Cada vez más jardineros optan por variedades de tomate exóticas e inusuales. La variedad Chernomor, de fruto oscuro, es una de ellas. Para cultivar estos tomates con éxito y obtener una cosecha abundante, es importante seguir las recomendaciones de cuidado y comprender las características de estas variedades. En este artículo, abordaremos los puntos clave y las etapas del cultivo de Chernomor.
Descripción de la variedad
El tomate Chernomor se originó en China. Desde el año 2000, su cultivo está autorizado en Rusia y goza de gran popularidad entre los aficionados a la jardinería. Es una variedad de media estación y alto rendimiento. Su principal característica distintiva es el color morado oscuro de su fruto y su intenso sabor.
Chernomor es una variedad semideterminada apta para su cultivo en una amplia gama de climas, excepto en latitudes septentrionales. Puede plantarse tanto en campo abierto como en invernaderos. Los arbustos alcanzan un metro y medio de altura, con un tronco grueso y robusto.
Características y rendimiento
Los frutos de esta variedad son grandes, ligeramente acanalados y redondeados. La piel del tomate es gruesa, lo que le permite mantener bien su forma y evitar que se agriete durante el cultivo y el almacenamiento. A medida que el tomate madura, su color cambia de verde claro a burdeos; los tomates maduros presentan zonas moradas y un color más oscuro alrededor del tallo.
El peso medio de un tomate es de 250-300 g. El rendimiento de Chernomor es superior a la media, llegando una planta sana a producir hasta 15 kg de fruta.
Los tomates pueden cosecharse antes de su completa maduración, ya que conservan su color vibrante y su rico sabor incluso separados del tallo. La cosecha tolera bien el transporte y los frutos firmes mantienen su aspecto y se conservan en buen estado.
Esta variedad tiene un sabor dulce característico con un agradable toque ácido, y los tomates son carnosos y jugosos. Son ideales para comer frescos, añadir a ensaladas y como aperitivo. Su abundante pulpa los hace perfectos para guisar y hornear. Producen una gran cantidad de jugo por kilogramo.
Ventajas y desventajas de Chernomor
Como cualquier otra variedad, Chernomor tiene sus propias características y ventajas que deben tenerse en cuenta antes de su cultivo. Las principales ventajas de este tomate incluyen:
- aspecto estético y color noble de los frutos;
- sabor agradable y pulpa densa;
- Buen rendimiento con el cuidado adecuado;
- Alto contenido en vitamina A y apto para la nutrición dietética;
- posibilidad de cultivo al aire libre y en invernadero;
- resistencia al transporte y al almacenamiento a largo plazo;
- la relativa falta de exigencia de los arbustos ante los cambios de temperatura.
Esta variedad no presenta muchas desventajas significativas, entre ellas se encuentran:
- susceptibilidad a enfermedades fúngicas - tizón tardío;
- la necesidad de alimentar y fertilizar el suelo de forma regular;
- la necesidad de atar y vigilar constantemente el arbusto debido al peso de los frutos.
En comparación, esta variedad tiene más ventajas, y desventajas similares son inherentes a muchos tipos de tomates y pueden neutralizarse fácilmente con la debida atención.
Selección de plántulas
La variedad Chernomor se puede cultivar con éxito tanto a partir de semillas como de plantones comprados. Para elegir los plantones adecuados, preste atención a varios criterios importantes:
- Los tomates Chernomor deben plantarse al aire libre o en invernadero a mediados de mayo. Si para entonces no ha llegado el buen tiempo, se puede posponer la siembra hasta finales de mayo o principios de junio. Es recomendable comprar los plantones justo antes de plantarlos. Lo ideal es comprar y plantar todas las plantas al mismo tiempo.
- Las plántulas adecuadas no deben superar los 30 cm de altura. Dado que Chernomor es una variedad alta, se permiten hasta 10 hojas por planta. Un número excesivo de hojas indica un crecimiento acelerado debido al uso de fertilizantes nitrogenados, lo que reduce la producción posterior de la planta.
- El tronco de la planta debe ser fuerte y capaz de sostener el arbusto erguido. Debe estar libre de daños mecánicos o por enfermedades.
- El sistema radicular no presenta daños visibles ni pudrición. Esta variedad tiene un sistema radicular extenso, por lo que las plántulas deben colocarse en un contenedor espacioso, lo suficientemente grande para un desarrollo normal de la planta.
