beneficiosos.
- ✓ Sin impacto negativo en las plantas.
Está terminantemente prohibido mezclar productos químicos y biológicos. Para evitar dañar los compuestos beneficiosos, espere aproximadamente dos semanas entre aplicaciones.
Desinfección del suelo mediante remedios caseros
Junto con los métodos y agentes de desinfección descritos, los métodos tradicionales de tratamiento del suelo son igualmente populares. Estos métodos se consideran respetuosos con el medio ambiente y, en su mayoría, eficaces.
- Desinfección con permanganato de potasio Se utiliza principalmente en suelos chernozem y sódico-calcáreos. Disuelva 5 gramos de cristales de manganeso en 10 litros de agua y riegue la zona a razón de 30-50 ml de solución por metro cuadrado.
- Tintura de ajo Elimina las larvas de pequeñas plagas y minimiza el riesgo de manchas en las plantas, tizón tardío y roya. Vierta un litro de agua hirviendo sobre una cabeza de ajo machacada y deje reposar durante una semana. Para pulverizar, disuelva 50 ml de la infusión de ajo en 10 litros de agua. Las cebollas, con las que se puede preparar una infusión similar, poseen propiedades antimicrobianas y antifúngicas.
- Infusiones de hierbas medicinales: caléndula, celidonia, ortiga, maravilla Tienen efecto desinfectante y ayudan a fortalecer el sistema inmunológico de la planta. Para preparar una solución de ortiga, vierta 5 litros de agua hirviendo sobre 700 gramos de la planta, tape y deje en un lugar cálido hasta que comience la fermentación. Después de 5 días, cuando la solución haya fermentado bien, cuélela y úsela como se indica: añada 1 litro de extracto a 10 litros de agua y utilícelo como abono.
- tratamiento alcalino a base de cenizas Elimina los microorganismos dañinos. Se vierten 0,5 kg de ceniza en 3 litros de agua, se mezcla bien, se lleva a ebullición a fuego alto y se deja reposar. La capa superior de la solución es la lejía de ceniza, que se retira, se diluye en agua en proporción 1:2 y se utiliza para regar las plántulas dos semanas antes de plantarlas en el exterior.
Este método de preparación del suelo para la plantación de plántulas utilizando aditivos biológicamente activos es adecuado para jardineros que no utilizan tratamientos térmicos:
Todos los métodos anteriores dan buenos resultados. Es importante tener en cuenta el tipo de suelo que se cultiva y el tipo de plántulas que crecerán en él. En cualquier caso, es fundamental preparar el suelo para la siembra a fin de evitar enfermedades prolongadas y la pérdida de fertilidad.

