Lakomka es una variedad de maduración temprana y alto rendimiento, ideal tanto para cultivo al aire libre como en invernaderos. Posee un sabor dulce, poco común entre los tomates tempranos, y es resistente a diversas condiciones climáticas. Las plantas son compactas y fáciles de cuidar, y los frutos son hermosos, de color vibrante y excelente sabor.
Origen y regionalidad
La variedad fue desarrollada por fitogenetistas de la empresa agrícola Aelita, bajo la dirección de I. Yu. Kondratieva. En 2003, se registró en el Servicio Federal de Registro Estatal, Catastro y Cartografía (Rosreestr) y se aprobó su cultivo en Rusia. Tras superar con éxito los ensayos, se popularizó y se distribuyó ampliamente por todo el país.
Esta variedad se cultiva con frecuencia en jardinería, sobre todo en las regiones del sur y Siberia occidental. También se cultiva con éxito en Ucrania y Moldavia. Para obtener una buena cosecha, es importante crear las condiciones adecuadas, como invernaderos de plástico o climatizados, o bancales en el jardín.
Descripción de la planta
El arbusto alcanza una altura de 45-60 cm y no requiere entutorado ni poda. El primer racimo se forma entre la octava y la novena hoja, lo que lo distingue de la mayoría de las variedades de maduración temprana, cuyo primer racimo aparece entre la quinta y la sexta hoja. Tras la aparición del primer racimo, los siguientes se forman con mayor densidad, con una separación de una o dos hojas entre ellos.
Las plantas son compactas, lo que permite plantarlas con frecuencia, algo muy práctico para cultivarlas en espacios reducidos o invernaderos domésticos. El arbusto tiene pocas hojas, por lo que no es necesario podarlas.
Frutas, su sabor y su propósito
Los tomates de la variedad Lakomka tienen forma redonda y superficie lisa.
Características distintivas:
- Los frutos maduros son de color frambuesa, mientras que los ejemplares verdes tienen una mancha verde oscura cerca del tallo, que desaparece a medida que maduran.
- Las verduras alcanzan un peso de 100-130 g. Su piel es fina pero densa, y la pulpa es dulce, jugosa y carnosa.
- Todos los frutos del arbusto son del mismo tamaño, lo que los hace ideales para encurtir, y quedan muy bien en un frasco.
La pulpa de los tomates Lakomka es lo suficientemente densa como para ser ideal para conservas. Se utilizan en ensaladas, sopas, platos principales y salsas. Gracias a su piel densa, que no se agrieta durante la cocción, se conservan bien al hervirlos.
Maduración y rendimiento
Esta variedad se caracteriza por una productividad alta y constante cuando se siguen prácticas agrícolas sencillas. Los primeros frutos maduran a los 80 días de la germinación. La maduración se produce de manera uniforme y homogénea.
Si se siembra en marzo, los primeros tomates aparecen ya en junio. Incluso con mal tiempo, la variedad Lakomka mantiene una producción constante. Se pueden cosechar hasta 7 kg de deliciosas verduras por metro cuadrado. La fructificación se prolonga hasta principios de otoño.
Resistencia a condiciones adversas, enfermedades y plagas
Los tomates no requieren condiciones de cultivo exigentes. Toleran fácilmente el calor y la sequía prolongados en verano, y son resistentes a las lluvias prolongadas. También son resistentes a las fluctuaciones bruscas de temperatura.
Esta variedad posee una alta inmunidad a las principales infecciones y virus del tomate. El tizón tardío no afecta a los tomates debido a su rápida maduración. El cultivo es genéticamente resistente a la pudrición apical. Sin embargo, presenta menor resistencia a las enfermedades fúngicas.
Características de aterrizaje
El tomate Lakomka crece bien tanto en campo abierto como en invernadero. Sin embargo, antes de plantar las plantas en el jardín, es necesario cultivar plántulas.
Condiciones óptimas de cultivo
Comience a sembrar las semillas entre 55 y 60 días antes de la fecha prevista para el trasplante de las plántulas al jardín. En invernaderos, esto corresponde a principios de marzo, y en campo abierto, a principios de abril.
Consejos útiles:
- Si compraste los frijoles en una tienda, no es necesario ningún procesamiento adicional ni pruebas de germinación, ya que ya han sido seleccionados y preparados.
- Si usted mismo recolectó las semillas, remójelas en una solución salina (1 cucharadita de sal por taza de agua) durante 10-15 minutos antes de sembrarlas. Retire las semillas que floten en la superficie y deje las que se depositen en el fondo. Estas son aptas para la siembra.
- Enjuaga las semillas y sumérgelas en una solución diluida de permanganato de potasio para fortalecer las futuras plantas. En lugar de permanganato de potasio, puedes usar otros agentes bactericidas, como jugo de aloe o de papa, una solución de miel o ceniza, o una decocción de hongos.
El jugo de aloe vera, además de desinfectar, enriquece las semillas con nutrientes, lo que repercute positivamente en la cosecha. Para prepararlo, tritura las hojas de aloe, cúbrelas con agua y déjalas en remojo en el refrigerador durante una semana. Tras el tratamiento, deja secar el material de siembra.
