El nabo Geisha es una de las variedades más populares y apreciadas, ya que combina un excelente sabor con un cultivo sencillo. Es ideal tanto para jardineros experimentados como para principiantes. La clave está en conocer sus características principales, como la siembra, el cuidado y sus beneficios. Con las técnicas de cultivo adecuadas, se garantiza una cosecha abundante.
Introducción a la variedad
La variedad Geisha es una excelente opción para quienes aprecian las verduras frescas y se preocupan por su salud. Gracias a sus excelentes características, se convertirá en una verdadera joya en cualquier jardín o invernadero. Su cultivo no requiere habilidades especiales. Desarrollada por el Centro Científico Federal de Horticultura.
- ✓ Resistencia a heladas de corta duración hasta -3 °C.
- ✓ Alta tolerancia a la sombra, lo que hace que la variedad sea adecuada para cultivar bajo árboles o en zonas sombreadas del jardín.
Descripción de la apariencia y el sabor
Las hojas suelen ser alargadas y de color verde brillante. Las raíces son redondas o achatadas, con un peso de entre 70 y 120 g (a veces hasta 200 g). Alcanzan una longitud de 3 a 4 cm y un diámetro de 4 a 5 cm.
Las verduras son blancas, de superficie lisa y piel fina y delicada, mientras que la pulpa es firme y muy jugosa. La pulpa también es blanca, con un sabor delicado y refrescante, sin picor intenso.
Siembra y cuidados
Esta planta prefiere suelos fértiles y bien drenados. Los suelos franco-arenosos ligeros o francos son los más adecuados. Prepare el suelo con antelación cavándolo profundamente y añadiendo fertilizantes orgánicos, como compost o humus.
- ✓ El pH del suelo debe estar entre 6.0 y 7.0 para un crecimiento óptimo.
- ✓ El suelo debe contener un alto nivel de materia orgánica (al menos 3-4%).
Siga estas recomendaciones:
- Siembra las semillas al aire libre en primavera, una vez que haya pasado el riesgo de heladas y la tierra se haya calentado a 5-7 °C. También se puede sembrar en otoño para obtener una cosecha temprana el año siguiente.
- Coloque el material de siembra a una profundidad de 1-2 cm. La distancia entre brotes es de 2-3 cm, entre filas – 20-30 cm.
- Una vez que broten las plántulas, aclare las plantas, dejando 10-15 cm de separación entre ellas. Elimine las plantas débiles y enfermas.
- Los nabos requieren riego regular, sobre todo en climas cálidos y secos. La tierra debe mantenerse constantemente húmeda. Riegue directamente en las raíces, evitando mojar las hojas.
- Durante la temporada de crecimiento, abone las plantas con fertilizantes minerales complejos u orgánicos, como estiércol o compost. Aplíquelo una o dos veces por temporada, especialmente si el suelo no es lo suficientemente fértil.
- Para retener la humedad y evitar el crecimiento de malas hierbas, utilice una capa de mantillo de paja o humus.
Los problemas más comunes:
- Marchitamiento por Fusarium. La enfermedad se manifiesta con marchitamiento y amarilleamiento de las hojas inferiores, que luego se secan. Las raíces pueden volverse blandas y acuosas. Aplique fungicidas como Topsin-M o Previkur. Practique la rotación de cultivos, evitando sembrar nabos en el mismo lugar durante varios años consecutivos.
- Ascoquitosis. Aparecen manchas grisáceas o marrones con un borde oscuro en las hojas, lo que provoca pérdidas de rendimiento y un deterioro de la calidad de las raíces. Aplique fungicidas, como caldo bordelés o sulfato de cobre. Elimine las plantas afectadas y los restos vegetales para evitar la propagación de la enfermedad.
- Podredumbre blanca. Se manifiesta como manchas blancas y húmedas en las hortalizas de raíz, que pueden extenderse a los tallos y las hojas. Tratar con productos a base de cobre como Hom u Ordan. Evitar el riego excesivo y asegurar un buen drenaje.
- Escarabajo pulga crucífero. Se trata de pequeños escarabajos negros que se alimentan de las hojas, dejando diminutos agujeros. Se recomienda tratarlos con insecticidas como Aktara o Inta-Vir. Las trampas y redes también son eficaces. El deshierbe regular ayudará a reducir la población de pulguillas.
- Polilla de la col. Las orugas de las polillas se alimentan de las hojas, provocando agujeros y debilitando la salud de la planta. Rocíe con Fitoverm o Bitoxibacillin.
- Áfido. Se trata de pequeños insectos que chupan la savia de las plantas, provocando que las hojas se deformen y se marchiten. Insecticidas como Kinmix o Aktara solucionarán el problema. Los pulgones pueden controlarse con una infusión de ajo o una solución jabonosa.
Reseñas
El nabo Geisha es una excelente opción para obtener buenos resultados. Su exquisito sabor y facilidad de cultivo lo convierten en la elección ideal para los jardineros que buscan cosechar abundantes tubérculos de alta calidad. Con los cuidados adecuados, este cultivo le recompensará con cosechas generosas.



