El tomate Yaponka es una variedad que atrae tanto a jardineros experimentados como a principiantes. Gracias a sus excelentes características, como su alta productividad, resistencia a enfermedades y sabor excepcional, se ha popularizado entre quienes buscan una cosecha abundante con mínimo esfuerzo. Esto se logra con prácticas de cultivo adecuadas.
Descripción de la planta
Se trata de una variedad autóctona creada por un cultivador privado en la ciudad de Bogorodsk, región de Nizhny Novgorod. Los arbustos son altos, alcanzando hasta 2 metros de altura. Características distintivas:
- Provenir - delgada y recta.
- Corona - compacta, con un número moderado de hojas.
- Follaje – pequeño, de color verde oscuro, alargado con extremos puntiagudos.
- ✓ Temperatura óptima del suelo para sembrar semillas: 25-28°C.
- ✓ Humedad relativa del aire requerida para las plántulas: 60-70%.

Esta variedad presenta un porte indeterminado. Sus inflorescencias son simples y producen una buena formación de ovarios. Cada racimo produce de 5 a 7 frutos, y un arbusto puede tener de 6 a 8 racimos en total. Este cultivar es apto tanto para el cultivo en invernadero como al aire libre, pero prefiere climas cálidos.
Frutas, su sabor y su propósito
Los tomates son de color rojo frambuesa y grandes, con un peso promedio de 300 g. Tienen forma de corazón, son ligeramente alargados y tienen una punta larga y puntiaguda. Su piel es fina pero lo suficientemente firme como para evitar que se agrieten.
Su sabor es intenso y dulce, sin acidez pronunciada. Las semillas se encuentran en el interior del fruto y son de color amarillento, de tamaño mediano o ligeramente pequeño.
Características de la variedad
El tomate japonés con forma de corazón no se encuentra disponible a través de productores oficiales de semillas, ya que se trata de una variedad cultivada por aficionados. Las semillas suelen adquirirse de coleccionistas privados. Los jardineros aprecian esta variedad por sus frutos grandes y carnosos, su rápida germinación, su alto rendimiento y su rico sabor dulce.
Maduración y fructificación
Esta variedad se considera de media estación: si se plantan las plántulas en mayo, los primeros tomates se cosechan ya en julio. Se caracteriza por un periodo de fructificación prolongado, que se extiende hasta la llegada del frío. Se permite cosechar frutos ligeramente verdes.
Productividad
La variedad se considera de alto rendimiento: se cosechan de 15 a 25 tomates de un arbusto por temporada, lo que equivale aproximadamente a 5-9 kg.
Aplicación de frutas
Gracias a su piel fina, casi invisible al comerlas, estas verduras son perfectas para consumir frescas, ideales para ensaladas de verano y aperitivos. La cosecha se aprovecha para preparaciones de invierno: lechón, ensaladas de invierno, salsas, jugo de tomate y pasta.
Resistencia a enfermedades y plagas
Muchos jardineros señalan que el tomate japonés es prácticamente inmune a patógenos y plagas durante el verano. Sin embargo, si no se siguen las prácticas de cultivo adecuadas, las plantas pueden verse afectadas por enfermedades fúngicas.
Reglas crecientes
Para obtener plantas fuertes y sanas que produzcan una cosecha abundante, es importante comenzar con plántulas de alta calidad. Esto requiere seguir las pautas básicas para la preparación y siembra de las semillas, así como brindarles el cuidado adecuado.
fechas de siembra
Las semillas de esta variedad tienen una alta tasa de germinación. Siembre las plántulas en febrero y trasplántelas al suelo 60 días después de la germinación. Trasplante las plantas a invernaderos a principios de mayo y al suelo dos semanas después si vive en un clima cálido.
Preparación del material de siembra
Comience a cultivar plántulas seleccionando semillas. Cómprelas a productores privados de hortalizas que se dedican profesionalmente a la recolección y preparación de semillas para la venta.
Los productores de semillas de buena reputación que valoran su prestigio suelen ofrecer semillas de alta calidad con altas tasas de germinación y que cumplen con las especificaciones indicadas.
Preparación del suelo
Utilice tierra comprada en tiendas especializadas. Este tipo de sustrato está enriquecido con nutrientes y permite una buena aireación y drenaje. También puede preparar su propia mezcla nutritiva para macetas. Para ello, reúna todos los ingredientes necesarios en otoño y, en primavera, mézclelos en las proporciones deseadas.
