La variedad de tomate Dina es excelente para consumir cruda y conservar para el invierno. Sus frutos tienen un color amarillo anaranjado y son muy productivos. Es apta tanto para huertos familiares como para el cultivo comercial. Gracias a su bajo contenido en antocianinas y su alto contenido en carotenoides, esta variedad de tomate es muy apreciada en la nutrición y no provoca alergias.
Regionalidad, origen
Esta variedad de tomate fue desarrollada por un equipo de científicos del Instituto N.I. Vavilov, institución científica estatal federal dependiente del presupuesto. Entre los desarrolladores se encuentran:
- Zhidkova V. A.;
- Mikhed V. S.;
- Altukhov Yu. P.
La variedad fue registrada oficialmente en el Registro Estatal de Logros de Mejora Genética en 1996 y recibió permiso para su cultivo en determinadas zonas climáticas:
- Central;
- Siberia oriental;
- Ural;
- Lejano Oriente.
Los tomates Dina solo pueden cultivarse al aire libre en las zonas mencionadas anteriormente. En otras regiones de Rusia, se recomienda el cultivo en invernadero para obtener el máximo rendimiento.
Descripción del arbusto y los frutos
La variedad Dina se caracteriza por un crecimiento determinado, que se detiene tras la formación de las inflorescencias. La planta no alcanza gran altura: en campo abierto, llega a los 55 cm del suelo, pero en invernaderos puede alcanzar un máximo de 70 cm. Otras características varietales:
- Las inflorescencias son racimos simples, cada uno con 4 o 5 botones florales. El primer racimo aparece tras la formación de 6 o 7 hojas, y los siguientes aparecen cada dos hojas.
- El follaje es de tamaño mediano, de color verde claro y moderadamente arrugado con estípulas.
- Los tomates de esta variedad son lisos y redondos. Cuando están verdes, son de color verdoso y se vuelven naranjas al madurar.
- Los tomates en la planta pesan aproximadamente entre 100 y 130 g; cuanto más favorables sean las condiciones para su crecimiento, más grandes serán.
- Cada tomate contiene aproximadamente de 4 a 5 cámaras de semillas. La pulpa es carnosa, jugosa, muy firme y rica en micronutrientes, antioxidantes y vitaminas.
Características de las variedades de tomate
Dina es ideal para el cultivo en diversos tipos de invernaderos y túneles de cultivo, así como en campo abierto.
Período de maduración, rendimiento
Esta variedad se clasifica como de ciclo medio-precoz; el período desde la germinación hasta la madurez dura entre 100 y 125 días, pero requiere temperaturas estables y la ausencia de heladas repentinas o lluvias intensas. Cuando se cultiva en huertos, el proceso de maduración se acelera.
Matices de rendimiento:
- Cada planta puede producir una cosecha de 3 a 4,5 kg de tomates de color naranja brillante;
- Plantar de 3 a 4 plantas por metro cuadrado asegura una productividad en el rango de 9 a 16 kg, lo cual es una cifra alta para variedades determinadas.
Finalidad y aplicación
Los tomates Dina tienen un sabor armonioso, agradable y ligeramente dulce. Su versatilidad permite utilizarlos en una variedad de platos, entre ellos:
- rebanadas frescas y ensaladas;
- sopas y borscht;
- para el secado y curado;
- para encurtir, salar y conservar;
- producción de salsas, pasta de tomate, kétchup y zumo.
Esto convierte a la variedad Dina en una opción ideal para quienes valoran la variedad y la calidad en los tomates.
Tecnología agrícola de los tomates Dina
Cultivar tomates no es difícil, pero requiere seguir cuidadosamente todas las instrucciones. Las etapas clave para el cultivo de estas hortalizas incluyen la preparación del terreno, el tratamiento de las semillas, la creación de la mezcla de tierra ideal para las plántulas, el cuidado de las semillas y el trasplante.
- ✓ Temperatura óptima del suelo para plantar semillas: no inferior a +15°C.
- ✓ El pH del suelo debe estar entre 6,0 y 6,8 para una máxima absorción de nutrientes.
Preparación de un lugar de aterrizaje
No se recomienda plantar tomates en terrenos previamente cultivados con patatas, pimientos, calabacines o berenjenas. Sin embargo, los tomates producen cosechas abundantes si antes se cultivaron junto con cereales, legumbres, tubérculos, pepinos, repollo y otras hortalizas que no sean solanáceas.
Recuerda que seguir las reglas de rotación de cultivos ayuda a prevenir enfermedades y a mantener la fertilidad del suelo.
Incluso en áreas pequeñas, puedes lograr el éxito utilizando una técnica ingeniosa:
- Después de la cosecha, los bancales se aran y luego se siembran con abono verde – hierbas o cereales – que posteriormente se utilizan como fertilizante orgánico.
