Es importante saber cuál es la mejor época para sembrar. Esto depende de varios factores, siendo el más importante la región donde vives. Cuanto más cálida sea la región, antes podrás plantar los plantones al aire libre y, por consiguiente, sembrar las semillas.
¿Cuándo se deben plantar los plantones de tomate?
Entre la siembra y el trasplante de las plántulas deben transcurrir aproximadamente dos meses, tiempo durante el cual germinarán. Quienes vivan en regiones cálidas pueden comenzar la siembra en febrero, y quienes vivan en el norte del país, en marzo.
| Región | Comienzo de la siembra | Plantar en la tierra |
|---|---|---|
| regiones del sur | Febrero | Abril |
| regiones centrales | Marzo | Puede |
| regiones del norte | Abril | Junio |
Al sembrar las semillas, es importante tener en cuenta el pronóstico del tiempo para los próximos días. Deben sembrarse dos meses antes de que terminen las heladas primaverales; esto asegurará que las tomateras se establezcan mejor en tierra y produzcan buena fruta.
Otro factor clave es el lugar de plantación. Las condiciones climáticas solo son importantes al plantar plántulas en un campo o jardín. Si dispone de un invernadero, esto no es esencial y puede comenzar a plantar plántulas incluso a mediados de invierno. Lo fundamental es proporcionarles a las plántulas buenas condiciones de calor y luz.
Elegir semillas en la tienda
Para seleccionar las semillas adecuadas, es necesario prestar atención a los parámetros del futuro arbusto y a las condiciones para su óptimo crecimiento.
Existen tomateras de diferentes alturas: altas, medianas y bajas. Cada una requiere cuidados distintos, por lo que lo mejor es elegir las plantas según su potencial de crecimiento.
Las tomateras altas pueden alcanzar los dos metros de altura o más. Se cultivan tanto al aire libre como en invernaderos. El soporte es fundamental, ya que durante la maduración, los tomates pueden llegar a pesar entre 20 y 30 kilogramos por planta. Si la planta no cuenta con el soporte adecuado, puede romperse, lo que conllevaría la pérdida de la cosecha.
Los arbustos altos dan fruto durante más tiempo y la cosecha se realiza mucho antes. La fruta se puede recolectar desde mediados de verano hasta finales de otoño. Esta opción de plantación es ideal para quienes disponen de poco espacio pero buscan un alto rendimiento.
La mayoría de las variedades tienen arbustos de tamaño mediano. Alcanzan un metro y medio de altura en su máximo desarrollo y no requieren tantos cuidados como los arbustos más altos. Sin embargo, su rendimiento es significativamente menor.
Las variedades enanas son las más populares. No superan el metro de altura, son bastante compactas y fáciles de cuidar. Se pueden cultivar en interiores, por ejemplo, en una maceta en el balcón. No necesitan soporte, ya que sus tallos son lo suficientemente fuertes como para soportar hasta 8 kilogramos, que es la cantidad de frutos que puede producir una sola planta.
- ✓ Tamaño del arbusto
- ✓ Finalidad de las frutas
- ✓ Color de la fruta
- ✓ Categoría de precio
Otro factor a tener en cuenta son las características del fruto. Debes decidir para qué vas a usar los tomates. Las variedades grandes y carnosas son estupendas para ensaladas, mientras que los tomates pequeños, como los tomates pera, son ideales para conservas. Para quienes prefieren las variedades de tomate dulce, recomendamos leer Artículo siguiente.
El color del tomate también puede variar. Hay variedades rojas, naranjas y negras. Cada una tiene un sabor diferente, por lo que la elección debe basarse en las preferencias personales.
También puedes elegir según el precio. Hay variedades de semillas más baratas y más caras. Las estadísticas muestran que las semillas más caras germinan mejor y producen una mayor cosecha. Las variedades más baratas a menudo contienen semillas vacías que no germinan en la tierra.
