El tomate Kumir es un híbrido muy productivo de crecimiento ilimitado, extremadamente popular entre los jardineros. El nombre de la variedad no es casualidad, ya que es ampliamente conocido y demandado, tal como lo concibieron sus creadores. Gracias al cultivo en invernadero, el Kumir puede cultivarse incluso en las regiones más remotas y frías.
Características principales
Esta variedad presenta cierta resistencia a las enfermedades comunes del tomate, pero para prevenir problemas, se recomienda el uso de productos químicos específicos. Es una opción adecuada para jardineros principiantes, ya que su cultivo no requiere habilidades complejas.
Antecedentes históricos
Esta variedad fue desarrollada por las investigadoras E. N. Andreeva, S. L. Nazina, M. I. Ushakova y T. A. Oktyabrskaya, dando como resultado arbustos altos y productivos. Fue incluida en el Registro Estatal de Variedades Aprobadas en 2002, y su creadora es Tomagros Breeding and Seed Company, LLC.
La información sobre sus orígenes en internet (e incluso en tiendas de semillas) a veces es contradictoria y no se puede confirmar por completo. Algunas fuentes afirman que Kumir fue creada por Dmitry Medvedev y que es un cultivar, no un híbrido.
Descripción del arbusto
La investigación científica ha permitido el desarrollo de arbustos altos que, si se cultivan a partir de brotes laterales, pueden alcanzar los 170 cm de altura. Si se cultivan en posición vertical, pueden superar los 200 cm de longitud.
Otras características y rasgos varietales:
- A pesar de su imponente tamaño, el arbusto no está excesivamente frondoso. Su follaje moderado permite una buena ventilación y que la luz solar llegue a los frutos. Las hojas, de tamaño mediano, presentan armoniosas tonalidades verdosas.
- Las inflorescencias son simples, amarillas, y se forman inicialmente por encima de la novena hoja, seguidas de un intervalo de tres hojas. Sin embargo, también pueden formarse después de una o dos hojas, y pueden estar ubicadas una junto a la otra.
- El arbusto tiene una estructura fuerte. Es importante controlar su desarrollo y, si es necesario, guiarlo.
- Las flores son pequeñas, amarillas y típicas de los tomates. Tras la polinización, comienza la formación del fruto. Es importante destacar que la inflorescencia termina en la parte superior de la planta, por lo que esta deja de crecer después de que se ha formado un cierto número de racimos, lo que le permite concentrarse en la maduración de los frutos.
- El tomate Kumir posee un sistema radicular potente que penetra profundamente en el suelo, proporcionando a la planta nutrientes y agua. Esta variedad es relativamente resistente a la sequía y tolera periodos sin riego.
Pero para lograr una alta producción, se recomienda el riego regular, especialmente durante el período de crecimiento activo y formación de frutos.
Características de la fruta
La variedad Idol es famosa por sus frutos de color rojo brillante, redondos, con estrías moderadas y bastante grandes: a partir de 165 g, aunque en condiciones ideales su peso puede alcanzar los 400-450 g. Otras características:
- Cada tomate contiene de 4 a 6 cámaras de semillas en su centro. El tomate Idol contiene solo un 5% de materia seca, lo que le confiere una suavidad excepcional. Es jugoso y carnoso, con pocas semillas.
- Los tomates de esta variedad tienen una superficie lisa y brillante. Al madurar, adquieren un color rojo intenso, lo que los hace muy apetecibles. Su piel es firme pero no dura, lo que contribuye a su durabilidad y facilita su transporte.
- Las hortalizas conservan sus cualidades comerciales durante mucho tiempo, sin agrietarse ni perder su atractivo, lo cual es un aspecto clave para quienes planean transportar o almacenar la cosecha.
Maduración y fructificación, productividad
La variedad Kumir tarda entre 3 y 3,5 meses, o aproximadamente 115 días, en alcanzar su plena madurez. Esta variedad semiprecoz se caracteriza por un largo periodo de fructificación. Según las opiniones, la cosecha puede prolongarse hasta las primeras heladas.
Kumir presenta altos rendimientos. El rendimiento mínimo es de 14,2 kg por metro cuadrado, pero puede alcanzar los 16 e incluso los 18 kg.
Sabor y usos
Los tomates Kumir son ricos en vitaminas y microelementos; contienen abundante vitamina C, vitamina A, potasio, magnesio y otras sustancias beneficiosas. Su consumo regular fortalece el sistema inmunitario, normaliza el metabolismo y tiene un efecto beneficioso sobre la salud cardiovascular.