- En invierno, esta masa verde se vuelve a desenterrar, lo que ayuda a fertilizar el suelo y proporciona a los tomates un precursor ideal.
Si la rotación de cultivos está bien organizada, lo mejor es añadir a los bancales humus, estiércol de pollo, compost de malas hierbas y otros componentes orgánicos como serrín o cáscaras de verduras.
Las zonas destinadas al futuro cultivo de tomates deben estar bien iluminadas, contar con suficiente ventilación y tener acceso a riego.
Tratamiento de semillas
Una etapa importante de la preparación es el tratamiento del material de siembra, que previene enfermedades en la etapa de aparición de las primeras hojas verdes, desarrolla inmunidad en las futuras plantas y promueve la acumulación de energía para una germinación rápida.
En esta etapa, las semillas se someten a un tratamiento de desinfección y al uso de un estimulante del crecimiento:
- La desinfección es el proceso de desinfección de semillas. A menudo se utiliza una solución de permanganato de potasio que contiene un 2% del ingrediente activo, en la que se sumergen las semillas durante 20-30 minutos.
- Un método moderno consiste en sumergir las semillas en una solución fungicida; Agat-25 es la mejor opción para este fin. No solo posee propiedades antifúngicas, sino que también acelera la germinación, lo que lo convierte en un producto versátil.
Para preparar una solución de trabajo, se requieren 7 g por cada litro de agua, lo que es suficiente para 500 g de semillas. - Para estimular el crecimiento del tomate, también puedes usar el enraizante Zircon. Añade 4 gotas a 200 ml de agua para preparar una solución de trabajo, en la que remojarás las semillas hasta por 6 horas. Después del tratamiento, no laves las semillas; simplemente déjalas secar suavemente sobre una ventana.
Preparación de una mezcla de tierra para plántulas
El suelo para cultivar tomates debe ser lo más fértil, suelto y aireado posible. Lo ideal es preparar una mezcla a partes iguales de turba, césped, compost y serrín. Por cada 10 kg de este sustrato, añadir 300 g de ceniza de madera, 3 cucharadas de superfosfato, 2 cucharadas de sal de potasio y 1 cucharada de urea.
Es igualmente importante desinfectar el suelo, ya que inevitablemente contiene larvas de plagas y esporas de hongos.
Existen diferentes métodos de procesamiento:
- Los métodos térmicos incluyen:
- Congelación. La mezcla se coloca en un lugar frío durante cinco días y luego se traslada a un lugar cálido para despertar a las plagas. Tras mantenerla en un lugar cálido durante uno o dos días, se vuelve a colocar en el frío. Este proceso se repite durante uno o dos meses.
- Calcinación. Los recipientes con tierra se dejan en el horno durante 30 minutos a una temperatura de hasta 80-100 grados.
- Vaporoso. Las bolsas con tierra se exponen a un baño de vapor durante 40 minutos para que el vapor pueda tratar toda la tierra.
- Los métodos químicos incluyen: tratamiento con fungicidas. El suelo se riega con una solución de cualquier fungicida destinado a tomates, por ejemplo Quadris, Ridomil, Agat, que también favorecen el crecimiento de las semillas.
Siembra de semillas
Ahora ya puedes empezar a plantar las semillas. El procedimiento es sencillo:
- Elija un recipiente adecuado y llénelo con el sustrato, luego haga hendiduras en él.
- Coloca las semillas a una profundidad de aproximadamente 1 cm y cúbrelas cuidadosamente con tierra.
- Riega los cultivos con agua blanda, calentada a una temperatura confortable.
- Cubra los recipientes con film plástico para crear un microclima similar al de un invernadero y mantenga esta cubierta hasta que aparezcan los primeros brotes verdes.
Cuidado de las plántulas
Verás los primeros brotes verdes entre 8 y 10 días después de la siembra. Sin embargo, para lograrlo, deberás controlar cuidadosamente la humedad del suelo y rociar las plántulas con agua regularmente. Luego, sigue estas instrucciones:
- Para alimentar a las plantas jóvenes, es adecuada una solución de superfosfato (diluir según las instrucciones), que promueve el desarrollo del sistema radicular y aumenta la resistencia a las enfermedades.
- Cuando las plántulas desarrollen una segunda hoja, deberán ser trasplantadas a contenedores individuales y aumentar la profundidad de plantación.
- Para estimular el crecimiento de las plantas, se recomienda utilizar iluminación adicional instalando lámparas fluorescentes en la habitación donde se encuentran las plántulas.
- Dos semanas antes del trasplante, comience a aclimatar las plántulas colocando las macetas en el balcón o en el exterior. El proceso de aclimatación comienza con periodos cortos de tiempo, aumentándolos gradualmente hasta varias horas.
