La cebolla de ajo china (dzhusai) es un cultivo singular que se utiliza no solo en la cocina oriental por su rico aroma y agradable sabor, sino también como planta ornamental en jardines. Esta variedad de cebolla es fácil de cultivar y produce un alto rendimiento, lo que la convierte en una opción popular entre los jardineros. Un cuidado adecuado es fundamental.
¿Qué es la cebolla de ajo china?
Esta planta está estrechamente emparentada con la cebolla y el ajo, pero posee características únicas. Tiene el aspecto de una verdura común, pero sus hojas son más finas y largas, como las de la chalota. Es muy apreciada por sus propiedades nutricionales: es rica en vitaminas A y C, y minerales como el potasio y el hierro.

La principal diferencia radica en su aroma y sabor. Las hojas tienen un marcado aroma a ajo, por lo que esta variedad se utiliza con frecuencia en la cocina para dar un toque especial a los platos. Es popular en las cocinas asiática, china y vietnamita como condimento o ingrediente de relleno.

Características del sabor y finalidad
Tiene un sabor especiado, ligeramente picante, con sutiles notas de ajo, lo que la convierte en una excelente opción para una gran variedad de platos. En la cocina oriental, se utiliza con frecuencia para elaborar salsas aromáticas, ensaladas y otros platos, aportándoles un toque de sofisticación.
Cebolla Dzhusai: características principales de la planta
El cebollino es una hierba perenne originaria de Asia, conocida por su rico aroma especiado. Sus características principales incluyen:
- Hojas - Alargadas hasta 30-50 cm, de color verde brillante, con una ligera capa cerosa en la superficie.
- Plumas - Delgadas, largas y planas, con un distintivo aroma a ajo.
- Bombillas - Pequeñas, falsas, de hasta 1,5-2 cm de diámetro, de forma ovoide. Son insípidas y no comestibles.
Coseche las hojas aromáticas desde mediados de julio hasta principios de agosto. Las hojas cortadas deben tener al menos 20-30 cm de largo. Corte las hojas 2-3 veces durante la temporada, realizando el último corte 2 meses antes de la primera helada. El rendimiento es de aproximadamente 4-5 kg por metro cuadrado.
Las mejores variedades
| Nombre | período de maduración | resistencia al frío | Rendimiento de la cosecha (kg/m2) |
|---|---|---|---|
| A priori | Temporada media (37 días) | Alto | 4-5 |
| Capricho | Mitad de temporada | Promedio | 1.5 |
| Picante | Mitad de temporada | Promedio | 1.5 |
Existen muchas variedades de cebollino, cada una con sus propias características únicas. Algunas merecen especial atención:
- A priori. Esta variedad de media estación se desarrolla completamente en 37 días. Es resistente al frío y de alto rendimiento, lo que la hace popular para ensaladas.
- Capricho. Variedad de media estación con hojas planas y estrechas y un suave sabor a ajo. Puede producir hasta 1,5 kg por metro cuadrado por cosecha.
- Picante. Se caracteriza por su longevidad y maduración a mitad de temporada; sus hojas verdes alcanzan los 30 cm de largo y 1 cm de ancho, con un suave sabor a ajo. El rendimiento de un solo corte llega a 1,5 kg por metro cuadrado.
Cada una de estas variedades tiene sus propias características únicas, lo que las hace adecuadas para diferentes necesidades y condiciones de cultivo.
Ventajas y desventajas
Antes de sembrar un cultivo, estudie sus ventajas y desventajas. El ajo chino tiene muchas ventajas:
Cultivo de cebollas
Este cultivo se adapta a diversos climas. Requiere poco suelo y tolera heladas ligeras y sequía. Para su cultivo, es importante preparar adecuadamente la semilla y seguir las fechas y el calendario de siembra recomendados.
Selección de la ubicación y del suelo
Elija terrenos con distintos tipos de suelo, evitando los arenosos, ya que pueden afectar negativamente el sabor y la vida útil de las hortalizas de hoja verde. No cultive cebollas chinas en bancales previamente ocupados por repollo o patatas. El terreno debe estar bien protegido de las corrientes de aire.
Antes de sembrar, prepare el terreno: cave y fertilice con una mezcla de 10 kg de humus, 30 g de superfosfato, 200 g de ceniza de madera y 20 g de fertilizante potásico por metro cuadrado. En primavera, antes de sembrar, vuelva a cavar los bancales y fertilice con nitrato de amonio.
Siembra de semillas
Comience el proceso a principios de primavera, ya que el cultivo es resistente a las heladas. Preparar las semillas antes de la siembra es un paso importante:
- Llénalas con agua calentada a 40°C y déjalas germinar durante 8 horas.
- Escurre el agua y remoja las semillas en líquido limpio, dejándolas en remojo durante 48 horas.
