El tomate Victoria es un híbrido popular que se caracteriza por su resistencia a las enfermedades y su versatilidad. Sus plantas se cubren abundantemente de tomates grandes y jugosos, de sabor dulce con un ligero toque ácido. Apta tanto para invernaderos como para cultivo al aire libre, esta variedad es fácil de cuidar, conserva su frescura durante mucho tiempo y ofrece cosechas abundantes.
Historia de la creación
El híbrido, desarrollado por las mejoradoras Ignatova S. I., Gorshkova N. S. y Tereshonkova T. A., fue aprobado para su uso en 2006. Originalmente destinada al cultivo en invernaderos, la variedad ahora crece con éxito en campo abierto.
Descripción del arbusto y los frutos
Las plantas son de tamaño mediano, alcanzan 1,5 metros de altura y tienen hojas grandes de color verde oscuro. Los tomates son redondos y de textura densa, con un peso de entre 200 y 250 gramos cada uno, aunque también se encuentran ejemplares más grandes.

La piel de estas verduras es de un rojo intenso, a veces con un ligero tono anaranjado. Es lisa y brillante, y su interior es rico en pulpa y semillas, lo que las hace ideales para salsas y sopas. Su sabor es dulce e intenso con un ligero toque ácido.
Características clave de la variedad
Las principales ventajas de la variedad Victoria radican en su alto rendimiento. Con los cuidados adecuados, los jardineros pueden cosechar hasta 12,4 kg por metro cuadrado. Este híbrido también destaca por la calidad comercial de su fruto.
El período de maduración es de 110 días. La variedad demuestra una excelente producción de tomate incluso en condiciones climáticas adversas.
Siembra y cuidados
La variedad Victoria se cultiva principalmente a partir de plántulas. Para obtener plántulas de alta calidad, siga estas instrucciones:
- Antes de sembrar, desinfecte las semillas sumergiéndolas en una solución diluida de permanganato de potasio durante 20-30 minutos y luego enjuagándolas con agua limpia. Para acelerar la germinación, sumérjalas en un estimulante del crecimiento, como Epin o Zircon, durante 12 horas.
- Utilice una mezcla de tierra de jardín, humus y turba en proporción 2:1:1. Para desinfectar, hornee la tierra a 100-120 °C o riéguela con una solución de Fitosporin.
- Siembra las semillas en recipientes o cajas a una profundidad de 1-1,5 cm, dejando una distancia de 3-4 cm entre hileras. Humedece la tierra con agua tibia y cubre con film transparente o vidrio para crear un efecto invernadero.
- Hasta que broten las plántulas, mantenga una temperatura de 23 a 25 °C. Después de la germinación, retire la película y traslade las plántulas a un área bien iluminada, bajando la temperatura a 18 a 20 °C.
- Cuando aparezcan 2 o 3 hojas verdaderas, trasplante las plantas a contenedores separados para proporcionar espacio para el crecimiento de las raíces.
- ✓ Asegúrese de que el estimulador del crecimiento sea compatible con los tomates, especialmente con las variedades híbridas.
- ✓ Compruebe la fecha de caducidad del estimulador del crecimiento antes de usarlo.
- ✓ Tenga en cuenta la temperatura del agua para disolver el estimulante, no debe ser superior a +25°C.
- ✓ Las plántulas deben tener hojas de color verde brillante sin manchas.
- ✓ El tallo de la plántula debe ser fuerte, no alargado.
- ✓ El sistema radicular debe estar bien desarrollado, sin signos de pudrición.
Plantación de plántulas en la tierra:
- Trasplante las plántulas a bancales o a un invernadero 50-60 días después de la siembra, cuando haya pasado el riesgo de heladas y la tierra se haya calentado a +12…+15°C.
- Elija un lugar soleado con suelo fértil y bien drenado. Cave la zona, añada humus o compost (5-6 kg por metro cuadrado) y un poco de superfosfato (30 g por metro cuadrado).
- Plante los arbustos a una distancia de 40-50 cm entre sí con una separación entre hileras de 60 cm.
