El tomate Kiwi es un híbrido ideal para el cultivo al aire libre y en invernaderos. Se caracteriza por sus matas compactas y su buena resistencia a las enfermedades. Sus tomates rojos son de tamaño mediano y de sabor intenso, lo que los convierte en una excelente opción para ensaladas frescas. Esta variedad tolera fácilmente una amplia gama de climas.
Origen de la variedad, descripción del arbusto y los frutos
Los fitogenetistas trabajan constantemente en el desarrollo de nuevas variedades de tomate, esforzándose por mejorar su sabor y otras cualidades. Entre estas variedades experimentales se encuentran las llamadas variedades verdes. Un ejemplo de ello son los tomates verdes, desarrollados por fitogenetistas siberianos.
No se dispone de información detallada sobre los creadores del kiwi, ya que la variedad en sí es poco conocida. Sin embargo, el esfuerzo de los expertos ha dado sus frutos: las plantas se cultivan con éxito en numerosos jardines y los jardineros ya están compartiendo sus opiniones.
Características distintivas:
- Es una variedad indeterminada. Los arbustos son de altura media: en campo abierto alcanzan los 80-100 cm, y en invernadero crecen hasta 1,5 m.
- Los tomates son ovalados, carnosos y ricos en semillas. Su peso oscila entre 260 y 300 g.
- Su sabor es dulce con un toque ácido afrutado. Los tomates son bastante blandos y no se conservan bien, por lo que para una mayor frescura, lo mejor es recogerlos cuando estén técnicamente maduros.
Características principales
El kiwi es una variedad singular que atrae a los jardineros que disfrutan experimentando con distintos tipos de tomates y otros cultivos. Su aspecto exótico suele despertar un gran interés, pero su principal valor reside en su excelente sabor, que le ha granjeado popularidad entre los jardineros.
Tiempo de maduración y rendimiento
Este es un tomate de media temporada, con un período de maduración de aproximadamente 110 días. La cosecha comienza entre julio y septiembre, dependiendo del clima de la región.
La temperatura influye en el color de la pulpa: en climas cálidos, un ligero tono amarillento es aceptable, mientras que el enrojecimiento indica que el tomate está demasiado maduro. Un metro cuadrado de cultivo puede producir hasta 12-13 kg de tomates verdes.
Ámbito de aplicación de las frutas, almacenamiento
Los tomates kiwi son ricos en vitaminas, fibra y otros nutrientes beneficiosos. Son aptos para el consumo.
- frutas frescas y en conserva (frutas verdes);
- en ensaladas;
- en zumos y salsas.
Coseche con cuidado, ya que los tomates son frágiles y se dañan con facilidad. Incluso un pequeño golpe reduce significativamente su vida útil. El momento óptimo para la cosecha es cuando están técnicamente maduros, antes de que estén completamente maduros.
Composición química y contenido calórico
Los tomates son ricos en ácido ascórbico, que fortalece el sistema inmunitario y reduce los efectos de los microbios y los virus. Los kiwis contienen tocoferol y vitamina A, cuya deficiencia provoca uñas quebradizas y puntas abiertas.
El ácido fólico interviene en importantes procesos corporales, mientras que la piridoxina ayuda a calmar el sistema nervioso y mejora la absorción de proteínas. Las frutas contienen pequeñas cantidades de vitaminas B1, B2 y B3-B5.
La pulpa jugosa de los tomates contiene minerales, entre ellos:
- hierro y zinc;
- fósforo y sodio;
- potasio y cloro.
Acción principal:
- azufre – desempeña el papel de antioxidante;
- calcio – reduce la inflamación y fortalece los huesos;
- magnesio – tiene un efecto beneficioso sobre el funcionamiento del corazón;
- yodo - Regula la síntesis hormonal, manteniendo la salud de la tiroides;
- manganeso – Acelera la cicatrización de heridas y la regeneración de tejidos;
- molibdeno – Los componentes de la cáscara y la pulpa favorecen el desarrollo de las células del sistema respiratorio.
Los kiwis son ricos en:
- fibra;
- proteínas;
- azúcares;
- flavonoides.
100 g contienen algo más de 60 kcal, pero esta cantidad es suficiente para cubrir el requerimiento diario de ácido ascórbico y 1/4 del requerimiento de potasio.
Resistencia a enfermedades y plagas
El kiwi posee una amplia inmunidad a la mayoría de las enfermedades de las solanáceas. La aplicación preventiva de fungicidas dos o tres veces por temporada es suficiente para mantener la salud de la planta. Sin embargo, las plagas representan una amenaza importante.
En campo abierto, la principal amenaza es la mosca blanca, mientras que en invernaderos, las babosas suelen dañar las plantas. Los pulgones y los ácaros también son muy probables, por lo que será necesario aplicar insecticidas.
Resistencia a condiciones climáticas adversas, regiones
Los tomates son resistentes al agrietamiento incluso con alta humedad. Las plantas toleran bien la sequía y no requieren protección durante heladas cortas.