Siembra de semillas para plántulas y su cuidado
Prepare el suelo para el cultivo de plántulas con antelación. Siga estas reglas:
- En otoño, mezcle arena, turba y tierra a partes iguales.
- Tres semanas antes de la siembra, caliente la tierra en el horno durante 30 minutos y luego déjela enfriar.
- Después de enfriar, fertilizar el suelo con una solución casera: agregar 25 g de superfosfato y sulfato de potasio, 10 g de urea a 10 litros de agua.
Para sembrar las semillas, utilice cajas de madera o macetas de turba. Los recipientes deben ser poco profundos. Siembre las semillas a una profundidad de 1,5-2 cm, dejando 1 cm de separación entre ellas. Coloque dos semillas en cada agujero de las macetas.
A continuación, siga estos pasos:
- Después de sembrar, cubra la caja con film transparente y colóquela en un lugar cálido donde la temperatura sea de al menos 20ºC. Cuando broten las plántulas, retire el film transparente y traslade la caja a un lugar luminoso para asegurar que los brotes reciban suficiente luz solar.
- Con la preparación adecuada, los tomates deberían brotar en una semana. En cuanto las plantas desarrollen sus dos primeras hojas, sepárelas y trasplántelas a macetas individuales. Fertilice la tierra de trasplante de la misma manera que antes de sembrar las semillas.
Riega las plántulas aproximadamente una vez por semana, comprobando que la tierra no esté seca. El exceso de humedad puede provocar que el tallo crezca demasiado rápido mientras el sistema radicular es débil.
Plantación en campo abierto o en invernadero
Trasplante las plántulas a los canteros a finales de mayo o principios de junio. Si existe riesgo de heladas nocturnas, cubra las plantas con papel grueso o periódico.
No descuides las reglas:
- Traslada las plántulas al invernadero antes, a principios de mayo, cuando la temperatura del suelo alcance los 10ºC. Abona el suelo en otoño y remueve su tierra tres semanas antes de la siembra.
- Cava hoyos con una separación de 50-60 cm. Planta, en promedio, 6-7 arbustos por metro cuadrado.
- Añade dos puñados de humus y ceniza a cada hoyo, mezclándolos bien con la tierra. Cubre las plántulas con tierra hasta la primera hoja, pero si están muy alargadas, plántalas más profundamente. Después de plantar, riega los tomates abundantemente.
Se recomienda plantar los plantones por la tarde para que se adapten más rápidamente y reanuden su crecimiento activo. Después de dos semanas, tratar los plantones con caldo bordelés (solución al 1%).
Mayor cuidado en invernaderos y terrenos al aire libre
El cuidado de tus cultivos es fundamental para asegurar un crecimiento sano de las plantas. Prestar atención a las necesidades de tus tomates te ayudará a cosechar tomates de alta calidad, sabrosos y resistentes. Seguir prácticas agronómicas sencillas es esencial.
Hidratante
Riega la planta con moderación, ya que responde mejor a un riego equilibrado, pero las sequías breves no la matarán. Riégala no más de una vez por semana, pero reduce la frecuencia a la mitad durante la época de lluvias.
Las necesidades de riego se determinan fácilmente en cuanto se forma una costra seca en la superficie del suelo. Riegue directamente en las raíces y alrededor del tronco, procurando que no caigan gotas sobre el follaje, ya que esto puede favorecer el desarrollo de enfermedades fúngicas.
Fertilizante superficial
La lakomka requiere fertilización regular, sobre todo después de la cosecha y el trasplante a su ubicación definitiva. Fertilice los arbustos al menos tres veces, con intervalos de 2 a 3 semanas, hasta que los frutos maduren y se pongan verdes. Esto aumentará la producción y fortalecerá las plantas.
Utilice mezclas que contengan fósforo, esencial para el desarrollo normal de los tomates. No se recomiendan los fertilizantes nitrogenados para la variedad Lakomka, ya que estimulan un crecimiento excesivo del follaje, lo que puede afectar negativamente la fructificación.
En lugar de fertilizantes químicos, utilice una solución de estiércol de pollo en proporción 1:15. Esta solución proporciona eficazmente a las plantas todos los nutrientes necesarios.
Pellizcar y atar el arbusto
El entutorado de los brotes es una medida agronómica importante necesaria para prevenir daños por el peso de los tomates. Siga estas recomendaciones:
- Asegure los tallos 2-3 semanas después de trasplantar las plántulas a su ubicación definitiva. Para ello, instale varillas metálicas o estacas de madera de aproximadamente 1 m de largo a una distancia de 10 cm del tronco. Ate los arbustos con cuerda, fijándola en el centro del tronco, pero sin apretarla demasiado para no restringir el crecimiento de la planta.
