El tomate Zhar es una variedad que destaca por su alta productividad, frutos grandes y sabor intenso. Es popular y muy apreciada tanto por agricultores aficionados como profesionales debido a su versatilidad y resistencia a las enfermedades. Es importante estudiar detenidamente las instrucciones de cultivo y seguir las prácticas agrícolas adecuadas para asegurar cosechas abundantes.
Historia del origen
El desarrollo de este cultivo está estrechamente ligado a los esfuerzos de mejoramiento genético rusos, cuyo objetivo es crear variedades resistentes, productivas y versátiles, adecuadas para diversas regiones. La meta principal era desarrollar un cultivo capaz de soportar el clima cálido del sur y las condiciones menos favorables de las regiones central y norte.
Esta variedad es el resultado de un meticuloso proceso de cruzamiento entre cultivares resistentes a enfermedades y sequía. Durante su desarrollo, se priorizó una excelente productividad, la capacidad de fructificar incluso en veranos calurosos y la resistencia a enfermedades clave del tomate, como el tizón tardío.
Descripción de la planta y sus características
Esta planta es una especie alta e indeterminada. El arbusto puede alcanzar los 2 metros de altura, por lo que requiere soporte para sus tallos. El follaje es grande, liso y de un verde oscuro intenso.
Características principales de la variedad:
- Principales cualidades de las frutas. Estos tomates se caracterizan por su gran tamaño y su intenso color rojo brillante cuando están completamente maduros. Pueden llegar a pesar hasta 600 g. El fruto es de forma achatada-redonda, con una superficie ligeramente estriada.
- Características gustativas y finalidad. Esta variedad es conocida por su sabor único: ligeramente dulce con un sutil toque ácido, lo que la hace versátil para uso culinario. Los frutos son jugosos y de sabor intenso, y contienen altos niveles de licopeno, un antioxidante natural con beneficios para la salud.
- Maduración y fructificación. Zhar se clasifica como una variedad de maduración media-temprana en términos de tiempo de maduración: desde la emergencia hasta la maduración tarda entre 115 y 125 días.
Aterrizaje
Para obtener una cosecha abundante, es importante abordar correctamente el proceso de cultivo, desde la preparación de las semillas hasta la siembra de las plántulas. Examinemos cada paso con más detalle.
- ✓ La temperatura óptima del suelo para plantar plántulas debe ser de al menos +15°C a una profundidad de 10 cm.
- ✓ Para prevenir enfermedades fúngicas, la distancia entre arbustos debe ser de al menos 50 cm y entre hileras de 70 cm.
Siembra de semillas
Comience este proceso entre 55 y 60 días antes de la fecha prevista de siembra. Siga estas recomendaciones:
- Para prevenir enfermedades, trate las semillas con una solución diluida de permanganato de potasio o Fitosporin. Luego, remójelas en un estimulante del crecimiento (como Epine o Zircon) durante 4 a 6 horas.
- Utilice una mezcla de tierra ligera y nutritiva compuesta a partes iguales de tierra de jardín, humus y turba. Para desinfectar la tierra, vaporícela o viértala sobre agua hirviendo.
- Siembra las semillas en recipientes o cajas a una profundidad de 1-1,5 cm, con una separación de 2 cm entre ellas. Humedece ligeramente la tierra con un pulverizador y cubre con plástico o vidrio para crear un efecto invernadero.
Cultivo de plántulas y condiciones para esto
Tras la aparición de los primeros brotes (en 5-7 días), retire la película y traslade los recipientes a una zona bien iluminada. Cree las condiciones adecuadas:
- Las plántulas requieren al menos 12-14 horas de luz al día. Utilice lámparas de cultivo si es necesario.
- Una vez que broten las plántulas, reduzca la temperatura a 18 °C durante el día y a 14-16 °C por la noche para evitar que se estiren. Después de una semana, aumente la temperatura a 20-22 °C.
- Riega las plántulas con agua tibia y reposada, regando las plantas directamente en las raíces y evitando el exceso de riego.
- Cuando las plántulas tengan 2-3 hojas verdaderas, trasplántelas a macetas individuales de 0,5-1 litro para dar a las raíces más espacio para crecer.
De 10 a 14 días antes de plantar en el suelo, comience a endurecer las plántulas sacándolas al aire libre o a un invernadero durante varias horas, aumentando gradualmente el tiempo.
Predecesores buenos y malos
Para el tomate Zhar, es importante seguir las reglas de rotación de cultivos para evitar el agotamiento del suelo y las enfermedades. Algunos buenos cultivos precursores son:
- legumbres (guisantes, judías);
- hortalizas de raíz (zanahorias, remolachas);
- cultivos verdes (lechuga, espinacas);
- cebolla y ajo.
Entre las malas opciones para la siembra previa se incluyen las patatas, los pimientos, las berenjenas y los tomates. Estos cultivos pertenecen a la misma familia, las solanáceas, por lo que el suelo que queda tras la siembra puede contener patógenos que causan enfermedades comunes.
Trasplante
Elija un lugar soleado y protegido del viento. Dos semanas antes de plantar, prepare los bancales cavándolos y añadiendo humus, compost o ceniza de madera. Deje una separación de 50-60 cm entre las plantas y de 70-80 cm entre hileras. Esta disposición permite que las plantas reciban suficiente luz y aire.