Si lo que buscas es un buen rendimiento, elige las variedades adecuadas, por ejemplo, aquellas que han demostrado su eficacia.semillas de tomate siberiano.
Además, en las tiendas hay semillas ya procesadas que se pueden plantar directamente, o bien puedes usar semillas que hayas preparado tú mismo para la siembra.
Preparación de semillas
Para asegurar una cosecha abundante y satisfactoria, es fundamental seleccionar cuidadosamente las semillas antes de sembrarlas. Este proceso elimina las semillas de mala calidad, dejando solo las más fuertes. La mayoría de la gente compra semillas comunes y las prepara en casa, ya que no es difícil.
- El primer paso en este proceso es la calibración de semillas.Para esto, necesitarás agua con sal. Añade una cucharadita de sal común a medio litro de agua y remueve bien hasta que se disuelva por completo. Luego, coloca las semillas de tomate en la solución resultante y déjalas reposar unos minutos. Al cabo de un rato, las semillas buenas se depositarán en el fondo, mientras que las malas flotarán en la superficie. Retira la capa superior con una espumadera o una cuchara y saca con cuidado la capa inferior del frasco. Estas son las semillas que se plantarán en la tierra.
- El siguiente paso es la desinfección.Esto es necesario para eliminar posibles patógenos y hongos, garantizando así una cosecha saludable. Para este fin, se ha utilizado tradicionalmente una solución de permanganato de potasio, en una proporción de 1 gramo por litro de agua. Para la desinfección, las semillas deben remojarse en esta solución durante no más de 20 minutos, ya que un remojo excesivo puede reducir la germinación. Además del permanganato de potasio, también se utilizan soluciones preparadas, como Fitosporin, que se puede adquirir en la misma tienda donde se compran las semillas.
- Estratificación Este es un método bastante específico de preparación de semillas. Consiste en exponer las semillas a temperaturas invernales. Para ello, las semillas se mezclan bien con una mezcla de turba comercial y luego se refrigeran durante un mes. Después, se lavan y se secan.
- Estimular el crecimiento de las semillas de tomate Este es uno de los pasos más importantes en la preparación. Sin él, las plantas serán débiles y raquíticas, y la cosecha escasa. Para preparar el estimulante, necesitará ceniza y agua. Por cada tres cucharaditas de ceniza, utilice un vaso de agua. El estimulante debe reposar durante al menos 24 horas. Luego, las semillas, envueltas en una gasa, se colocan en la mezcla durante aproximadamente 5 horas. Posteriormente, deben secarse completamente.
Preparación del suelo
Igualmente importante es preparar el suelo para la siembra. Lo ideal es que sea un suelo que no se haya utilizado para otros cultivos en los últimos años; en caso de necesidad, se puede usar suelo previamente cultivado con repollo o calabacín. También es adecuado el suelo previamente cultivado con ortigas. Incluso se puede usar suelo forestal. Sin embargo, asegúrese de que no contenga residuos ni semillas de otros cultivos, especialmente de malas hierbas.
Siempre es importante revisar minuciosamente el suelo para detectar plagas. De lo contrario, podría perder toda la cosecha, o una parte importante de ella, con la consiguiente pérdida de tiempo y dinero.
Para mejorar el suelo, puedes añadir ceniza; es un excelente fertilizante, sobre todo para los tomates. Los tomates también prefieren los suelos arenosos, ya que retienen bien la humedad que necesitan.
- Comprueba si hay plagas en el suelo.
- Añadir ceniza como aderezo final.
- Asegúrese de que haya arena para retener la humedad.
Si no encuentras la tierra adecuada en la naturaleza, puedes comprarla en una tienda. La mayoría de los centros de jardinería ofrecen servicio a domicilio del sustrato necesario, que está libre de plagas y cultivos y fertilizado con nutrientes.
