El tomate Lampochka es una variedad original creada en Rusia. Su nombre no es casualidad: sus frutos tienen forma de bombillas tradicionales rusas. Esta forma tan peculiar no es la única ventaja de este tomate; también destaca por su excelente sabor, alta producción y fácil cultivo.
Descripción de la variedad Lampochka
La tomatera "Lampochka" es de crecimiento semideterminado (limitado). Alcanza una altura de 65 a 90 cm. Sus frutos son pequeños y ahusados en la base.

Breve descripción de las frutas:
- Color de la fruta verde: verde claro
- Color de la fruta madura: rojo.
- Forma: en forma de pera, ligeramente acanalada.
- Peso: 90-110 g.
La historia de la creación de la variedad Lampochka
La empresa agroindustrial "Semena Altaya" se considera actualmente la creadora del tomate Lampochka. En 2020, esta variedad se incorporó al Registro Estatal de la Federación Rusa para su cultivo tanto al aire libre como en invernadero.
El tomate «Lampochka» se consideraba anteriormente una variedad de cultivo aficionado, y el nombre «Lampochka» es muy popular. Fue descrito como tal, por ejemplo, en el periódico Baikal-Info en 2004. Posteriormente se le dieron los nombres de «Marmalade» y «Marmalade Lampochka».
Sabor y función de las frutas
Los frutos de la familia de las melocotoneras tienen una pulpa muy carnosa y moderadamente jugosa. Su sabor es dulce con un ligero toque ácido, y su contenido de azúcar alcanza el 5,6%. Contienen pocas semillas. Son ideales para consumir frescos y para conservas.
Características principales
El tomate Lampochka es una variedad semiprecoz. Los primeros frutos maduran entre 110 y 115 días después de la siembra. Esta variedad tiene un buen rendimiento, de hasta 8 kg por metro cuadrado. Una sola planta puede producir de 4 a 6 kg de tomates. Presenta una buena resistencia al frío, la sequía y otras condiciones climáticas.
Ventajas y desventajas
La variedad con frutos en forma de bombilla, además de sus ventajas, también tiene algunas desventajas que debes conocer antes de plantarla.
Aterrizaje
El tomate Lampochka, al igual que otros cultivos, se recomienda cultivar a partir de plántulas. Estas plántulas se trasplantan al suelo, en invernadero o bajo cubierta plástica. Es importante plantarlas a tiempo, preparar adecuadamente el terreno y seguir la técnica recomendada.
Preparación de semillas
Para obtener plántulas sanas y altas tasas de germinación, las semillas se calibran, clasifican y preparan cuidadosamente para la siembra.
Cómo preparar el material de siembra:
- Puedes calibrar las semillas por tamaño utilizando un tamiz con celdas del tamaño adecuado.
- Una solución salina al 1% ayudará a descartar las semillas no viables; los ejemplares de mala calidad flotarán hacia la superficie.
- Para la desinfección, utilice una solución de permanganato de potasio al 1% o una solución de peróxido de hidrógeno al 3%; las semillas se mantienen en ellas durante 20 y 10 minutos, respectivamente.
- Para acelerar la germinación, remoje las semillas en ceniza de madera diluida (1 cucharada por cada 250 ml de agua tibia) durante medio día. También se pueden utilizar diversos estimulantes del crecimiento, como la epin o el zirconio.
- Para acelerar la germinación, envuelva las semillas en toallas de papel o discos de algodón húmedos antes de sembrarlas. Temperatura del agua: 20…25 °C.
Seleccionar un lugar para plantar
Los tomates son plantas que adoran el calor y prosperan en zonas soleadas, protegidas de las corrientes de aire y los vientos del norte. La variedad "Lampochka" no es una excepción; requiere un terreno llano y sin sombra. También pueden cultivarse en terrenos elevados, pero las zonas bajas no son adecuadas.
Las legumbres, las verduras de hoja verde, la col, las cebollas y los pepinos son buenos cultivos previos al tomate. Las patatas, los tomatillos, los pimientos y las berenjenas no son recomendables. Los tomates no deben cultivarse en un solo lugar; se debe rotar su cultivo cada temporada.
Si se siembran tomates constantemente en la misma zona, la cosecha disminuye en un tercio o más. Las fitotoxinas peligrosas se acumulan en el suelo donde crecen solanáceas de forma continua, lo que provoca que pierda sus propiedades físicas y nutricionales.
Preparación del suelo
Los tomates crecen mejor en suelos ligeros, bien permeables a la humedad y al aire, con un pH neutro o ligeramente alcalino. La preparación del suelo para los tomates comienza aproximadamente un año antes de la siembra, añadiendo los fertilizantes necesarios y otros componentes para mejorar su calidad. Sin embargo, lo habitual es que los jardineros comiencen la preparación del suelo en otoño, varios meses antes de la siembra.