- ✓ La temperatura del agua para remojar las semillas debe ser estrictamente de 40 °C; una desviación de más de 2 °C reduce la germinación.
- ✓ El tiempo de remojo de las semillas en agua limpia después de calentarlas es de 48 horas; un tiempo más corto no garantiza una hinchazón suficiente.
Las semillas se utilizan para el cultivo de plántulas, ya que la siembra directa en campo abierto prácticamente no se recomienda debido a la baja germinación.
Plan de siembra:
- Prepare un sustrato nutritivo compuesto de arena, turba y tierra de jardín a partes iguales.
- Desinfectar calentándolo en el horno a 180°C durante 30 minutos o vertiendo permanganato de potasio sobre él.
- Llene un recipiente de plástico con el sustrato preparado y haga surcos de hasta 2 cm de profundidad en su superficie.
- Coloca las semillas a 2-3 cm de distancia.
- Espolvorea las semillas con una fina capa de tierra y humedécelas con un pulverizador.
- Cubra el recipiente con film transparente y colóquelo en un lugar fresco y bien iluminado.
Después de 6 a 8 semanas, cuando aparezcan de 3 a 4 hojas verdaderas en las plántulas, estarán listas para ser trasplantadas al exterior.
Trasplante de plántulas a tierra abierta
Para obtener mejores resultados, realice el procedimiento en marzo o abril, cuando la temperatura del aire alcance al menos +3 °C. Patrón de plantación de plántulas:
- Prepare el suelo donde se ubicarán los bancales y haga surcos, dejando una distancia de al menos 30 cm entre ellos.
- Riega abundantemente los bancales para humedecer la tierra antes de plantar.
- En cada surco, haga agujeros de siembra a una distancia de aproximadamente 20 cm entre sí.
- Coloca las plántulas, asegurándote de que las raíces queden distribuidas uniformemente.
- Rellene los agujeros con una capa de tierra sin compactarla.
Después de plantar, riegue las plántulas abundantemente de nuevo para asegurar que la tierra esté suficientemente húmeda.
Propagación por división del rizoma
Para el cultivo por división de rizomas, seleccione plantas de más de 3-4 años. Proceso paso a paso:
- Divide el rizoma en varias partes de manera que cada parte tenga 2-3 bulbos fuertes y bien desarrollados.
- Prepare el lecho haciendo un surco de 6-8 cm de profundidad.
- Riégalas generosamente con abundante agua para humedecer la tierra.
- Coloca el material de siembra en surcos a una distancia de 15-20 cm entre sí.
Cubra con tierra y riegue abundantemente para asegurar una humedad adecuada.
Cuidado de las cebollas
Aunque es fácil de cultivar, la cebolla requiere ciertos cuidados para asegurar un crecimiento vigoroso y una fructificación abundante. Aspectos clave del cultivo:
- Riego. Durante el primer año, la planta no requiere riego frecuente. Humedezca la tierra solo durante los períodos secos, vigilando su estado. El exceso de humedad puede provocar que las hojas se marchiten y adquieran un sabor amargo. En el segundo año, aumente el riego a 2 o 3 veces al mes, utilizando de 30 a 50 litros de agua tibia y reposada por metro cuadrado.
- Fertilizante superficial. Fertilice el cultivo dos veces por temporada. En primavera, aplique urea (5-10 g por metro cuadrado) inmediatamente después de la aparición de brotes verdes fuertes. Quince días después, aplique un segundo fertilizante que contenga Ferovit para estimular el desarrollo del cultivo.
A partir del segundo año, utilice una solución de estiércol de pollo diluido con agua en una proporción de 1:12. - Aflojando. Remueva la tierra con regularidad para asegurar que el oxígeno llegue a las raíces y reducir la competencia de las malas hierbas. Esto favorece un crecimiento más vigoroso.
- Protección contra enfermedades y plagas. Después de la cosecha, fertilice el suelo con una mezcla de superfosfato, nitrato de amonio y cloruro de potasio para fortalecer el sistema inmunológico de las plantas y prepararlas para el invierno.
- La primera fertilización debe hacerse con urea (5-10 g por 1 m²) inmediatamente después de que aparezcan los brotes.
- La segunda alimentación debe realizarse después de 15 días utilizando Ferovit para estimular el crecimiento.
- A partir del segundo año, utilice una solución de estiércol de pollo (1:12) cada 3 semanas hasta el final de la temporada.
Reseñas
El ajo chino no solo es un ingrediente valioso para la experimentación culinaria, sino también una planta hermosa que puede adornar un jardín con sus elegantes hojas verdes. Su facilidad de cultivo y cuidado lo convierte en una opción ideal para jardineros principiantes, mientras que su alto rendimiento y propiedades beneficiosas lo hacen perfecto para los amantes experimentados de las verduras sanas y sabrosas.









