Los rábanos son de maduración temprana y desarrollan raíces muy rápidamente, por lo que son la primera hortaliza que se debe cultivar en un invernadero. Además, son relativamente fáciles de mantener, lo que los hace aptos incluso para jardineros principiantes.
Invernadero para el cultivo de rábanos
La mejor opción para cultivar rábanos de maduración rápida es un invernadero permanente bien iluminado y calentado por el sol. Una opción menos atractiva, pero bastante práctica, es un pequeño invernadero de policarbonato.
Si los rábanos se cultivan en regiones con inviernos fríos, el invernadero debe estar bien calefaccionado. En este caso, el cultivo puede plantarse directamente en el suelo, que se calentará mediante una tubería subterránea de agua caliente o un cable calefactor.
Si no se dispone de calefacción para el suelo, es mejor plantar utilizando estanterías, pero incluso en ese caso, el invernadero debe estar climatizado. Para ello, se pueden utilizar calefactores eléctricos, calefactores infrarrojos, equipos de gas o una estufa.
En cualquier caso, para obtener una abundante cosecha de rábanos con raíces uniformes y hermosas en un invernadero, es necesario garantizar las siguientes condiciones:
- Temperatura óptimaDurante el día, debe mantenerse entre 18 y 20 °C, y por la noche, no más de 10 °C. La temperatura óptima del suelo no debe ser inferior a 11 ni a 14 °C. Solo en estas condiciones la planta evitará que se estire durante los varios días que dura la formación de la roseta de hojas.
- Humedad del aire aceptableEn el invernadero, es necesario asegurar una humedad relativa media del aire, en torno al 70%.
- Iluminación a largo plazoLa habitación debe estar iluminada entre 8 y 12 horas al día. Para mantener estas condiciones durante el invierno o en días nublados, se debe proporcionar iluminación adicional. Tenga en cuenta que los rábanos se espigan si reciben demasiada o muy poca luz (14 horas o más).
La temporada de cultivo de cada variedad depende de la intensidad lumínica, la temperatura y la humedad. En condiciones desfavorables, el desarrollo y la formación de las raíces se retrasarán. Además, la planta puede comenzar a producir brotes florales y semillas, y las hortalizas de raíz maduras perderán rápidamente su valor comercial.
¿Cuándo sembrar?
Las semillas de rábano se pueden sembrar en tierra protegida inmediatamente después de que se derrita la nieve y las temperaturas nocturnas alcancen valores cercanos a cero grados. Estas condiciones suelen darse a finales de marzo o principios de abril. Para una cosecha temprana, los rábanos se pueden plantar desde mediados de enero, pero es importante asegurarse de que las temperaturas nocturnas se mantengan alrededor de los 0 °C y las diurnas alcancen los 15 °C.
En un invernadero o semillero, los primeros brotes aparecerán en aproximadamente 3-5 días, dependiendo de la estabilidad del régimen de temperatura.
Entre todas las hortalizas, los rábanos tienen el período de cultivo más corto, por lo que pueden cultivarse en suelo protegido como cultivo previo, posterior a la cosecha o de cobertura.
Seleccionar una variedad y comprar semillas
| Nombre | Periodo de crecimiento (días) | Rendimiento (kg/m2) | Peso del cultivo de raíz (g) |
|---|---|---|---|
| Invernadero | 22-25 | 1.7 | 25-28 |
| Amanecer | 30 | 1.8 | 18-20 |
| Calor | 18-27 | 3.5 | 13:30 |
| Saxofón | 20-30 | 4 | 8-10 |
| rojo temprano | 20-30 | 1.6 | 20-30 |
| Helro | 20-25 | 2.9-3.3 | 20-25 |
La selección de la variedad debe hacerse con cuidado, ya que las semillas destinadas al cultivo al aire libre pueden espigar en invernadero. La duración del ciclo de cultivo (desde los primeros brotes hasta la madurez completa) es un factor importante a este respecto.
- ✓ Resistencia al atornillado en condiciones de poca luz diurna.
- ✓ Requisitos mínimos de temperatura para la germinación de semillas.