Proceda a plantar en la tierra:
- Plante las plántulas en un día nublado o al atardecer para minimizar el estrés. Haga hoyos de 20-25 cm de profundidad y añada un puñado de humus o compost a cada uno. Trasplante las plantas con el cepellón para evitar dañar las raíces.
- Riega los tomates abundantemente con agua tibia.
- Cubra el suelo alrededor de la planta con paja o humus para retener la humedad y evitar el crecimiento de malas hierbas.
Si se siguen correctamente los pasos, se garantizarán plantas fuertes y una abundante cosecha de tomates deliciosos y jugosos.
Cuidado de los tomates bajo calor
Cuida tus plantas en todas las etapas de su crecimiento. Este proceso implica una serie de prácticas agrícolas:
- Riego. Esta planta requiere riego moderado pero regular. Antes de la floración, riéguela cada 5-7 días. Durante la floración y la formación del fruto, aumente la frecuencia a 2-3 veces por semana. Utilice de 3 a 5 litros de agua por planta, según el clima.
Riegue únicamente con agua tibia y reposada, directamente debajo de las raíces, evitando que el agua moje las hojas.
- Fertilizante superficial. Entre 10 y 14 días después de plantar las plántulas en el suelo, agregue fertilizantes nitrogenados (por ejemplo, una infusión de gordolobo o estiércol de pollo) para estimular el crecimiento de la masa verde.
Durante la floración, los compuestos minerales complejos que contienen fósforo y potasio, como el superfosfato y el sulfato de potasio, son eficaces para favorecer el cuajado del fruto. Durante el desarrollo activo de los tomates, se recomienda fertilizar con fertilizantes de potasio y fósforo o ceniza de madera para mejorar el sabor y la calidad de la cosecha.
Dos o tres semanas antes de que finalice la fructificación, aplique fertilizantes orgánicos o sales de potasio para prolongar el período de fructificación. - Deshierbe y aflojamiento. Elimine las malas hierbas cada 2-3 semanas. Estas consumen la humedad y los nutrientes del suelo, reduciendo la producción. Después de cada riego o lluvia, afloje la tierra alrededor de las plantas a una profundidad de 5-7 cm para evitar la formación de costra y mejorar la oxigenación de las raíces.
- Acolchado. Utilice paja, heno, turba, compost o tela asfáltica. El mantillo retiene la humedad, reduce la temperatura del suelo en climas cálidos, previene el crecimiento de malezas y mejora la estructura del suelo.
- Expulsando a los hijastros. Elimine los brotes laterales (chupones) que aparecen en las axilas de las hojas. Comience este proceso entre 10 y 14 días después de plantar las plántulas y continúe durante toda la temporada. Deje un pequeño tronco de 1 a 2 cm para evitar que vuelvan a brotar.
- Atando. Los arbustos altos necesitan tutores para evitar que los tallos se doblen, mejorar la circulación del aire y prevenir enfermedades. Utilice soportes de madera o metal, atando los brotes con hilo suave.
Otra alternativa son los enrejados: cuerdas o redes horizontales tensadas a las que se atan los tallos.
El cuidado integral del tomate con Zhar no solo mantiene la salud de la planta, sino que también aumenta significativamente el rendimiento, garantizando tomates grandes, jugosos y deliciosos.
Tratamiento y prevención de enfermedades y plagas
Este cultivo se caracteriza por su buena resistencia a las enfermedades, pero sin una prevención adecuada y un tratamiento oportuno, incluso esta variedad puede sufrir diversas infecciones e insectos. Analicemos los principales métodos de protección y prevención:
- Tizón tardío. Acompañado de manchas oscuras en hojas, frutos y tallos. Usar Fitosporin, Hom u Ordan.
- Podredumbre gris. Aparece como una capa grisácea en el follaje, los tallos y los tomates. Use Switch o rocíe con una solución de bicarbonato de sodio (1 cucharada por cada 10 litros de agua).
- Oídio. Cuando está infectada, aparece una capa blanca en todas las partes de la planta, excepto en los tomates. La infusión de Topaz o de ajo (200 g por 10 litros de agua) es eficaz.
- Áfido. Se forma una capa pegajosa y las hojas se enroscan. Utilice una solución jabonosa (40 g de detergente para ropa por litro de agua) o Aktara.
- Ácaro araña. Deja una fina telaraña en las hojas, provocando que se pongan amarillas y se sequen. Tratar con una infusión de cáscaras de cebolla (200 g por 5 litros de agua) o Fitoverm.
- Mosca blanca. Aparecen insectos blancos en el envés de las hojas, provocando que se pongan amarillas. Coloque trampas adhesivas y rocíe con Confidor.
| Método | Eficiencia | Frecuencia de uso |
|---|---|---|
| Fitosporina | Alto | Cada dos semanas |
| infusión de ajo | Promedio | Una vez a la semana |
| Jabón para la ropa | Bajo | Según sea necesario |
Reseñas
El tomate Zhar es una excelente opción para quienes valoran la alta productividad y el delicioso sabor. Esta variedad es apta tanto para jardineros principiantes como experimentados. Siguiendo las recomendaciones de siembra, cuidado y prevención, se garantizará un crecimiento saludable y cosechas abundantes.









