El rábano sandía es un híbrido de reciente creación, por lo que es poco conocido entre los jardineros rusos. Apareció en Rusia a principios de la década de 2000. Es el resultado del cruce entre un rábano común y un rábano picante. La pronunciación correcta es "rábano".
Información general sobre el híbrido
El rábano sandía se reconoce fácilmente por su aspecto característico. La raíz es blanca en la parte superior y, al cortarla, se asemeja a una sandía sin semillas. La roseta crece erguida. Las hojas son de color verde oscuro, con bordes serrados.
Descripción de las frutas
La principal diferencia entre este rábano híbrido y el común radica en su pulpa más firme y menos jugosa. Su sabor es dulce, mientras que la piel es ligeramente amarga.
Características de las hortalizas de raíz:
- diámetro medio – 8 cm;
- peso – 100-200 g;
- Color de la pulpa: rosa intenso;
- Color de la cáscara: blanco verdoso;
- forma – redonda y oblonga.
La piel de las raíces del rábano sandía tiene un sabor amargo debido a la presencia de aceite de mostaza en su composición.
Características agrotécnicas
El rábano sandía tiene un alto rendimiento, aproximadamente 10 kg por metro cuadrado. La cantidad y calidad de la cosecha dependen principalmente de dos factores: el riego y la fertilización. Este cultivo tolera temperaturas de hasta -6 °C y su temperatura óptima de crecimiento es de 22 a 24 °C.
Ventajas y desventajas de la especie
A pesar de su relativa falta de popularidad, el rábano sandía tiene muchas ventajas. Este cultivo tiene todo lo necesario para convertirse en uno de los favoritos de los jardineros.
- sesiones de fotos amistosas;
- fructificación temprana;
- alta inmunidad a las enfermedades;
- resistencia al frío;
- alto rendimiento.
- corta vida útil;
- Pérdida rápida del gusto.
Características de la siembra y el cultivo
Para asegurar una buena cosecha de rábanos, es necesario proporcionarles las condiciones más favorables posibles. Un buen comienzo del cultivo aumenta significativamente las probabilidades de una cosecha abundante.
fechas de siembra
El rábano sandía alcanza su mayor rendimiento en climas templados. Al igual que los rábanos comunes, no tolera el sol intenso ni el calor. Se obtienen mejores cosechas cuando se siembra temprano. Las semillas se plantan cuando la tierra alcanza una temperatura de entre 8 y 15 °C.
Los rábanos se siembran por primera vez a finales de abril o mediados de mayo. Los jardineros practican la siembra complementaria, que permite cosechas repetidas. Los rábanos sandía se siembran por segunda vez en julio y por tercera vez a principios de agosto.
Selección del sitio y rotación de cultivos
Las semillas se siembran en tierra bien preparada. El rábano crece bien tanto al aire libre como en invernaderos. Produce los mejores rendimientos en suelos arenosos y francos con una acidez de hasta pH 7.
- ✓ La acidez óptima del suelo no debe ser superior a pH 7; para una medición precisa, utilice un medidor de pH.
- ✓ Los suelos franco-arenosos y francos deben tener un buen drenaje para evitar el estancamiento del agua.
Si el suelo es demasiado ácido, es necesario desacidificarlo con cal, a razón de 600 g por metro cuadrado. En lugar de cal, se puede añadir harina de dolomita, tiza o ceniza de madera.
Buenos predecesores del rábano son:
- pepinos;
- tomates;
- papa.
No se recomienda plantar rábanos después de cultivos de raíz (remolachas, zanahorias, rábanos, etc.), ni tampoco después de la col.
Esta planta prefiere crecer en zonas bien iluminadas, pero en zonas soleadas necesita algo de sombra durante las horas de mayor insolación. Los suelos con agua estancada no son adecuados.
Preparación del suelo
Antes de sembrar, remoje las semillas durante 24 horas. Colóquelas en agua fría para que se hinchen. Esto garantiza una germinación uniforme y un crecimiento uniforme de las raíces.
Los bancales para plantar rábanos se preparan en otoño. Esto garantiza que el suelo esté completamente saturado de fertilizante y que todos los gránulos minerales se disuelvan por completo.
Cómo preparar el suelo:
- Cava la tierra a una profundidad de aproximadamente 30 cm.
- Añadir materia orgánica durante la excavación: humus (4 kg por 1 m²) o compost (1 cubo por 1 m²), fertilizantes de fósforo o potasio según las instrucciones.
Siembra
Independientemente de la época de siembra, los rábanos se siembran siguiendo el mismo patrón. La diferencia con la siembra de primavera radica en el uso de material de cobertura.
El orden de siembra de las semillas:
- Hacer surcos en los bancales a una distancia de 40-50 cm entre sí.
- Plante las semillas en surcos de 3-4 cm de profundidad, con una separación de 10-15 cm entre cada uno. Añada una pizca de superfosfato a cada hoyo (10 g de fertilizante por metro lineal). Cubra con tierra.
- Coloca dos semillas por cada agujero preparado. Cúbrelas con una mezcla de tierra nutritiva.
- Riega los cultivos con agua tibia y reposada.
- Cubra la plantación con un material de cobertura, como por ejemplo una película de plástico.
Las plántulas emergen rápidamente, en 3 o 4 días. Posteriormente, aclare las plantaciones según sea necesario, dejando solo los brotes más fuertes y sanos.
Cuidado de la cosecha
El rábano sandía crece rápidamente y requiere pocos cuidados. Para asegurar un buen desarrollo y raíces grandes, necesita riego y fertilización regulares.
