El calabacín Salvador es una popular variedad holandesa, que se distingue por su excelente sabor y alto rendimiento. Esta variedad de calabacín ya ha ganado popularidad tanto entre los aficionados a la jardinería doméstica como entre los grandes complejos agrícolas industriales.
Origen
La variedad Salvador es un híbrido desarrollado por mejoradores holandeses. Fue incorporada al Registro Estatal Ruso en 2009. Autora: Jolanda Kouters, ENZA ZADEN BEHEER BV, Países Bajos.
Descripción de la planta
La variedad Salvador es una planta arbustiva. Sus tallos son compactos, con pocas ramas, pero con abundante follaje. Las hojas son de tamaño mediano a pequeño, profundamente lobuladas, verdes y moteadas. Las flores son grandes, amarillas y predominantemente femeninas.
Descripción de las frutas
Los frutos son cilíndricos, ligeramente acanalados y de color verde oscuro, llegando algunos ejemplares a ser casi negros. Un calabacín maduro mide entre 20 y 22 cm de largo y pesa entre 400 y 900 g. Existen ejemplares más grandes, pero se consideran demasiado grandes. La pulpa es de color verde amarillento y las semillas son de tamaño mediano, elípticas y de color crema.
Propósito y sabor
La variedad temprana Salvador es versátil y se puede cultivar con éxito tanto al aire libre como en invernaderos y semilleros. La calabaza Salvador tiene un sabor excelente. Su pulpa es rica y de jugosidad media.
Productividad
El calabacín Salvador es una variedad de alto rendimiento. En cultivo comercial, produce entre 350 y 600 quintales por hectárea. El rendimiento depende de diversos factores, como las condiciones del suelo, el clima, la calidad del cultivo y otros. Cada planta puede producir hasta 30 frutos durante la temporada de crecimiento.
Tiempo de maduración
El calabacín Salvador es una variedad de maduración temprana, por lo que los primeros frutos maduran entre 45 y 55 días después de la siembra. Este calabacín produce frutos durante un período prolongado, lo que lo hace ideal para el cultivo con fines alimentarios. La formación del fruto dura entre 2 y 2,5 meses.
Ventajas y desventajas
No es de extrañar que la variedad híbrida holandesa Salvador sea popular entre jardineros y grandes productores agrícolas. Posee numerosas ventajas que han captado la atención tanto de aficionados al calabacín como de grandes productores agrícolas.
Características de aterrizaje
La calabaza Salvador se puede cultivar sembrando directamente en el suelo —práctica común en las regiones sur y centro— o mediante plántulas. Esta última opción se utiliza en zonas con veranos muy cortos y frescos para asegurar una cosecha más temprana.
Características del cultivo de calabacín Salvador:
- Los calabacines deben plantarse en zonas soleadas y cálidas, lejos de corrientes de aire fuertes o vientos fríos. Entre las plantas que mejor se pueden cultivar antes que los calabacines se encuentran las cebollas, las patatas, los tomates y las berenjenas.
- ✓ El nivel de pH del suelo debe estar estrictamente dentro del rango de 6.0 a 7.0 para un crecimiento óptimo del calabacín Salvador.
- ✓ El contenido de materia orgánica en el suelo debe ser de al menos un 3% para asegurar una nutrición suficiente para la planta.
- En climas templados, el calabacín se siembra en la segunda quincena de abril. En el sur, se siembra durante los primeros diez días de abril, y en el norte, a principios de junio. En general, la época de siembra depende del clima y las condiciones meteorológicas de la región; es importante esperar a que llegue el calor. Las temperaturas deben alcanzar al menos los 14 °C, y la tierra debe calentarse entre 12 °C y 14 °C.
- Prepare el terreno para la siembra en otoño cavando a la profundidad de una pala. El calabacín requiere un suelo suelto y fértil con un pH neutro. Se recomienda añadir materia orgánica, como humus o compost, al cavar. Si el suelo es arcilloso, añada arena, y los suelos ácidos se pueden corregir con harina de dolomita, cal o ceniza de madera.
- Antes de sembrar, remoje las semillas durante 24 horas para que se hinchen y germinen. No es necesario desinfectarlas, ya que suelen venderse tratadas y listas para sembrar. No puede usar sus propias semillas (cultivadas en casa), ya que se trata de una variedad híbrida.
- Las semillas se siembran en un patrón de 60x60 cm. Primero, se hacen surcos en la tierra suelta o se cavan hoyos. Se colocan varias semillas, generalmente dos o tres, en cada hoyo, por si alguna no germina. Las semillas se siembran a una profundidad aproximada de 3 cm.
- Cuando aparecen las plántulas, se aclaran si la siembra se realizó en hileras, o se selecciona el brote más fuerte de 2-3 si la siembra se realizó en hoyos.