- Esta variedad está bien adaptada al cultivo en regiones frías, por lo que se cultiva con éxito en Siberia y los Urales.
- En terrenos cerrados, los arbustos crecen bien en las regiones de Leningrado y Moscú, así como en Briansk y Orel.
- En las regiones del sur y en la región del Volga Medio, es posible plantar en terreno abierto.
Características de aterrizaje
Los tomates crecen bien incluso en climas inestables y veranos frescos, siempre que se sigan las recomendaciones agrícolas básicas. Es importante cumplir con ciertos requisitos.
Condiciones de cultivo
Al igual que la mayoría de los tomates, el kiwi se cultiva a partir de plántulas. La época de siembra depende del clima de la región. Normalmente, se siembra entre principios y mediados de marzo, pero en algunas regiones, el momento óptimo se sitúa entre el 1 y el 10 de marzo.
Los tomates se pueden cultivar en diversas condiciones. Producirán bien si se elige el lugar adecuado. Es importante mantener una distancia correcta entre las plantas para evitar reducir la cosecha.
Esta variedad madura bastante temprano y, con razón, se la considera una de las mejores, como lo demuestran numerosas reseñas positivas. Los frutos pasan por tres etapas de maduración:
- no está completamente maduro – verde esmeralda;
- maduro – con un tinte amarillento;
- demasiado maduro – pintado en tono rojo.
Se recomienda una distancia máxima de 3 plantas por metro cuadrado. Una correcta siembra y cuidados garantizarán una buena cosecha, frutos grandes y sabrosos, y una excelente maduración de los tomates.
Capacidad
Según sus habilidades y preferencias, los jardineros utilizan diversos contenedores para semilleros, tanto comprados como caseros, elaborados con materiales reciclados. Los más comunes son:
- cajas de plástico o madera;
- Envases de alimentos;
- vasos desechables;
- casetes con células individuales;
- Pastillas y macetas de turba.
El tamaño óptimo del recipiente es de 10x10 cm. Independientemente del recipiente elegido, debe tener orificios de drenaje en la parte inferior para evitar la pudrición de las raíces.
Material de siembra
Los expertos agrícolas recomiendan comprar semillas de productores de confianza para asegurar altas tasas de germinación y una buena cosecha. Sin embargo, los jardineros experimentados suelen seleccionar semillas de frutas cultivadas en sus propias parcelas para sembrarlas posteriormente.
Prepare el material de siembra con antelación:
- Vierta las semillas sobre una gasa doblada en varias capas.
- Envuelve el paño y colócalo en un recipiente.
- Rellene con activador de crecimiento (por ejemplo, Agat o Epin) siguiendo las instrucciones.
- Salga durante 10 horas.
- Retirar y extender sobre una toalla de papel para que se seque.
Cebado
Para plántulas individuales, utilice tierra comercial para macetas. Muchos jardineros prefieren preparar su propia mezcla de tierra. Para ello, combine los siguientes componentes a partes iguales:
- turba;
- arena de río;
- suelo de césped.
Antes de mezclar, tamiza todos los ingredientes, elimina las malas hierbas, las raíces y los residuos, luego mezcla bien en un recipiente hondo y deja reposar un rato.
Para los bancales abiertos, elija zonas bien iluminadas y protegidas de la sombra de vallas y árboles altos. Antes de sembrar, prepare la tierra y añada fertilizante, ceniza de madera, compost y estiércol. Evite plantar tomates en zonas donde se cultivaron los siguientes cultivos el año pasado:
- papa;
- berenjenas;
- pimienta;
- physalis;
- cebolla.
Siembra y cultivo
Coloca material de drenaje en el fondo, luego rellena con tierra, nivela, afloja y humedece con agua. Deja reposar hasta que el líquido se absorba por completo. A continuación, sigue estos pasos:
- Haga surcos en la superficie a una distancia de 3 cm entre sí.
- Utilizando unas pinzas o un palito, coloque con cuidado las semillas a una profundidad de 1 cm, dejando un espacio de 2-3 cm entre ellas.
- Espolvoree una capa de tierra de 1-1,5 cm por encima.
Al sembrar en macetas individuales, respete los siguientes requisitos:
- Llenar con drenaje y sustrato, regar, dejar reposar media hora.
- Coloca 2-3 semillas en cada recipiente y espolvorea ligeramente con tierra.
- Rocíe agua tibia con una botella rociadora.
- Cúbrelo con film transparente o un cristal y colócalo en una habitación cálida. Evita colocarlo en el alféizar de la ventana, ya que la luz solar directa puede dañar las semillas en germinación.
Antes de plantar las plántulas en su ubicación definitiva, crecerán en macetas durante 55-60 días.
Cosecha
Las plántulas sembradas en semilleros deben trasplantarse a contenedores individuales más grandes. Realice este procedimiento con cuidado para evitar dañar el sistema radicular, ya que esto afectará el crecimiento y desarrollo posterior de las plantas.
