El tomate Mamina cautiva por su gran tamaño, pulpa carnosa y exquisito sabor. Esta variedad es apta tanto para el cultivo al aire libre como en invernadero, demostrando una buena productividad y resistencia a condiciones adversas. Su color miel con reflejos rojizos y su dulzura intensa lo convierten en una excelente opción para ensaladas, zumos y conservas.
Descripción del arbusto y los frutos
Esta variedad se desarrolló en EE. UU. Es un cultivar indeterminado. La planta alcanza una altura de 1,5 a 1,8 m. Posee muchas características distintivas:
- Los tomates maduros tienen un color miel con un rubor rosado-rojizo y una "capa" de color rojo brillante.
- Los tomates tienen forma aplanada-redonda y su peso varía de 200 a 350 g.
- Cada pincel produce de tres a seis frutos.
- El sabor de las verduras es muy dulce con un agradable regusto afrutado.
Características principales
Esta variedad semitemprana madura entre 100 y 110 días desde la germinación hasta la cosecha. Es muy productiva, con un rendimiento de 4 a 6 kg de hortalizas por planta, dependiendo de las condiciones de cultivo y las prácticas agrícolas.
Cualidades distintivas:
- Esta variedad demuestra buena resistencia a las principales enfermedades del tomate, como el tizón tardío, la cladosporiosis y la verticilosis. Para una mayor prevención, se recomienda la ventilación regular del invernadero y el tratamiento con productos biológicos.
- Este cultivar tiene una resistencia media a las plagas, pero para protegerlo contra pulgones, ácaros y moscas blancas, los jardineros utilizan remedios caseros como infusión de ajo o solución jabonosa.
Estos arbustos presentan una alta tolerancia a la sequía, lo que hace que esta variedad sea adecuada para climas cálidos. Sin embargo, para obtener el máximo rendimiento, se recomienda un riego regular y moderado con agua tibia.
Crecimiento y cuidado
Cultiva tomates a partir de semilleros. Para obtener semilleros de alta calidad, prepara el material de siembra:
- Selección. Seleccione semillas grandes y firmes. Para comprobar su calidad, sumérjalas en una solución salina (1 cucharadita de sal por cada 200 ml de agua). Retire las que floten en la superficie y enjuague y seque las que se depositen en el fondo.
- Desinfección. Sumerge las semillas en una solución de permanganato de potasio (1%) durante 20-30 minutos y luego enjuágalas con agua.
- Remojar. Coloque los granos en agua tibia o en una solución estimuladora del crecimiento, como Epin o Zircon, durante 6-8 horas.
- Germinación. Envuelva las semillas en un paño húmedo y déjelas en un lugar cálido (22-25 °C) durante 1-2 días. Mantenga la humedad.
Siga estas recomendaciones:
- Utilice una mezcla de tierra de jardín, humus y turba en proporción 2:1:1. Para mejorar la estructura, añada un poco de arena de río y ceniza de madera. Hornee la tierra a 100-120 °C o vierta agua hirviendo sobre ella para eliminar los patógenos.
- Para la siembra, elija vasos individuales, macetas de turba o recipientes compartidos de 8 a 10 cm de altura. Coloque una capa de drenaje (como arcilla expandida fina) en el fondo de los recipientes.
- Siembra las semillas entre 55 y 60 días antes de la fecha prevista para trasplantar las plántulas al suelo (normalmente en marzo). Colócalas en surcos de 1,5 a 2 cm de profundidad, con una separación de 2 a 3 cm entre plantas. Riégalas abundantemente con agua tibia pulverizada.
- Cubra los recipientes con film transparente o vidrio y colóquelos en un lugar cálido a 25 °C. Una vez que broten las plántulas, retire la cubierta y trasládelas a un lugar luminoso con una temperatura de 18-20 °C.
- El cuidado de las plántulas es sencillo: riéguelas de forma moderada y regular, y trasplántelas a macetas individuales cuando tengan 2 o 3 hojas verdaderas. De 10 a 12 días después del trasplante, abone las plantas con un fertilizante complejo; la nitrofosfa es muy efectiva.
- Cavar la tierra, eliminar las malas hierbas, agregar humus, superfosfato (30-40 g por 1 m²) y ceniza.
- Plante los arbustos a intervalos de 50-60 cm entre arbustos y 60-70 cm entre hileras.
- Plante las plántulas profundamente, hasta las primeras hojas, para estimular la formación de raíces adicionales.
- Después de plantar, riegue las plantas con agua tibia y cubra el suelo con turba o paja.
Proporcione al cultivo un cuidado integral. Siga las prácticas agrícolas estándar:
- Riego. Riega los tomates con moderación, evitando el exceso de agua. Realiza el primer riego entre 5 y 7 días después de la siembra. Riega cada 5-7 días en clima frío y cada 3-4 días en clima cálido. Utiliza agua tibia y reposada (20-25 °C), regando solo las raíces para evitar mojar las hojas.
Durante las etapas de floración y formación de frutos, la necesidad de agua aumenta, pero el exceso de humedad puede provocar que las hortalizas se agrieten.
- Fertilizantes. Entre 10 y 14 días después de la siembra, aplicar una solución de gordolobo (1:10) o gallinaza (1:15). Durante la floración, utilizar un fertilizante mineral complejo con potasio y fósforo, como superfosfato y sulfato de potasio.
Durante la formación del fruto, abonar las plantas con ceniza de madera (1 taza por cada 10 litros de agua). Número total de aplicaciones por temporada: 3-4 veces, con intervalos de 2-3 semanas. - Expulsando a los hijastros. Elimine los brotes laterales para dirigir la energía del arbusto hacia la formación de frutos. Elimine los brotes laterales regularmente, dejando el tallo principal y 1 o 2 ramas adicionales (dependiendo del patrón de formación del arbusto).
Realice el procedimiento por la mañana en un día seco, dejando un “tocón” de 1-2 cm de longitud para evitar que se pudra. - Cuidado del suelo. Después de cada riego o lluvia, afloje la tierra a una profundidad de 5-7 cm para mejorar la oxigenación de las raíces. Elimine regularmente las malas hierbas, ya que compiten con los tomates por la humedad y los nutrientes.
Cubre la tierra alrededor de tus plantas con paja, turba o compost bien descompuesto. El mantillo retiene la humedad, previene el crecimiento de malas hierbas y mejora la estructura del suelo. La capa debe tener entre 5 y 7 cm de espesor y debe renovarse periódicamente.
Dado que la variedad Mamina es alta (150-180 cm), asegúrese de atar las plantas a soportes o enrejados. Esto evitará que los tallos se rompan por el peso de la fruta. Rocíe los arbustos cada 10-14 días con preparados biológicos, como Fitosporin o una solución de ceniza de madera y jabón (100 g de ceniza por cada 10 litros de agua).
Reseñas
La variedad de tomate Maminy es muy versátil y combina una apariencia hermosa, un sabor excelente y facilidad de cultivo. Se caracteriza por su alta producción, resistencia a enfermedades y tolerancia a las fluctuaciones de temperatura. Es una opción ideal tanto para jardineros experimentados como para quienes se inician en la jardinería.







