La cebolla Pobeda ha ganado gran popularidad por su fácil cultivo, excelente sabor y propiedades beneficiosas. Destaca por sus elegantes brotes verdes y hojas aromáticas. Es reconocida por sus singulares propiedades saludables gracias a su alto contenido de sustancias biológicamente activas. Un cuidado oportuno es esencial para este cultivo.
Descripción botánica
El ajo silvestre siberiano, también conocido como ajo de oso siberiano, es una planta perenne. Forma una roseta vertical de hojas verde oscuro, suculentas y tiernas. Los tallos pueden alcanzar una altura de 30 a 70 cm.
Los bulbos son cónico-cilíndricos y sus escamas secas son de color marrón claro o marrón grisáceo. Esta variedad se caracteriza por su alto rendimiento y buena capacidad de transporte. El rendimiento medio es de 1,6 kg por metro cuadrado.
Características del sabor
Las cebollas se utilizan tanto frescas como en conserva. Su sabor suave las convierte en un excelente ingrediente para una gran variedad de platos.
Composición química
Todas las partes de la cebolla son ricas en carbohidratos, aceites esenciales (0,007%), prostaglandinas y compuestos que contienen azufre, como la aliína y el isotiocianato de alilo.
Contienen las siguientes sustancias:
- ácido ascórbico (vitamina C) en una concentración de hasta 750 mg% (en bulbos 50-100 mg%, en hojas frescas hasta 7 mg%);
- flavonoides;
- saponinas;
- aldehídos alifáticos;
- ácidos fenólicos;
- fitoncidas;
- moco;
- azúcar (0,3%;
- ácido cítrico (0,05%);
- Microelementos: hierro, manganeso, zinc, cobre, cromo, molibdeno y otros.
Importancia económica y aplicación
Posee fuertes propiedades fitoncidas, que le confieren efectos antiescorbúticos y antivirales. La planta ayuda a disminuir la presión arterial, mejora la motilidad intestinal, favorece el desarrollo normal de la flora intestinal y aumenta la amplitud y regularidad de los latidos cardíacos.
Este cultivo se distingue por sus propiedades antiescleróticas, bactericidas, bacteriostáticas, antifúngicas y antihelmínticas.
El ajo silvestre se utiliza ampliamente en la medicina tradicional de varios países:
- En la medicina mongola y búlgara, el ajo silvestre se utiliza para la aterosclerosis, la hipertensión, la prevención de la gripe, el tratamiento de callos y verrugas, y como remedio contra la gota.
- En la medicina tibetana se utiliza para la bronquitis, las neurosis, la neurastenia y las enfermedades ginecológicas (procesos inflamatorios, amenorrea).
- En la medicina popular rusa, las hojas de ajo silvestre se aplican en los ojos para la conjuntivitis y se recomiendan como alimento para la visión debilitada.
- En Siberia, la infusión y la tintura de ajo silvestre se utilizan para la bronquitis, el reumatismo, la fiebre, las enfermedades gastrointestinales y como diaforético y para mejorar el apetito y la digestión.
En el Cáucaso, la cebolla de la victoria se utiliza para tratar diversas enfermedades infecciosas intestinales.
Plantar ajo silvestre de la variedad Pobeda
Este cultivo es poco exigente, resistente y muy beneficioso para los jardineros debido a sus bajos requerimientos de mantenimiento. Un cultivo adecuado es esencial para un buen crecimiento y cosechas abundantes.
Lugar de aterrizaje
Prospera en diversos lugares: a la sombra, cerca de arbustos y árboles, y junto a dependencias y cercas. Esto resulta especialmente beneficioso para parcelas pequeñas y modernas. El lugar ideal para cultivar cebollas es cerca de cuerpos de agua y diversas construcciones, preferiblemente en zonas sombreadas.
- ✓ Tenga en cuenta el nivel freático: no debe estar a menos de 1,5 m de la superficie.
- ✓ Proporciona protección contra los fuertes vientos que pueden dañar las hojas delicadas.
Suelo
Crece con facilidad en bosques mixtos con suelos húmedos y sueltos. En otoño, las hojas caídas cubren las zonas donde crece el ajo silvestre hasta la primavera. Es fácil recrear en el jardín condiciones muy similares a las naturales.
Para un óptimo crecimiento, la planta requiere un suelo suelto, profundamente labrado (40-45 cm) y enriquecido con abono orgánico. Al plantar, aplicar abono adicional.
- superfosfato (35-40 g);
- sal de potasio (15-20 g);
- nitrato de amonio (15-20 g);
- compost o estiércol descompuesto (10 kg por 1 m²).
Siembra de semillas
Para un cultivo exitoso, recolecte las semillas rápidamente; comienzan a formarse y a caer a principios de julio. Siémbrelas el mismo año, ya que la germinación disminuye con el tiempo. Siémbrelas en tierra húmeda, bien labrada y profundamente suelta.