Para invernaderos, elija variedades de maduración temprana con un ciclo de cultivo de 22 a 25 días. También se pueden cultivar variedades semitempranas (25-30 días), pero es mejor evitar las variedades semitardías (35-40 días) y tardías (más de 40 días).
Para el cultivo en invernadero o semillero, también conviene elegir variedades resistentes a las influencias externas. Estas incluyen:
- InvernaderoVariedad rusa de maduración temprana con un rendimiento comercial de 1,7 kg por metro cuadrado. Las raíces son de forma ovalada redonda, de superficie lisa y con la punta fina. El peso medio del rábano es de 25-28 g. Se recomienda su cultivo en invernadero protegido durante la primavera.
- AmanecerVariedad de maduración temprana; los frutos maduran 30 días después de la siembra. Las raíces son redondas y de color rojo oscuro, con una pulpa jugosa y tierna, nada amarga. El peso del fruto es de aproximadamente 18-20 g. Esta variedad se cultiva exclusivamente en interiores.
- CalorVariedad de maduración temprana, con un ciclo de cultivo de 18 a 27 días, que produce una cosecha precoz y abundante en invernadero (hasta 3,5 kg por metro cuadrado). Sus raíces son redondas, de color rojo carmesí, con superficie lisa y un peso aproximado de 13 a 30 g.
- SaxofónVariedad de maduración temprana con un ciclo de cultivo de 20 a 30 días. Presenta un alto rendimiento de 4 kg por metro cuadrado. Tolera bien la sequía y las bajas temperaturas. Las raíces son redondas, de color rojo brillante, con una pulpa jugosa y blanca como la nieve, y pesan entre 8 y 10 g.
- rojo tempranoVariedad de maduración temprana, desarrollada por fitogenetistas rusos, que produce raíces redondas de color rojo oscuro con un peso de 20-30 g. Su rendimiento es relativamente bajo: hasta 1,6 kg por metro cuadrado. Es resistente al ahijamiento precoz. Esta variedad está diseñada para el cultivo en invernaderos de invierno.
- HelroVariedad de maduración temprana, originaria de Holanda, ideal para el cultivo a principios de primavera y finales de otoño en semilleros e invernaderos. Sus raíces son perfectamente redondeadas, de color brillante y pesan entre 20 y 25 g. Su rendimiento es bueno: de 2,9 a 3,3 kg por metro cuadrado.
Los híbridos de maduración temprana enumerados se caracterizan por excelentes indicadores de rendimiento cualitativos y cuantitativos.
Una vez que haya elegido una variedad específica, puede dirigirse a una tienda de jardinería para comprar las semillas. Deben ser sanas y de tamaño mediano (de 2,5 a 2,8 mm). La tienda vende plántulas listas para plantar, por lo que no tendrá que prepararlas usted mismo.
En el siguiente vídeo, un jardinero explicará qué variedades de rábanos elegir para cultivar en invernadero y así asegurar una excelente cosecha:
Trabajo preparatorio
Antes de sembrar, es necesario tratar la semilla, si fuera preciso, y preparar adecuadamente el suelo. La calidad de este trabajo determinará el tiempo que tardan las raíces en madurar completamente y la cosecha.
Preparación de semillas
El tratamiento de las semillas se realiza antes de la siembra para desinfectarlas y estimular aún más su crecimiento. Se lleva a cabo de la siguiente manera:
- Tamizar las semillas a través de un tamiz con celdas de aproximadamente 2 mm de tamaño para seleccionar el mejor material de siembra;
- Remojar las semillas en una solución débil de permanganato de potasio durante varias horas para reducir el riesgo de enfermedades;
- Remojar las semillas durante un día en una solución de ceniza de madera (1 cucharadita por 100 ml de agua) para estimular el crecimiento de las plántulas, y para este propósito también se pueden utilizar otras sustancias: Epin (2 gotas por 100 ml de agua, remojar durante 18 horas) o Humato de potasio (20-25 gotas por 100 ml de agua, remojar durante 12 horas);
- Después de remojar las semillas, sécalas sobre papel absorbente.
