No basta con obtener una buena cosecha; es importante conservarla durante mucho tiempo, sobre todo si fue abundante. Es fundamental conocer las condiciones y métodos básicos de almacenamiento de las berenjenas, ya que estos determinan su vida útil. Para ello, se han elaborado guías específicas.
¿Qué variedades de berenjena son aptas para el almacenamiento a largo plazo?
| Nombre | Periodo de maduración (días) | resistencia a enfermedades | Color de la fruta |
|---|---|---|---|
| Diamante | 120-140 | Alto | Morado oscuro |
| Romántico | 120-140 | Promedio | Violeta |
| Policía | 120-140 | Alto | Morado oscuro |
| Familiar-6 | 120-140 | Alto | Violeta |
| Sofía | 120-140 | Promedio | Morado oscuro |
| Torpedo | 120-140 | Alto | Violeta |
| Homónimo | 120-140 | Promedio | Morado oscuro |
| Oso de peluche | 120-140 | Alto | Violeta |
- ✓ Resistencia a las fluctuaciones de temperatura y humedad.
- ✓ Grosor de la cáscara: cuanto más gruesa sea la cáscara, mejor se conservará.
No todas las variedades de berenjena son aptas para el almacenamiento a largo plazo; las de maduración temprana no lo son, por lo que las de maduración media y tardía (con un ciclo de cultivo de 120 a 140 días o más) son la mejor opción. Entre la gran variedad existente, los expertos destacan las siguientes:
- Diamante;
- Romántico;
- Policía;
- camioneta familiar-6;
- Sofía;
- Torpedo;
- Homónimo;
- Mishutka, etc.
Para el almacenamiento invernal, se utilizan verduras que cumplan los siguientes requisitos:
- completamente maduras, ya que, a diferencia de otras solanáceas (por ejemplo, los tomates), las berenjenas no pueden madurar después de la cosecha;
- forma uniforme, sin curvaturas que puedan indicar una tecnología de cultivo inadecuada o enfermedades;
- Color púrpura oscuro uniforme, lo que indica que la verdura está madura por todos lados (pero hay variedades que tienen un color diferente, así que guíese por los datos de la variedad);
- Libre de manchas, abolladuras y daños: grietas, agujeros de insectos, arañazos, etc.
- con una estructura elástica;
- con una superficie lisa y ligeramente brillante;
- con tallo verde;
- sin signos de enfermedad.
Si se cosechan las berenjenas antes de que estén maduras, se estropearán rápidamente. La madurez de muchas verduras se puede determinar fácilmente por su apariencia, pero este no es el caso de las berenjenas, ya que su piel mantiene un color uniforme durante el último mes de su ciclo de cultivo.
Los jardineros experimentados usan un truco: toman las verduras y comprueban su peso. Las verdes son ligeras, mientras que las maduras son pesadas (de textura firme). Es fácil detectar las que están demasiado maduras: aparecen manchas claras en la superficie y la pulpa pierde firmeza.
Condiciones para la conservación de verduras
Existen parámetros generales que garantizan que las berenjenas conserven todas sus propiedades nutricionales, su aspecto y otros indicadores de calidad cuando están frescas. Son los siguientes:
- Humedad del aire: mínimo 75%, máximo 85%;
- Temperatura del aire para almacenamiento a largo plazo: de -10 a +6 °C, para almacenamiento a corto plazo: no superior a +20 °C.
¿Cómo preparar las berenjenas?
Para que las berenjenas duren el mayor tiempo posible, deben prepararse adecuadamente. Existen reglas generales para todos los métodos de almacenamiento, comenzando por la cosecha:
- Recoja las verduras de los arbustos cuando el tiempo esté seco, pero asegúrese de que no haga un calor extremo; por lo tanto, dé preferencia a las horas de la mañana o de la tarde;
- No arranque las berenjenas, sino córtelas con tijeras de podar o un cuchillo afilado;
- Asegúrese de dejar el tallo con una longitud de unos 4 cm; de esta manera, la verdura se conservará durante más tiempo;
- Tiempo de cosecha: antes de la llegada de las heladas (si las berenjenas aún no están maduras para entonces, cúbralas con film transparente durante la noche);
- Inmediatamente después de la cosecha, coloque los productos en una habitación oscura y seca para que se sequen, pero asegúrese de ventilarla (durante unas 20-28 horas);
- Si no hay espacio, colóquelas afuera en un lugar sombreado (si no hay tal lugar, simplemente cubra las berenjenas con arpillera);
- Si hay terrones de tierra en la superficie, no los lave con agua, sino cepíllelos con un paño suave o un cepillo.