Consejos útiles:
- El momento óptimo para la recolección es Cuando comienza a formarse la segunda hoja verdadera después de la primera (sin incluir los cotiledones). Esto suele ocurrir entre 10 y 15 días después de la germinación, pero el tiempo puede variar según las condiciones de cultivo.
- Condiciones de temperatura para recoger – +18-20°C.
- Iluminación adicional – Para asegurar el pleno desarrollo de los brotes, instale lámparas fluorescentes, especialmente por la tarde y por la noche.
Si las plántulas se plantaron inicialmente de forma individual, después de 55-60 días, al final de la segunda decena de mayo, plántelas directamente en el bancal sin seleccionarlas.
Plantación en una ubicación permanente
Antes de plantar en el invernadero, prepare cuidadosamente la tierra. Coloque las plántulas de tomate en hoyos de 50x50 cm. Algunos jardineros plantan dos plantas en cada hoyo, pero no debe haber más de tres plantas por metro cuadrado.
Si decide plantar tomates al aire libre temprano, por ejemplo, a principios de mayo, cúbralos con plástico o tela no tejida. Retire la cubierta cuando la temperatura se haya mantenido cálida durante varios días. La fructificación comienza a una temperatura media del aire de 17 °C.
Cuidados adicionales de los tomates
El kiwi no requiere riego frecuente. Generalmente, basta con regar la tierra cada 3-7 días, salvo en caso de sequía o calor extremo. En ese caso, aumente la frecuencia de riego.
También es importante fertilizar regularmente. Para ello, utilice fertilizantes siguiendo las recomendaciones del fabricante:
- al plantar plántulas – agregar 20 g de mezcla de fósforo y potasio a cada agujero;
- antes y después de la floración – agregar complejos nitrogenados, luego Agricola o Kemira;
- para la formación de frutos – usar sulfato de magnesio;
- en la etapa de maduración – El superfosfato y las sales de potasio son eficaces.
El mantenimiento del suelo es una práctica agrícola importante. La labranza mejora la estructura del suelo, permitiendo que el oxígeno llegue a las raíces y evitando la formación de costra después del riego. El deshierbe ayuda a eliminar las malas hierbas que compiten con las plantas por el agua y los nutrientes.
El acolchado retiene la humedad, protege las raíces del sobrecalentamiento y reduce las malas hierbas. Utilice heno, paja, recortes de césped o agrofibra. Para aumentar la producción, elimine los brotes sobrantes. Los racimos de flores comienzan a formarse aproximadamente dos semanas después de la siembra.
Consejos útiles para una buena cosecha
Los tomates prefieren el calor. La temperatura óptima para la germinación de las semillas es de 20 a 25 °C, y para el cuajado del fruto, no debe ser inferior a 17 °C. A temperaturas más bajas, el crecimiento y desarrollo de la planta se ralentizan.
Puntos importantes:
- La planta tolera bastante bien la sequía, pero el exceso de riego puede matarla. Riégala cuando la tierra esté seca.
- Esta variedad requiere fertilizante. El potasio y el fósforo mejoran la calidad de las hortalizas, mientras que el exceso de nitrógeno retrasa el desarrollo del tomate pero estimula el crecimiento del follaje.
- Estos arbustos crecen mejor en suelos previamente utilizados para el cultivo de repollo o pepino. Añadir ceniza de madera y superfosfato al suelo es beneficioso. Utilice macetas con orificios de drenaje para las plántulas.
Tras la germinación, trasplante las plántulas a macetas individuales. Esto favorece un mejor desarrollo radicular y aumenta la estabilidad de las plántulas, asegurando una buena cosecha.
control de plagas y enfermedades
Los remedios caseros son eficaces para la prevención de enfermedades. Por ejemplo, se puede alternar una solución de bicarbonato de sodio (90 g por cada 10 litros de agua) con Furacilina (10 comprimidos por cada 10 litros de líquido). Los jardineros experimentados recomiendan el preparado especializado Fitosporin-M, que puede utilizarse incluso durante la maduración de la fruta.
Comience el control de plagas cuanto antes. Una solución jabonosa o una mezcla de vinagre y amoníaco (añada 40-60 ml de cada uno a 10 litros de agua) será de gran ayuda. Si ya han aparecido insectos, rocíe los arbustos con Fitoverm.
Ventajas y desventajas
Analice cuidadosamente las ventajas y desventajas de la cultura.
Los tomates de esta variedad no se suelen usar para enlatar enteros, pero algunas amas de casa encurten las verduras verdes en rodajas o preparan jugos y salsas con ellas.
Reseñas
El tomate kiwi es una variedad singular con frutos grandes y carnosos de sabor intenso. Es resistente a condiciones adversas, pero requiere un lugar soleado y cuidados adecuados. Es ideal para consumir fresco, en salsas y conservas. A pesar de la textura suave del fruto, la cosecha y la calidad justifican el esfuerzo.














