El tomate Galileo cuenta con numerosas ventajas. Su gran resistencia a las enfermedades y su capacidad para soportar condiciones climáticas adversas lo convierten en una opción ideal para muchos agricultores y jardineros. Tanto si cultiva el tomate Galileo en su propio jardín como si lo utiliza comercialmente, puede esperar cosechas impresionantes.
Descripción del arbusto y los frutos
Esta variedad se clasifica como un híbrido determinado, lo que significa que tiene un crecimiento limitado y produce un número limitado de tallos florales. La planta se caracteriza por tallos fuertes y un sistema radicular bien desarrollado. Otras características varietales incluyen:
- hojas de tamaño mediano, de color verde;
- El proceso de maduración de la fruta se produce de forma secuencial, comenzando desde la parte superior del arbusto y extendiéndose gradualmente hacia abajo;
- Los frutos son de forma elíptica con una superficie decorada con ligeras estrías;
- Pueden ser de tamaño pequeño o mediano, y cada verdura pesa entre 70 y 120 g;
- Dentro de los frutos hay 3-4 cámaras (nidos);
- Sus cualidades gustativas son muy altas, lo que las hace aptas para el consumo en crudo;
- La pulpa es densa, sin venas, de color rojo oscuro;
- El contenido de materia seca del jugo es de 6,4 a 6,6%, y el índice azúcar-ácido varía de 3,1 a 3,9%;
- La piel de la fruta es brillante, lisa y roja.
Características principales
El tomate Galilee, también conocido como Galileya, es una variedad híbrida desarrollada por especialistas de Hazera Genetics LTD y aprobada oficialmente para su cultivo en 2011. Características y rasgos clave:
- Se caracteriza por un período de maduración promedio: el período desde la siembra hasta la plena madurez es de aproximadamente 60 a 65 días, aunque a veces puede llegar a 75 días, dependiendo del clima y las condiciones meteorológicas actuales.
- Se distingue por su mayor productividad, que alcanza de 125 a 445 centners por hectárea, lo que es significativamente superior a las variedades estándar Ermak y Novichok, cuyo rendimiento oscila entre 135 y 405 centners por hectárea.
- Esta variedad se distingue por su excelente resistencia a las infecciones fúngicas y bacterianas, incluyendo la mancha gris y bacteriana de la hoja, la marchitez por Verticillium y el virus del mosaico del tabaco.
- Posee una excelente resistencia a condiciones climáticas adversas, como veranos calurosos y cambios bruscos de temperatura.
Creciente
Para cultivar tomates fuertes y sanos, lo mejor es empezar con plántulas. Para obtener plántulas de alta calidad, las semillas deben sembrarse entre 60 y 65 días antes de la fecha prevista para el trasplante al exterior. Sin embargo, tenga en cuenta que estos plazos pueden variar según las condiciones climáticas locales y las necesidades del lugar.
- ✓ El suelo debe ser ligero, transpirable y con acidez neutra (pH 6,0-7,0).
- ✓ Para mejorar la estructura del suelo, agregue humus o compost a razón de 5-10 kg por 1 m².
- ✓ Evite usar estiércol fresco ya que puede quemar el sistema radicular.
Normas:
- Siembra. Prepare una mezcla de tierra enriquecida con perlita. Siembre las semillas a una profundidad de 0,5-1 cm, dejando una separación de unos 2 cm entre cada una. Tras sembrar las semillas, riegue las plántulas y coloque el recipiente en un lugar cálido, con una temperatura de 22 a 25 grados Celsius.
- Cultivo de arbustos. Para asegurar el sano desarrollo de los tomates Galileo jóvenes, abónelos periódicamente con un fertilizante específico para plántulas, siguiendo las instrucciones del envase. El trasplante se realiza después de que aparezcan las primeras hojas verdaderas, momento en el que las plántulas se transfieren a macetas individuales.