Desinfecta la tierra, ya que puede albergar microorganismos patógenos o larvas de plagas. En primavera, con el aumento de la temperatura, pueden reactivarse y dañar las plántulas. Desinfecta la tierra al baño maría o hornéala. Una vez fría, añade ceniza de madera y distribúyela entre los recipientes.
Preparación del contenedor
Los recipientes para cultivar plántulas no requieren ninguna preparación especial, pero si son nuevos o usados, conviene desinfectarlos. Para ello, enjuáguelos con una solución ligera de permanganato de potasio y luego llénelos con la tierra preparada.
De lo contrario, los microorganismos patógenos podrían permanecer en las paredes. Esto provocaría enfermedades en las plántulas, debilitamiento de las plantas y una menor fructificación.
Plantación de plántulas
Haz surcos poco profundos en la tierra y coloca las semillas en ellos. Cúbrelas con una capa fina de tierra (no más de 1 cm), cúbrelas con film transparente y colócalas en un lugar cálido para que germinen.
Comenzarán a germinar como máximo una semana después de la siembra. Una vez que broten las plántulas, retire el plástico y traslade los recipientes a un lugar bien iluminado para que continúen creciendo.
Riego
Riega las plántulas en crecimiento con frecuencia, pero en pequeñas cantidades. Es importante mantener la tierra de los contenedores constantemente húmeda, pero evita el exceso de riego; de lo contrario, las plántulas pueden desarrollar pudrición de la raíz o pierna negra.
Para regar, utilice agua reposada a temperatura ambiente. Para evitar que las raíces se desprendan, rocíe las plantas con un pulverizador.
Proporcione a las plántulas al menos 12 horas de luz solar. Si la luz natural es insuficiente, proporcione iluminación suplementaria mediante lámparas fluorescentes.
Cosecha
Comience el proceso cuando desarrollen varias hojas verdaderas. Para ello, prepare vasos individuales con tierra para macetas, riegue las plántulas y trasplante con cuidado una plántula a cada vaso.
Tras el trasplante, proteja temporalmente las plántulas de la luz solar directa para ayudarlas a adaptarse a las nuevas condiciones. Coloque la misma tierra en la que crecían antes del trasplante en vasos individuales.
- Primer abonado: 10 días después de la recolección, utilizar un fertilizante complejo con predominio de nitrógeno.
- Segundo abonado: 2 semanas después del primero, utilice un fertilizante con alto contenido de fósforo y potasio.
Fertilización de plántulas
Una vez que las plantas se hayan aclimatado a su nueva ubicación, riéguelas por primera vez con un fertilizante nitrogenado, como urea o nitroammofosfato. Aplique el siguiente fertilizante nitrogenado dos semanas después, pero no más tarde de 12-14 días antes del trasplante a su ubicación definitiva.
Endurecimiento de las plántulas
Este procedimiento es necesario para ayudar a las plantas a adaptarse a las nuevas condiciones después del trasplante. Los arbustos se sienten cómodos en climas cálidos, pero al aire libre pueden tardar mucho tiempo en adaptarse a los cambios.
Unas dos semanas antes del trasplante, comience a trasladar las plántulas al exterior. Inicialmente, no las deje afuera más de una hora, aumentando gradualmente el tiempo. En los últimos días, deje las plántulas en el invernadero durante la noche.
Plantar plántulas en una ubicación permanente
Trasplante las plántulas a su ubicación definitiva dos meses después de la siembra. Para entonces, las plántulas deberían tener al menos seis hojas verdaderas, al menos una yema y los tallos deberían medir entre 16 y 18 cm de altura.
Consejos útiles:
- Prepare el invernadero para la siembra de otoño. Después de la cosecha, retire todos los restos vegetales de los bancales y reemplace la capa superior del suelo con tierra fresca, añadiendo fertilizante. Limpie a fondo todos los componentes del invernadero con una solución desinfectante.
- Si por alguna razón no pudieras reemplazar la tierra del invernadero, riégala con una solución desinfectante, agrega 5-6 kg de humus por metro cuadrado y remueve la tierra.
- No plante más de 4 plantas de tomate japonés por metro cuadrado para asegurar que las plantas no se den sombra entre sí y que las raíces reciban la nutrición suficiente para un buen crecimiento y rendimiento.