- La planta tiene un aspecto saludable. Las hojas no deben estar amarillentas, rizadas, tener manchas negras ni otros signos de enfermedad. Un arbusto infectado propagará la enfermedad a otras plántulas a través del suelo. Si tan solo una planta muestra algún signo de enfermedad, no compre plántulas de ese vendedor, ya que existe riesgo de infección incluso en arbustos de aspecto saludable o en el suelo que los sustenta.
- No hay huevos, larvas ni pulgones parásitos. Inspeccione el envés de las hojas y el tronco en busca de plagas.
- Las señales de que un arbusto ha crecido demasiado incluyen follaje abundante, gran altura y la presencia de inflorescencias activas. Es importante asegurarse de que el arbusto no esté demasiado maduro. Si necesita comprar plántulas con inflorescencias, es mejor quitarlas con cuidado, ya que estas consumen la energía y los nutrientes de la planta.
Suelo y fertilizantes
La variedad Chernomor, al igual que otras variedades de tomate, requiere un suelo rico en nutrientes. Su extenso sistema radicular necesita un suelo permeable y suelto que no contenga mucha arcilla.
- ✓ El pH del suelo debe estar entre 6,0 y 6,5 para una óptima absorción de nutrientes.
- ✓ El suelo debe contener al menos un 3% de materia orgánica para asegurar la estructura y capacidad de retención de agua necesarias.
Para plantar plántulas en tierra, prepare el suelo con antelación. Al elegir un lugar, evite los bancales donde se cultivaron solanáceas como tomates, patatas o berenjenas en temporadas anteriores. Es mejor elegir zonas donde se hayan plantado pepinos, repollo, cebollas o zanahorias.
Una mejora y preparación completa del suelo debe incluir:
- Encalado para reducir la acidez. Durante la labranza de primavera (1-2 semanas antes de la siembra), agregue cal en polvo al suelo a razón de hasta 0,8 kg por metro cuadrado de superficie. Para que este método sea efectivo, es importante remover la capa superior del suelo junto con el polvo, ya que la cal en la superficie no penetrará hasta las raíces de las plantas.
- Arenado. Este procedimiento se realiza mejor con bastante antelación, en otoño. Se necesita un cubo de arena por metro cuadrado de suelo.
- Tratamiento con sulfato de cobre para desinfección. El agua para la solución debe estar a 70-80 grados Celsius. Se añade un litro de solución por metro cuadrado.
- Añadir materia orgánica como compost o humus. Para obtener mejores resultados, aplicar de 3 a 7 kg por metro cuadrado.
Los fertilizantes minerales deben aplicarse al suelo antes de la siembra. La mezcla se coloca a una profundidad de 15-20 cm durante la excavación. La mezcla óptima de fertilizante por metro cuadrado de suelo se presenta en la tabla a continuación.
| Fertilizante | Volumen por metro cuadrado de suelo |
| sulfato de potasio | 10-20 g |
| Superfosfato | 50-60 g |
| nitrato de amonio | 2 g |
La preparación del suelo para la siembra requiere una atención meticulosa a las proporciones de fertilizantes y abono superficial. Los mejores resultados se obtienen comenzando la preparación con el laboreo otoñal.
El sistema radicular del Chernomor puede alcanzar hasta 50 cm de ancho, por lo que cada planta requiere espacio suficiente y un hoyo profundo. Se recomienda plantarlas en hileras, con una separación de 30 cm entre plantas. Lo ideal es dejar una separación de 45-50 cm entre hileras adyacentes.
La siembra en tierra preparada solo es posible cuando el clima es cálido y sin heladas. La temperatura óptima para el cultivo de tomates es de 22 a 28 grados Celsius. Si la temperatura nocturna baja de los 20 grados Celsius, las plantas necesitarán protección adicional. Cubrir los bancales con plástico por la noche puede sustituir las condiciones de un invernadero.
Riega las plantas con regularidad, pero con moderación. Antes de que el fruto madure, la variedad Chernomor tolera la sequía; sin embargo, una falta de agua severa puede dañar el ovario. El nivel ideal de humedad del suelo ronda el 70 %.
Los tomates necesitan luz solar intensa y prosperan en climas soleados. Por la noche, la planta descansa de los rayos del sol, momento en el que el tallo y los brotes frutales se desarrollan activamente.
El cuidado general del suelo durante el proceso de cultivo incluye el riego oportuno, el aflojamiento de la tierra, la eliminación de malas hierbas y la aplicación de fertilizantes.
