El tomate Taiga ha recibido excelentes críticas por su singular pulpa tricolor y su sabor jugoso y dulce. Estos tomates se consumen frescos y se utilizan para preparar conservas durante el invierno. Debido a su gran tamaño, con solo unos pocos basta para una ensalada. A pesar de su porte alto, no ocupan mucho espacio en el jardín.
Descripción y características
Esta nueva variedad fue desarrollada por la obtentora canadiense Karen Olivier mediante el cruce de dos variedades: Lyudmila's Pink Heart y Captain Lucky. Se caracteriza por arbustos altos y compactos con poca ramificación, que alcanzan una altura de 180-200 cm.

Características distintivas de la cultura:
- Las hojas son grandes, caídas, parecidas a las hojas de patata.
- Los frutos de este tomate tienen un sabor dulce e intenso con ligeras notas especiadas y afrutadas en su aroma.
- La pulpa es densa y aceitosa, con un tono tricolor rosa, bronce y oliva. La piel es lisa.
- Con el cuidado adecuado, las verduras son grandes – 250-400 g, con forma de corazón o de corazón ovalado.
- Las verduras maduras combinan tonalidades burdeos, verde amarillentas, rosas y carmesí.
- Los tomates se consumen frescos y se utilizan para elaborar zumo, kétchup y pasta.
Esta variedad de media estación tiene un periodo de germinación a fructificación de 100 a 105 días. La cosecha se realiza de julio a septiembre. Es muy productiva, con un rendimiento de hasta 10-12 kg de fruta por planta en invernadero.
Aterrizaje
El evento consta de varias etapas clave: la siembra de plántulas y su plantación en terreno abierto o cerrado.
- ✓ Temperatura óptima del suelo para plantar plántulas: no inferior a +15°C.
- ✓ Profundidad de siembra recomendada: 1-2 cm, seguido de un ligero humedecimiento.
Por favor, cumpla con los siguientes requisitos:
- Siembra las semillas de tomate para obtener plántulas entre 60 y 70 días antes de trasplantarlas. Este tiempo puede variar según la región y el clima. Comienza a finales de febrero o principios de marzo.
- Prepare las semillas. Endurézcalas: sumérjalas en agua caliente (50 °C) durante 20-30 minutos y, a continuación, inmediatamente en agua fría. Después, séquelas con una servilleta. Trate las semillas con estimulantes del crecimiento.
- Para la siembra, utilice una mezcla de tierra ligera, suelta y nutritiva. Puede comprar tierra para tomates ya preparada o elaborarla usted mismo mezclando partes iguales de tierra de jardín, humus y arena.
- Siembra las semillas en recipientes poco profundos, con una separación de 2-3 cm. Planta a una profundidad de 1-2 cm. Cubre suavemente las semillas con tierra, humedece ligeramente y cubre con film transparente o vidrio para crear un efecto invernadero.
- Una vez que broten los primeros tallos, reduzca la temperatura a 20-22 °C durante el día y a 16-18 °C por la noche. Proporcione a las plántulas buena luz, idealmente de 12 a 14 horas diarias. Riegue las plántulas regularmente con agua tibia y reposada para prevenir la pudrición de la raíz.
- Prepare el terreno para la siembra. Unas semanas antes, cave la tierra y añada fertilizantes orgánicos (humus, compost) y minerales. El aporte de potasio y fósforo es beneficioso para los tomates, ya que favorece su crecimiento y fructificación.
- Trasplante las plántulas al exterior o a un invernadero una vez que haya pasado el riesgo de heladas y las temperaturas se hayan estabilizado entre 15 y 18 °C, a finales de mayo o principios de junio. En invernaderos, puede plantarlas un poco antes si las temperaturas lo permiten.
- Endurezca bien las plántulas: 1-2 semanas antes del trasplante, comience a sacarlas al exterior, aumentando gradualmente el tiempo que pasan al aire libre.
- Haz surcos o prepara hoyos de 20-25 cm de profundidad. Planta las plántulas a la misma profundidad a la que crecían en el contenedor. Planta los tallos más profundamente, ya que la planta desarrollará raíces adicionales a lo largo del tallo, lo que favorece un mejor enraizamiento.