Contenedores para plántulas
Para asegurar que los brotes surjan y estén listos para su posterior plantación en tierra firme, necesitan un recipiente adecuado. Existen muchos tipos diferentes, cada uno con sus propias ventajas e inconvenientes:
- Una caja de madera se considera un recipiente clásico para sembrar semillas. Entre sus ventajas se incluyen su gran capacidad y facilidad de transporte. Además, se puede armar fácilmente, lo que resulta bastante económico. Una desventaja de este método es el peso del recipiente con la tierra: las cajas de madera son muy pesadas. Asimismo, trasplantar las plántulas de una caja de madera al suelo es difícil, ya que sus raíces se dañan con facilidad.
- Los casetes de plástico son una alternativa a los contenedores: pueden ser tan grandes como estos, pero mucho más ligeros. Además, su longitud se puede ajustar fácilmente con un cuchillo o tijeras. La desventaja de los casetes es su fragilidad: se rompen fácilmente si se sobrecargan de tierra, lo que puede dañar las plántulas jóvenes. Tampoco son muy prácticos para transportar.
- Los contenedores de turba son ecológicos. Se presentan en macetas y pastillas. Se pueden plantar directamente en la tierra junto con las plántulas, lo cual supone una gran ventaja, ya que el sistema radicular no se daña. Sin embargo, debido a su naturaleza, son propensos al moho, que puede dañar las plántulas y reducir la germinación. Además, es muy difícil regar la turba adecuadamente, ya que absorbe mucha agua. Estos contenedores se encuentran entre los más caros, por lo que no todos pueden permitírselos.
- Una alternativa económica son los vasos de plástico comunes, que se pueden ajustar a tus necesidades. Trasplantar las plántulas es muy sencillo, ya que no dañan las raíces, lo cual es una ventaja. La desventaja es la necesidad de perforar agujeros de drenaje, lo que lleva bastante tiempo, sobre todo si tienes muchas plántulas. Además, se vuelcan fácilmente durante el transporte y pueden caerse incluso con la más mínima corriente de aire.
- Los jardineros experimentados utilizan más que los recipientes mencionados para sus plántulas. Como opción económica, usan envases Tetra Pak (de leche). Se corta la parte superior y se usa la inferior como maceta. Los vasos de crema agria y los cubos de plástico para chucrut también funcionan bien. La única precaución es lavarlos bien después de usarlos para evitar la pudrición de las raíces.
- Un método poco conocido, pero igualmente efectivo, consiste en colocar las semillas en papel de periódico. Para ello, enrolle el periódico formando una bolsa, como si fuera para semillas de girasol, y llénela de tierra, creando una base estable. Este es el recipiente para semilleros más económico y, además, ofrece una buena permeabilidad al aire. La desventaja de este método es que resulta bastante difícil de transportar, ya que las bolsas de periódico se vuelcan con facilidad.
Cómo plantar plántulas de tomate: instrucciones paso a paso
Para empezar a sembrar y obtener brotes, es necesario preparar la tierra. Para ello, dos días antes, agregue agua caliente con permanganato de potasio y al día siguiente aplique un fungicida. Esto ayudará a prevenir la pudrición de la raíz.
Para evitar confundir las plántulas al plantar varias variedades, puede etiquetar los palets, por ejemplo, pegando pegatinas multicolores con los nombres de los tomates.
Plantar las semillas es sencillo. Coloca la tierra en un recipiente previamente elegido, remuévela con un palo de madera y nivélala. Una regla te será útil para esto. Luego, usa la misma regla para hacer surcos en la tierra, separados por no más de tres centímetros. Los surcos deben tener al menos medio centímetro de profundidad.
Las semillas se plantan en estas depresiones a una distancia de 5-10 milímetros entre sí, después se rocían con agua y se cubren con tierra.
El paso final consiste en cubrir las futuras plántulas con polietileno.
