La calabaza Karapuz es popular entre los jardineros por sus excelentes características y facilidad de cultivo. Sus matas compactas, su productividad constante y su excelente sabor la convierten en una opción ideal para quienes buscan diversificar su jardín y disfrutar de frutos de alta calidad. La clave está en conocer sus características, beneficios y recomendaciones de cultivo.
Introducción a la variedad y características
Esta variedad de maduración temprana ofrece cosechas abundantes y una fructificación constante. Es ideal para su cultivo en diversos climas, tanto al aire libre como en invernaderos.
El karapuz es resistente a la mayoría de las enfermedades comunes de este cultivo, lo que facilita mucho su cuidado. Además, tiene una larga vida útil, lo que lo convierte en una opción ideal para el cultivo comercial.
¿Cuándo y quién la crió?
La variedad fue creada por mejoradores rusos en 2012. La autoría corresponde a V. G. Kachainik, M. N. Gulkin y N. V. Nastenko.
La especificidad de los arbustos y los pepinos, sabor
La planta es compacta, arbustiva, con hojas pequeñas de color verde oscuro, sin manchas y poco lobuladas. Los frutos son de tamaño mediano, alcanzando entre 10 y 12 cm de diámetro. El peso de cada fruto oscila entre 80 y 340 g. La piel es amarilla y la pulpa blanca.
Crecimiento y cuidado
Esta planta prefiere lugares soleados con suelos ligeros y bien drenados. Elija un lugar con suelo negro, franco arenoso o franco.
- ✓ Asegúrese de que la zona no quede expuesta a la acumulación de agua, incluso después de fuertes lluvias.
- ✓ Compruebe la acidez del suelo; el nivel de pH óptimo para la calabaza es de 6,0 a 7,0.
Consejos útiles:
- Antes de plantar, prepare la zona: cave la tierra a una profundidad de 20-25 cm, añada fertilizantes orgánicos (humus o compost) y rastrille para mejorar la estructura del suelo.
- Siembra las semillas directamente en tierra abierta o en semilleros.
- Prepare los bancales haciendo surcos en ellos a una profundidad de 3-5 cm.
- Coloca las semillas a una distancia de 20-30 cm.
- Cúbrelas con una capa de tierra y compactala ligeramente.
- Riega los bancales con agua tibia y cúbrelos con film transparente hasta que aparezcan las plántulas.
Para obtener plántulas, siembre las semillas en macetas de turba o plástico a una profundidad de 2-3 cm. Colóquelas en un lugar cálido con una temperatura de 20-25 °C y asegúrese de que tengan buena iluminación. Una vez que germinen las plántulas, mantenga la temperatura entre 18 y 20 °C y proporcione a las plantas aproximadamente 15 horas de luz solar directa.
- ✓ Las plántulas deben tener un tallo fuerte y hojas de un verde intenso.
- ✓ El sistema radicular debe estar bien desarrollado, sin signos de pudrición.
Cuida tus cultivos para asegurar una cosecha abundante. Sigue estas sencillas prácticas agrícolas:
- Riego. Riega los arbustos con regularidad, sobre todo cuando haga calor. Aplica agua tibia y reposada directamente a las raíces, evitando que toque las hojas. La tierra debe estar húmeda, pero no encharcada.
- Fertilizante superficial. Fertilice el cultivo dos veces por temporada. Aplique la primera fertilización 2-3 semanas después de plantar las plántulas o cuando broten los tallos, utilizando fertilizante orgánico (infusión de gordolobo o excremento de aves).
La segunda fertilización debe realizarse entre 4 y 5 semanas después de la primera, utilizando fertilizantes minerales complejos como superfosfato y fertilizantes potásicos. - Aflojando. Aflojar la tierra con regularidad asegurará una buena aireación del sistema radicular y evitará la formación de costras. Realice este procedimiento después de cada riego o lluvia.
Vigile las plantas y elimine rápidamente las malas hierbas, ya que pueden competir con la calabaza por el agua y los nutrientes. Mantenga la humedad del suelo en niveles óptimos para evitar el riego excesivo.
Enfermedades y plagas
El Karapuz se caracteriza por un sistema inmunológico fuerte, pero ocasionalmente puede ser susceptible a enfermedades y ataques de plagas. En la mayoría de los casos, los problemas se deben a un cuidado inadecuado.
- Antracnosis. Una enfermedad fúngica que se manifiesta en hojas, tallos y frutos como manchas marrones con un tono rosado. Las manchas pueden agrandarse, provocando pudrición y destrucción del tejido.
Retire y destruya las hojas y frutos enfermos. Trate las plantas con fungicidas como Hom, Ordan o Topaz. Practique la rotación de cultivos, no siembre calabazas en el mismo lugar durante más de 2 o 3 años, evite el riego excesivo y asegúrese de que haya buena ventilación. - Oídio. Una enfermedad fúngica que se manifiesta como una capa blanca y pulverulenta en hojas, tallos y hortalizas. Esto provoca que el follaje se torne amarillo y se seque.
Retire y deseche las partes enfermas. Utilice Strobi o Topsin. Ventile regularmente los invernaderos o semilleros para evitar el exceso de humedad y no permita que el suelo se encharque. - Podredumbre blanca. Provoca manchas húmedas en los tallos y las hortalizas, que poco a poco se cubren de moho blanco. La fruta puede empezar a pudrirse.
Retire y deseche todas las partes enfermas. Trate las plantas con fungicidas como Hom u Ordan. Evite el riego excesivo, asegure un buen drenaje y ventile los invernaderos o semilleros. - Áfido. Unos pequeños insectos se alimentan de la savia de los arbustos, lo que puede provocar el debilitamiento y la deformación de las hojas. Esta plaga también transmite enfermedades virales.
Utilice insecticidas como Aktara o Inta-Vir. Trate con ajo o infusión de tabaco. - Mosca blanca. Pequeños insectos blancos que chupan la savia de las plantas, provocando que las hojas se pongan amarillas y se enrosquen. Pueden transmitir infecciones virales.
Utilice trampas adhesivas. Trate con insecticidas Confidor o Iskra. - Babosas. Se alimentan de hojas, dejando a su paso daños en forma de agujeros y rastros viscosos. Son activos en ambientes húmedos y lluviosos.
Recoja las babosas a mano, sobre todo al atardecer. Coloque trampas de papel de aluminio o sal especial alrededor de los arbustos. Use repelentes para babosas, como metaldehído o enzimas, que puede encontrar en tiendas de jardinería.
Seguir estas recomendaciones ayudará a combatir eficazmente las enfermedades y plagas de la calabaza, asegurando un crecimiento sano de la planta y una buena cosecha.
Reseñas
La calabaza Karapuz es una excelente opción para cualquier jardinero que busque una cosecha abundante. Su facilidad de cultivo, resistencia a las enfermedades y fructificación constante la convierten en una de las mejores opciones para principiantes. Siguiendo las recomendaciones de cultivo y cuidado, disfrutará de verduras frescas y de alta calidad.