Cultivo de plántulas a partir de semillas
La forma más segura de obtener plantones de alta calidad es cultivarlos uno mismo. Las semillas deben comprarse con antelación y pueden almacenarse durante varios años. Es recomendable elegir semillas de vendedores de confianza. Estos pueden ser personas conocidas que ya hayan cultivado la variedad Chernomor o vendedores grandes y consolidados en el mercado de la jardinería.
Lea el artículo sobre Cómo cultivar plántulas de tomate.
Al comprar semillas, es importante tener en cuenta varios factores:
- Descripción y marcado. Las semillas se almacenan en un paquete que contiene la etiqueta, el nombre y una breve descripción de la variedad, así como información legal y los datos de contacto del fabricante.
- Calidad del embalaje. Bolsa de papel grueso, impresión nítida y texto legible, imagen colorida y clara de la variedad.
- Estado del embalaje. No hay señales de humedad. El paquete está sin abrir, intacto y sin arrugas. No presenta olores extraños ni deformaciones. La fecha de caducidad no ha expirado.
La mejor opción para comprar semillas es acudir a una tienda especializada, donde el vendedor podrá asesorarte y ofrecerte la variedad exacta que necesitas. Además, los productos se almacenarán en condiciones adecuadas.
Preparación de semillas
Lo primero que hay que hacer es comprobar el estado de las semillas. Deben estar limpias, de un color amarillo uniforme y libres de moho y sequedad.
El tratamiento de las semillas consta de dos etapas: calentamiento con agua caliente y desinfección con permanganato de potasio. Tras la cosecha, las semillas se sumergen en agua a 55-60 °C. A continuación, se prepara una solución de permanganato de potasio al 1 % y se dejan en remojo durante 24 horas. Estos procedimientos ayudan a proteger las semillas del desarrollo de bacterias.
Las semillas se pueden remojar en agua o en una solución nutritiva. En casa, se utilizan remedios caseros. La tabla a continuación presenta algunos de ellos.
| Soluciones para alimentar y remojar semillas | Solicitud |
| Mezcla de Aloe Vera | Guarda las hojas de aloe en el refrigerador durante 1 o 2 semanas. Luego, exprime el jugo y mézclalo con agua a partes iguales. Empapa un paño en la mezcla y envuelve las semillas durante 24 horas. Después, remoja las semillas en agua hasta que germinen. |
| ceniza de madera | Disuelve dos cucharadas de ceniza en un litro de agua y deja reposar durante dos días. Luego, coloca las semillas en un recipiente plano y añade una pequeña cantidad de la solución. Deja reposar de 4 a 6 horas antes de remojarlas. |
| caldo de champiñones | Vierta un litro de agua hirviendo sobre los hongos secos y deje enfriar. Remoje las semillas en el caldo colado durante 4 a 6 horas antes de remojarlas. |
| solución de miel | Disuelva una cucharadita de miel en 250 ml de agua, coloque las semillas y la solución en un recipiente poco profundo de manera que el líquido apenas cubra las semillas. Deje reposar durante 5 horas. |
Endurecer las semillas mediante cambios climáticos también es efectivo. Durante los 5 días de remojo, las semillas se mantienen alternativamente en el refrigerador y a temperatura ambiente. El remojo en frío dura 19 horas, y el remojo a temperatura ambiente, 5 horas.
Contenido y ubicación
Para sembrar las semillas, prepare un suelo enriquecido con abono natural: humus. El suelo debe estar bien caliente, así que manténgalo a temperatura ambiente durante 1 o 2 semanas antes de sembrar, mezclándolo y aflojándolo.
Antes de plantar, coloque la tierra en semilleros. Si prepara un solo semillero para todos los semilleros, asegúrese de que las semillas estén separadas al menos 1,5-2 cm. Durante la germinación, los semilleros no deben exponerse a temperaturas extremadamente bajas.
Sembrando semillas: Un proceso paso a paso
Todo el proceso de plantar semillas de tomate en cajas con tierra se divide en varias etapas:
- Selección de semillas para la siembra. Solo se seleccionan las semillas germinadas; las vacías y las dañadas se desechan. Es recomendable preparar entre un 30 % y un 40 % más de semillas de las previstas, ya que algunas no serán aptas para el cultivo y otras morirán en la etapa de plántula.
- Marcar el recipiente con tierra. La distancia óptima entre hileras es de 3 cm. Las semillas en una hilera se ubican a una distancia de 1,5-2 cm entre sí.
