El tomate Roma es un híbrido que se caracteriza por su alta resistencia a las enfermedades y su fácil cultivo. Es ideal tanto para el cultivo al aire libre como en invernadero. Sus plantas compactas ocupan poco espacio, y sus frutos tienen un excelente sabor y una textura carnosa, lo que los hace ideales para ensaladas frescas y conservas.
Origen y regionalidad
Esta variedad es un cultivar moderno de origen popular. Se desarrolló mediante selección amateur en el siglo XXI, pero se desconoce la fecha exacta de su aparición. No figura en el Registro Estatal de Logros de Mejora Genética.
Se considera que la variedad predecesora es la Roma VF, desarrollada en la década de 1950 en el estado estadounidense de Maryland. De esta variedad se originó la Roma moderna, que se ha extendido ampliamente en Rusia.
Esta planta se cultiva en regiones de clima cálido y templado, y requiere buena iluminación y un clima estable. Los arbustos prosperan en el Lejano Oriente ruso, el sur de Rusia, los Urales y Siberia. También se cultivan en las regiones central y del Volga.
Descripción del arbusto y los frutos
Estas plantas se caracterizan por su crecimiento limitado, alcanzando una altura media de 60 cm, y hasta 70-75 cm en climas cálidos. El arbusto es semiabierto, con follaje bien desarrollado. El tallo es fuerte y vigoroso, pero a pesar de su bajo crecimiento, requiere soporte, ya que los frutos son bastante pesados.
Características distintivas:
- Hojas - Son grandes, oblongas, con extremos puntiagudos, de un verde intenso y textura mate. Al tacto son ásperas, con venas pronunciadas, sobre todo en el envés. Durante sequías prolongadas, pueden curvarse, y bajo el sol abrasador, amarillean y se caen.
- Inflorescencias – Las flores son sencillas, pequeñas y de color amarillo pálido. El arbusto suele dejar de crecer tras la formación de dos o tres inflorescencias. Un solo racimo produce de cuatro a seis frutos.
- Tomates - Cuando están maduros, los tomates tienen un color rojo intenso y forma ovalada-cilíndrica. Presentan ligeras nervaduras que se extienden desde el tallo hasta la base. Su peso oscila entre 60 y 80 gramos. La piel es gruesa y resistente a las grietas, lo que los hace aptos para el transporte y la cocción.
Características principales
El tomate americano Roma, de media temporada, es una buena opción para jardineros principiantes con poca o ninguna experiencia en el cultivo de tomates. Esta variedad ofrece altos rendimientos y resistencia a enfermedades, lo que facilita su cultivo.
Propósito y sabor
Los tomates son ideales para comer frescos y preparar ensaladas. Se conservan bien enlatados y se utilizan para conservas de invierno. Mantienen su firmeza y sabor al congelarse.
Estas verduras resisten bien el calor, por lo que son un ingrediente popular en platos calientes, lechón, pastas, salsas, jugos y mermeladas. Tienen un distintivo regusto dulce y un rico aroma a tomate.
Productividad, tiempo de maduración
Esta variedad híbrida de media estación tarda aproximadamente 115 días desde la germinación hasta que el fruto madura por completo. Los jardineros pueden cosechar hasta 7 kg de tomates por metro cuadrado.
La cosecha se realiza en julio y agosto, y gracias a su prolongado periodo de fructificación, los tomates maduran gradualmente. Estas cualidades hacen que la variedad sea idónea para la venta en pequeños lotes sin pérdidas significativas.
Resistencia a enfermedades y plagas
La planta es resistente a condiciones adversas, rara vez enferma y casi nunca es atacada por plagas. Los arbustos son prácticamente inmunes a la marchitez por Verticillium y a Fusarium, y toleran bien las fluctuaciones de temperatura y las sequías de corta duración.
Sin embargo, la alta humedad afecta negativamente a las plantas, aumentando el riesgo de tizón tardío. Para prevenir la enfermedad, es importante asegurar las condiciones de cultivo adecuadas y realizar tratamientos preventivos con fungicidas.
Técnicas de cultivo agrícola
Las semillas para plántulas se siembran entre 60 y 65 días antes del trasplante previsto al suelo o a un invernadero. Dependiendo del clima regional, la siembra se realiza a finales de febrero, principios de marzo o mediados de marzo.
- ✓ Temperatura óptima del suelo para sembrar semillas: 22-25°C.
- ✓ Humedad relativa requerida en el invernadero: 60-70%.
Preparando las semillas para la siembra
Para cultivar con éxito plántulas de tomate, es importante preparar adecuadamente el material de siembra. Pasos clave:
- Calibración. Antes de sembrar, seleccione solo semillas sanas y grandes. Colóquelas en una solución salina (20 g de sal por litro de agua) y déjelas reposar de 10 a 15 minutos. Las semillas vacías o dañadas flotarán; deséchelas.
- Desinfección. Para prevenir enfermedades, trate las semillas con una solución diluida de permanganato de potasio (1-2%): déjelas en remojo durante 20-30 minutos y luego enjuáguelas con agua corriente. Esto es necesario para eliminar cualquier patógeno potencial y mejorar la germinación.
