El tomate Kulema se cultiva con éxito en todo el país gracias a sus excelentes características varietales. Esta variedad ha ganado popularidad por su productividad, excelente sabor, alta resistencia y otras cualidades positivas. Incluso los principiantes pueden cultivarlo fácilmente, ya que las plantas requieren poco mantenimiento, aunque el rendimiento depende de las técnicas de cultivo adecuadas.
Historia de la selección, regiones
La variedad mejorada se introdujo en 2022. Fue desarrollada un año antes por mejoradores siberianos. Su creador es la empresa agrícola Semena Altaya.

Este cultivo se desarrolla con éxito tanto en huertos como en invernaderos. Gracias a su gran adaptabilidad a diversas condiciones climáticas, el tomate es apto para su cultivo en las regiones sur, centro y norte del país.
Descripción del aspecto de las plantas y los frutos
Se trata de una variedad determinada. Los arbustos son compactos y de porte bajo, alcanzando hasta 65 cm en parterres y 95-100 cm en invernaderos. Características distintivas:
- Las plantas están abundantemente cubiertas de hojas grandes y lisas, de color verde oscuro.
- El cultivo presenta inflorescencias complejas dispuestas en pares, separadas por 1 o 2 hojas, lo que garantiza una maduración uniforme y simultánea de los tomates. Un solo racimo produce de 5 a 8 tomates.
- Los tomates son de forma achatada y redonda, con ligeras estrías. Su piel es lisa y de color rojo brillante. Su peso oscila entre 170 y 250 g.
- Su sabor es agridulce, con una pulpa carnosa y jugosa y un aroma característico.
- Los tomates tienen pequeñas cámaras de semillas – de 2 a 4 – que contienen pequeñas semillas.
- ✓ Resistencia a las fluctuaciones de temperatura, lo que hace que la variedad sea adecuada para su cultivo en diversas zonas climáticas.
- ✓ Capacidad de autopolinización, que aumenta los rendimientos incluso en condiciones de acceso limitado a insectos polinizadores.
Las verduras tienen una piel gruesa que evita que se agrieten. Cuando están completamente maduras, las frutas pueden desprenderse.
Propiedades gustativas, sutilezas de uso
Bajo su fina piel se esconde una pulpa tierna, carnosa, de consistencia media y jugosa, con un sabor intenso: una armoniosa combinación de dulzor intenso y un sutil toque ácido que se acentúa al madurar completamente. Su contenido de azúcar se sitúa entre 3 y 4 puntos, y su acidez no supera los 2 puntos.
Su sabor se complementa con un rico aroma de notas especiadas y refrescantes. La variedad Kulema es muy versátil: se utiliza en ensaladas frescas, conservas, encurtidos y para elaborar kétchup, salsas y aderezos.
Tiempo de maduración, productividad
Esta variedad se considera de media estación. Su ciclo de cultivo dura entre 110 y 120 días. La fructificación se prolonga durante un largo periodo, lo que permite la cosecha en varias etapas. Los primeros tomates maduros aparecen a mediados de julio y la maduración se extiende hasta principios de otoño.
La cosecha máxima se produce en la primera quincena de agosto. A pesar de su piel resistente y elástica, los tomates no toleran bien el transporte a larga distancia, pero se conservan bien. El rendimiento es alto: de 2 a 3 kg por planta y de 8 a 11 kg por metro cuadrado.
Características del cultivo
Los tomates se cultivan con mayor frecuencia a partir de plántulas. Para asegurar plántulas sanas y fuertes, es importante seguir varias pautas importantes.
- ✓ La temperatura óptima del suelo para la germinación de las semillas no debe ser inferior a +25°C.
- ✓ El uso de estimulantes del crecimiento para las semillas antes de la siembra aumenta la germinación en un 20-30%.
Reglas y épocas de siembra
La época óptima para el cultivo de plántulas es entre finales de abril y principios de mayo, dependiendo de la región. Espere a que haya pasado el riesgo de heladas. En invernaderos y en regiones del sur, se recomienda comenzar la siembra entre principios y mediados de abril, mientras que en regiones del norte, conviene posponerla hasta principios de mayo.
Antes de plantar los plantones, prepare bien el terreno: cave, elimine las malas hierbas y las piedras, y afloje la tierra. Para mejorar la fertilidad y neutralizar la acidez del suelo, añada estiércol descompuesto y harina de dolomita al cavar.
Siga estas recomendaciones:
- Cava hoyos de 10 a 15 cm de profundidad y hasta 20 cm de ancho.
- Coloca los fertilizantes minerales en el fondo, mezclándolos con la tierra para evitar quemar las raíces.
- Deje una separación de 20 cm entre las plántulas. Mantenga una distancia de 60 cm entre las hileras.
- Humedezca las plántulas, retírelas con cuidado de las macetas junto con el cepellón y colóquelas en los agujeros.
- Dobla ligeramente los tallos, riégalos y cúbrelos con tierra, sin dejar espacios vacíos.
- Compacta el círculo del tronco del árbol.
Las plantas sufren estrés después de la siembra, así que riégalas solo después de 10 días. Para conservar la humedad, cubre la tierra alrededor con serrín u hojas secas.
Condiciones para el cultivo de plántulas
Para obtener plántulas sanas y fuertes, es importante crear un ambiente óptimo. Mantén una temperatura de 25-27 °C hasta que broten. Después, mantén la temperatura entre 20-22 °C durante el día y entre 16-18 °C por la noche.
Condiciones adecuadas para el cultivo de plántulas:
- Para un desarrollo óptimo, las plántulas requieren de 12 a 14 horas de luz al día. En días nublados o con pocas horas de luz, utilice lámparas de cultivo.
