La remolacha es un cultivo relativamente fácil de regar, pero aun así necesita suficiente humedad. Esto influye en el tamaño de las raíces, su sabor y su rendimiento. Se puede regar de diversas maneras. Los factores comunes son las necesidades hídricas, la frecuencia y la intensidad del riego.
Reglas generales para el riego de la remolacha
Para cultivar remolachas con éxito, es necesario regarlas adecuadamente. Aquí tienes algunas recomendaciones generales:
- Utilice el agua adecuada: su temperatura, composición química y dureza son importantes;
- Durante los períodos de calor, riegue las remolachas después de las 6 de la tarde, cuando la actividad del sol disminuye;
- En días fríos y nublados, riegue el cultivo por la tarde;
- Cubra las plantas con mantillo: esto reduce la evaporación de la humedad y la frecuencia de riego;
- utilice boquillas de pulverización en lugar de regar el cultivo con un chorro a presión;
- Si el suelo está demasiado seco, riéguelo en varias etapas para evaluar correctamente el resultado;
- Respete las normas de riego; son diferentes para cada período de cultivo;
- Riega las remolachas con regularidad, evitando cambios bruscos en los niveles de humedad del suelo.
Para garantizar un riego eficaz, los bancales deben formarse correctamente. El agua debe humedecer las raíces del cultivo, en lugar de escurrirse entre las hileras.
Características del riego de la remolacha en diferentes etapas de su cultivo
Las remolachas necesitan riego regular. La frecuencia de riego depende de la fase de crecimiento del cultivo:
- El suelo debe estar bien húmedo antes de sembrar;
- Tras plantar las remolachas en la tierra, es necesario regarlas con frecuencia, pero en pequeñas cantidades; la frecuencia e intensidad del riego deben basarse en las condiciones del suelo: debe humedecerse hasta la profundidad de las raíces del cultivo; 10 litros por metro cuadrado cada 2 días es suficiente;
- En la fase de crecimiento activo, las remolachas necesitan ser regadas 2-3 veces por semana;
- A principios de junio, riegue las remolachas semanalmente; puede reducir la frecuencia de riego a una vez cada 1,5 semanas, pero aumente el consumo de agua;
- Cuando las hortalizas de raíz se desarrollan completamente, las remolachas necesitan ser regadas una vez cada 1-1,5 semanas, utilizando 15 litros por 1 m²;
- Si llega el calor, entonces el consumo de agua debe aumentarse a 20 litros por metro cuadrado;
- A principios de agosto conviene reducir la intensidad del riego;
- A partir de mediados de agosto, las remolachas ya no necesitan riego, puesto que comienzan los preparativos para la cosecha; los tubérculos necesitan secarse para su almacenamiento a largo plazo.
La frecuencia de riego depende del tipo de suelo y su estado. Una buena prueba consiste en introducir un palito de madera en la tierra en varios puntos. No es necesario regar si solo los primeros 2-3 cm de tierra están secos.
También es importante tener en cuenta los siguientes puntos:
- La aparición de gotas de agua al presionar la bola de tierra indica un exceso de humedad, por lo que no se debe regar la zona durante al menos 2 semanas;
- Si la tierra se pega a las manos y se puede enrollar fácilmente formando una bola, entonces no es necesario regar durante la próxima semana;
- Si la tierra no se adhiere, se puede recoger en una bolsa, pero no se rompe al caer, entonces la humedad es suficiente, pero en climas cálidos es necesario regar.
El exceso de humedad reduce la cantidad de oxígeno en el suelo y aumenta su acidez. Esto daña el sistema radicular de la remolacha, provocando su pudrición. La alta humedad crea un ambiente favorable para el crecimiento y la reproducción de bacterias patógenas.
Requisitos de agua
El éxito del cultivo de remolacha depende en gran medida del agua utilizada para el riego. Debe cumplir los siguientes requisitos:
- La temperatura es similar a la temperatura ambiente o del suelo; el agua demasiado fría es perjudicial para el cultivo; el rango óptimo es de 12 a 23 grados;
- El agua, independientemente de su origen, debe dejarse reposar, lo que asegura la sedimentación de impurezas nocivas y el calentamiento del agua a la temperatura requerida;
- El agua no debe ser demasiado dura; para ablandarla, se puede agregar ceniza de madera a razón de 3 g por litro, turba a razón de 100 g por litro o ácido oxálico a razón de 1 g por cada 5 litros.
- ✓ Comprueba el pH del agua: el nivel óptimo para la remolacha es de 6,0 a 7,0.
- ✓ Evite el agua con alto contenido de cloro: deje reposar el agua del grifo durante al menos 24 horas.
Se puede utilizar agua de diversos orígenes para el riego:
- Agua de lluvia La captación de agua de lluvia es la opción óptima para el riego, siempre que no haya industrias peligrosas u otros factores negativos en las cercanías. La captación de agua de lluvia se realiza mediante drenajes y contenedores limpios.
- agua del grifoSi su temperatura cumple con los requisitos, se recomienda utilizarla. Si la fuente es un cuerpo de agua natural sin tratamiento, conviene analizar su composición química, ya que podría no ser apta para el riego debido a la presencia de bacterias u hongos patógenos.
- agua de manantialRico en nutrientes, es eficaz si se usa cuando sea posible. Está muy frío, por lo que necesita reposar durante un tiempo prolongado para calentarse de forma natural.
