El calabacín Sukha es una prometedora variedad híbrida con excelente sabor y comercialización. Como corresponde a un híbrido, este calabacín es muy resistente, tolerante a enfermedades y produce altos rendimientos.
Descripción del arbusto
El calabacín Sukha es una variedad arbustiva. Produce plantas compactas, con pocas ramas, tallos fuertes y densidad moderada. Sus hojas son pequeñas, de color verde claro, con pequeñas manchas y profundamente lobuladas en las puntas. Las flores son grandes, de color amarillo pálido y de porte estándar.
Descripción de las frutas
Esta variedad se considera de tamaño mediano. Sus frutos son de color verde claro uniforme, de forma cilíndrica regular y piel lisa. La longitud de una calabaza madura es de 16 a 18 cm, su diámetro de 4 a 6 cm y su peso de 0,4 a 1 kg.
Los frutos maduros tienen un color uniforme, que puede presentar manchas claras difusas. La piel es fina, delicada, brillante, con un estriado apenas perceptible.
Historia de la creación
El calabacín Suha F1 fue desarrollado por mejoradores japoneses en 2006. La empresa Sakata fue la responsable del desarrollo de esta variedad, que se incorporó al Registro Estatal en 2009. El calabacín Suha está adaptado a la región del Cáucaso Norte y es apto tanto para el cultivo al aire libre como en invernadero.
Sabor y aplicación
La pulpa de la calabaza Sukha es densa, tierna y moderadamente jugosa. Su sabor es muy agradable y armonioso. La pulpa es de color amarillo claro, sin huecos ni agua. Las semillas son de tamaño mediano y escasas. El contenido de materia seca es del 5 % y el de azúcares, del 2,5 %.
El calabacín Sukha es ideal para freír, rellenar y preparar platos principales. También se puede enlatar y congelar. Esta variedad es perfecta para ensaladas, buñuelos y caviar.
- ✓ Resistencia a fluctuaciones de temperatura en el rango de +10°C a +35°C.
- ✓ Capacidad de autopolinización, que aumenta el rendimiento incluso en condiciones de un número limitado de polinizadores.
Características
El calabacín japonés Suha es una variedad de maduración temprana. Su ciclo de cultivo dura menos de 40 días. Los primeros frutos se cosechan entre 30 y 35 días después de la siembra. Maduran de forma uniforme y en grandes cantidades, y la fructificación se prolonga prácticamente durante todo el verano.
El híbrido Sukha es una variedad de alto rendimiento. Con los cuidados adecuados, se pueden cosechar 35 kg de calabacín por metro cuadrado. En cultivo comercial, se pueden obtener entre 400 y 1250 calabacines por hectárea.
Ventajas y desventajas
El híbrido Sukha, como la mayoría de las variedades japonesas, tiene muchas ventajas. También es recomendable informarse previamente sobre cualquier posible inconveniente.
La calabaza Sukha prácticamente no tiene inconvenientes. Los únicos inconvenientes son la necesidad de riego regular y el riesgo de ciertas plagas de insectos.
Características del cultivo
Esta hortaliza se cultiva principalmente a partir de semillas. Los plantones son menos comunes. Se suelen utilizar en regiones con primaveras largas y veranos cortos, ya que permiten una cosecha más temprana en zonas con heladas tardías y recurrentes.
- ✓ El nivel óptimo de pH del suelo debe estar entre 6,0 y 6,8 para asegurar una mejor absorción de nutrientes.
- ✓ El suelo debe tener una alta capacidad de retención de agua, pero al mismo tiempo debe estar bien drenado para evitar el estancamiento del agua.
Características en crecimiento:
- Para el cultivo de calabacines se destina una zona bien iluminada, llana y sin vientos fuertes ni corrientes de aire.
- Los mejores suelos para el cultivo y la fructificación del calabacín son sueltos, retienen bien la humedad, son nutritivos y ligeramente ácidos, como los suelos francos ligeros y los franco-arenosos.
- El área se excava previamente, añadiendo materia orgánica (compost o humus) y fertilizantes minerales durante la excavación.
- Las semillas se siembran desde finales de abril hasta mediados de junio. Para entonces, la temperatura del aire debería haber subido a 15–18 °C y mantenerse estable.
- La siembra se realiza siguiendo un patrón de 60 x 60 cm. Las semillas se plantan a una profundidad de 3 a 6 cm. La profundidad depende de la estructura del suelo; cuanto más denso sea el suelo, menos profundas deben ser las semillas.
- Para asegurar una germinación más rápida, los cultivos se cubren con una película de plástico.
- Riega los bancales según sea necesario, utilizando solo agua tibia. Aumenta la frecuencia de riego durante la floración y la fructificación. Remueve y deshierba la tierra con regularidad y fertiliza los cultivos dos o tres veces por temporada.
Si los calabacines se cultivan a partir de plántulas, la siembra se realiza temprano por la mañana, en un día nublado; esto aumenta las posibilidades de un buen enraizamiento y supervivencia.
Enfermedades y plagas
Esta variedad es resistente a la mayoría de las enfermedades, incluyendo el oídio, la bacteriosis y la antracnosis. Los síntomas de las enfermedades pueden aparecer debido a una combinación de factores desfavorables, como el mal tiempo y un cuidado inadecuado. Asimismo, el incumplimiento de las prácticas agrícolas adecuadas puede provocar ataques de trips, ácaros y pulgones del melón.
Recolección y almacenamiento
Se recomienda cosechar los calabacines con regularidad, cada 2-4 días. Cuanto más a menudo se cosechen los calabacines maduros, más vigorosamente se formarán los nuevos. Con el tiempo, el fruto se seca y se endurece, por lo que es importante cosecharlo a tiempo para evitar que madure demasiado.
Los jardineros experimentados recomiendan cosechar los calabacines Sukha cuando aún están un poco verdes; son más sabrosos, mucho más tiernos y jugosos que los ejemplares maduros.
Esta variedad de maduración temprana no es apta para un almacenamiento prolongado. Se consume en verano y se utiliza para conservas. Si se dispone de grandes cantidades de fruta, se guarda en el refrigerador, en el interior, en el balcón o en el sótano. Para prolongar su vida útil, se recomienda utilizar bolsas de plástico.
Reseñas
La variedad japonesa Sukha es una digna representante de su cultura, pues posee prácticamente todas las cualidades características de un calabacín ideal. A pesar de su origen extranjero, esta variedad se adapta bien a nuestro clima, produce buenas cosechas, es poco exigente, resistente y, por lo tanto, no supone prácticamente ningún problema para los jardineros.






