El almacenamiento de tubérculos sigue siendo un tema crucial hoy en día, dado que se cultivan estacionalmente y se consumen durante todo el año. Existen diversos métodos de almacenamiento, cada uno con sus propias características, que se analizan con más detalle en este artículo.
Abandono en tierra
Este método se utiliza no para toda la cosecha, sino para una parte de ella. Permite conservar las hortalizas de raíz para su consumo en primavera.
Almacenar zanahorias en la tierra es sencillo. Al cosecharlas en otoño, deje la porción necesaria en la tierra. Recorte las hojas por completo. Cubra el huerto con film transparente y espolvoree con hojas secas y serrín. Coloque una capa de fieltro asfáltico encima, sujetándola con ladrillos en los bordes.
Un terreno preparado de esta manera garantiza la conservación de las zanahorias durante todo el invierno. Deben cosecharse a principios de primavera, no todas a la vez, sino en porciones según se necesiten. La hortaliza puede almacenarse en la tierra hasta finales de primavera.
Almacenamiento en el sótano
Existen varios métodos comprobados para almacenar zanahorias en la bodega.
En serrín
Una bodega subterránea es una excelente opción para almacenar diversas verduras. El aserrín ayuda a conservarlas mejor y por más tiempo.
Para almacenar verduras de esta manera, se necesitan cajas. Se espolvorea serrín en el fondo de cada caja y se colocan las hortalizas de raíz encima, asegurándose de que no se toquen. Se cubre la capa de zanahorias con serrín, luego se añade otra capa de hortalizas de raíz, que se vuelve a espolvorear con serrín. De esta forma, se llenan las cajas hasta el borde.
Las hortalizas de raíz espolvoreadas con serrín se pueden conservar hasta un año. Es mejor usar agujas de pino, ya que contienen más fitoncidas, que previenen la germinación y algunas enfermedades comunes (virales y fúngicas).
En la arena
El principio para almacenar verduras en arena es el mismo que para hacerlo en serrín. Se pueden espolvorear las verduras con arena seca o húmeda. Además de cajas, también son prácticos los cubos y las macetas.
- ✓ Utilice únicamente arena arcillosa; la arena de río no es adecuada debido a su insuficiente capacidad de retención de agua.
- ✓ El contenido óptimo de humedad de la arena debe ser tal que al apretarla con la mano no se desmorone, pero tampoco libere agua.
Para almacenar hortalizas se necesita arena arcillosa; la arena de río no es adecuada. Es mejor usar arena humedecida, mezclando arena seca con agua a partes iguales. Añadir tiza a la arena humedecida garantizará la frescura de las zanahorias durante más tiempo y evitará el crecimiento bacteriano.
Las zanahorias se pueden almacenar en arena hasta por 8 meses. Este tiempo de conservación se puede prolongar añadiendo ceniza a la arena.
Si no dispone de recipientes adecuados, puede apilar zanahorias en forma de pirámide. Primero, extienda una capa gruesa de arena en el suelo y luego coloque una hilera de zanahorias sobre ella. Cúbrala con arena y, a continuación, coloque la siguiente hilera de zanahorias, pero de forma escalonada. Este método permite crear pirámides de hasta un metro de altura. La arena debe estar ligeramente húmeda.
En bolsas de plástico
Esta opción de almacenamiento es adecuada si la bodega está suficientemente seca. La alta humedad hará que las verduras se estropeen rápidamente.
Para esta opción de almacenamiento, necesitarás bolsas de polietileno de 5 a 25 kg. Las bolsas de basura también sirven, pero las transparentes son mejores para controlar fácilmente el crecimiento de las zanahorias.
Las bolsas de zanahorias no deben sellarse herméticamente, ya que esto provocará que las zanahorias se echen a perder debido a la alta acumulación de dióxido de carbono. Se pueden sellar, pero será necesario hacerles agujeros para que circule el aire.
En lugar de bolsas de plástico, puedes usar film transparente. Lava y seca las verduras. Envuelve las hortalizas de raíz en grupos de 3 a 5 (según su tamaño); si las envuelves en mayor cantidad, se estropearán rápidamente.
La condensación en las bolsas indica alta humedad en la habitación. En estas condiciones, las hortalizas de raíz comenzarán a estropearse. Para evitarlo, esparza cal apagada cerca de las bolsas. Esta absorberá el exceso de humedad.
