El tomate I-2 es una variedad que ya se ha ganado el reconocimiento de jardineros y agricultores gracias a su fácil cultivo, buena productividad y excelente sabor. Es ideal tanto para el cultivo doméstico como para el comercial. Para obtener el máximo provecho de este tomate, es importante brindarle a las plantas los cuidados adecuados.
Descripción de la planta
Esta variedad fue desarrollada por P. Ya. Saraev. Es una variedad determinada, de porte bajo. Los arbustos alcanzan una altura de 50 cm.
Los tomates son redondos y pesan entre 100 y 150 gramos. Al madurar, se vuelven de un rojo intenso. Su sabor es dulce. Son muy versátiles: se pueden consumir frescos o en conserva. También son ideales para preparar deliciosas salsas.
Maduración y fructificación
La variedad I-2 es de media estación: los frutos comienzan a madurar entre 90 y 100 días después de la germinación. El periodo óptimo de cosecha es del 5 al 15 de agosto, cuando los tomates están completamente maduros y alcanzan su máximo sabor.
Momento óptimo para plantar las plántulas y trasplantarlas a la tierra
Para una cosecha temprana, se recomienda cultivar el tomate I-2 a partir de plántulas. Siembre las semillas en febrero o marzo y manténgalas a temperatura ambiente hasta que germinen. Una vez que las plántulas hayan crecido, trasplántelas al suelo o a un invernadero.
Crecimiento y cuidado
Remoje las semillas en agua tibia o en una solución diluida de un estimulante del crecimiento, como Epine, durante 12-24 horas. Para desinfectarlas, sumérjalas en una solución diluida de permanganato de potasio durante 20 minutos y luego enjuáguelas con agua limpia.
- ✓ La acidez óptima del suelo para las plántulas de tomate debe estar dentro del rango de pH de 6.0 a 6.8.
- ✓ El suelo debe contener al menos un 3% de materia orgánica para aportar nutrientes.
Siga estas recomendaciones:
- Utilice una mezcla de tierra ligera y nutritiva compuesta de tierra de jardín, humus y turba a partes iguales.
- Para desinfectar, riegue el suelo con una solución de permanganato de potasio o caliéntelo en el horno.
- Llena los recipientes con tierra, haz surcos de 1-1,5 cm de profundidad, coloca las semillas a intervalos de 2 cm y cúbrelas con una fina capa de tierra. Riega con agua tibia y cubre con film transparente.
- Hasta que aparezcan las plántulas, mantenga los recipientes a una temperatura de 22-25 °C. Después de 5-7 días, cuando los brotes sean visibles, retire la película y traslade el recipiente a un lugar más fresco (18-20 °C) para evitar que se estiren.
- Proporcione entre 12 y 14 horas de luz al día, utilizando lámparas si la luz natural no es suficiente.
- Riegue moderadamente, solo cuando la capa superior del suelo esté seca, evitando el riego excesivo.
- Cuando aparezcan 2-3 hojas verdaderas en las plántulas, trasplántelas a recipientes separados, enterrándolas hasta las hojas cotiledóneas.
- Elija un lugar soleado y protegido de los vientos fuertes. Los tomates prefieren suelos francos o franco-arenosos con un pH neutro.
- Evite sembrar cultivos donde antes se cultivaban patatas, berenjenas o pimientos para prevenir la propagación de enfermedades. Los mejores cultivos sustitutos son las legumbres, las zanahorias, las cebollas y la col.
- En otoño, labre la zona, elimine las malas hierbas y añada humus o compost (3-5 kg por metro cuadrado). En primavera, afloje la tierra y añada un fertilizante mineral complejo, como nitroammofosfatasa (30 g por metro cuadrado).
- Entre diez y catorce días antes de la siembra, comience a aclimatar las plántulas colocándolas al aire libre o abriendo las ventanas. Empiece con 1 o 2 horas y aumente gradualmente el tiempo.
Algoritmo de aterrizaje:
- Delimita los bancales. El patrón de plantación recomendado es de 50-60 cm entre hileras y de 40-50 cm entre plantas.
- Haz agujeros de 20-25 cm de profundidad, añade un puñado de humus a cada uno y riega con agua tibia.
- Trasplante las plántulas junto con el cepellón, enterrándolas hasta las primeras hojas verdaderas para que la planta desarrolle un sistema radicular fuerte.
- Cubra con tierra, compacte ligeramente y vuelva a regar.
El cuidado adecuado de los tomates garantiza un crecimiento sano y una buena cosecha. Siga estas sencillas prácticas de jardinería:
- Riego. Riega tus arbustos con regularidad. La falta de agua puede provocar la caída de flores y frutos, mientras que el exceso puede causar enfermedades. Riega directamente en las raíces para evitar mojar las hojas y los tallos; esto reduce el riesgo de enfermedades fúngicas.