Es igualmente importante controlar cuidadosamente la iluminación de las plántulas, ya que las plantas jóvenes requieren una cantidad suficiente de luz. Si la luz natural es insuficiente, instale lámparas de cultivo. Se recomienda girar los contenedores diariamente para asegurar una iluminación uniforme de todas las partes.
- Preparándose para el trasplante a una ubicación permanente. Esta variedad prefiere espacios abiertos y suelos ricos en nutrientes esenciales, por lo que elegir la ubicación adecuada es importante. Un lugar orientado al sur es ideal, ya que proporciona luz suficiente para asegurar una fotosíntesis adecuada.
Tenga en cuenta la estructura existente del terreno. No se recomienda cultivar Galileo en el mismo lugar donde anteriormente se plantaron patatas, berenjenas u otras solanáceas.
- El proceso de plantar tomates. Comienza con una cuidadosa preparación del suelo. Cava los bancales y enriquécelos con materia orgánica para aportar nutrientes. A continuación, haz pequeños agujeros y planta las plántulas, dejando suficiente espacio entre ellas para su desarrollo.
- ✓ Las plántulas deben tener tallos fuertes y hojas de color verde brillante sin manchas.
- ✓ El sistema radicular debe estar bien desarrollado y llenar todo el volumen de la maceta.
- ✓ Antes de plantar, las plántulas deben aclimatarse, aumentando gradualmente el tiempo que pasan al aire libre.
Cuidado
Después de plantar, es importante controlar la humedad de la tierra. Los tomates Galileo requieren riego regular. Sin embargo, evite el exceso de agua, ya que puede provocar la pudrición de la raíz y enfermedades en la planta. Lo mejor es regarlos con agua a temperatura ambiente cada 2 o 3 días aproximadamente durante la temporada de crecimiento.
El cultivo de tomates Galileo requiere una atención especial a la nutrición. Son adecuadas las mezclas de estiércol orgánico y compost. Se aplican fertilizantes cada 2-4 semanas, según las necesidades de la planta y el grado de agotamiento del suelo. Fertilizantes básicos:
- Al inicio. Tras plantar el trasplante, es aconsejable aplicar fertilizante, adquirido en una tienda especializada, para estimular el desarrollo del sistema radicular.
- Durante el período de crecimiento activo. A mitad de la temporada de crecimiento, es útil aplicar mezclas de nitrógeno, como el nitrato de amonio, para favorecer el crecimiento y estimular la aparición de nuevos brotes.
- Apoyo a la fructificación. Cuando los tomates comienzan a formarse, es importante proporcionar a la planta fósforo y potasio, lo cual se logra utilizando preparados con un alto contenido de estos elementos.
La poda es fundamental para el cultivo de tomates Galileo. Favorece el desarrollo de matas compactas y mejora la aireación, esencial para obtener frutos de alta calidad. Elimine los brotes y hojas sobrantes para garantizar una óptima luminosidad y nutrición.
La cosecha y el almacenamiento de la variedad Galilea tienen sus propias características:
- Coseche los tomates cuando estén completamente maduros. Los frutos maduros deben ser de un rojo brillante y ligeramente blandos al tacto, pero no demasiado.
- Para la cosecha, utilice tijeras de podar limpias y afiladas para cortar la fruta de la planta, dejando un pequeño tocón.
- Guarda los tomates cosechados en una cesta o caja plana, forrada con papel o paja para evitar que se dañen y se pudran.
- Evite almacenar los tomates en lugares expuestos a la luz solar directa o al calor extremo. Lo mejor es conservarlos en un lugar fresco con una temperatura entre 12 y 15 grados Celsius.
- Antes de guardarlos, separa los tomates por tamaño y grado de madurez para evitar que se estropeen rápidamente y se pongan demasiado maduros.
Reseñas
El tomate Galilee es un híbrido, lo que lo hace resistente a enfermedades y plagas. Es fácil de cultivar, versátil y tiene un delicioso sabor y el típico aroma del tomate. El único inconveniente es que no se puede cosechar el propio material de siembra, ya que no se conservan las características de la planta madre.