En el musgo
El atractivo del musgo para el almacenamiento radica en su efecto conservante. Este material asegura la cantidad adecuada de dióxido de carbono en los recipientes. Otra ventaja del musgo es su ligereza, lo que facilita su transporte en caso necesario.
- ✓ El musgo debe recolectarse en áreas ecológicamente limpias para evitar la contaminación de los cultivos de raíz con sustancias nocivas.
- ✓ Antes de usar, el musgo debe secarse a la sombra durante 3-5 días para eliminar el exceso de humedad.
El musgo utilizado para almacenar verduras debe estar seco. Las hortalizas de raíz no necesitan lavarse previamente, pero sí deben dejarse secar al aire. Una vez secas, colóquelas en un lugar fresco y consérvelas allí durante 24 horas.
Para su almacenamiento, las hortalizas de raíz con musgo se disponen en capas; el procedimiento es el mismo que en el caso del serrín o la arena.
En la turba
La turba para almacenar zanahorias debe ser turba suelta, de alta humedad y que no se haya descompuesto por completo. El contenido óptimo de humedad es del 40-50%.
Al igual que con la arena y el serrín, las verduras y la turba se colocan en capas. Una caja de madera o un recipiente de cartón servirán. Primero, añade una capa de turba, luego una de verduras, asegurándote de que las raíces no se toquen. Repite esta alternancia hasta llenar el recipiente.
La turba permite que los tubérculos se mantengan firmes y jugosos durante mucho tiempo.
En macetas esmaltadas
Las verduras que se conservan de esta forma deben estar secas y limpias. Hay que quitarles las hojas y secar las zanahorias al sol.
Coloca la fruta verticalmente en la sartén y cúbrela con un paño seco o papel absorbente. Asegúrate de cerrar la tapa.
Las verduras en macetas esmaltadas se pueden almacenar en una bodega o en un balcón. Es fundamental un lugar fresco y húmedo.
relleno de arcilla
La arcilla evita que las hortalizas de raíz se marchiten y broten durante el invierno. Preparar la solución de arcilla lleva varios días. Siga los pasos a continuación:
- Llena un cubo hasta la mitad con arcilla, dilúyela con agua y déjala reposar durante 24 horas para que se hinche.
- Remover la mezcla, añadir más agua, dejar reposar unos días; debería formarse una capa de agua de 2-3 cm en la superficie.
- La consistencia de la solución final no debe ser más espesa que la de la crema agria.
Para almacenar zanahorias en macetas de barro, necesitarás cajas. Forra el fondo de cada caja con film transparente (film o una bolsa cortada). Coloca una capa de hortalizas de raíz, asegurándote de que no se toquen. Cubre esta capa con tierra para macetas y deja que se seque. Luego, añade otra capa de zanahorias y cúbrela de nuevo con tierra para macetas. Siguiendo este procedimiento, podrás llenar la caja por completo. Es fundamental dejar secar cada capa.
Sumergir en solución de arcilla
Preparar una solución para este tipo de conservación es sencillo. Basta con diluir la arcilla con agua hasta obtener una consistencia similar a la de la crema agria ligera, asegurándose de que la solución no se escurra de las verduras.
No lave las zanahorias antes de procesarlas. Después de remojarlas, colóquelas en un lugar bien ventilado para que se sequen. Se pueden almacenar en cajas de madera o de cartón.
Almacenamiento en cal
La cal apagada se utiliza para la conservación. Debe diluirse 1:10 para obtener una consistencia cremosa. Las zanahorias deben secarse completamente antes de procesarlas. Cada tubérculo debe sumergirse en la solución de cal y dejarse escurrir el exceso.
Las zanahorias tratadas de esta manera deben colocarse en un lugar bien ventilado durante 1 o 2 días. Una vez que las raíces estén completamente secas, guárdelas en una caja grande y ciérrela herméticamente. Este tratamiento evita que las zanahorias se marchiten y se pudran.
Almacenamiento en polvo de tiza
Otra forma de conservar las verduras el mayor tiempo posible es con tiza. Esta debe estar en polvo. Se requieren 20 gramos de tiza en polvo por cada kilogramo de verduras. Las hortalizas de raíz deben secarse completamente antes de procesarlas. Cada fruta debe pulverizarse y luego colocarse en cajas para su posterior almacenamiento.
Almacenamiento en el balcón
No todo el mundo tiene una bodega, así que las zanahorias deben almacenarse en el interior. Un balcón acristalado es un buen lugar para guardarlas.