Características de la preparación del suelo:
- Tras la cosecha, se excava la tierra a una profundidad de 20-25 cm. En suelos arcillosos, además de materia orgánica, se añade arena durante la excavación a razón de 10 litros por metro cuadrado. Entre los fertilizantes orgánicos adecuados se incluyen estiércol descompuesto, compost o humus. La tierra excavada se deja reposar hasta la primavera.
- En cuanto se derrite la nieve y suben las temperaturas, se vuelve a labrar la tierra, añadiendo ceniza de madera a razón de 250-300 ml por metro cuadrado. Esto enriquece el suelo con potasio y diversos microelementos, y reduce su acidez. Si el suelo es ácido, la ceniza es un componente ideal para el cultivo de tomates.
- Antes de plantar, desinfecte el suelo. Puede utilizarse, por ejemplo, una solución de permanganato de potasio. También son adecuados diversos preparados biológicos, así como soluciones de HOM, Fitosporin y sustancias similares.
Cultivo de plántulas
Las plántulas se cultivan durante 60-65 días. Se siembran según las fechas de siembra: en el sur, en los últimos diez días de febrero; en la parte norte europea del país, no antes de principios de abril.
Características del cultivo de plántulas:
- Los recipientes deben desinfectarse escaldándolos con agua hirviendo o enjuagándolos con una solución de permanganato de potasio (también se puede usar agua oxigenada). Si los recipientes o vasos no tienen orificios de drenaje, hágalos con un punzón afilado.
- Para el cultivo de plántulas, se pueden usar macetas o pastillas de turba, que se colocan en los hoyos junto con las plántulas. Esta opción permite un trasplante sin estrés; el único inconveniente es el alto costo de las macetas de turba.
- Los recipientes vacíos se llenan con un sustrato de cultivo, ya sea comprado o casero. El primero contiene todos los nutrientes que las plántulas necesitan, mientras que el segundo es más económico. Se puede preparar una mezcla para macetas con partes iguales de tierra de jardín, turba y compost.
- Los recipientes se llenan con tierra para macetas y se humedecen con agua tibia. Se hacen surcos en los recipientes y se colocan las semillas, dejando una separación de 2 cm entre cada una y de 3 a 4 cm entre hileras. Se colocan tres semillas por recipiente para asegurar una germinación del 100%. Las semillas se cubren con film transparente y se colocan en un lugar sombreado con una temperatura de 25 a 27 °C.
- Las plántulas emergen en 3-5 días. Una vez que esto ocurre, se retira la película protectora y se ajusta la temperatura bruscamente. Las temperaturas diurnas se mantienen entre 12 y 15 °C, y las nocturnas entre 9 y 12 °C. Después de 5 días, las plántulas se trasladan a una habitación con una temperatura de 23 a 25 °C. Este método evita que las plántulas se alarguen en exceso.
Cuidado de las plántulas
Durante dos meses, el jardinero debe cuidar con esmero las plántulas, de lo contrario el trabajo habrá sido en vano; en condiciones de cultivo desfavorables, las plántulas pueden enfermar, debilitarse, estirarse e incluso morir.
Qué tener en cuenta al cuidar las plántulas de tomate:
- Antes del trasplante, riegue las plántulas con poca frecuencia, aproximadamente una vez por semana. Durante este periodo, es conveniente usar un pulverizador, pero diríjalo de manera que el agua caiga sobre la tierra y no sobre las hojas. En general, las plántulas de tomate responden bien a la pulverización, pero esto debe hacerse con precaución; el exceso de riego aumenta el riesgo de enfermedades fúngicas.
- El trasplante se realiza cuando las plántulas desarrollan una o dos hojas verdaderas. De los contenedores, las plántulas se trasplantan a macetas individuales, y de los vasos, a macetas más grandes. Al trasplantar, se deben pellizcar las puntas de las raíces para estimular la ramificación lateral.
- Si los niveles de luz son insuficientes, se proporciona iluminación suplementaria a las plántulas, incluyendo lámparas fitoterapéuticas. Las horas de luz deben ser de al menos 11-12 horas.
- Tras el trasplante, el riego se vuelve más frecuente. La tierra no debe secarse, pero el exceso de riego tampoco es aceptable; es necesario controlar de cerca el estado del sustrato.
- Antes de la siembra, las plántulas se fertilizan dos veces: dos semanas después del trasplante y de nuevo dos semanas después. Para ello se utilizan fertilizantes complejos especiales para plántulas.
- Una semana antes de plantar los plantones en el exterior, hay que aclimatarlos. Al principio, se colocan al aire libre durante unos 20 minutos y luego se va aumentando gradualmente el tiempo hasta llegar a varias horas.
Plantar plántulas en la tierra
Las plántulas se plantan en la fase de 6-7 hojas verdaderas; además, las plántulas deben haber formado al menos un racimo de flores.
Características de la siembra de plántulas en el suelo:
- En el sur, la siembra se realiza a principios de mayo; en climas templados, a mediados de mayo; y en regiones con veranos cortos, a finales de mayo o principios de junio.
