El riego es una de las prácticas agrícolas más importantes para el cultivo de cebollas. Es fundamental saber cómo regar en invernaderos y a campo abierto, cuándo hacerlo y cuánta agua aplicar. Seguir estas recomendaciones le ayudará a obtener una buena cosecha.
¿Cuándo empezar a regar?
Las cebollas necesitan ser regadas desde el momento en que se plantan, pero es importante regarlas con moderación, de lo contrario la planta será atacada por diversos hongos que se desarrollan en condiciones de exceso de agua.
- ✓ Utilice únicamente agua reposada para evitar que las plantas sufran cambios bruscos de temperatura.
- ✓ La dureza del agua debe ser mínima, ya que un alto contenido de sal puede afectar negativamente el desarrollo de las cebollas.
En primavera, riega las cebollas cuando el sol haya secado la tierra tras el invierno. En cuanto empiecen a brotar las hojas y el follaje, puedes regarlas.
Reglas generales
El riego es fundamental, ya que la planta reacciona de inmediato a cualquier cambio en el clima y el suelo. Si el bulbo permanece mucho tiempo en un suelo seco y deshidratado, simplemente deja de producir follaje y se centra en nutrir el tubérculo.
Para obtener una cosecha de calidad, siga las reglas para regar sus canteros, que incluyen los siguientes puntos:
- asegúrese de que el agua no entre en contacto con el bulbo ni con sus hojas;
- El suelo debe estar saturado de agua hasta una profundidad de 20 cm;
- asegúrese de que no aparezca costra de suelo;
- Para el riego, utilice agua con una temperatura de +14 a +17 grados;
- regar las camas por la noche;
- El método de riego más eficaz es el sistema de goteo;
- Deje de regar unas semanas antes de la cosecha.
Desde el momento de la siembra, las cebollas se riegan durante aproximadamente dos meses, y la frecuencia depende del nivel de humedad del suelo y de las condiciones climáticas.
En el invernadero
Para cosechar las cebollas lo antes posible, se cultivan en invernaderos. Las condiciones del invernadero permiten cultivar cebollas en cualquier época del año, pero la clave está en tener en cuenta las necesidades de riego:
- Humedezca la tierra antes de plantar y, para una mejor retención de la humedad, mézclela con serrín;
- El día de la siembra, regar por primera vez con una solución tibia y diluida de permanganato de potasio;
- Después de una semana, riegue los lechos utilizando el biopreparado ecológico Fitosporin M (1 cucharada por cubo de agua);
- El riego posterior se realiza únicamente si el suelo se seca (la temperatura del agua es de +17 grados);
- A continuación, en función de los valores de temperatura, determine con qué frecuencia debe regar: a +15-20 – una vez cada 10 días, por encima de +25 – una vez cada 4 días;
- Compruebe la calidad y el estado del suelo y, en función de ello, determine el volumen de agua necesario.
- ✓ Mantenga la humedad del aire en el invernadero entre el 60 y el 70 % para un óptimo crecimiento de las cebollas.
- ✓ Ventile el invernadero después de cada riego para evitar la condensación y el desarrollo de enfermedades.
Siguiendo estas sencillas condiciones, podrá cosechar en 25-30 días.
En campo abierto
El riego de cebollas al aire libre es más complejo que en invernaderos, ya que la humedad del suelo es más fácil de controlar. La exposición al sol y al viento provoca que el suelo se seque más rápidamente, lo que afecta directamente a la producción de cebollas. Para asegurar una cosecha anual constante, se recomienda seguir un programa de riego.
La primera vez que se riegue la tierra, debe hacerse justo antes de plantar. Este riego es necesario para asentar el suelo y evitar que las cebollas floten en la superficie. Utilice aproximadamente 20 litros de agua por metro cuadrado.
Después, haga surcos para las cebollas y riéguelas, luego proceda a plantarlas. Cubra las cebollas con tierra y riéguelas por primera vez. Use agua con fitosporina o permanganato de potasio añadido para desinfectar el suelo.
- Fitosporina añadido en la cantidad indicada en el envase del medicamento;
- permanganato de potasio diluido en agua para formar una solución de color rosa pálido.
No riegues las cebollas hasta que aparezcan las puntas verdes (5-10 cm). Luego, riégalas hasta que el agua drene en la tierra y afloja la tierra al día siguiente.
En el futuro, no riegue más de una vez por semana y preste atención a las condiciones climáticas:
- En climas secos y áridos, las cebollas necesitan ser regadas una vez por semana;
- Después de lluvias intensas, regar los canteros no antes de una semana después de que hayan terminado;
- Si hacía calor pero lloviznaba, regar según el horario previsto, como si no hubiera llovido en absoluto.
Una vez que los bulbos comienzan a formarse y los brotes se desprenden, se procede al riego obligatorio, ya que se forman flechas, el bulbo prácticamente deja de llenarse y toda la humedad se concentra en esta flecha.
A continuación, en función del grado de madurez de la cebolla, deberá determinar cuándo dejar de regarla por completo.
Métodos para regar cebollas
Regar con manguera es peligroso, ya que el chorro fuerte de agua puede exponer los bulbos y dejarlos vulnerables. Además, conviene evitar la erosión del suelo, así que elija con cuidado su método de riego:
- Aspersor – Es un método más suave que una manguera normal, pero incluso este método puede dañar los cultivos al arrastrar las semillas.
- Regadera - Una herramienta sencilla que se utiliza para regar cebollas cultivadas para consumo, pero si te interesan los nabos, riega entre las hileras.