Lo mejor es almacenar las berenjenas que hayas cultivado y cosechado tú mismo; de esa manera, puedes estar seguro de que todo se manipuló de acuerdo con las instrucciones adecuadas.
Métodos para almacenar alimentos frescos
Tras la temporada de cosecha de berenjenas, la gente anhela platos recién preparados hasta la primavera. Los expertos han desarrollado diversos métodos para conservar esta verdura, teniendo en cuenta las preferencias de los consumidores y su vida útil.
En el sótano o bodega
En un sótano, las berenjenas se conservan de 2 a 4 meses, pero a una temperatura de 3 a 5 °C. Es esencial un sistema de ventilación; de lo contrario, se enmohecerán.
Existen varias maneras de conservar el cultivo en una bodega o sótano:
- En papel sobre paja. Envuelva las berenjenas preparadas en papel (no se recomienda utilizar papel impreso, ya que la tinta de impresión tiene un efecto negativo sobre la propia berenjena y las sustancias beneficiosas que contiene).
Extiende paja seca sobre los estantes hasta una profundidad de 2-3 cm, y luego coloca todas las verduras encima. Cubre con bolsas de tela natural (deben estar completamente secas). Si la temperatura baja de 3 °C, cubre con mantas abrigadas. - En arena o ceniza. Necesitarás cajas de madera. Lo ideal es dejar espacios entre los listones. Si no, haz pequeños agujeros (para evitar que se salga la ceniza o la arena). Coloca la materia prima en una capa de 2 cm en el fondo, y luego extiende las berenjenas horizontalmente. Cúbrelas con el material.
Vuelve a colocar las verduras y espolvoréalas con arena o ceniza. Forma de 3 a 5 capas. No es necesario cubrirlas con nada. - En bolsas de papel. Deben ser herméticas, ya que tendrás que colocar de 1 a 3 berenjenas en cada una, extraer todo el aire y atarlas bien con hilo. Luego, coloca las bolsas en cualquier cajón y déjalas en el suelo.
- En serrín. Este es un método poco común que requiere plantar en dos etapas. Primero, cava un hoyo en la tierra del sótano con una altura equivalente a una berenjena y media. Rellénalo con serrín (se puede sustituir por paja). Coloca las berenjenas con los tallos hacia abajo. Esta es la primera hilera.
En la segunda fila, planta las berenjenas con el tallo hacia arriba, asegurándote de colocarlas entre las de la primera fila. Espolvorea con serrín. Espera de 1 a 2 días y luego revisa cada berenjena para comprobar que no esté en mal estado.
Envuelve todas las berenjenas sanas en papel y colócalas de la misma manera que antes, pero intercambia las verduras en las filas: las primeras serán las que antes estaban en la segunda.
En condiciones de apartamento
Esta opción es ideal para quienes viven en la ciudad y no tienen bodega ni otras condiciones adecuadas para almacenar berenjenas. Evite guardarlas en la cocina, cerca de aparatos de calefacción, estufas de gas o eléctricas, o en lugares muy iluminados. A temperatura ambiente, solo durarán de 3 a 5 días.
Ubicaciones y condiciones óptimas:
- En la despensa. Este método se utiliza si la habitación está alejada de los radiadores, como por ejemplo un pasillo. Su vida útil es de un máximo de 30 días, pero si la temperatura no supera los 7-8 °C, puede durar entre 60 y 70 días.
Para ello, envuelva cada berenjena en papel y colóquela en una caja de cartón en no más de 3 capas. - En el balcón. Si está aislada, las condiciones y los métodos son los mismos que para una logia. Si el balcón está abierto, deberá aislar los cajones. Para ello, coloque una manta, un chaleco o algo similar debajo, cubriéndolos por todos lados y por arriba.
Coloca las verduras, envueltas en film transparente (para conservar el calor), en una caja de madera y tápala. También puedes espolvorear el recipiente con paja o serrín, que también conservarán el calor. Se conservan de 1 a 2,5 meses. - En la logia. El almacenamiento es idéntico, pero sin aislar la caja. En este caso, las verduras se pueden consumir en 1-1,5 meses. Para prolongar su conservación a 2 meses, coloque las berenjenas en una bolsa de malla de tela con el tallo hacia arriba y cuélguelas en un lugar oscuro.