- Aterrizaje. Con unas pinzas, coloque la semilla en los agujeros, pero no la entierre demasiado. Cubra con una fina capa de tierra.
- Riego. Riega suavemente la planta con agua tibia de una regadera, sin remover la tierra. Después de regar, cubre la caja con film transparente y déjala reposar durante 4 días.
Cuidado de las plántulas
La calidad del cuidado de las plántulas será el factor determinante en el crecimiento y desarrollo futuro de las plantas de tomate. Los primeros brotes aparecerán entre 7 y 10 días después de la siembra. La temperatura debe ser constante, manteniendo un calor de 20 a 22-24 grados Celsius durante el día y al menos 17-18 grados Celsius por la noche.
Coloca la maceta con las plántulas en el lugar más luminoso, como el alféizar de una ventana o un balcón. Durante las primeras etapas de la siembra, la luz solar aún es insuficiente, por lo que la luz artificial es esencial.
Si los rayos de luz inciden solo desde un lado, las plántulas se estiran hacia la fuente de luz, lo que provoca la deformación del tallo. Para un desarrollo adecuado de las plántulas, la luz diaria, incluyendo la artificial, debe ser de al menos 16 horas.
Según N. Yu. Tugarova, la iluminación continua de las plántulas durante los tres primeros días después de la siembra ofrece los mejores resultados para su posterior crecimiento.
Durante las dos primeras semanas, el riego debe realizarse cada 7 días. Es fundamental mantener una humedad alta, lo cual se logra cubriendo las plantas con film transparente. Este film se va descubriendo gradualmente durante la segunda semana después de la siembra. Una vez que los brotes estén completamente expuestos, el riego debe reducirse a cada 5 días.
El aire fresco favorece la germinación de las plántulas. Si la temperatura diurna en la ventana o balcón ronda los 15-20 grados Celsius, conviene sacar el recipiente con las plántulas. Este procedimiento puede repetirse hasta dos días después de que hayan germinado.
Tras dos días, las plántulas se vuelven vulnerables a los rayos UV y corren el riesgo de quemarse. Entre tres y cuatro días después de la germinación, las plántulas en crecimiento se exponen gradualmente a la luz solar durante 5 minutos al día.
Recolectar plántulas
Cosecha Este es el proceso de trasplante de brotes a contenedores individuales. Si las semillas se siembran en un contenedor común, el repicado ayuda a acelerar el crecimiento y evita que las raíces se enreden. Este procedimiento se realiza entre 7 y 10 días después de la germinación, cuando aparecen las dos primeras hojas. Un brote, junto con el cepellón, se coloca en un recipiente de 200 ml.
El segundo trasplante de las plántulas se realiza después de 3 semanas, pero el tamaño de la maceta debe ser de al menos 1 litro. Si las semillas se colocaron inicialmente en recipientes individuales, el primer trasplante a macetas más grandes se realizará entre 2 y 3 semanas después de la germinación.
Trasplantar las plántulas a la tierra
Las plántulas se trasplantan al suelo entre 50 y 60 días después de la germinación. La aparición de los primeros racimos de flores permite determinar con mayor precisión el momento óptimo. Una vez que estos aparezcan, el trasplante debe realizarse en un plazo máximo de 10 a 15 días.
Para la siembra, elija un día nublado, fresco y sin viento, lejos del sol intenso. Prepare la tierra y los bancales con antelación. Deje al menos 50 cm entre hileras y al menos 30-40 cm entre plantas de tomate.
Unas horas antes de plantar, riegue ligeramente las plántulas. Esto permitirá separar fácilmente el cepellón sin dañarlo.
Plante a la misma profundidad que en las macetas. Si el tallo mide más de 30 cm, puede aumentar la profundidad o plantar el arbusto en un ángulo de 45 grados. Esto acortará el tronco y estimulará el desarrollo de nuevas raíces.
Después de plantar, riegue los canteros moderadamente con agua tibia. Evite mojar las hojas y los tallos de las plantas, ya que esto puede quemarlas.
- ✓ La aparición de un tono púrpura en las hojas indica una falta de fósforo.
- ✓ Las hojas rizadas pueden ser un signo de exceso de riego o de altas temperaturas.