- Endurecimiento. Para aumentar la resistencia de las plantas a las condiciones adversas, coloque las semillas en un lugar fresco durante 1-2 días y, antes de sembrarlas, caliéntelas en agua tibia (45-50 °C) durante 15-20 minutos.
- Germinación. Envuelve las semillas en un paño húmedo y déjalas en un lugar cálido hasta que aparezcan pequeñas raíces. Esto acelerará el proceso de germinación.
Tras realizar todos los pasos, las semillas están listas para la siembra. Plántelas en recipientes individuales o bandejas de semillero, enterrándolas en la tierra a una profundidad de 1-1,5 cm. Esta preparación favorece una buena germinación.
Siembra de semillas
Para asegurar plantas sanas y fuertes, siga estas pautas:
- Siembra las semillas en un sustrato compuesto por una mezcla de tierra forestal, humus, ceniza de madera y arena. Si preparas el sustrato tú mismo, desinféctalo primero: riégalo con una solución caliente de permanganato de potasio; esto elimina eficazmente los microorganismos dañinos.
- Puedes utilizar una mezcla de tierra preparada para semilleros, que se vende en las tiendas.
- Si la tierra está muy seca, humedézcala antes de plantar.
- Después de cultivar la tierra, viértala en macetas con orificios de drenaje. Humedézcala y compacte ligeramente.
Haz agujeros de 1,5 cm de profundidad en la tierra, separados unos 5 cm entre sí. Coloca las semillas en los agujeros y cúbrelas con una fina capa de tierra.
¿Cómo endurecer y trasplantar tomates correctamente?
Continúa este proceso durante 7 días. Para ello, reduce la temperatura de la habitación donde crecen las plántulas a 9 °C, utilizando un aire acondicionado (si dispones de él). Como alternativa, saca las plantas al exterior durante el día.
- Comience con caminatas cortas (5-10 minutos), aumentando gradualmente el tiempo al aire libre hasta que lleguen las horas de luz del día.
- Al anochecer, asegúrese de volver a meter las plántulas en el interior.
Utilice cajas de madera especiales para el trasplante. Trasplante las plántulas en cuanto desarrollen sus primeras hojas. También puede usar macetas con sustrato de turba. El tamaño mínimo de la maceta para una planta de tomate es de 1 litro. La distancia entre bancales debe ser de al menos 10 cm, y entre plantas en la misma fila, de unos 6 cm.
Plantación de plántulas en bancales
Las plántulas de esta variedad pueden trasplantarse a cualquier tipo de sustrato, excepto a suelos arcillosos pesados. Para obtener altos rendimientos, elija suelos franco-arenosos o francos, y asegúrese de que estén bien fertilizados.
Al plantar plántulas, siga las reglas de rotación de cultivos. Plante hortalizas:
- repollo;
- cebolla;
- zanahoria;
- pepinos;
- frijoles.
Evite cultivar tomates cerca de berenjenas, physalis, patatas, tabaco o pimientos. Si el suelo es arcilloso y pesado, mejórelo añadiendo 30 kg de arena gruesa de río (o 40 kg de turba) por metro cuadrado. Para suelos ligeros y arenosos, añada 10 kg de estiércol o compost bien descompuesto.
Realizar los trabajos preparatorios 3 semanas antes de la siembra:
- Excave la zona y agregue 500 ml de ceniza y 60 g de superfosfato por metro cuadrado.
- Para plantar plántulas en dos filas, el ancho del lecho debe ser de 100 cm. La distancia entre plántulas debe ser de 40 cm y entre filas, de 50 cm.
- 12 días antes de plantar, trate el lecho con sulfato de cobre para prevenir infecciones: mezcle 25 g de la sustancia en 10 litros de agua.
- Después de 3 días, realizar un tratamiento secundario del suelo con una solución concentrada de manganeso para desinfectarlo y enriquecerlo.
Controle la densidad de siembra, dejando una distancia de 50x40 cm entre las plántulas, lo que permitirá que las plantas se desarrollen sin estrés en un área limitada.
Cuidado
Para obtener una buena cosecha, es importante brindar al cultivo el cuidado adecuado. El cuidado de los arbustos implica prácticas agrícolas estándar.
Riego
Tras plantarlos en la tierra y regarlos abundantemente, los tomates necesitan tiempo para establecerse y desarrollar raíces (entre 3 y 4 semanas). Siga estas recomendaciones:
- Riega los arbustos regularmente con agua tibia. Cava surcos a ambos lados de cada hilera, a 15-20 cm de los tallos.
- Para mayor comodidad, utilice sistemas de riego por goteo.
Cuidado del suelo
Aflojar la tierra alrededor de las plantas con frecuencia mejora la circulación de aire hacia las raíces y previene la formación de costras superficiales. Afloje la tierra con cuidado para evitar dañar el sistema radicular.
Realizar otras actividades:
- Deshierbar es igualmente importante para eliminar las malas hierbas, que pueden dar sombra a las plantas y competir por los nutrientes. Arranca las malas hierbas a mano para minimizar los daños.