- agua salada Se utiliza para regar las remolachas cuando tienen deficiencia de sodio. Esto se puede observar en el enrojecimiento de las hojas. Riegue con una regadera de malla fina. Para preparar la solución, añada una cucharada de sal común a un cubo de 10 litros de agua.
Espera a que se disuelva por completo. Usa sal común sin aditivos. Regar las remolachas con agua salada cuando las raíces están madurando es efectivo. Esta fertilización mejora el sabor de la cosecha, aumentando su contenido de azúcar y su jugosidad.
- Llene los recipientes con agua 24 horas antes de regar para que se asiente.
- Comprueba la temperatura del agua: debe ser cercana a la temperatura del suelo (12-23 °C).
- Si es necesario, añada ablandadores de agua (ceniza de madera, turba) según las recomendaciones.
La solución salina no debe aplicarse más de tres veces durante toda la temporada de crecimiento. Su uso excesivo provocará la salinización del suelo, lo cual es perjudicial para todas las plantas.
Métodos de riego
Existen diferentes formas de regar las remolachas. Cada una tiene sus propias características, ventajas y desventajas.
riego manual
Esta opción es ideal para áreas pequeñas y consiste en utilizar una regadera o manguera.
Es importante asegurar una distribución y presión de agua uniformes, y evitar regar más allá del borde del macizo para no dañar las plantas. Al usar una regadera, el diámetro de los orificios de la boquilla es importante: para plántulas, deben ser pequeños, pero para plantas adultas, esto no es necesario.
Para regar macizos individuales o durante las primeras semanas, mientras las plántulas se desarrollan, lo mejor es usar una regadera. Para plantas maduras y áreas más grandes, es preferible una manguera. Utilice una boquilla especial para rociar el agua.
La desventaja del riego manual es el esfuerzo y el tiempo que requiere. La ventaja es la posibilidad de combinar el riego y la fertilización.
Riego por goteo
Este es uno de los métodos más eficaces para regar no solo la remolacha, sino también otros cultivos. Puede comprar un sistema ya preparado o construir uno propio con tuberías o mangueras. El método consiste en regar la tierra constantemente en pequeñas cantidades.
La principal desventaja del riego por goteo es el costo de adquisición del sistema. Sin embargo, las ventajas de este método compensan con creces los costos: evita la formación de costra en el suelo y ahorra tiempo, esfuerzo y agua. El riego por goteo es apto para cualquier tipo de suelo.
Aspersión
Las gotas de agua que caen sobre las hojas de remolacha no representan un riesgo de enfermedad, por lo que el riego por aspersión es seguro. Este método requiere la instalación de un sistema especial. Una presión de agua alta y constante es esencial para su correcto funcionamiento.
El riego evita la formación de una costra en el suelo. El suelo está bien saturado de humedad y no es necesario aflojarlo.
Riego automático
En este caso, el riego se realiza mediante aspersores especiales. El agua se activa mediante temporizadores específicos; los sistemas modernos incluyen sensores de humedad.
Un sistema de riego automático requiere una inversión considerable, por lo que solo resulta práctico para grandes extensiones de terreno. Además, requiere una red eléctrica estable.
¿Cómo saber si las remolachas necesitan humedad?
Es importante inspeccionar regularmente las plantas y controlar el estado del suelo para detectar cualquier problema a tiempo. La textura del suelo permite determinar la deficiencia de humedad.
- Si el terrón de tierra recogido se desmorona al caer, hay que regar las remolachas;
- Si la tierra no se puede compactar en un terrón, está seca y se desmorona, y requiere riego abundante.
La falta de humedad afecta al aspecto de las plantas. Se vuelven más débiles y se marchitan. Las hojas de la remolacha se hacen más pequeñas y adquieren un color burdeos.
El amarilleamiento de las hojas de la planta también indica una deficiencia de humedad. Comienzan a marchitarse y a caerse. Estos son solo los primeros síntomas de la falta de agua; la condición de la planta empeorará con el tiempo.
Errores comunes al regar las remolachas
Al regar las remolachas, los siguientes errores son los más frecuentes:
- El momento incorrecto del día para regar: regar por la mañana con el calor puede causar quemaduras en la parte aérea de las plantas, y regar por la tarde durante el período frío puede dañar el sistema radicular;
- una gran cantidad de malas hierbas que absorben la humedad y los nutrientes que necesitan las remolachas;
- El riego con chorro a presión arrastra la tierra, deja las raíces expuestas y aumenta el riesgo de enfermedades;
- El uso de agua de mala calidad o sucia aumenta el riesgo de enfermedades, y la planta puede marchitarse y secarse;
- agua demasiado fría;
- Si no se afloja el agua, esta permanece en la superficie y se evapora, por lo que el sistema radicular no recibe humedad;
- exceso de humedad: en este caso, comienza la pudrición, se desarrollan diversas enfermedades, el riego excesivo antes de la cosecha reduce la vida útil y aumenta el porcentaje de deterioro;
- La deficiencia de humedad impide que la planta crezca y se desarrolle adecuadamente.
En el siguiente vídeo puedes aprender a regar y abonar las remolachas:
Un riego y cuidado adecuados de la remolacha garantizan una cosecha abundante de esta deliciosa hortaliza de raíz, que se puede almacenar durante mucho tiempo. El método de riego debe elegirse según las características específicas de cada parcela. Es importante tener en cuenta las necesidades hídricas básicas y evitar errores comunes.