Cuidado y cultivo de los tomates Chernomor
Esta variedad de tomate prefiere el calor y ofrece su mejor cosecha en regiones del sur con un clima estable, sin fluctuaciones extremas ni olas de frío. Por lo tanto, es apta para el cultivo al aire libre a partir de semillas en climas cálidos y templados. Para una germinación exitosa, requiere cuidados y protección adicional.
condiciones de terreno abierto
Aunque la variedad tolera pequeñas fluctuaciones de calor y frío, las plántulas jóvenes de tomate podrían no sobrevivir a las noches de primavera en suelo expuesto. Para mantener estas condiciones plantación en tierra abiertaSolo se producen en invernaderos o semilleros. Los materiales para invernaderos y minisemilleros incluyen cajas de vidrio, láminas para cubrir los lechos y policarbonato translúcido.
La iluminación uniforme es esencial para la planta durante todo su ciclo de crecimiento. Por lo tanto, los macizos no deben colocarse a la sombra, debajo de árboles ni cerca de edificios o estructuras.
Al elegir un terreno, utilice tierra limpia, libre de contaminación por materiales de construcción o compuestos arcillosos. Asimismo, evite plantar tomates en zonas donde anteriormente se hayan cultivado solanáceas.
Plantar semillas en la tierra
Prepare el terreno de la forma habitual. Lo mejor es sembrar las semillas en hilera; cave un surco de hasta 3 cm de profundidad a lo largo de toda la hilera. Riegue la zona de siembra hasta que la tierra adquiera un color crema. Coloque las semillas en línea, separadas entre sí por 25-30 cm. Cúbralas con tierra, dejando un máximo de 2 cm de cobertura sobre las plántulas.
Inmediatamente después de plantar, cubra el semillero con film transparente y sujételo con pesas alrededor del perímetro. Una vez que broten las plántulas, levante el film con una estructura para crear un invernadero.
Riego
Dado que el suelo primaveral contiene mucha humedad, la cantidad de riego depende de cuánto se seque la capa superior del suelo. Riegue con cuidado, aplicando una presión suave y con agua a temperatura ambiente.
Una vez que broten los retoños y llegue el buen tiempo, riegue las plantas una vez por semana. Controle la humedad del suelo para evitar que se seque. La cantidad habitual es de 40 a 60 litros de agua por cada 7 u 8 plantas. Riegue directamente la tierra, evitando mojar las hojas.
Aflojar la tierra y desherbar
La salvia del Mar Negro tiene un sistema radicular voluminoso y su desarrollo requiere la aireación del suelo, por lo que es necesario aflojarlo regularmente. Después de regar o de que llueva, espere a que el suelo absorba la humedad y luego levante la capa superior de 4 a 8 cm con un cultivador o azada. Elimine las malas hierbas de raíz a mano. Repita el procedimiento después del siguiente riego o si el suelo se compacta.
Expulsando a los hijastros
Para favorecer el correcto desarrollo del arbusto y aumentar la producción, se eliminan los brotes laterales de las axilas de las hojas. Este método permite que la planta joven dirija el flujo de nutrientes hacia el fruto y los ovarios.
Los brotes laterales se eliminan cuando alcanzan los 6 cm. Los esquejes se realizan a mano o con tijeras de podar finas. Se deja un brote de 1 cm en la base para evitar dañar el tallo principal. Es mejor eliminar los brotes laterales en un día soleado, dejando que el corte se seque y cicatrice. No es necesario repetir el procedimiento.
Fertilizante superficial
El suelo de la zona media se agota rápidamente, especialmente si la zona se ha utilizado durante varios años, por lo que es necesario aportar nutrientes adicionales para el desarrollo y la fructificación normales de las plantas.
La fertilización de los tomates se realiza en tres etapas:
- 10-14 días después de la siembra;
- al comienzo del período de floración;
- después de la primera atación de los arbustos.
Para plántulas de alimentación Utilice una mezcla de 15 g de nitrato de amonio, 20 g de superfosfato y 15 g de sulfato de potasio, diluidos en 10 litros de agua previamente decantada. La dosis recomendada por arbusto es de 1 litro de solución. El nitrato de amonio puede sustituirse por 0,5 litros de gallinaza.
Una vez que los frutos cuajen, puede abonar los tomates con 1 cucharada de superfosfato, disolviéndola previamente en 10 litros de agua. Utilice 10 litros de solución por cada metro cuadrado de bancal de tomates.
Liga
La variedad Chernomor es un tomate alto con frutos pesados, por lo que requiere entutorado. La primera etapa se realiza cuando la planta alcanza los 20-30 cm de altura.
El objetivo principal de apuntalar un arbusto es asegurar una presión uniforme de las ramas y los frutos sobre el tronco, evitando así la rotura del tallo y la muerte de la planta. Aislar la planta también la protege de babosas y plagas del suelo, y mejora la ventilación, esencial para la polinización.