Preparación del suelo
Los rábanos necesitan cultivarse en suelos ligeros y sueltos con un pH neutro; de lo contrario, la cosecha se enfermará. Siguiendo esta regla, puede preparar las siguientes mezclas de tierra:
- suelo de campo (40%), humus de estiércol (60%);
- turba de tierras bajas (20%), humus de estiércol (40%), suelo de césped (40%);
- suelo de césped (40%), humus de estiércol (60%);
- Suelo de césped (50%), suelo de invernadero (50%).
La preparación del suelo comienza en otoño y requiere seguir una serie de reglas:
- Aplicar fertilizantes minerales a razón de 40 g de superfosfato y 15 g de cloruro de potasio por metro cuadrado de superficie.
- Además, agregue un cubo de compost por cada metro cuadrado de parcela si el suelo necesita materia orgánica o está agotado después del cultivo anterior.
Si se utilizó suficiente materia orgánica durante la siembra anterior en el invernadero, no es necesario agregar fertilizante al suelo antes de sembrar los rábanos.
- Diluir los suelos demasiado pesados con arena.
- Después de aplicar el fertilizante, cavar la tierra, nivelarla, preparar surcos de 1 m de ancho y dejarla hasta la primavera.
- Si es necesario, no más tarde de 10-15 días antes de sembrar las semillas, puede reducir la acidez del suelo agregando cal apagada, harina de dolomita o ceniza de madera común.
- Unos días antes de sembrar, cubra la tierra con film transparente para que se caliente aún más.
Para mayor comodidad, muchos jardineros preparan bandejas de cultivo de la misma profundidad, anchura y longitud (5 cm cada una) para plantar rábanos.
Sembrando semillas
Las semillas se siembran a principios de primavera, cuando la tierra se ha ablandado a una profundidad de 2-3 cm. Se debe retirar el plástico y sembrar a mano. La siembra debe ser uniforme para evitar tener que aclarar las plantas posteriormente. Sin embargo, en invernadero no se deben sembrar demasiado juntas, ya que incluso aclarando no se evitará este problema.
La plantación deberá realizarse teniendo en cuenta los siguientes parámetros:
- Profundidad de siembra: no más de 1 cm;
- distancia entre semillas – 2 cm;
- distancia entre filas – 6-8 cm;
- El consumo de semillas es de aproximadamente 4-5 g por 1 m².
Estos son parámetros óptimos para facilitar el cuidado de la plantación en el futuro.
Algunos jardineros utilizan una segadora plana para crear surcos uniformes y atractivos. Sin embargo, esto puede dificultar mantener una separación uniforme entre los surcos, lo que requiere un aclareo posterior.
Para evitar este problema, puedes usar un marcador más práctico para delimitar el terreno: una huevera de cartón con 30 huecos. Simplemente presiónala contra la tierra para crear agujeros perfectos para las semillas. En cada agujero, la tierra quedará casi compactada y cubierta con una capa de tierra suelta y ligera.
Aprende a sembrar rábanos fácilmente en la tierra usando un marcador en este vídeo:
El siguiente vídeo también explica los pequeños secretos del cultivo de rábanos:
Cuidado de las plantas
Para obtener una cosecha completa de tubérculos, las plántulas requerirán un cuidado adecuado, siguiendo las siguientes reglas:
- Mantener una temperatura óptimaDurante la germinación de las plántulas, la temperatura debe mantenerse entre 16 y 18 °C. Una vez que las plántulas hayan brotado en masa, la temperatura ambiente debe descender a entre 6 y 8 °C. Esta es la temperatura óptima para evitar que las plántulas se estiren. Mantenga esta temperatura durante 3 o 4 días. Posteriormente, la temperatura debe aumentarse a entre 15 y 20 °C durante el día y entre 8 y 10 °C por la noche. Es importante destacar que los rábanos son cultivos resistentes al frío, por lo que toleran las heladas e incluso pueden soportar temperaturas nocturnas de hasta -5 °C.
- Organización de una iluminación óptimaEl periodo ideal de luz solar para la maduración de los tubérculos es de hasta 12 horas. Durante el verano, conviene cubrir el invernadero con una película negra o oscura para asegurar que la luz solar no exceda este tiempo. De lo contrario, se formarán tallos florales, lo que impedirá una cosecha completa.