- Comience a despuntar los brotes laterales, lo que elimina los brotes no deseados y mejora la nutrición de los tomates, aumentando su peso y sabor. Guíe las plantas para que formen un solo tallo, aunque también se aceptan dos o tres tallos. Elimine todos los brotes laterales, especialmente los que crecen en las axilas de las hojas, cuando alcancen los 4 cm de longitud.
- Recorta las hojas inferiores y las que den sombra a las hortalizas. Esto acelera su maduración y acorta el periodo de cultivo entre 7 y 10 días.
Realice los procedimientos por la tarde, cuando el microclima es más favorable para la recuperación de las plantas y el riesgo de que el suelo se seque es mínimo.
Cuidado del suelo
El manejo del suelo en los bancales de tomates implica aflojarlo, desherbarlo, cubrirlo con mantillo y aporcarlo regularmente. Siga estos pasos:
- Elimine las malas hierbas y afloje la tierra no más de una vez por semana, generalmente al día siguiente de regar. Estas tareas son necesarias para oxigenar el suelo y eliminar las malas hierbas.
El sistema radicular de los tomates se encuentra en la capa superior del suelo, por lo que afloje la tierra a una profundidad no mayor de 5-7 cm, y la primera vez profundice 10-12 cm. - Dos o tres semanas después de plantar las plántulas, realice el primer aporque, lo que ayuda a crear condiciones óptimas del suelo y evita que se sequen. Aporque las plántulas por segunda vez un mes después.
Utilice la tierra húmeda entre las hileras, formando una pequeña depresión en forma de anillo alrededor de cada arbusto, que retendrá la humedad al regar.
Prevención de enfermedades y plagas
La variedad Lakomka se caracteriza por su buena resistencia a numerosas enfermedades. Es de maduración temprana, lo que ayuda a prevenir el desarrollo del tizón tardío, ya que la enfermedad no tiene tiempo de afectar a las plantas. Por lo tanto, no requiere tratamiento.
Cosecha y almacenamiento
Recoge los tomates de la planta a medida que maduran. Para obtener la mayor cosecha posible, recoge no solo los tomates maduros, sino también los que están empezando a madurar, los que tienen un color marrón. Recógelos por la mañana, antes de que el sol los caliente.
Recomendaciones adicionales:
- En la segunda quincena de agosto, cuando el clima es cálido, el follaje comienza a marchitarse, seguido por los arbustos. Para entonces, coseche todos los tomates, independientemente de su grado de madurez. Si la temperatura baja a 5 °C antes de esta fecha, retire todos los tomates y los arbustos, ya que las hortalizas no tendrán tiempo de madurar.
- Los tomates completamente maduros deben consumirse de inmediato, ya que no se conservan por mucho tiempo. Guarde los tomates verdes (desde los más verdes hasta los más marrones y naranjas) en cajas de madera. Manténgalos secos y limpios, cúbralos y colóquelos en un lugar fresco y bien ventilado, donde se pueden conservar hasta por dos meses.
Para madurar los tomates, colóquelos en un lugar cálido durante 2-3 días.
Ventajas y desventajas
Los tomates Lakomka se consumen frescos o se utilizan para procesar. Dado que esta variedad no es híbrida, sus semillas se pueden recolectar para futuras siembras.
Estas deficiencias se eliminan fácilmente con el cuidado adecuado y se compensan con una cosecha mayor.
Variedades similares
El tomate Lakomka se asemeja a algunos cultivares en sus características y descripción. Variedades similares:
- Chico guapo. Variedad determinada, que alcanza entre 60 y 80 cm de altura en campo abierto y hasta 1 m en invernadero. Su ciclo de cultivo dura entre 100 y 110 días. Produce tomates grandes, de color carmesí, con un peso de 250 a 350 g y pulpa dulce. En años de buena cosecha, una sola planta puede llegar a producir hasta 3 kg. Se caracteriza por su buena resistencia a las enfermedades.
- Demidov. Variedad estándar, de no más de 50-60 cm de altura. Los frutos son de color rosa carmesí, redondos y ligeramente estriados, con un peso de 130-180 g. Maduran en 105-110 días. El rendimiento alcanza los 9-11 kg por metro cuadrado cuando se plantan con alta densidad (hasta 6 plantas).
El cultivo tolera bien las fluctuaciones de temperatura, pero es propenso a la pudrición apical y al agrietamiento del tomate. - Súper gallina. Variedad enana estándar con una altura de arbusto de 30-40 cm. Los frutos son rosados, redondos, pesan entre 150 y 250 g y maduran en 90-95 días. La siembra densa permite obtener rendimientos de hasta 10 kg por metro cuadrado. Esta variedad presenta resistencia moderada a las solanáceas.
El tomate Lakomka se distingue por su maduración temprana y su alto rendimiento, siendo apto para diversas condiciones climáticas, incluidas regiones con agricultura de riesgo.
Reseñas
El tomate Lakomka es una excelente opción para los jardineros que aprecian los frutos sabrosos y de maduración rápida. Su fácil cultivo y alta resistencia a las enfermedades le permiten prosperar en cualquier clima. Su productividad es competitiva y sus frutos deleitan con su excelente sabor y apariencia.