En el refrigerador
Su vida útil varía de 7 a 15 días. Cómo conservarlo en el refrigerador:
- Seca bien las verduras.
- Envuelve cada uno en papel separado en 2 capas.
- Colocar en recipientes y tapar.
- Colocar en el compartimento de la fruta.
- Cambie el papel cada 2-3 días.
En el congelador
Las berenjenas se conservan durante más tiempo en el congelador: hasta 6-12 meses. Cuanto menor sea la temperatura, mayor será su vida útil. Es importante mantener la temperatura por debajo de -11 °C. A diferencia de otras verduras, las berenjenas no se congelan frescas, ya que esto deteriora su sabor y reduce su contenido de micronutrientes.
Lo primero que debes hacer es preparar las verduras:
- Lavar bien bajo agua corriente.
- Recorta los extremos y cualquier zona que presente el más mínimo daño.
- Cortar según sea necesario (en rodajas, cubos, aros grandes, etc.).
- Prepare una solución salina: utilice 100 g de sal por cada litro de agua.
- Sumerge las berenjenas en la salmuera durante 30-60 minutos (cuanto más grandes sean los trozos, mayor será el tiempo de remojo). Este proceso neutraliza el amargor característico de la berenjena.
- Realizar el tratamiento térmico utilizando el método elegido.
- Coloca las verduras sobre papel absorbente para que se sequen completamente si las estás escaldando o hirviendo, y para escurrir la grasa si las estás friendo.
- Coloca los trozos de berenjena en un recipiente plano en una sola capa, de manera que no se toquen entre sí.
- Colocar en el congelador hasta que esté completamente congelado.
- Retirar y verter en un recipiente hermético: una bolsa de plástico al vacío o un recipiente de plástico.
- Haz esto con todas las berenjenas.
- Dividir en porciones y colocar en el congelador para su conservación a largo plazo.
- Examine cada berenjena para detectar signos de enfermedades y plagas.
- Corta las berenjenas según el uso que les vayas a dar: en cubos para guisos, en rodajas para asar a la parrilla.
- Preblanquear para preservar el color y la textura.
Métodos de tratamiento térmico:
- Escaldado. Este método es adecuado para berenjenas cortadas en trozos pequeños. Colóquelas en un colador y sumérjalas en agua hirviendo durante 4-5 segundos, luego retírelas y séquelas con papel absorbente.
- Hirviendo. Echar las verduras en agua hirviendo con sal y cocer durante 5-6 minutos.
- Hornada. Unta una bandeja de horno con una fina capa de aceite vegetal y coloca las rodajas en una sola capa. Hornea a 200 °C durante 7-10 minutos.
- Fritura. Freír las verduras en una sartén a fuego alto por ambos lados, sin que lleguen a cocinarse por completo.
Gracias a un tratamiento térmico ligero, se obtienen productos semielaborados a partir de los cuales se preparan posteriormente guisos, salteados, aperitivos y otros platos.
En polietileno
Este método lo utilizan con mayor frecuencia los residentes de verano, ya que durante el invierno no hay nadie en la casa, por lo que la temperatura del aire es lo suficientemente fresca y óptima para las berenjenas.
Para conservarlas, simplemente coloque las verduras, de una en una o de dos en dos, en bolsas de plástico, átelas y haga algunos agujeros. Luego, colóquelas en cajas de cartón o madera. Se conservan durante 1 o 2 meses (cuanto más baja sea la temperatura, mejor).
Otras ideas de almacenamiento
No siempre es práctico usar berenjenas frescas o semipreparadas, ya que requieren tiempo de preparación. Por ello, muchos amantes de esta verdura optan por conservarlas, encurtirlas, fermentarlas, etc. En ocasiones, conviene recurrir a métodos de secado y curado.
En forma seca o curada
Este método permite ahorrar espacio en el refrigerador, en el balcón o en la despensa. Las berenjenas secas y curadas se utilizan en sopas, salsas y aperitivos. En este último caso, las verduras se hierven previamente y solo después se fríen, marinan, etc.