- Riego y ventilaciónLos rábanos requieren riego frecuente y regular. En climas cálidos, deben regarse a diario, y en climas fríos o nublados, cada 2 o 3 días. Riega las plántulas a una profundidad de 10 a 15 cm. Si la tierra se seca, las raíces se endurecerán, y si está demasiado húmeda, se agrietarán. Después del riego, asegúrate de ventilar bien la habitación, ya que la alta humedad puede provocar la aparición de la enfermedad de la pierna negra en los rábanos.
- AcolchadoPara reducir la evaporación de la humedad y retenerla en el suelo, los jardineros añaden turba o humus. La profundidad óptima de la capa es de hasta 1 cm.
- AdelgazamientoSi las plántulas están demasiado juntas, es necesario aclararlas. Lo ideal es dejar una separación de 2 a 3 cm entre plantas. Si están muy apiñadas o a la sombra, las raíces dejarán de desarrollarse y permanecerán pequeñas. Tras el aclareo, el follaje se inclinará y se volverá horizontal, evitando así que la planta se espigue.
- FertilizaciónLos fertilizantes nitrogenados son los más adecuados para los rábanos. Aplíquelos durante el riego a razón de 20-30 g por metro cuadrado de superficie cultivada. Fertilice el suelo hasta dos veces por temporada. Si el suelo donde crecen los rábanos ya está bien fertilizado, no será necesario volver a fertilizarlo durante el ciclo de cultivo.
- Deshierbe y aflojamientoDeshierba y afloja el espacio entre las hileras según sea necesario.
- control de plagasPara proteger el cultivo de las plagas, trátelo con una mezcla de polvo de tabaco y ceniza a partes iguales. Este es un remedio fiable y eficaz contra el pulgón de las crucíferas, la principal plaga de los rábanos.
La fase de madurez técnica de las hortalizas de raíz dura entre 1,5 y 2 semanas, tras las cuales se forma un tallo floral de 60 a 130 cm de altura. La floración se produce aproximadamente entre 30 y 35 días. Dependiendo de la variedad, las flores, agrupadas en racimos, pueden ser blancas, rosa pálido o moradas. El fruto es una vaina indehiscente que contiene semillas de forma ovalada o redonda, de color negro o marrón. Estas semillas conservan su viabilidad durante 4 o 5 años.
En el siguiente vídeo, un jardinero experimentado explica cómo cuidar adecuadamente los rábanos que crecen en un invernadero:
Cosecha y almacenamiento
Los cultivos de invernadero deben cosecharse en 2 o 3 etapas, realizándose la primera cosecha entre 1 y 1,5 meses después de la siembra. El rendimiento total suele ser de al menos 1,5 a 2 kg por metro cuadrado.
Los jardineros aconsejan no retrasar demasiado la cosecha: cosechar los rábanos de tamaño mediano cuando estén jugosos y hayan adquirido el color característico de la variedad en cuestión.
Unas horas antes de la cosecha, se debe regar la planta. Por ejemplo, se puede regar por la mañana y cosechar los rábanos durante el día. A continuación, hay que prepararlos adecuadamente. Si no se van a vender inmediatamente, se deben quitar las hojas y los tallos. Después, se enjuagan con agua fría y se secan ligeramente. Estos rábanos se pueden conservar en el refrigerador durante 3 o 4 semanas.
Los jardineros experimentados recomiendan un método que permite conservar los rábanos durante más tiempo. Para ello, prepare una caja de madera con una lámina de plástico en el fondo. Coloque los rábanos en la caja, espolvoreándolos ligeramente con una mezcla de turba y arena. Esta mezcla ayuda a prevenir que las raíces se pudran.
¿Es posible cultivar en un invernadero sin calefacción?
Los rábanos son resistentes a las heladas, incluso cultivados en invernaderos sin calefacción. Sus brotes soportan temperaturas de hasta -1 °C, mientras que las plantas maduras resisten hasta -5 °C. Por lo tanto, se pueden sembrar en primavera, incluso en invernaderos sin calefacción.