- El acolchado ayuda a retener la humedad, previene el crecimiento de maleza y mantiene una temperatura estable del suelo. Cubre el suelo con paja, compost o turba. Este proceso reduce la necesidad de riego frecuente y facilita el cuidado de las plantas.
El mantillo proporciona nutrientes adicionales a las plantas a medida que se descompone. Es importante reemplazarlo regularmente, especialmente después de lluvias intensas.
Fertilizante superficial
Para asegurar una alta productividad de tomates durante toda la temporada de fructificación, aplique fertilizante. Siga este programa:
- La primera fertilización debe ser a base de nitrógeno. Utilice infusiones orgánicas caseras de hierbas, gordolobo o estiércol de pollo, o aplique urea o nitrato de amonio (20-30 g por metro cuadrado).
- El segundo fertilizante debe ser de potasio y fósforo. Aplicar infusión de ceniza de madera o fosfato monopotásico (10-20 g por 1 m²).
- Primer abonado: 2 semanas después de plantar las plántulas, utilizar fertilizantes nitrogenados.
- Segunda fertilización: durante el período de floración, utilice fertilizantes de potasio y fósforo.
- Tercera fertilización: durante el período de fructificación, utilizar fertilizantes complejos.
Alternar los fertilizantes a intervalos de 2-3 semanas.
Deshacerse de los hijastros, moldeando
Estas son prácticas agrícolas importantes que contribuyen a mejorar el rendimiento y la calidad de la fruta. Los brotes laterales son aquellos que se forman en la unión del tallo y las hojas.
Siga estas recomendaciones:
- Para evitar que la planta malgaste energía en brotes innecesarios, elimínelos regularmente.
- Realice podas laterales a medida que crecen los arbustos, cortando todas las ramas laterales que aparezcan antes del primer grupo.
- Guía la planta para que tenga 1 o 2 tallos: elimina todos los brotes laterales excepto uno o dos, dejándolos para que sigan creciendo. Este método te permite concentrar toda la energía en el desarrollo del tallo principal y la fructificación, lo que repercute positivamente en la cosecha.
La eliminación frecuente de los brotes laterales ayuda a mejorar la circulación del aire, reduciendo el riesgo de enfermedades y permitiendo que la luz y los nutrientes lleguen a las zonas centrales de la planta.
Enfermedades y plagas
Inmediatamente después de trasplantar las plántulas al invernadero o una semana antes, trate las tomateras Roma con fungicidas para prevenir el tizón tardío. Los siguientes productos son adecuados:
- Mezcla bordelesa (solución al 0,5%);
- Fitosporina;
- Topacio;
- Velocidad.
Después de trasladarlos al invernadero, inspeccione regularmente los arbustos para detectar enfermedades y, si es necesario, vuelva a tratarlos.
Los tomates Roma pueden ser atacados por plagas comunes:
- áfido;
- trips;
- ácaro araña;
- nematodo;
- Escarabajo de patata.
Para combatirlos, rocíe con insecticidas:
- Aktara;
- Decis;
- Karbofos;
- Actellic;
- Biotlin.
Para evitar el uso frecuente de productos químicos, utilice remedios caseros para el tratamiento:
- una solución diluida de mostaza en polvo;
- virutas de jabón para la ropa;
- bicarbonato de sodio;
- infusión de ajo o cáscara de cebolla.
En terreno abierto, rocíe los arbustos en días secos y sin viento, preferiblemente al atardecer. Para combatir el escarabajo de la patata de Colorado, utilice cebo de patata: coloque trozos de patata picada en un frasco y entiérrelo cerca de las plantas.
Recolección y almacenamiento
Comience la cosecha a principios de agosto. Para una conservación prolongada, recolecte la fruta cuando empiece a ponerse marrón. Si llega el frío, coseche y guarde la fruta en cajas para que madure. Para acelerar la maduración, mantenga la temperatura entre 22 y 25 °C.
Si almacenas tomates en el sótano, revísalos con regularidad y desecha los que estén podridos o dañados. En condiciones óptimas, los tomates se conservarán frescos durante 2 o 3 meses.
Ventajas y desventajas
Roma posee varias ventajas significativas, lo que la convierte en una opción popular entre los jardineros. Entre las ventajas de este híbrido se encuentran:
- buen sistema inmunológico – Las plantas toleran bien las infecciones fúngicas y virales;
- arbustos compactos – No ocupan mucho espacio en el parterre;
- largo período de maduración de la fruta – La cosecha se recoge a lo largo de toda la temporada;
- bajos requisitos de mantenimiento – Deben seguirse prácticas agrícolas sencillas.
A pesar de la ausencia de inconvenientes evidentes, algunos horticultores señalan que el cultivo no tolera bien los veranos lluviosos con descensos bruscos de temperatura. En tales condiciones, la producción disminuye y las plantas son susceptibles a las enfermedades.
Reseñas
La variedad Roma satisface incluso a los jardineros principiantes. Su resistencia a las enfermedades, su buena productividad y su excelente sabor la convierten en una opción indispensable para quienes valoran la facilidad de cultivo. Estos tomates se consumen frescos y también se utilizan para conservas.