Plantación en campo abierto y cuidado de las plántulas
El procedimiento para trasplantar los tomates Dina a bancales definitivos es estándar. Consta de varios pasos:
- Primero, cava hoyos, cuyo número corresponde a la cantidad de material para plántulas.
- Luego agregue de 1 a 1,5 litros de agua a cada uno de estos agujeros.
- Retire las hojas que se encuentran en la parte inferior.
- Riega las macetas de tomates, espera unas dos horas y luego retira con cuidado las plantas junto con el cepellón.
- Coloca las plántulas en el centro de cada agujero, profundizándolo hasta el nivel de las hojas de los cotiledones.
- Rellena con tierra y vuelve a regar. Si la tierra se ha compactado mucho, recuerda añadir un poco más.
Los parámetros de espaciado entre plantas dependen del productor de semillas y se encuentran en la información del envase:
- "Buscar" - 60x60 cm;
- "SeDeK" – 40x60 cm.
Cuidados adicionales de los tomates
Para asegurar que el sistema radicular de la planta se desarrolle libremente y reciba suficiente oxígeno, es necesario remover la tierra de los canteros cada 2-3 semanas. La herramienta utilizada para esta tarea debe penetrar en el suelo a una profundidad de al menos 10 cm. Si el suelo está muy compactado, conviene repetir la tarea con mayor frecuencia.
¿Qué más se puede hacer?
- Eliminación de maleza. Este proceso puede combinarse con el aflojamiento del suelo para proteger las plantas de las plagas. Las malas hierbas retienen la humedad, creando condiciones favorables para el desarrollo de enfermedades, y los bancales densamente plantados están mal calefaccionados y ventilados.
- Riego. Los tomates deben regarse directamente en las raíces, evitando mojar las hojas. El uso de un sistema de riego por goteo facilita el control de la humedad en huertos y invernaderos. Los tomates necesitan especial agua durante la formación del ovario y del fruto.
- Fertilizante. La variedad Dina requiere nutrientes suplementarios regulares. La fertilización debe realizarse de la siguiente manera:
- 2 semanas después del trasplante. Utilice infusiones orgánicas a base de excrementos de aves o gordolobo con ceniza de madera. Este periodo coincide con el inicio de la formación de yemas, y la adición de fertilizante tendrá un efecto positivo en su desarrollo.
- 10 días después de la primera toma. En este momento, se abre el segundo racimo de frutos. Utilizar infusiones orgánicas con un complejo mineral (fósforo y potasio).
- En la etapa de maduración de los primeros frutos. Prepare la misma infusión que durante la segunda toma, pero reduzca la cantidad de líquido de trabajo a la mitad.
- 2 semanas después de la tercera toma. Compre el producto industrial Agricola y añádale superfosfato.
- Cuidado de los brotes. La variedad Dina no suele desarrollar brotes laterales de forma activa, por lo que conviene eliminarlos no más de dos veces al mes. Para eliminar los brotes laterales que alcancen los 5 cm de longitud, basta con cortarlos o pellizcarlos a aproximadamente 1 cm del tallo principal.
Es importante proceder con cuidado para evitar daños importantes a la planta. Se recomienda realizar esta operación por la mañana.
Tratamiento contra enfermedades y plagas
Los tomates de la variedad Dina son propensos a algunos problemas:
- El tizón tardío provoca que las hojas se cubran de manchas marrones, que posteriormente se extienden a las hortalizas, causando deformación y pudrición. El caldo bordelés y productos especializados como Quadris y Fitosporin pueden ayudar a combatir este problema.
- La podredumbre blanda provoca la descomposición de la pulpa de la fruta, formando una masa acuosa. Para eliminarla, las partes afectadas deben retirarse rápidamente y tratarse con insecticidas.
- En los casos de podredumbre apical, aparecen manchas oscuras en la parte superior del fruto, que luego se comprimen hacia adentro, provocando que el fruto se seque y se endurezca. El nitrato de calcio es eficaz en estas situaciones.
- Los tomates Dina son susceptibles al ataque de insectos, como el escarabajo de la patata, la araña roja y los pulgones. Para controlarlos, utilice plaguicidas específicos como Proteus y Confidor.
Para prevenir enfermedades en este cultivo, se requiere un cuidado preventivo regular. Los jardineros experimentados utilizan tratamientos tradicionales y productos preventivos ya preparados. Es importante controlar la humedad del suelo y el estado general de las plantas.
Ventajas y desventajas
El tomate Dina es una variedad muy exitosa, especialmente considerando que los tomates industriales de fruto amarillo aún no son muy comunes.
Reseñas
El tomate Dina es una variedad relativamente antigua que ha sido popular entre jardineros aficionados y grandes agricultores durante más de veinticinco años. Esta variedad se elige por su alta productividad, facilidad de cultivo, facilidad de transporte, larga vida útil y agradable sabor.