- Manguera. También puedes usar una manguera, pero ten cuidado con la presión: debe ser baja. Además, haz un surco entre las hileras en los propios bancales donde viertas el agua.
- Sistema de riego por goteo. Lo mejor es tender una manguera con pequeños agujeros cada 8-10 cm a lo largo de toda la longitud entre las hileras. De esta forma, el riego se realiza entre las hileras, lo cual es suficiente para las cebollas, eliminando la necesidad de hacer aspersores laterales para llevar el agua directamente a las raíces.
Características y estándares de riego
Consideremos la necesidad de riego en las diferentes etapas de siembra y maduración del cultivo, ya que cada período tiene sus propias características.
Tras aterrizar
Las tasas y cantidades de riego dependen del clima y de los métodos de siembra de cebolla. El esquema es el siguiente:
- Sembrando semillas. El suelo se riega bien antes de plantar, y luego el riego se ajusta simplemente en función del clima y la sequedad del suelo: varias veces por semana al comienzo de la temporada de crecimiento en mayo-junio, después de lo cual se deja de regar.
- Cebollas para el invierno. El suelo no se toca en absoluto, ni se riega ni se humedece.
- Las cebollas se cultivan en primavera. Para enraizar y formar los bulbos, basta con regar los macizos dos veces por semana con un consumo de agua de 6-10 l/m².
Al comienzo del crecimiento
Una vez que los bulbos hayan echado raíces y comenzado a crecer, la necesidad de riego disminuirá ligeramente, pero el riego deberá realizarse según sea necesario y de acuerdo con las condiciones climáticas.
En caso de lluvias frecuentes y fuertes, las cebollas no necesitan ser regadas, pero en clima seco con una temperatura de +25-30 grados, se recomienda regarlas cada 5-7 días.
Cuando esté maduro
A medida que las cebollas maduran, conviene reducir el riego, ya que esto afectará su vida útil y sabor. Por lo tanto, unos meses después de la siembra, la intensidad del riego debe disminuir según la variedad.
Antes de la cosecha
Un par de semanas antes de la cosecha, suspenda el riego por completo. La cosecha debe realizarse en suelo seco; de lo contrario, el proceso de secado posterior se retrasará y los bulbos tendrán una mala calidad de almacenamiento.
¿Qué mezclas se utilizan para el riego?
Las hojas de la cebolla pueden ponerse amarillas y secarse. Muchos jardineros creen que esto se debe a un riego insuficiente durante el calor y, en consecuencia, riegan en exceso, lo que causa aún más daños. La causa más común son las larvas de la mosca de la cebolla, que se alimentan de las raíces, provocando que se pongan amarillas y se marchiten.
Regar las cebollas con agua salada ayuda a combatir este problema. Se prepara una solución con sal común y agua limpia. Se realizan tres riegos por temporada, cada 10 días:
- El primer riego se realiza cuando las hojas alcanzan entre 5 y 7 cm de altura. La solución se prepara diluida: se disuelven 300 g de sal en 10 litros de agua. Se utiliza la mitad de esta cantidad por metro cuadrado. El riego debe realizarse en la base de la planta.
- Durante el segundo riego, la cantidad de sal se incrementa a 400 g.
- Durante el tercer período – hasta el 600 a. C.
Si el primer riego ayudó a controlar la mosca de la cebolla, puede continuar con los dos riegos restantes a razón de 300 gramos. Después de cada riego con agua salada, asegúrese de regar también las cebollas con agua limpia.
¿Cuándo debo dejar de regar?
A medida que se acerca la cosecha, el riego se reduce gradualmente. Esto ayuda a mantener la humedad necesaria hasta que el cuello de la cebolla comienza a estrecharse (se vuelve más delgado y blando) y las puntas empiezan a aplanarse poco a poco.
Cuando las hojas de cebolla empiezan a caer al suelo, se suspende el riego por completo, aproximadamente 2-3 semanas antes de la cosecha. Es importante controlar el clima durante este periodo; si llueve cuando las cebollas están listas para la cosecha, hay que proteger el terreno de la lluvia.
De lo contrario, puede comenzar el crecimiento secundario, acompañado de repetidas espigas, lo que afectará negativamente la calidad y la cantidad de la cosecha.
Peligro
Si se incumple el régimen de riego, pueden producirse ciertas consecuencias.
Rebosar
Al regar cebollas, tenga en cuenta que el exceso de agua es muy peligroso para los cultivos de bulbo. Si la cantidad de agua supera la recomendada, aumenta significativamente el riesgo de que se desarrollen bacterias patógenas, lo que afecta la vida útil de las cebollas después de la cosecha.
Además, las cebollas que se saturan de humedad se pudren, haciendo que los bulbos sean incomibles, lo que anula todos tus esfuerzos.
Falta de humedad
La falta de humedad tiene un inconveniente importante: la planta puede ralentizar considerablemente su desarrollo o incluso detenerlo por completo. Por lo tanto, es fundamental regarla de forma oportuna y regular.
Cómo regar correctamente las cebollas (consejos en vídeo)
Este vídeo te enseñará las reglas básicas para regar las cebollas:
El cultivo de cebollas comprende varias etapas, y el riego desempeña un papel fundamental en este proceso. Mientras los bulbos crecen, ya sea al aire libre o en invernadero, el suelo debe estar bien preparado y regado. Cuanto mejor y más eficiente sea el riego, más rápido se establecerán los bulbos.