Si opta por el método de siembra directa, siembre las semillas aproximadamente 30 días antes de la siembra. Para la siembra se utilizan contenedores, bandejas o montículos de turba; esta es la opción más práctica, ya que permite trasplantar las plántulas al suelo junto con el contenedor. Estas plántulas crecen rápidamente porque no sufren el estrés del trasplante.
En cuanto las plántulas desarrollen dos hojas, se extraen pellizcando las raíces y se trasplantan a macetas individuales. También se pueden plantar directamente en un recipiente, dejando suficiente espacio entre ellas para que crezcan sin estorbarse. Antes de plantarlas, se recomienda aclimatarlas sacándolas al exterior: primero durante 15-20 minutos y luego durante varias horas. El tiempo de exposición se incrementa gradualmente.
Las plántulas se riegan, se cubren con mantillo y se les aplica una película transparente para protegerlas de las heladas nocturnas, frecuentes incluso en climas templados, sobre todo en los Urales, Siberia y las regiones del norte. Además, durante los días de mayor insolación, se recomienda proporcionarles sombra para evitar que las delicadas hojas jóvenes se dañen.
Cuidado adecuado
La variedad holandesa Salvador, como corresponde a un calabacín, requiere muy poco mantenimiento. Sin embargo, para obtener una buena cosecha, necesita cuidados específicos, que deben ser no solo correctos, sino también constantes.
Características del cuidado de la variedad Salvador:
- Las plantas de calabacín se riegan de una a dos veces por semana. La frecuencia depende del tipo de suelo y las condiciones climáticas. Durante la sequía, se riegan con mayor frecuencia (cada dos días) y con menor frecuencia cuando llueve. Utilice agua tibia y reposada para el riego.
- Después de cada riego, conviene aflojar la tierra para evitar que se apelmace. Al aflojarla, elimina las malas hierbas, pero no caves demasiado profundo con la azada, ya que podrías dañar las raíces superficiales. Cada dos semanas, aporca los calabacines rastrillando la tierra hacia arriba.
- Si el calabacín se cultiva en invernadero, es necesario ventilarlo diariamente.
- Para la fertilización se pueden utilizar fertilizantes orgánicos o complejos. La primera aplicación se realiza cuando se está formando el tercer folíolo, la segunda antes de la floración y la tercera cuando se están formando los ovarios.
Enfermedades y plagas
La calabaza Salvador, como la mayoría de los híbridos, es muy resistente a diversas enfermedades de las rosas, incluidas las causadas por hongos y bacterias. Sin embargo, si se infringen gravemente las prácticas de cultivo, sobre todo si se combinan con condiciones de crecimiento desfavorables, las plantas pueden volverse susceptibles al oídio, al mildiú velloso, a la bacteriosis y a la antracnosis.
| Fungicida | Eficacia contra el oídio | Eficacia contra la antracnosis |
|---|---|---|
| Topsin | Alto | Promedio |
| Previkur | Promedio | Alto |
| Ridomil Oro | Alto | Alto |
Los fungicidas de amplio espectro se utilizan para combatir enfermedades. Entre los productos populares y eficaces se incluyen Topsin, Previkur y Ridomil Gold, así como fungicidas que contienen cobre, como el sulfato de cobre o Kuproksat.
Entre las plagas de insectos, los ácaros, los trips y los pulgones del melón representan la mayor amenaza para el calabacín. Para combatirlos se utilizan insecticidas potentes como BI-58, Karate y Confidor. Estos se emplean generalmente para infestaciones severas, pequeñas infestaciones y como medida preventiva. También se pueden utilizar remedios caseros.
Con qué rociar los calabacines:
- Infusión de cebolla: 5 litros de cáscara de cebolla por cada 10 litros de agua caliente. Dejar reposar durante 24 horas. Luego diluir con agua en una proporción de 2:1.
- Tintura de pimienta picante: 50 g de vainas por cada 10 litros de agua caliente mezclados con 1 cucharada de jabón para ropa, rallado con un rallador grueso, y 3 cucharadas de ceniza de madera.
- Infusión de ajo: 150 g de hojas y cáscara por cada 10 litros de agua caliente. Dejar reposar durante 24 horas y luego utilizar para tratar los arbustos.
Cosecha
Se recomienda cosechar los calabacines al menos una vez cada cuatro días. De lo contrario, crecerán demasiado y perderán su sabor. Lo mejor es cosecharlos cuando alcancen los 18-20 cm de longitud, ya que en ese momento estarán más sabrosos y jugosos.
Reseñas
La calabaza Salvador sin duda encantará a los amantes del calabacín. Esta variedad holandesa posee todas las cualidades de una calabaza ideal: es sabrosa, resistente y muy productiva. Si bien su alta producción requiere cuidados regulares, también es fácil de cultivar: con riego, fertilización y removiendo la tierra, esta calabaza "holandesa" le deleitará con abundantes cosechas.