Tipos de estructuras para ligas:
- enrejado horizontal;
- enrejado vertical;
- clavijas de metal o madera;
- una pequeña valla alrededor de la planta;
- liga a la cerca.
La chernomor puede alcanzar los 2 metros de altura, por lo que el soporte vertical es el más eficaz. En un invernadero, esto se puede lograr con una cuerda sujeta al techo. En campo abierto, se puede sujetar a una valla o a un enrejado horizontal alto.
El tronco principal se sujeta a una cuerda con correas suaves y respetuosas con las plantas. Las ramas más frutales se pueden atar a cuerdas adicionales y suspender de las correas. A medida que el árbol crece, las correas se tensan y se desplazan a las zonas más vulnerables.
Cosecha y almacenamiento
Los tomates se pueden empezar a cosechar entre 110 y 120 días después de la siembra. Se pueden cosechar cada 3 o 4 días a medida que maduran. Si se van a consumir inmediatamente después de la cosecha, conviene elegir los que ya tengan un color morado oscuro. Esto indica que están en su punto justo de maduración y con el sabor perfecto.
Las bayas del Mar Negro maduran bien incluso después de ser recolectadas de la planta, por lo que para su conservación a largo plazo, es mejor elegir frutos ligeramente verdes. Son menos propensos a aplastarse, estropearse y agrietarse.
Para su transporte y almacenamiento, los tomates se colocan en cajas espaciosas en 2 o 3 capas. La capa inferior debe contener los tomates más grandes y firmes, los menos maduros. Los tomates maduros y blandos se colocan encima.
Evite almacenar tomates infectados o dañados, ya que la humedad y las bacterias estropearán los tomates que estén cerca. Coloque papel grueso o tela entre las capas. Evite usar plástico como capa, ya que esto puede provocar que los tomates se pudran y se enmohezcan.
Guarda los tomates en un lugar fresco, seco y bien ventilado. En estas condiciones, se conservarán hasta tres semanas.
Plagas, enfermedades y prevención
Los tomates son susceptibles a diversas enfermedades. Para Chernomor, la más peligrosa es el tizón tardío. La prevención de esta y otras infecciones se presenta en la tabla.
| Enfermedades del tomate Chernomor | Síntomas | Tratamiento/prevención |
| tizón tardío | Aparecen como manchas oscuras en la superficie del tallo y las hojas. | Para la prevención, utilice Fitosporin en aerosol. Para el tratamiento, utilice la solución de famoxadona. |
| Mosaico | Lesiones blanquecinas en la superficie de las hojas. El vector es el pulgón del jardín. | No tiene cura; las zonas afectadas se eliminan. Para prevenirlo, rocíe con repelente de pulgones. |
| Esquirol | La infección comienza con el ennegrecimiento del tronco a nivel de la superficie del suelo. Gradualmente, la planta se marchita. | La composición más eficaz para el tratamiento es “Pseudobacterin-2”. |
Posibles problemas y recomendaciones:
Las plagas más comunes son las larvas de pulgones, grillos topo y escarabajos. Para controlarlas se utilizan trampas y compuestos venenosos.
La principal recomendación para cultivar con éxito la variedad Chernomor es un cuidado oportuno y regular. Esta variedad prospera en el jardín siempre que se mantenga un régimen de temperatura constante, se proteja contra las plagas y se mantenga la humedad del suelo.
La luz solar es la principal fuente de crecimiento y desarrollo para el arbusto, por lo que conviene evitar la sombra permanente. Elegir el lugar adecuado para plantarlo eliminará este problema.
No descuides la alimentación y la fertilización. Los nutrientes deben aplicarse según un programa y en proporciones precisas; una sobredosis de fertilizantes químicos puede provocar la muerte de la planta.
Uno de los problemas más comunes de esta variedad es la caída de ovarios y flores. Esta es la primera reacción del tomate a muchos factores externos. Si el riego y la luz solar son suficientes, considere fertilizar; los fertilizantes ricos en nitrógeno son los más recomendables.
Reseñas de la variedad
La variedad Chernomor se cultiva con éxito en Rusia desde hace muchos años. Su sabor, ideal para postres, se presta a la perfección para la experimentación culinaria. Con los cuidados y el cultivo adecuados, la cosecha será abundante y se convertirá en una de las variedades más apreciadas en los años venideros.