- Riega las plantas moderadamente con agua tibia y reposada (22-24 °C). La tierra debe estar ligeramente húmeda, pero no encharcada para evitar enfermedades.
- El nivel óptimo de humedad es del 60-70%. Evite el exceso de humedad y ventile la habitación con regularidad.
- Utilice una mezcla de tierra ligera, suelta y fértil con un pH neutro. Prepare una mezcla de humus, tierra de jardín y turba en proporciones iguales, añadiendo un poco de arena para mejorar el drenaje.
- Seleccione las plántulas después de que aparezcan 2-3 hojas verdaderas, trasplantando las plantas a contenedores separados con una capacidad de 0,5-1 litro.
- Aplique el primer fertilizante entre 7 y 10 días después del trasplante, utilizando una solución diluida de fertilizante complejo. Luego, continúe fertilizando cada 10-14 días.
Dos semanas antes de trasplantar las plántulas a su ubicación definitiva, comience a aclimatarlas. Primero, sáquelas al balcón durante unas horas o abra las ventanas, evitando la luz solar directa y las corrientes de aire. Aumente gradualmente el tiempo que pasan al aire libre.
Trasplante de plántulas
Trasplante las plántulas al jardín en mayo, cuando las plantas tengan de 6 a 8 hojas y el primer racimo de flores. Elija un lugar con suelo suelto, fértil, que retenga la humedad y sea transpirable, con un pH ligeramente ácido.
Recomendaciones para el cuidado de los arbustos
El tomate Kulema no requiere cuidados complejos, pero sí ciertas condiciones de cultivo. Para un crecimiento óptimo, necesita luz constante y ventilación regular, especialmente en invernaderos.
Riego y fertilización
Riega los arbustos con regularidad, ya que les encanta la humedad pero no toleran el encharcamiento. Sigue estas recomendaciones:
- Riega con moderación para evitar el exceso de agua, que puede provocar la caída de flores y ovarios y, en el peor de los casos, la muerte de la planta.
- Tras la siembra, riegue las plántulas una semana y media después, utilizando aproximadamente un litro de agua por planta. Repita este proceso una vez por semana. Cuando los tomates comiencen a madurar, aumente la frecuencia de riego a una vez cada cinco días, vertiendo unos cinco litros de agua debajo de cada planta.
- No permita que el suelo se seque, ya que la falta de humedad puede causar enfermedades.
La kulema responde bien a los fertilizantes nitrogenados, que favorecen un crecimiento exuberante. Hay que tener cuidado con la dosis, ya que un exceso de nitrógeno puede provocar un follaje excesivo y una cosecha escasa.
En la etapa de maduración del fruto, aplicar fertilizantes que contengan fósforo, lo cual favorece la formación de tomates jugosos y dulces.
Formación, aporcado, aflojamiento
Los arbustos se forman de manera natural, sin intervención humana, con uno o dos tallos centrales y prácticamente sin brotes laterales. No requieren brotes laterales. El único mantenimiento necesario es la eliminación periódica de las hojas secas de la parte inferior del arbusto.
Afloje la tierra cada 10-12 días. Romper la costra del suelo mejora la circulación del aire y asegura que los nutrientes lleguen correctamente al sistema radicular.
Cosecha y almacenamiento de cultivos
Coseche los tomates a medida que maduren, idealmente en 2 o 3 etapas. Si llega el frío o hay lluvias prolongadas, coseche los tomates verdes. A temperaturas entre 18 °C y 26 °C, los tomates maduros tardan 12 días en madurar, mientras que los tomates marrones tardan una semana.
Los tomates Kulema tienen una vida útil corta. Si tiene una cosecha abundante, puede conservarlos enteros, preparar jugo de tomate o utilizarlos para otras preparaciones de invierno.
Protección contra enfermedades y plagas
Este cultivo rara vez sufre enfermedades y presenta una mayor resistencia al tizón tardío. Sin embargo, pueden aparecer enfermedades durante periodos prolongados de lluvia o ante una deficiencia de fósforo, potasio y magnesio en el suelo.
Consejos útiles:
- Para mejorar la salud de las plantas y prevenir la deficiencia de magnesio, aliméntelas con sulfato de magnesio: 40 g por cada 10 litros de agua tibia. El consumo por planta es de 2,5 litros.
- Para prevenir enfermedades fúngicas, después de cada lluvia, rocíe las plantaciones con una solución diluida de permanganato de potasio y esparza ceniza en los espacios entre las hileras.
Las plagas rara vez atacan el cultivo, pero los grillos topo pueden aparecer en zonas con alto contenido orgánico. Para combatirlos, utilice productos especializados siguiendo estrictamente las instrucciones. Si solo hay unos pocos grillos topo, entierre ramas de pino entre las hileras para ahuyentarlos.
Ventajas y desventajas
Cada variedad tiene sus propias ventajas y desventajas, que es importante considerar al planificar la siembra. Los tomates Kulyoma tienen las siguientes ventajas:
Esta variedad presenta muchos menos inconvenientes. A los principiantes les puede resultar difícil darle forma, podarla y atarla a los soportes correctamente. Además, los frutos maduros no se conservan bien durante el transporte a larga distancia.
Reseñas
El tomate Kulema es una variedad muy apreciada, que destaca por su excelente productividad y fácil cultivo. Posee un sabor excepcional, una buena vida útil y resistencia a enfermedades, lo que lo hace versátil para su cultivo en diversos climas. Con los cuidados adecuados, ofrece cosechas abundantes.