- Las plántulas se plantan cuando la temperatura del suelo a una profundidad de 20 cm alcanza los +14 °C. La temperatura del aire debe alcanzar los +20 °C.
- Para la siembra, cava hoyos de aproximadamente 15 cm de profundidad y 20 cm de ancho. El patrón de siembra óptimo es de 40 x 40 cm.
- Coloca un puñado de humus y ceniza de madera en el fondo de los hoyos. También puedes añadir harina de huesos, cáscaras de cebolla o pieles de ajo. Riega los hoyos antes de plantar y déjalos reposar de 30 a 60 minutos para que la tierra se asiente.
- Coloca la plántula en el hoyo junto con el cepellón. Cubre las raíces con tierra, compactándola sin apretarlas. El tallo queda enterrado a 3-4 cm de profundidad. Riega los tomates de nuevo y luego déjalos reposar unos días para que las plántulas concentren toda su energía en enraizar.
Cuidado
El tomate Lampochka no es una variedad muy exigente; con los cuidados habituales es suficiente para su crecimiento, desarrollo y fructificación. Para asegurar una buena cosecha, las tomateras necesitan riego, aflojamiento de la tierra y fertilización regulares, además de otras prácticas agrícolas necesarias.
- ✓ Temperatura óptima del suelo para plantar plántulas: +14 °C a una profundidad de 20 cm.
- ✓ Intervalo entre riegos en clima cálido: cada 2 días.
Riego
En condiciones climáticas normales, riegue los arbustos cada 3 o 4 días; en clima cálido, riéguelos con mayor frecuencia. Es importante que la capa superior del suelo no se seque demasiado, pero tampoco que se encharque.
Fertilización
Fertilice los tomates cada dos semanas. Los fertilizantes incluyen gordolobo diluido (500 ml por cada 10 litros de agua), gallinaza, nitrofosfato, superfosfato y humato de potasio. También se pueden usar fertilizantes minerales como Agricola, Kemira y otros.
- Dos semanas después de la siembra: aplicar un fertilizante complejo con alto contenido de fósforo.
- Durante la floración: utilice un fertilizante con alto contenido en potasio.
- Durante la fructificación: aplicar fertilizantes potásicos para mejorar el sabor de la fruta.
Régimen de alimentación aproximado:
- La primera fertilización se realiza 2-3 semanas después del trasplante de los tomates al suelo. Se añaden fertilizantes que contienen nitrógeno y fósforo, como urea o superfosfato.
- La segunda fertilización se realiza durante las fases de floración y formación del fruto. Se utilizan gallinaza, superfosfato y sulfato de potasio.
- El tercer fertilizante tiene como objetivo acelerar la maduración del tomate y mejorar su sabor. Por ejemplo, se puede añadir fosfato monopotásico.
Aflojar y desmalezar
Después del riego, se recomienda aflojar la tierra en los bancales de tomates para asegurar que las raíces reciban suficiente oxígeno. Afloje la tierra a una profundidad de 5-7 cm.
Al mismo tiempo, se arrancan las malas hierbas que brotan. Para reducir la cantidad de trabajo de aflojar, deshierbar y regar, se cubre el suelo con turba, paja, heno, etc.
Liga y moldeado
Las tomateras Lampochka requieren soporte, ya que son de crecimiento semideterminado. Sus tallos también se despuntan a mediados de agosto. En campo abierto, se cultivan con 1 o 2 tallos; en invernadero, con 3 o 4.
Enfermedades y plagas
El tomate Lampochka tiene buena resistencia, pero en condiciones de cultivo desfavorables y expuesto a factores negativos, puede verse afectado por tizón tardío, mancha marrón, pudrición apical y otras enfermedades comunes del tomate. Para prevenir estas enfermedades, se recomienda aplicar insecticidas como Hom, Oxyhom y diversos preparados biológicos.
Entre las plagas que amenazan al tomate Lampochka se encuentran los pulgones, los ácaros, los trips y las moscas blancas. Para combatirlas se utilizan amoníaco, cenizas y preparados biológicos como Fitoverm, Biokill y otros.
Cosecha y almacenamiento
La cosecha se realiza entre agosto y octubre. Los tomates para consumo se recolectan al alcanzar la madurez biológica. Si se destinan al almacenamiento o transporte, se recolectan en su punto óptimo de madurez técnica.
Para asegurar que la cosecha recolectada no pierda sus cualidades comerciales y de sabor, se coloca en una sola capa en cajas y se traslada a una habitación donde la temperatura se mantiene entre +10 y +15 °C.
Reseñas
El tomate «Lampochka» es un gusto adquirido, con sus frutos muy peculiares y una resistencia a las enfermedades mejorable. Sin duda, será apreciado por los amantes de las variedades inusuales y por los jardineros experimentados que conocen a fondo las técnicas de cultivo de esta solanácea.