Durante la floración y el cuajado del fruto, riegue las plantas 1-2 veces por semana; en climas cálidos, riéguelas hasta 3 veces por semana. Para evitar que se agrieten, reduzca el riego 10-14 días antes de la cosecha.
- Fertilizante superficial. Entre 10 y 14 días después de la siembra, aplique fertilizante orgánico (estiércol de vaca o infusión de excremento de aves). Durante la floración, fertilice con fertilizantes minerales que contengan fósforo y potasio para estimular la fructificación.
Durante la fructificación, los fertilizantes bajos en nitrógeno son efectivos. Aplique ceniza de madera (100-150 g por metro cuadrado) una o dos veces por temporada. Rocíe las plantas con una solución de micronutrientes, como ácido bórico (1 g por litro de agua), cada 2-3 semanas para mejorar el cuajado de frutos.
- Formación de arbustos. Elimine los brotes laterales de 4-5 cm de largo, dejando el tallo principal. Esto mejora la ventilación y dirige los nutrientes hacia la formación del fruto. Elimine los brotes laterales por la mañana para que los cortes se sequen más rápido.
De 3 a 4 semanas antes del final de la temporada, pode las puntas de los tallos para que el arbusto dirija toda su energía a la maduración de los frutos ya formados. - Deshierbe y aflojamiento. Elimina las malas hierbas con regularidad para evitar que agoten los nutrientes del suelo. Afloja la tierra después de cada riego o lluvia para mejorar la aireación de las raíces. Para evitar dañar el sistema radicular, afloja la tierra superficialmente, a una profundidad de 5-7 cm.
- Acolchado. Para este evento, utilice paja, turba o compost. El mantillo ayuda a retener la humedad, reduce la temperatura del suelo en climas cálidos e inhibe el crecimiento de malezas.
Si los tomates se cultivan en invernadero, ventílelo regularmente para evitar la humedad excesiva. Mantenga una temperatura de 20-25 °C durante el día y no inferior a 15 °C por la noche.
Tratamiento y prevención de enfermedades y plagas
Los tomates son susceptibles a diversas enfermedades y plagas, especialmente si no se siguen las prácticas agrícolas adecuadas. La prevención oportuna y el tratamiento apropiado ayudarán a preservar la salud de la planta y una cosecha productiva.
| Enfermedad/Plaga | Señales | Tratamiento | Prevención |
| tizón tardío | Manchas oscuras en hojas, tallos y frutos; oscurecimiento de los tejidos. | Trate los arbustos con fungicidas: Hom, Ridomil, Fitosporin o caldo bordelés al 1%. | Prepare la tierra antes de plantar las plántulas con una solución de sulfato de cobre: 1 cucharada por cada 10 litros de agua. |
| Oídio | Capa blanca y pulverulenta sobre las hojas. | Utilizar una solución de bicarbonato (1 cucharada por 1 litro de agua) o preparaciones que contengan azufre, por ejemplo, Thiovit Jet. | Riego moderado en las raíces, manteniendo la distancia entre los arbustos. |
| podredumbre gris y blanca | Manchas húmedas en la base de los tallos, daños en los tomates. | Eliminación de las partes afectadas de los arbustos mediante Fundazol. | Cubrir los bancales con mantillo para evitar que la fruta entre en contacto con el suelo. |
| Áfido | Recubrimiento pegajoso, hojas que se enrollan y se ponen amarillas. | Rociar las plantas con infusión de ajo (200 g por 10 l de agua) o biopreparados Fitoverm, Actofit. | Atrae enemigos naturales como las mariquitas. Inspecciona regularmente las hojas para detectar plagas. |
| mosca blanca | Pequeños insectos blancos en el envés de las hojas, con una capa pegajosa. | Utilizar trampas adhesivas. La infusión de tabaco o Confidor son eficaces. | Retirar a tiempo las hojas infectadas y, si fuera necesario, tratar las plantas con insecticidas. |
| ácaro araña | Finos tejidos en las hojas, manchas pálidas. | Aumentar la humedad (la plaga no tolera la humedad). Tratar las plantas con acaricidas (Actellic, Kleschevit). | Mantenga una humedad óptima en los invernaderos y rocíe regularmente los arbustos con agua. |
| Fungicida | Periodo de protección (días) | Eficiencia (%) |
|---|---|---|
| Hogar | 7-10 | 85-90 |
| Ridomil | 10-14 | 90-95 |
| Fitosporina | 5-7 | 75-80 |
Reseñas
El tomate I-2 es una variedad versátil que complacerá incluso a los jardineros más exigentes. Su resistencia a las enfermedades, sus matas compactas y su buena productividad lo convierten en una excelente opción tanto para jardineros principiantes como experimentados. Con los cuidados adecuados y oportunos, brindará cosechas abundantes.