En este caso, se deben observar algunas reglas adicionales:
- Proporcione un ambiente cálido y propicio para los semilleros. Para ello, puede añadir estiércol fresco y sin descomponer debajo de las plantas. Puede ser estiércol de caballo, cabra o vaca, pero los dos últimos deben mezclarse con paja. Humedezca el estiércol hasta que se seque ligeramente. Si no dispone de estiércol, puede añadir heno, virutas de madera u hojas secas de otoño debajo de los semilleros. Compacte la madera muerta hasta una profundidad de 30 cm, cúbrala con agua hirviendo y una solución diluida de permanganato de potasio, cúbrala bien, déjela humear y luego cúbrala con tierra para sembrar. Después de 5 a 7 días, puede comenzar a sembrar las semillas.
- Tras una preparación previa del terreno, siembre las semillas directamente en la tierra o en macetas individuales, según sus posibilidades. Los parámetros óptimos de siembra son: una profundidad de hoyo de 1 cm y una separación entre hileras de al menos 7 cm. Si siembra variedades de rábano redondo, la profundidad de la tierra debe ser de al menos 15 cm, y para las variedades de rábano alargado, de al menos 20 cm.
- Al plantar con alta densidad, aclare las plántulas dejando una separación de 3 a 5 cm entre ellas para que la hortaliza no se estire demasiado en la parte aérea, sino que produzca buenas raíces.
- Proporcione los cuidados adecuados a las plántulas siguiendo las instrucciones anteriores. Elimine regularmente las malas hierbas de raíz, afloje la tierra y riegue los rábanos de 1 a 2 veces al día con agua tibia (22-23 °C). Fertilice los primeros brotes con nitrógeno a razón de 1 cucharadita por cada 10 litros de agua, pero tenga cuidado de no excederse, ya que los rábanos absorben los nitratos con facilidad. Para acelerar el crecimiento de las raíces, puede fertilizar la planta con potasio (2 cucharaditas por cada 10 litros de agua) y superfosfato (3 cucharaditas por cada 10 litros de agua).
- Si la temperatura baja bruscamente, proteja la planta rociándola con agua y cubriéndola con film transparente. Esto atrapará la humedad, evitando que se congele. Durante el día, retire el film.
El cultivo de rábanos como negocio
Los rábanos se pueden cosechar durante todo el año en invernadero, por lo que muchos horticultores los cultivan para su venta. Lo más destacable es que este tipo de negocio es fácil de iniciar desde cero, ya que los productos cultivados en parcelas propias están exentos de impuestos.
Así pues, conviene empezar con pequeñas ventas y, más adelante, si el negocio resulta rentable, se puede registrar como autónomo. Esto permitirá no solo vender tubérculos directamente, sino también abastecer de productos a tiendas y mercados.
Al registrar un negocio sigue Por favor, indique "producción agrícola" como su actividad, ya que los productores agrícolas reciben apoyo del Estado.
Existen varias recomendaciones que los aspirantes a emprendedores deberían tener en cuenta:
- Para obtener continuamente cultivos de raíz para la venta, conviene sembrar semillas cada 1,5-2 semanas;
- En su negocio, el énfasis debe estar en la calidad: elegir variedades para el cultivo y la posterior venta que produzcan frutas sabrosas;
- Cultivar principalmente variedades clásicas, pero se pueden ir añadiendo gradualmente variedades exóticas;
- aumentar la producción en invierno y verano, cuando la demanda de rábanos es alta.
En comparación con otros cultivos, los rábanos son fáciles de cultivar en invernadero; sin embargo, la planta puede espigar prematuramente y desarrollar raíces leñosas o flácidas. Para evitar estas consecuencias, siga las prácticas de cultivo adecuadas y proporcione a la planta las condiciones óptimas de crecimiento.

Vivo en la zona central de Rusia, así que cultivar rábanos en invernaderos es todo un reto para mí. Sus consejos son invaluables. Agradezco especialmente la descripción detallada de la preparación de las semillas y el suelo. También me ha sido muy útil la selección de variedades para invernadero. En resumen, muchas gracias por este excelente y práctico artículo.