- Trasplanta las plántulas con su cepellón para evitar dañar las raíces. Planta los tallos de 5 a 10 cm más profundo, sobre todo si las plántulas están alargadas. Después de plantar, riega bien cada planta.
Este cultivo requiere cuidados integrales, sencillos y sin necesidad de experiencia. Siga las prácticas agrícolas estándar:
- Riego. El primer riego debe realizarse entre 5 y 7 días después de plantar las plántulas. Utilice agua tibia y reposada. Durante el período de crecimiento activo y formación de frutos, aumente la frecuencia a dos veces por semana, utilizando de 3 a 5 litros por planta. Evite mojar las hojas para prevenir enfermedades fúngicas.
- Fertilizante superficial. Entre 10 y 14 días después de la siembra, aplicar fertilizante nitrogenado (infusión de gordolobo o nitrato de amonio). Durante el cuajado del fruto, utilizar fertilizantes fosfatados y potásicos, como superfosfato (20 g) y sulfato de potasio (15 g) por cada 10 litros de agua.
Cada 2-3 semanas, alterne fertilizantes orgánicos (infusión de hierba o ceniza de madera) con composiciones minerales complejas. - Atando. Utilice soportes o enrejados. Sujete los tallos con tela suave o pinzas especiales para evitar daños. Sujete los brotes regularmente a medida que crecen.
- Acolchado. Después de plantar, cubra la tierra alrededor de los arbustos con una capa de 5-7 cm de paja, recortes de césped o turba. El acolchado ayuda a retener la humedad, reduce el crecimiento de maleza y protege las raíces del sobrecalentamiento.
- Deshierbe y aflojamiento. Afloje la tierra después de cada riego para evitar la formación de costra y mejorar la oxigenación de las raíces. Afloje la tierra hasta una profundidad de unos 5 cm. Deshierbe los bancales con regularidad, sobre todo al principio de la temporada, para evitar que las malas hierbas compitan con los tomates por los nutrientes.
Este cultivo rara vez sufre enfermedades y plagas, pero pueden surgir problemas con un cuidado inadecuado. Entre las posibles enfermedades se incluyen:
- Tizón tardío. Aparece en forma de manchas marrones en las hojas y los tallos.
- Oídio. Provoca la aparición de una placa blanca en las hojas.
- Marchitamiento por Verticillium. Acompañado de amarilleamiento y marchitamiento de las plantas.
- Esquirol. Afecta a las raíces y los tallos, provocando su pudrición.
Los arbustos pueden ser atacados por pulgones, que chupan la savia de las hojas, mientras que los ácaros provocan el amarilleamiento y la sequedad de las mismas. Las plantas suelen sufrir el ataque del escarabajo de la patata, que daña el follaje verde.
Para combatir las enfermedades, utilice fungicidas como Hom, Topsin-M y Previkur. Los insecticidas como Aktara y Agravertin ayudarán a eliminar las plagas.
Ventajas y desventajas
Victoria posee una serie de ventajas que la distinguen de otros tomates. Entre sus principales beneficios se incluyen:
- Alto rendimiento Los arbustos se caracterizan por su abundante fructificación, lo que hace que el cultivo sea muy demandado durante muchos años.
- Fuerte inmunidad. Las plantas presentan una buena resistencia a diversas enfermedades y plagas, lo que reduce significativamente el riesgo de pérdida de cosechas.
- Una variedad de aplicaciones. Los tomates son ideales para preparar una variedad de platos, desde ensaladas frescas hasta salsas y conservas.
- Buena vida útil. Las verduras maduras se pueden conservar en el refrigerador hasta por 2 o 3 semanas, manteniendo su sabor y frescura.
Reseñas
El tomate Victoria es una excelente opción para quienes valoran una cosecha estable y frutos de alta calidad. Su facilidad de cultivo, tolerancia a condiciones adversas y versatilidad hacen de esta variedad una de las mejores opciones tanto para principiantes como para cultivadores experimentados. Con los cuidados adecuados y siguiendo los requisitos importantes, este cultivo le brindará excelentes resultados.