En las cajas
Las verduras se pueden almacenar en cajas, espolvoreadas con arena o serrín, como si se guardaran en una bodega. Si el balcón es lo suficientemente fresco, las hortalizas de raíz deben colocarse en cajas y cubrirse con una manta vieja o un paño grueso.
Las verduras cultivadas en cajas en el balcón pueden conservarse hasta seis meses.
En parafina
El uso de parafina garantiza la conservación de las zanahorias hasta por 4 meses. Las zanahorias deben lavarse y secarse previamente. La parafina debe calentarse hasta que se licue. Sumergir cada zanahoria en esta mezcla. Las zanahorias con una capa de parafina endurecida se pueden guardar en recipientes pequeños.
Conservación en cáscaras de cebolla o ajo
Utilizar cáscaras de cebolla o ajo permite almacenar verduras en diversos lugares, incluso debajo de la cama en un apartamento urbano. Los recipientes de perfil bajo son ideales para este fin, ya que caben fácilmente debajo de distintos muebles, y las hortalizas de raíz deben almacenarse en una sola capa, sin que se toquen entre sí.
Las verduras deben espolvorearse bien con cáscaras de cebolla o ajo. Tanto las cáscaras como las hortalizas de raíz deben almacenarse en un lugar seco.
Cómo guardar las zanahorias en el refrigerador
Puedes almacenar tubérculos durante cortos periodos en un refrigerador común. Este método permite conservarlos hasta por dos meses.
Antes de guardarlas, las zanahorias deben lavarse y secarse. Deben guardarse en bolsas de plástico, preferiblemente en una sola capa. En el refrigerador, se utilizan cajones o estantes especiales para almacenar verduras, y las zanahorias deben colocarse allí, ya que mantienen la temperatura óptima.
Congelar zanahorias
Congelar diversos alimentos es una práctica cada vez más popular. Esto puede hacerse en un compartimento congelador dentro del refrigerador o en una unidad separada (un arcón o armario).
Para congelar zanahorias se requiere una preparación específica. Esto implica lavarlas, pelarlas y trocearlas. Se pueden rallar o cortar en la forma que se prefiera: dados, tiras, rodajas o medias lunas. Las zanahorias preparadas de esta manera se utilizan luego en diversos platos que requieren cocción.
Las zanahorias ralladas se congelan mejor en porciones pequeñas. Se pueden usar bolsas de plástico (existen bolsas especiales para congelar de alta densidad), film transparente, recipientes o tarros de plástico (los tarros de yogur son muy prácticos).
Primero, congela las zanahorias ralladas en una sola capa sobre un plato o tabla de cortar. Asegúrate de cubrir el recipiente con film transparente para evitar que absorban olores del congelador. Una vez congeladas, pásalas a un recipiente adecuado y guárdalas en el congelador para conservarlas durante más tiempo.
Las zanahorias se pueden congelar hasta por un año. Cuando las necesites, saca la porción deseada y cocínala como de costumbre. No es necesario descongelarlas antes de cocinarlas.
Las zanahorias se pueden congelar no solo solas, sino también con otras verduras y hierbas; estas mezclas se pueden utilizar para freír, guisar, hornear, añadir a sopas y otros platos.
Otra opción para congelar verduras es cocinarlas. Normalmente, se preparan salteados para sopas y guisos y luego se congelan en porciones. Cuando se necesiten, se puede añadir una porción del salteado congelado al plato deseado.
Para obtener información sobre cómo congelar correctamente las zanahorias para el invierno, vea el siguiente video:
almacenamiento de garaje
Si dispone de una bodega en su garaje, puede almacenar verduras utilizando cualquier método de almacenamiento adecuado: arena, serrín o arcilla. También es posible almacenarlas sin bodega, pero solo por períodos cortos, por lo que esta opción es adecuada para pequeñas cosechas.
Para su conservación, envuelva cada tubérculo en papel de periódico (con 1 o 2 capas es suficiente). Coloque las zanahorias preparadas en recipientes pequeños. Envolverlas en papel de periódico prolonga su vida útil y las protege de la putrefacción.
Las zanahorias se utilizan mucho en la cocina de diversas maneras. Se consumen durante todo el año, por lo que es importante conservarlas el mayor tiempo posible. Existen muchas formas de almacenar zanahorias. La opción más adecuada dependerá de tu presupuesto y preferencias.