Su sabor se caracteriza por ser dulce con un ligero toque ácido y un intenso aroma a tomate. Estos tomates son ideales para:
- comer crudo, preparar ensaladas;
- preparación de jugos, pastas, ketchup, adjika;
- congelación y secado;
- enlatado y otros métodos de procesamiento (gracias a su piel densa y estructura carnosa, conservan bien su forma durante el tratamiento térmico).
Gracias a su atractivo sabor y aspecto comercial, los tomates Kumir son una opción popular tanto para el hogar como para la venta. Su resistencia al agrietamiento y su larga vida útil los hacen ideales para la comercialización, proporcionando un ingreso estable.
tecnología agrícola
El tomate Kumir es una variedad temprana e indeterminada, que se caracteriza por un largo período de fructificación, que se extiende hasta las primeras heladas.
Ofrece una calidad de fruta constante durante toda su temporada de crecimiento. En climas templados, como el centro de Rusia, se recomienda el cultivo en invernadero.
Siembra de semillas
Para obtener plántulas fuertes y sanas, se recomienda utilizar el método de siembra directa. Las semillas deben sembrarse entre 50 y 60 días antes de la fecha prevista de trasplante. Si las semillas se compraron en una tienda, están listas para sembrar y no requieren preparación. Sin embargo, si las recolectó usted mismo, es mejor tomar algunas medidas preparatorias:
- Clasificación: Separar las semillas inservibles del grueso de la masa. Para ello, verterlas en un vaso de agua salada y esperar a que floten a la superficie.
- Desinfección: Los granos se colocan en una solución desinfectante para prevenir enfermedades fúngicas.
- Bioestimulación: Para reforzar el sistema inmunitario, puedes sumergirlos en zumo de aloe.
Una vez preparadas las semillas, se puede comenzar a sembrarlas. El procedimiento es el siguiente:
- Coja pequeñas macetas de plástico y llénelas de tierra.
- Coloca las semillas a 1 cm de profundidad, entiérralas y riégalas con un pulverizador.
- Cubra el recipiente con film transparente y colóquelo en un lugar oscuro y cálido.
- Una vez que aparezcan los brotes, retire la cubierta.
De este modo, siguiendo estas sencillas reglas, podrá obtener plántulas de tomate Kumir fuertes y sanas que crecerán bien y darán fruto en el futuro.
¿Cómo cuidar las plántulas?
Los brotes más fuertes y sanos son los que surgen junto a los demás. Los primeros y los últimos rara vez sobreviven y pueden eliminarse. Del total, solo el 30 % demuestra ser el más resistente.
Consejos de cuidado:
- Una vez que aparezcan las primeras hojas verdes, asegúrese de que reciban suficiente luz colocando las macetas en el alféizar de una ventana o en otro lugar luminoso. Deben recibir al menos 16 horas de luz al día.
- No dejes que la tierra se seque; si pierde humedad rápidamente, rocía las plantas con un pulverizador. Cuanto más rápido crezcan los brotes, más agua necesitarán. Sin embargo, regar en exceso puede provocar que las hojas se cierren y pierdan elasticidad.
- El aire fresco también juega un papel fundamental en el desarrollo de las plántulas. Si el tiempo lo permite, puedes trasladar las macetas al balcón.
- Las plántulas necesitarán fertilizante entre dos y tres semanas después de que broten las hojas. Las soluciones orgánicas como el estiércol o el pasto son ideales. Posteriormente, se debe aplicar fertilizante semanalmente.
- El proceso de redistribución de las plántulas se lleva a cabo en varias etapas: primero, las plántulas se trasplantan a otros contenedores comunes y, luego, después de dos o tres semanas, se trasplantan a macetas individuales más espaciosas.
- Cuando la planta comienza a formar sus primeros brotes florales, las plántulas se trasplantan a su ubicación definitiva.
Seleccionar un sitio y preparar el suelo
Para cultivar con éxito el tomate Kumir, como con cualquier otra variedad, es fundamental seleccionar cuidadosamente el lugar y preparar el suelo. Estos dos factores clave determinan el desarrollo saludable de la planta y una cosecha abundante. Al elegir el lugar, tenga en cuenta factores como las condiciones de luz, la composición del suelo, los niveles de humedad y los cultivos anteriores en la zona.
Por favor, preste atención a los siguientes matices:
- Este cultivo requiere mucha luz. Para asegurar un crecimiento y una fructificación óptimos, seleccione un lugar que reciba abundante luz solar y esté protegido de vientos fuertes y corrientes de aire. Las zonas bajas, donde se acumula el aire frío y se estanca la humedad, no son adecuadas.