La vida útil de las berenjenas deshidratadas es de al menos 12 meses, mientras que la de las secadas no supera los 4-6 meses, ya que durante el proceso de secado los frutos no se secan por completo, sino que se dejan semisecos.
Cómo almacenar:
- seco – en bolsas de tela, frascos de vidrio, en estado suspendido a temperatura ambiente con un nivel de humedad no superior al 50-70%;
- seco - En un recipiente de vidrio, vierta aceite vegetal y asegúrese de guardarlo en el refrigerador.
El proceso comienza cortando las verduras en rodajas finas. Esto se puede hacer de tres maneras:
- En el aire. Para ello, ensarta rodajas de berenjena en un hilo dejando un espacio de 0,5-1 cm entre ellas, cuélgalas en una habitación ventilada, pero preferiblemente al aire libre bajo un toldo (para que no queden expuestas a la luz solar directa).
Se secan durante 6-10 días y se curan durante 3-6 días. La duración depende de las condiciones (humedad, temperatura del aire), pero es esencial un clima cálido y seco.
- En el horno. Precalienta el horno a 200 °C, coloca las rebanadas en una sola capa sobre una bandeja de horno seca e introdúcelas en el horno. Hornea durante 20-30 minutos, luego reduce la temperatura a 100 °C. Abre la tapa y deja secar durante 5-6 horas (3-4 horas si se secan al aire).
- En una secadora eléctrica. Coloca las berenjenas en el deshidratador y ajusta la configuración deseada (los parámetros varían según el modelo y se especifican en las instrucciones del deshidratador). El tiempo de secado promedio es de 8 horas, y el tiempo de secado óptimo es de 4 a 5 horas.
Enlatado
Este es un método universal y común para conservar las berenjenas, lo que les permite tener una vida útil de 12 a 18 meses. Esta verdura se puede utilizar para preparar tanto aperitivos completos como platos semielaborados. Existen infinidad de recetas para todos los gustos: caviar, ensaladas, salteados y mucho más.
El caviar es especialmente popular. Es fácil de preparar y existen muchas recetas. Vea nuestro video para aprender a preparar caviar de berenjena con adjika:
En salado y fermentado
Las berenjenas encurtidas y fermentadas se pueden conservar hasta dos meses, preferiblemente en el refrigerador. Su preparación es sencilla y permite obtener platos deliciosos listos para consumir.
Receta universal de encurtidos:
- Prepare los ingredientes: berenjena, sal, ajo y eneldo. Ajuste la cantidad al gusto, pero la sal debe representar entre el 2 y el 3 % del peso total de la verdura.
- Corta las frutas en cualquier forma, pica el eneldo y el ajo con un cuchillo.
- Combine todos los ingredientes, agregue la sal y mezcle bien.
- Coloca una tapa o un plato plano encima y ponle algo de peso.
- Déjelas reposar a temperatura ambiente de 2 a 4 días, dependiendo de la temperatura; cuanto mayor sea la temperatura, más rápido será el proceso. Sabrá que las berenjenas están listas por la textura del líquido que se forma a partir del jugo: debe volverse turbio.
- Colócalo en el refrigerador y podrás consumirlo en 3-5 días.
Si te gustan las verduras encurtidas, prepara las berenjenas de la siguiente manera:
- Cortar las frutas enteras longitudinalmente en trozos de 2/3.
- Hervir en agua con sal durante 8-12 minutos (dependiendo del tamaño).
- Prepare aparte el relleno con ajo, perejil, eneldo, cilantro y zanahorias. También puede añadir otros ingredientes a su gusto, como nuez moscada, cebolla o nueces.
- Retira las berenjenas del agua y déjalas escurrir.
- Coloca el relleno preparado en el interior y envuelve la fruta con hilo.
- Coloca las verduras lo más apretadas posible en una sartén esmaltada.
- Preparar la salmuera: hervir agua, agregar sal (30 g de sal por 1 litro de agua).
- Vierta el agua sobre las berenjenas y presiónelas.
- Déjelo en un lugar cálido durante 3-4 días, luego trasládelo a un lugar más fresco.
Conservar las berenjenas durante mucho tiempo es fácil; lo principal es seguir las normas básicas de almacenamiento. Si vives en una casa, sigue este consejo: deja las berenjenas en el huerto, cubriéndolas con serrín, paja u otros materiales aislantes para evitar que se congelen.










