El calabacín Malysh es una opción segura para cualquier jardinero. Esta popular variedad cuenta con numerosas características positivas, lo que la hace ideal tanto para el cultivo al aire libre como en invernadero. Un cuidado adecuado y una atención mínima son esenciales para obtener buenas cosechas, ya que la resistencia de la planta depende de ello.
Historia del origen
Se introdujo para su uso generalizado en 2017. El cultivar fue desarrollado por el renombrado fitogenetista ruso V.V. Stepanov. Gracias a su buena resistencia a las condiciones climáticas adversas, la planta puede cultivarse con éxito en todo el país.
Características de la apariencia de la planta y los frutos
La planta es de porte arbustivo. Las hojas son de tamaño mediano, de color verde claro, sin manchas ni decoloraciones. Los frutos son blancos, alargados, con forma de barril y se estrechan gradualmente hacia el tallo. El calabacín alcanza hasta 20 cm de longitud y su peso promedio oscila entre 600 g y 1 kg.
Propósito y sabor
Muy apreciada por su excelente sabor y delicada textura, esta verdura es apta para diversos métodos de cocción: frita, guisada, hervida, horneada y rellena. Se utiliza en guisos y caviar. Su pequeño tamaño la hace ideal para conservas y encurtidos.
período de cosecha de la fruta, rendimiento
Madura temprano. Desde la germinación hasta la cosecha, transcurren entre 38 y 47 días. Gracias a su tolerancia al frío, si se cultiva en invernaderos, la primera cosecha puede obtenerse ya en abril.
La fructificación es uniforme, por lo que es necesario cosechar los frutos maduros con regularidad para estimular la formación de nuevos ovarios. El calabacín Malysh es muy productivo, con un rendimiento promedio de 4,8 kg de fruto por metro cuadrado.
Requisitos del suelo
Este cultivo tiene requisitos de suelo específicos. Estos varían ligeramente dependiendo de si se cultiva a partir de semillas o plántulas.
Para sembrar semillas
Según la fuente, los suelos ligeros y fértiles con un nivel freático bajo son los mejores para una siembra exitosa. Esta variedad no tolera los suelos ácidos.
Para el cultivo de plántulas después del trasplante
Para cultivar calabacines con éxito tras el trasplante de las plántulas, el suelo debe tener buen drenaje para evitar el encharcamiento, que puede provocar la pudrición de la raíz. El suelo debe ser fértil y contener suficientes nutrientes para un crecimiento y desarrollo saludables.
- ✓ El nivel de pH del suelo debe estar estrictamente en el rango de 6 a 7, las desviaciones pueden provocar una disminución del rendimiento.
- ✓ Para prevenir la pudrición de la raíz, asegúrese de un buen drenaje del suelo, especialmente en áreas con alta pluviosidad.
El calabacín prefiere un pH del suelo neutro a ligeramente ácido, normalmente entre 6 y 7. El suelo de la zona debe ser suelto para permitir que las raíces penetren fácilmente en profundidad y se desarrollen.
Seleccionar un sitio
Elija un lugar con buena iluminación solar, ya que esta planta prospera en ambientes cálidos y luminosos. Debe recibir al menos de 6 a 8 horas de sol al día. Los vientos fuertes pueden dañarla, sobre todo durante las primeras etapas de crecimiento. Si es posible, elija un lugar protegido de las corrientes de aire.
Siembra, cultivo y trasplante de plántulas
El calabacín de Malysh se puede cultivar de dos maneras: a partir de plántulas o mediante siembra directa en campo abierto. El método de plántulas permite una cosecha más temprana. Las semillas pueden germinar ya a principios de marzo, pero deben tratarse previamente antes de la siembra.
- Desinféctalas en una solución diluida de permanganato de potasio, enjuágalas bien con agua limpia y colócalas en un paño húmedo para su germinación. Las semillas de malysh tienen una alta tasa de germinación, por lo que no es necesario utilizar estimulantes del crecimiento.
- Siembra las semillas germinadas en vasos individuales llenos de tierra nutritiva.
- Plántalas a 2-3 cm de profundidad, riégalas con cuidado y cúbrelas con film transparente. Retira el film transparente en cuanto broten las plántulas.
El cuidado de las plántulas incluye el riego regular y la monitorización de la luz. Una luz suficiente es esencial para un desarrollo adecuado. Si la luz solar es insuficiente, se puede utilizar iluminación suplementaria con una lámpara.
Trasplante las plántulas a su ubicación definitiva cuando tengan 2 o 3 hojas completamente desarrolladas. Se pueden plantar en invernadero a principios de abril y en tierra firme una vez que haya pasado el riesgo de heladas.
Instrucciones de cuidado
El cuidado del cultivo requiere riego y fertilización regulares. Siga estas importantes prácticas agrícolas:
- Riega con regularidad, ya que el calabacín necesita mucha humedad y su falta reduce la producción. Utiliza riego por goteo para mantener una humedad moderada en el suelo.
- Mantén limpios tus canteros, ya que las malas hierbas pueden transmitir enfermedades, atraer plagas y hacer que las plantas crezcan demasiado densas. Deshierba y remueve la tierra con regularidad.
- Aplicar fertilizante de 2 a 3 veces por temporada. La primera aplicación debe ser con fertilizante nitrogenado o una solución de ceniza de madera después de que broten las plántulas, y la segunda con superfosfato y nitrato de potasio después de que comience la floración.
Ventajas y desventajas de la variedad
El calabacín Malysh es muy resistente al frío y tiene un sabor excelente. Entre las ventajas de esta variedad se encuentran las siguientes:
El cultivo prácticamente no presenta inconvenientes, pero para lograr una alta productividad se requiere un cuidado regular y adecuado.
Reseñas
El calabacín Malysh no requiere cuidados especiales para su cultivo, lo que lo convierte en una opción popular para jardineros principiantes. Su sorprendente rendimiento y facilidad de cuidado lo hacen ideal para quienes valoran la fiabilidad y la calidad. Siguiendo las recomendaciones de cuidado, cualquier jardinero podrá disfrutar de una abundante cosecha de esta popular hortaliza.