Siga estas recomendaciones:
- La época óptima para la siembra es el otoño, entre finales de septiembre y principios de octubre.
- Plante las semillas a una profundidad de 2-3 cm. La cosecha solo será posible tres años después de la siembra.
- En primavera, el ajo silvestre brota con tallos tiernos y frágiles que se dañan fácilmente al deshierbar o labrar la tierra. Por ello, muchos jardineros siembran primero las semillas en semilleros. En otoño, se trasplantan al jardín y se cubren con nieve para protegerlas.
- Cercar inmediatamente la zona de plantación para evitar pisoteos.
- Excava bien la zona, elimina las malas hierbas y aplica fertilizante.
- Haga surcos poco profundos (de hasta 5 cm) y siembre las semillas, distribuyéndolas uniformemente a razón de 10 g por metro cuadrado. Cubra las semillas con tierra suelta y compacte ligeramente.
Método vegetativo
Plante el ajo silvestre a principios de primavera u otoño. Al plantarlo, asegúrese de que la parte aérea del bulbo, específicamente la malla entretejida, quede por encima de la tierra. Mantenga una distancia de 15-20 cm entre bulbos y de 20-25 cm entre hileras, a una profundidad de 5-7 cm o 2-3 cm, según el tamaño del bulbo.
Tras la plantación, cubra los bulbos con una capa de 5-6 cm de tierra suelta. Trasplántelos entre julio y septiembre, cuando estén en reposo vegetativo y toleren bien el trasplante.
Cuidado del ajo silvestre de la variedad Pobeda
Este cultivo es fácil de cultivar y requiere mínimos cuidados. Es importante seguir algunas prácticas agrícolas básicas.
Riego y fertilización
En cuanto broten los primeros tallos, retire con cuidado la vegetación del año anterior. Mantenga la tierra húmeda durante toda la temporada de crecimiento. Deje de regar a mediados de julio, cuando las hojas de la planta empiecen a amarillear.
A mediados de abril, aplicar el primer fertilizante nitrogenado: 15-20 g de urea por cada 10 litros de agua. En mayo-junio, aplicar una solución mineral: 30-40 g de ceniza de madera por cada 10 litros de agua.
Polvo
A partir del segundo año, añada regularmente tierra alrededor de las plantas o compacte la tierra con hojas caídas. Una fina capa de follaje crea condiciones favorables para el desarrollo de la planta, asemejándola a las condiciones naturales. Esto reduce la necesidad de fertilizante.
Invernación
La cebolla Pobeda no requiere aislamiento adicional. Sin embargo, si el invierno es poco nevado, cubra las zonas de cultivo con paja o ramas de abeto.
- ✓ Asegúrese de que la zona no esté inundada por aguas de manantial.
- ✓ Asegúrese de que el material de mantillo no contenga semillas de maleza.
Plagas y enfermedades
El intenso aroma a ajo de las hojas explica la gran resistencia de la planta y su baja susceptibilidad a las plagas. Si la planta presenta algún daño, trátela con una solución salina (100-120 g de sal por cada 10 litros de agua). Al día siguiente, enjuague cualquier residuo con agua de regadera.
El ajo silvestre rara vez se enferma. Si aparecen manchas rojizas, trate las zonas afectadas con una solución de oxicloruro de cobre (1 cucharada por cada 10 litros de agua), añadiendo jabón líquido si fuera necesario. Repita el tratamiento después de 1,5 a 2 semanas. Durante el tratamiento, no consuma las hojas durante 2 a 2,5 semanas.
Cosecha
Coseche entre 3 y 4 años después de la siembra: recorte las hojas exteriores. No las corte por completo, ya que no volverán a crecer del todo durante la temporada y la planta no podrá acumular suficientes nutrientes para prepararse para el invierno ni para formar un nuevo bulbo.
Almacenamiento
Las cebollas recién cosechadas no se conservan mucho tiempo, solo de 3 a 4 días. Para prolongar su vida útil, congélelas. Para ello, lávelas y séquelas bien, píquelas finamente y guárdelas en bolsas de plástico. De esta manera, las cebollas conservarán su valor nutricional durante 1 a 1,5 años.
Reproducción del ajo silvestre
La forma más sencilla de propagar una planta es mediante la división. A principios de primavera o verano, elija un día nublado y separe una sección de una planta sana y madura. Estas secciones deben tener raíces. Trasplante los bulbillos a nuevos semilleros, separándolos entre 20 y 35 cm, con filas separadas entre 30 y 45 cm.
Reseñas
La cebolla Pobeda es fácil de cultivar y requiere mínimos cuidados. Esta variedad ha recibido numerosas críticas positivas gracias a su buena productividad y propiedades beneficiosas. Con un cuidado oportuno y atento, podrá disfrutar de cosechas abundantes y hojas deliciosas y aromáticas.








