El calabacín Skvorushka es una variedad representativa. Fue cultivada en Rusia y adaptada a su clima. Esta variedad productiva y de fácil cultivo atrae a los jardineros por su excelente sabor y resistencia a diversas condiciones climáticas adversas.
Descripción de la planta y los frutos
Esta variedad arbustiva crece de forma compacta, sin tallos largos. Las hojas, de tamaño mediano, son verdes, moderadamente divididas, con cinco lóbulos, pubescentes y con nervaduras densas de color claro. Los tallos son robustos y bien ramificados, carnosos y flexibles, de color verde claro y escasamente pubescentes.
Los frutos son de tamaño mediano y forma cilíndrica. Un fruto maduro pesa entre 0,9 y 1,2 kg. Como es típico en los calabacines, son de color verde oscuro y su pulpa es blanca o ligeramente amarillenta. La piel es bastante fina, moteada y ligeramente estriada. Las semillas son pequeñas, de color crema y ovaladas. Las flores son grandes, de color amarillo brillante y predominantemente femeninas.
Historia de la creación
La variedad de calabacín con el romántico nombre de «Skvorushka» se desarrolló en Rusia. Este calabacín se incorporó al Registro Estatal en 2009. Es ideal para la Rusia central y la región del Volga-Vyatka.
Sabor y aplicación
La variedad Skvorushka tiene una pulpa ideal: bastante gruesa, tierna y jugosa. Su sabor es muy agradable, perfecto para un calabacín. Contiene entre un 5 y un 5,8 % de materia seca y entre un 3 y un 4 % de azúcares.
Los frutos maduros se pueden consumir frescos. Se pueden cocinar de diversas maneras y añadir a ensaladas de verano. Estos calabacines también se utilizan en una variedad de delicias culinarias, como fritos, hervidos y guisados. Son aptos para todo tipo de procesamiento y para elaborar conservas de invierno.
Características
Esta variedad es apta tanto para cultivo al aire libre como en invernadero. Es de maduración temprana y resistente al frío. Desde la germinación hasta la maduración de los primeros frutos transcurren aproximadamente 40 días. Además, es resistente a la sequía y a las enfermedades fúngicas.
Productividad
Esta variedad es de alto rendimiento. En cultivo comercial, se obtiene un rendimiento promedio de 600 a 700 calabacines por hectárea. En una parcela de jardín de 1 metro cuadrado, en condiciones favorables y con los cuidados adecuados, se pueden obtener hasta 10 kg de calabacín. Los frutos maduran de forma bastante uniforme, lo cual resulta especialmente conveniente para el cultivo a gran escala.
Ventajas y desventajas
Antes de plantar el calabacín Skvorushka en tu jardín, se recomienda evaluar todas sus ventajas e inconvenientes. Esto te ayudará a determinar si esta variedad es adecuada para tus propósitos. Si es adecuada para el clima de tu región, entonces sopesa sus ventajas frente a cualquier desventaja.
No se han identificado inconvenientes particulares en la variedad Skvorushka. Quizás sea relevante mencionar su necesidad de calor y luz, pero esto es más una característica de la mayoría de los calabacines que un inconveniente.
Esta característica de maduración uniforme puede percibirse de dos maneras: en cultivos industriales o comerciales (para la venta), puede considerarse una ventaja. Sin embargo, para los jardineros, este matiz puede resultar un inconveniente.
Características de aterrizaje
La calabaza Skvorushka puede crecer y dar fruto en las condiciones más desfavorables. Sin embargo, para obtener una buena cosecha, requiere condiciones de cultivo y cuidados específicos.
- ✓ Compruebe el nivel de pH del suelo; el rango óptimo para el calabacín es de 6,0 a 7,5.
- ✓ Asegúrese de que no haya agua estancada, proporcionando drenaje si es necesario.
Esta variedad es apta tanto para la siembra directa en campo abierto como para el cultivo de plántulas. Las plántulas se cultivan en contenedores, vasos de plástico o macetas de turba.
Características del cultivo del calabacín Skvorushka:
- Suelos. Este cultivo crece mejor en suelos arenosos y limosos. Deben estar bien aireados, ser ricos en humus y estar libres de agua estancada, ya sea de lluvia o subterránea.
- Lugar de aterrizaje. Se da preferencia a las zonas cálidas y bien iluminadas, sin corrientes de aire y protegidas de los vientos fríos.
- Antecesores. El calabacín se puede plantar después de los tomates, las patatas, las cebollas y las berenjenas.
- Preparación del terreno. En otoño se labra la tierra, añadiendo materia orgánica (compost, humus) y componentes que mejoran su estructura y ajustan su acidez. En primavera, se nivela el terreno con un rastrillo y se preparan los hoyos o surcos para la siembra.
- Fechas de siembra. La siembra de calabacines se realiza teniendo en cuenta el clima y las condiciones meteorológicas locales. En climas templados, la siembra se realiza después del 25 de mayo. Las semillas para plántulas se siembran en abril, aproximadamente un mes antes del trasplante al exterior.
- Diagrama de plantación. Opción óptima: 70x70 cm.
Las semillas de calabacín se siembran a unos 3 cm de profundidad y las plántulas se plantan hasta los cotiledones. Se siembran tres semillas en cada hoyo para asegurar la germinación. Cuando broten, se selecciona la plántula más fuerte y se deja, mientras que las demás se eliminan con cuidado.
Cuidado del calabacín
El cultivo del calabacín Skvorushka es sencillo si se garantiza una adecuada aireación del suelo y un riego constante. De lo contrario, será necesario aplicar herbicidas preventivos. Los mayores problemas se presentan en suelos arcillosos densos con agua estancada.
El calabacín responde bien a los fertilizantes minerales, pero deben aplicarse con moderación, ya que de lo contrario existe riesgo de dañar las raíces. Incluso al aplicar pequeñas dosis de fertilizante, este debe diluirse con agua.
La tierra alrededor de las plantas de calabacín y entre las hileras debe aflojarse, desherbarse y cubrirse con mantillo regularmente. El riego debe realizarse, en promedio, una vez cada 10 días. Utilice agua tibia y reposada para prevenir la pudrición de la raíz.
Recolección y almacenamiento
Los calabacines se cosechan en época seca. La cosecha se puede aprovechar no solo para cocinar, enlatar y procesar, sino también para almacenar. Los calabacines Skvorushka se conservan muy bien; en condiciones favorables, pueden almacenarse hasta cuatro meses sin perder su sabor ni su aspecto.
El calabacín Skvorushka es una variedad destacada entre las autóctonas. Su sabor y resistencia al frío lo hacen muy apreciado por los horticultores. Esta calabaza crece y produce frutos con éxito en prácticamente todas las regiones de Rusia, incluso en aquellas con climas adversos.