- Coloca un puñado de estiércol descompuesto y un fertilizante mineral complejo en el fondo de los hoyos de plantación, luego añade una capa de tierra encima, y coloca las plántulas con un terrón de tierra. A continuación, rellena los hoyos con tierra, compactándola y humedeciéndola.
Cubra la zona radicular con una capa de 3-5 cm de mantillo, utilizando paja, humus o serrín de madera.
Cuidados adicionales del tomate japonés
Esta variedad de tomate no requiere cuidados complejos. Las prácticas agrícolas estándar son suficientes para obtener cosechas abundantes.
régimen de riego
Riega las plantas cada 5-6 días con agua tibia filtrada. Aumenta la frecuencia de riego durante los periodos secos para evitar que los frutos se sequen. Después de cada riego, ventila el invernadero para prevenir el exceso de humedad, que puede favorecer la aparición de enfermedades fúngicas.
Cuidado de los arbustos
Guía las plantas para que no tengan más de dos tallos, eliminando todos los brotes laterales. Ata los brotes a soportes resistentes y, si es necesario, coloca estacas debajo de los racimos de fruta madura para evitar que se rompan por el peso.
Aflojar y desmalezar
Después de la lluvia y el riego, afloje la tierra alrededor de las raíces para evitar que se forme una costra seca, que puede impedir la aireación. Elimine las malas hierbas al aflojar la tierra, ya que pueden albergar insectos plaga.
Fertilizante superficial
Los fertilizantes son un aspecto importante del cuidado del tomate. Si el suelo está bien nutrido, bastan de 3 a 4 aplicaciones por temporada, utilizando fertilizantes de fósforo y potasio y gordolobo. El estiércol de gallina también es eficaz.
Si el suelo es pobre, fertilice los arbustos cada 10-14 días utilizando una sustancia mineral compleja para tomates, que contenga nitrógeno, potasio y fósforo.
control de plagas y enfermedades
El tomate japonés posee un sistema inmunológico fuerte, lo que lo hace prácticamente inmune a las enfermedades y a los ataques de insectos patógenos. Por lo tanto, el control de plagas suele ser innecesario.
Medidas preventivas
Aunque el cultivo es resistente a las enfermedades, pueden desarrollarse enfermedades fúngicas en invernadero si no se siguen las instrucciones de cuidado. La principal causa es la alta humedad. Para prevenirlo, riegue las plantas moderadamente con agua tibia y reposada, y ventile el invernadero con regularidad.
Variedades similares
El tomate japonés comparte características con otras variedades populares, como Bull's Heart Pink, Pink Honey y King of Siberia. Estas son sus características principales:
| Nombre de la variedad | Tiempo de maduración | Altura del arbusto | forma y peso de la fruta | Productividad | Peculiaridades |
| Corazón de toro rosa | 120-130 días. | 140-180 cm | Con forma de corazón, de color rosa, de 300 a 700 g. | 8-12 kg por planta. | Frutos grandes y carnosos, resistentes al agrietamiento, a la podredumbre apical y a la sequía. |
| Miel rosa | 110-115 días. | 90-120 cm | De forma redondeada y rectangular aplanada, con ligeras estrías, hasta 600 g. | 6-7 kg por arbusto. | Variedad de media estación, apta para terrenos abiertos y cerrados, resistente al TMV y al tizón tardío. |
| Rey de Siberia | Mitad de temporada | hasta 180 cm. | En forma de corazón, redondas, amarillas, 350-600 g. | 7-8 kg por planta. | Creado para climas fríos, sin pretensiones, con pulpa jugosa y sabor intenso. |
Ventajas y desventajas
Antes de comenzar a cultivar estos productos, considere cuidadosamente sus ventajas y desventajas. La col japonesa tiene muchas ventajas:
Esta variedad tiene un inconveniente: las semillas solo están disponibles a través de recolectores de hortalizas y su precio es bastante elevado.
Reseñas
El tomate japonés es una opción ideal para quienes valoran los altos rendimientos y las plantas de bajo mantenimiento. Sus frutos grandes y sabrosos son una delicia tanto frescos como en conserva. Esta variedad requiere mínimos cuidados, es resistente a las enfermedades y se adapta bien a diversas condiciones. Siguiendo las prácticas de cultivo adecuadas, podrá obtener cosechas abundantes.