La mejor opción es un jardín orientado al sur o sureste, que proporciona la máxima cantidad de luz solar durante todo el día. En los invernaderos, una iluminación uniforme es esencial para todas las plantas. - Este cultivo prefiere suelos sueltos y fértiles con un pH neutro o ligeramente ácido (6-7). La preparación del suelo comienza en otoño, con una excavación profunda hasta la profundidad de una pala, junto con la adición de fertilizantes orgánicos (estiércol descompuesto o compost).
Esto mejora la estructura del suelo, lo enriquece con nutrientes y crea un ambiente favorable para el desarrollo de microflora beneficiosa. - En primavera, antes de trasplantar las plántulas, se debe aflojar la tierra y agregar fertilizantes minerales que contengan nitrógeno, fósforo y potasio para proporcionar a las plantas los nutrientes necesarios durante la etapa inicial de crecimiento.
- La rotación de cultivos es un factor importante en el cultivo de tomates Kumir. No se recomienda plantar tomates después de solanáceas como patatas, pimientos y berenjenas, ya que pueden albergar enfermedades y plagas comunes.
Entre los buenos predecesores de los tomates se encuentran la col, las legumbres, la calabaza y las verduras de hoja verde. La rotación de cultivos ayuda a prevenir el agotamiento de las plantas y a reducir el riesgo de enfermedades.
Al cultivar tomates Kumir en invernadero, se debe prestar especial atención a la preparación del terreno. Esto incluye crear las condiciones óptimas para el crecimiento de las plantas, como la luz, la temperatura y la humedad adecuadas, además de proporcionar los nutrientes y micronutrientes necesarios.
Plantar plántulas en la tierra
La siembra es un paso crucial que influirá en el desarrollo y la producción futuros. Para lograr el éxito, es fundamental programar cuidadosamente la siembra, preparar el suelo y seguir el método de siembra adecuado.
- Momento del aterrizaje. El momento exacto para trasplantar los tomates Kumir al suelo depende de las condiciones climáticas locales y del método de cultivo (al aire libre o en invernadero). En el centro de Rusia, las plántulas de invernadero se plantan entre el 1 y el 15 de mayo, y en campo abierto después de que hayan pasado las últimas heladas.
Esto suele ocurrir entre el 20 de mayo y el 10 de junio. Para entonces, la capa de suelo a una profundidad de 10 cm debería calentarse hasta +10-12 °C. - Esquema. La mejor manera de plantar el tomate Kumir es dejando una separación de 70-75 cm entre hileras y de 50-55 cm entre plantas dentro de la misma hilera. Esto garantiza suficiente espacio para su crecimiento y evita que las plantas crezcan demasiado juntas, lo que mejora la ventilación y reduce el riesgo de enfermedades.
- Procedimiento de desembarque. Es lo habitual:
- Antes de plantar, agregue un poco de compost o humus a los hoyos, que deberá mezclarse bien con la tierra.
- Retire con cuidado las plántulas de las macetas, procurando no dañar las raíces.
- Colocar en los agujeros.
- Rellene con sustrato, compactándolo ligeramente alrededor de las plantas.
- Después de plantar, riegue abundantemente.
Parámetros críticos para un cultivo exitoso- ✓ Temperatura óptima del suelo para plantar plántulas: +10-12°C a una profundidad de 10 cm.
- ✓ Distancia entre plantas: 50-55 cm en una fila, entre filas: 70-75 cm.
- Acolchado. Tras la siembra, se recomienda proteger la tierra alrededor de las plantas con una capa de paja, turba u otro material orgánico. Esto ayudará a retener la humedad, evitará el crecimiento de malas hierbas y creará condiciones favorables para el sistema radicular.
- Protección contra las heladas. Si existe riesgo de heladas tras la siembra al aire libre, proteja las plantas con agrotextil o film. Esto evitará que las bajas temperaturas dañen los tomates jóvenes.
Cuidado de las plantas
El cuidado del híbrido Kumir requiere una atención meticulosa e incluye una serie de pasos importantes destinados a crear condiciones favorables para su crecimiento y fructificación. Estos incluyen riego regular, fertilización, poda de formación y prevención de enfermedades:
- Riego. Los tomates Kumir requieren riego regular, pero no excesivo. Rocíe ligeramente las raíces, evitando el contacto con las hojas. La frecuencia de riego depende de las condiciones climáticas: aumente el riego durante el clima cálido y seco, y redúzcalo durante el clima frío y lluvioso.