Además, cada 3 o 4 días se afloja y se deshierba la tierra. Aflojarla es necesario para evitar la formación de costra y mejorar la aireación del suelo. El laboreo regular permite que las raíces reciban oxígeno, lo que acelera su desarrollo.
Riego
Si los rábanos se riegan incorrectamente y no se respeta el nivel adecuado de humedad, las raíces crecerán débiles, sin brillo y con mal sabor. Si hay falta de humedad, las plantas brotarán rápidamente, lo que dará como resultado raíces alargadas, fibrosas y duras.
Cómo regar correctamente el rábano sandía:
- Utilice agua limpia para el riego. También puede añadir una solución de ceniza a los parterres (que servirá como fertilizante y para regar). Para preparar la solución, disuelva una taza de ceniza en un cubo de agua.
- El rábano se riega con una regadera con boquilla de lluvia.
- Frecuencia de riego: una vez al día. En verano, cuando hace calor, riegue los rábanos dos veces: por la mañana y por la tarde. Si llueve, bastará con regar los bancales dos veces por semana.
- El cultivo se riega al menos 5-6 horas antes de la cosecha.
- Tasa de riego: 10-15 litros por 1 m² de superficie.
Si se riegan en exceso, los rábanos son susceptibles a enfermedades fúngicas.
Después del riego, el espacio entre las hileras se cubre con mantillo orgánico o inorgánico.
Fertilización
El rábano sandía es un cultivo de maduración temprana, por lo que no tolera bien el exceso de fertilizantes minerales y orgánicos. Los fertilizantes de fósforo y potasio se aplican solo una vez, al suelo antes de la siembra.
Los rábanos crecen muy rápido, absorbiendo tan solo 10 gramos de micronutrientes por metro cuadrado. Por lo tanto, no es necesario aplicar mucho fertilizante durante la temporada de crecimiento. La mayor parte del fertilizante se aplica antes de la siembra.
Si hay demasiado nitrógeno en el suelo, el rábano comenzará a desarrollar activamente hojas, pero no se formarán tubérculos.
Para alimentar los rábanos, utilice lo siguiente:
- Nitrógeno. El rábano obtiene este nitrógeno del nitrato de potasio (15 g por metro cuadrado) o de la urea (10 g por metro cuadrado). En primavera, el nitrógeno se aplica al suelo como máximo dos semanas antes de la siembra.
- Potasio. Por ejemplo, se utiliza sulfato de potasio – 10 g por 1 m² al excavar.
- Fósforo. La fuente más común es el superfosfato. Se aplica en otoño durante la preparación del suelo (50 g de fertilizante por metro cuadrado). El fosfato de amonio también puede utilizarse como fuente de nitrógeno y fósforo.
| Tipo de fertilizante | Cantidad por metro cuadrado. | Plazo de solicitud |
|---|---|---|
| Salitre | 15 g | 2 semanas antes de la siembra |
| Urea | 10 g | 2 semanas antes de la siembra |
| sulfato de potasio | 10 g | Al cavar |
| Superfosfato | 50 g | En otoño |
¿Cómo proteger el rábano sandía de enfermedades y plagas?
Este cultivo hortícola rara vez pierde su rendimiento debido a enfermedades y plagasDado que posee un sistema inmunológico bastante fuerte, los problemas suelen surgir cuando las prácticas de cultivo son inadecuadas. Los rábanos son especialmente susceptibles a las enfermedades cuando el suelo está excesivamente riegado o es muy ácido.
Las plagas que habitan en el suelo representan una grave amenaza para los rábanos sandía. Pueden roer las raíces, dejándolos inservibles para el consumo. Las plantas también pueden sufrir el ataque de insectos que se alimentan de sus partes aéreas.
Las principales plagas del rábano sandía:
- Gusano de alambre. Esta es la larva del escarabajo de patas largas. Este gusano duro y anaranjado excava túneles en las hortalizas de raíz. Un control oportuno de las malas hierbas ayuda a solucionar el problema, ya que las larvas del escarabajo se alimentan de sus raíces.
- Mosca de la col. Las larvas que se alimentan de las hojas de rábano son dañinas. Se controlan principalmente con remedios caseros, como esparcir ceniza sobre los cultivos y rociar con una solución de amoníaco. Estos métodos también ayudan a eliminar el escarabajo pulga de las crucíferas, que también suele anidar en las hojas de rábano.
Los rábanos sandía pueden ser susceptibles a enfermedades fúngicas debido al riego excesivo, el rápido crecimiento de malezas y otras prácticas agrícolas. Son particularmente susceptibles a la hernia de la col, una enfermedad incurable. También pueden verse afectados por el oídio, el moho gris y la roya blanca. Productos como Skor, Fundazol, Hom y sus análogos ayudan a combatir estas enfermedades.
Cosecha
El rábano sandía heredó la maduración temprana del rábano común. Los jardineros pueden obtener de 3 a 4 cosechas en un solo verano. Están cosechando tubérculos. Cuando alcancen cierto tamaño (entre 5 y 8 cm de diámetro), estarán listos para ser plantados. Si se dejan los rábanos en la tierra demasiado tiempo, perderán su sabor.
Los rábanos sandía se cosechan exactamente 30 días después de la germinación. Se cultivan no para su almacenamiento, sino para su consumo en fresco, ya que pierden rápidamente su frescura y sabor. Las raíces comienzan a perder humedad y se marchitan a los dos días de la cosecha.
Para obtener rábanos sandía con raíces grandes y jugosas y pulpa dulce, se requiere un cuidado meticuloso. El riego y la fertilización regulares, junto con otras prácticas agrícolas, son clave para una alta producción.