La distancia entre las plantas debe ser de al menos 40-50 cm para evitar que se den sombra entre sí. Después de plantarlas, riegue las plántulas abundantemente.
Cultivo adicional
El cuidado de los tomates implica varias prácticas agrícolas importantes. Un cuidado adecuado promueve su salud, un crecimiento vigoroso y altos rendimientos.
Realizar actividades sencillas:
- Riego. Proporcione a la planta un riego regular pero moderado. Riegue los arbustos por la mañana con agua tibia reposada (22-24 °C). La frecuencia de riego depende de las condiciones climáticas: 2-3 veces por semana en clima cálido y con menor frecuencia en días más fríos, cada 5-7 días.
Riega directamente en las raíces para evitar que el agua llegue a las hojas y los tallos, ya que esto puede provocar el desarrollo de enfermedades fúngicas. - Fertilizante superficial. La planta requiere fertilización, especialmente durante los períodos de crecimiento activo y fructificación. Lo habitual es aplicar fertilizantes de 3 a 4 veces por temporada. Durante las primeras etapas de desarrollo, aplique fertilizantes nitrogenados, como nitrato de amonio, para estimular la formación de follaje.
Para favorecer el desarrollo radicular, mejorar la fructificación y fortalecer la inmunidad, utilice fertilizantes de fósforo y potasio. Los fertilizantes orgánicos, como el humus, el compost, las infusiones de hierbas o los excrementos de aves, son excelentes fuentes de nutrientes. - Expulsando a los hijastros. La eliminación de los brotes laterales (hijos) que aparecen en las axilas de las hojas favorece un mejor intercambio de aire, reduce el riesgo de enfermedades y permite que las plantas concentren su energía en la formación de frutos grandes.
Realice este procedimiento una o dos veces por semana, eliminando los brotes que aún no hayan florecido. Hágalo temprano por la mañana para evitar dañar los arbustos durante las horas de mayor calor. - Liga. Para evitar que se rompan los tallos, mejorar la ventilación y facilitar el mantenimiento de las plantas, sujételas con materiales suaves. Utilice espalderas o tutores verticales.
- Guarnición. Ayuda a dar forma a las plantas, mejora la entrada de luz a las partes inferiores y estimula su crecimiento y desarrollo. Recorte las hojas inferiores que estén cerca del suelo para prevenir la propagación de enfermedades. Elimine las plantas viejas y enfermas, así como los brotes sobrantes.
- Protección contra enfermedades y plagas. Para prevenir enfermedades fúngicas (oídio y tizón tardío), mantenga un riego regular, evite regar en exceso la tierra y ventile el invernadero con frecuencia. Trate los arbustos con fungicidas o infusiones de hierbas, como ajo o caléndula.
Inspeccione regularmente las plantas para detectar plagas como pulgones, ácaros y otros insectos. Utilice insecticidas y remedios caseros como agua jabonosa o infusión de ajo. - Aflojando. Remojar la tierra mejora la aireación, previene la formación de costras y facilita el acceso de las raíces a la humedad. Hágalo con cuidado para evitar dañar el sistema radicular.
| Tipo de alimentación | Periodicidad | Eficiencia |
|---|---|---|
| fertilizantes orgánicos | Una vez cada 3-4 semanas | Alto |
| fertilizantes minerales | Una vez cada dos semanas | Promedio |
Ventajas y desventajas
Antes de comenzar a cultivar una nueva variedad de tomate, infórmese cuidadosamente no solo de sus ventajas, sino también de sus desventajas.
Las frutas pueden ser sensibles a las fluctuaciones de temperatura y sufrir de sobrecalentamiento en invernaderos sin ventilación adecuada.
Reseñas
El tomate Taiga goza de merecida popularidad entre los jardineros gracias a su versatilidad y gran resistencia. Estos tomates grandes, de color singular y excelente sabor, son ideales para una gran variedad de preparaciones culinarias. Con los cuidados adecuados, este cultivo le brindará cosechas abundantes durante toda la temporada.