Una humedad óptima del suelo es fundamental para prevenir la pudrición de la parte superior de la fruta. - Fertilizantes. Para obtener excelentes resultados en el cultivo de tomates Kumir, es necesario fertilizarlos periódicamente. La primera aplicación de fertilizante debe realizarse entre dos y tres semanas después del trasplante de las plántulas, utilizando un fertilizante mineral complejo u orgánico. Durante la fructificación, se aplican nutrientes cada dos o tres semanas, aumentando el contenido de potasio.
- Formación de un arbusto. Para obtener frutos de mayor tamaño, se recomienda dejar uno o dos tallos en la planta. La poda de los brotes laterales ayuda a dirigir los nutrientes al tallo principal y a la producción de frutos. Asimismo, conviene eliminar las hojas inferiores con prontitud para mejorar la circulación del aire y reducir el riesgo de enfermedades.
- Apoyo a Bush. Para evitar que el peso de la fruta dañe los tallos, sujete los arbustos altos a una estructura de soporte. Se pueden usar estacas de madera, enrejados o mallas.
- Cosecha. Los tomates Kumir deben cosecharse a medida que maduran. Los tomates maduros son de un rojo brillante y tienen un aroma característico. El momento óptimo para la cosecha es cuando brotan los primeros frutos.
Los matices del cultivo en campo abierto y en invernaderos
Al elegir un lugar para el cultivo, es necesario tener en cuenta que esto afectará al cuidado futuro de las plantas:
- Las temperaturas en invernadero son más altas que en campo abierto, por lo que se requiere ventilación regular y un control estricto de la humedad del suelo. Al usar productos químicos para tratar los tomates en invernadero, tenga especial cuidado de evitar la exposición a gases nocivos.
- Al eliminar los brotes laterales de los tomates, conviene hacerlo con cuidado en una habitación cálida, ya que la eliminación intensiva de hojas y brotes puede provocar un sobrecalentamiento y la consiguiente desecación de la planta. A pesar de estas consideraciones, en las regiones septentrionales, el invernadero sigue siendo el único lugar viable para cultivar tomates, donde reciben el calor necesario.
- Tenga en cuenta que, incluso en las regiones del sur, los arbustos cultivados al aire libre no están protegidos de las inclemencias del tiempo ni del frío. Esto puede simplificar el riego, pero, por otro lado, el exceso de humedad puede favorecer el desarrollo de hongos patógenos.
- En invernaderos, se recomienda eliminar las hojas inferiores, dejando no más de dos o tres. Sin embargo, para los tomates cultivados al aire libre, esta práctica resulta poco práctica, ya que el follaje protege el fruto de la luz solar directa.
Plagas y enfermedades
Una de las enfermedades más comunes del tomate es el tizón tardío, que provoca hojas marrones, tallos negros y manchas oscuras en el fruto. Para controlar esta enfermedad se utilizan fungicidas.
Otra amenaza para los tomates es el escarabajo de la patata de Colorado:
- Esta plaga pasa el invierno en el suelo y emerge en primavera para atacar las plantas.
- Para reducir el riesgo, es importante preparar bien la tierra antes de plantar, lo cual se logra aflojándola. También se puede plantar ajo o caléndula cerca de los tomates, ya que desprenden un fuerte aroma que repele a los escarabajos.
- Si aparecen plagas en las plantas, se recomienda eliminarlas manualmente, ya que los productos químicos son eficaces pero pueden ser perjudiciales para el medio ambiente y la salud humana.
Para proteger los tomates de las enfermedades, es fundamental ventilar regularmente los invernaderos, seguir las normas de rotación de cultivos y tratar las plantas con productos especializados contra el tizón tardío y otras enfermedades fúngicas. También es crucial vigilar de cerca el estado de las plantas y tomar medidas oportunas contra las plagas.
Ventajas y desventajas
El híbrido Kumir cuenta con numerosas ventajas que lo convierten en líder entre los cultivadores de hortalizas. Entre sus principales beneficios se incluyen:
Las desventajas de esta variedad incluyen:
Kumir es ideal para los amantes de la jardinería. Produce una cosecha abundante, no requiere condiciones de cultivo complejas y permite cosechas prolongadas, lo que la convierte en una de las variedades de tomate más buscadas entre los horticultores.
Reseñas
El tomate Kumir es conocido por su abundante cosecha, facilidad de cultivo y larga temporada de recolección, lo que lo convierte en una de las variedades más populares entre los aficionados a la jardinería. Su cuidado no requiere procedimientos complicados. Las técnicas básicas de cultivo incluyen riego, fertilización, aireación del suelo y eliminación de brotes laterales.