Cuidado de los brotes
La temperatura ambiente debe ser constante y mantenerse a un nivel determinado. La temperatura óptima para los tomates se considera entre 18 y 20 grados Celsius. En estas condiciones, las primeras hojas aparecerán al tercer día.
Después, hay que acercar los tomates a una fuente de luz; así las hojas absorberán la luz solar y crecerán mejor. La luz natural suele ser suficiente, pero si se plantan en invierno, conviene proporcionarles luz artificial en enero o febrero.
La luz diaria debe recibir aproximadamente 16 horas. Evite dejar la luz encendida las 24 horas del día, ya que esto puede debilitar las plántulas.
Es importante mantener un nivel de humedad adecuado en la maceta. El exceso de riego provoca la pudrición de las raíces, mientras que la sequía acabará con la planta. Para evitar esto, debes cumplir ciertas reglas:
- Durante la primera semana de crecimiento, no es necesario regar las plantas; la tierra contiene suficiente agua procedente del período de preparación y siembra.
- Para el riego, es mejor usar una botella con pulverizador; proporcionará una humedad suave y cuidadosa y no dañará los brotes débiles.
- Si no puedes usar un pulverizador, puedes regar con una regadera, pero solo cerca del borde del recipiente para no lavar la tierra de los brotes.
- El agua debe estar a temperatura ambiente.
Fertilizante superficial La fertilización se realiza después de que broten las hojas. Se debe esperar al menos una semana después de esto. A menudo se utilizan fertilizantes líquidos y preparados de tiendas especializadas.
Después de esto, se debe regar 4 o 5 horas antes del trasplante. Esto se hace para facilitar el proceso de trasplante de las plantas. Recolectar plantones de tomate Se realiza tres semanas después de la aparición de la mayoría de los brotes, pero hay que prestar atención al estado de las plantas.
El replanteo se realiza para proporcionar a la planta joven suficiente tierra y evitar que las raíces se enreden. Para realizar este procedimiento, prepare la tierra de la misma manera que antes de sembrar las semillas.
Se debe extraer la planta de la tierra húmeda para evitar que los terrones de tierra seca dañen las raíces. Colóquela en un recipiente aparte. Los vasos individuales son ideales. Plante la plántula con cuidado, enterrando suavemente las raíces y parte del tallo en la tierra. Presione ligeramente la tierra alrededor de la planta con los dedos y riegue para eliminar las bolsas de aire.
Tras estas manipulaciones, la plántula trasplantada se deja reposar durante varios días en un lugar cálido y oscuro. Esto es necesario para asegurar un mejor establecimiento en su nuevo contenedor.
Después de 3 o 4 días, traslade las plántulas a un lugar luminoso. Durante este periodo, riéguelas con regularidad, afloje la tierra en los contenedores y abone los tomates con soluciones especiales para un crecimiento rápido.
También le recomendamos que se familiarice con las recomendaciones que le ayudarán a cultivar plántulas de tomate fuertes y sanas. aquí.
¿Qué aspecto deben tener las plántulas antes de plantarlas?
Para que el cultivo sea exitoso, las plántulas necesitan desarrollar un sistema radicular fuerte. Con los cuidados adecuados, esto ocurre entre 60 y 90 días después de sembrar las semillas en la tierra. Este tiempo varía según la variedad.
Antes de plantar, es necesario preparar la planta para evitar que muera en condiciones desconocidas. Para ello, las plántulas deben trasladarse al exterior una semana después del trasplante. El tiempo debe aumentarse gradualmente, comenzando con media hora y llegando hasta un día completo.
Veamos un video sobre cómo sembrar semillas de tomate para cultivar plántulas. Aprenderemos a crear las condiciones necesarias para el crecimiento de las plántulas de tomate y cómo cuidarlas adecuadamente:
Para disfrutar de una buena cosecha, siga las sencillas reglas e instrucciones indicadas anteriormente. Sus tomates serán sabrosos y jugosos, y la cantidad recompensará todo el esfuerzo invertido.



