En septiembre, los horticultores comienzan la cosecha de remolachas para almacenarlas durante el invierno. Para asegurar que estas hortalizas de raíz se conserven bien y no se estropeen, es importante elegir el momento adecuado para la cosecha y seguir las pautas correctas de recolección y almacenamiento.
¿Es posible cosechar remolachas para almacenar en septiembre?
No existen fechas exactas para la cosecha de remolacha, ya que dependen de la región de cultivo, su clima y las condiciones meteorológicas. Cierta influencia en tiempo de limpieza La variedad e incluso el tamaño de los tubérculos influyen.
Las remolachas se pueden cosechar en septiembre, pero las variedades de maduración tardía, que se cosechan en octubre, son preferibles para el almacenamiento invernal; el momento depende de la llegada de las heladas en la región.
La mejor época para cosechar la remolacha es en días cálidos y soleados, que suelen darse en septiembre u octubre. Lo fundamental es cosecharla rápidamente: las raíces deben extraerse de la tierra antes de que lleguen las lluvias y las heladas prolongadas. La remolacha cosechada durante la época de lluvias no se conservará bien.
Características de la cosecha de septiembre
La recolección de remolacha en septiembre se realiza siguiendo todas las directrices para la recolección de tubérculos. Las condiciones clave para la recolección en septiembre son un clima favorable y la plena madurez de los tubérculos.
Reglas para la cosecha de remolacha:
- Solo se cosechan las remolachas maduras que hayan alcanzado el diámetro indicado en el paquete de semillas. Normalmente, las remolachas maduras miden entre 5 y 10 cm, mientras que las variedades de fruto grande alcanzan los 15 cm.
- Las hojas de la remolacha no deben estar verdes al momento de la cosecha. La cosecha debe comenzar solo cuando las hojas se hayan marchitado y vuelto amarillas. De lo contrario, conviene posponer la extracción de las raíces.
- Antes de comenzar la cosecha, desentierre algunas plantas de muestra. Inspecciónelas. Las remolachas listas para cosechar tendrán una raíz central delgada, parecida a la cola de una rata.
Corta la fruta; la pulpa debe ser de color burdeos oscuro, rica y jugosa. - La limpieza se realiza con tiempo seco; en un día nublado o soleado, lo principal es que no llueva.
- Los jardineros experimentados consultan el calendario lunar al iniciar cualquier proyecto de jardinería. Se recomienda cosechar remolacha en 2021 del 1 al 6 de septiembre y del 22 al 30 de septiembre, durante la luna menguante. No se recomienda cosechar tubérculos del 7 al 21 de septiembre.
Errores comunes al cosechar remolachas
Los errores cometidos durante la cosecha de remolacha provocan un rápido deterioro de las raíces. Esto suele derivar en enfermedades de pudrición y una menor vida útil.
Los errores más comunes al cosechar remolacha:
- Clima. En otoño hay muchos días de lluvia, por lo que puede resultar difícil elegir el tiempo adecuado.
- Etapa de madurez. Si se arrancan de la tierra las hortalizas de raíz verdes, se conservan mal incluso en las mejores condiciones y tienen mal sabor. Cosechar remolachas demasiado maduras también es un error, ya que son propensas a agrietarse.
- Plazos. La cosecha debe realizarse estrictamente antes de las primeras heladas. Es importante consultar cuándo se esperan las primeras heladas en su región para poder cosechar las raíces antes de que lleguen.
- Cebado. Al extraer remolachas de un suelo duro y demasiado seco, las raíces se dañan fácilmente, lo que las hace inadecuadas para su almacenamiento. Para evitarlo, riegue abundantemente el suelo endurecido tras una sequía prolongada para ablandarlo y facilitar la extracción de las remolachas.
Las verduras recogidas durante la lluvia están saturadas de humedad, aguadas e insípidas, y se agrietan debido al exceso de líquido.
Los errores graves cometidos durante la cosecha provocan pérdidas innecesarias de cultivos.
Cosecha de la remolacha
Para que las remolachas se conserven bien hasta el verano, es importante no solo cosecharlas a tiempo, sino también hacerlo correctamente. Existen varias reglas para la cosecha de tubérculos, cuyo cumplimiento es fundamental para garantizar su larga vida útil.
Reglas para la cosecha de tubérculos
Los jardineros suelen debatir sobre los mejores métodos para extraer las remolachas de la tierra. Algunos creen que lo mejor es arrancar las raíces a mano, mientras que otros utilizan herramientas como horquillas.
La elección del método de cosecha depende en gran medida de las condiciones del suelo. Las remolachas grandes son difíciles de arrancar, sobre todo de suelos secos y duros. En este caso, se recomienda utilizar herramientas improvisadas para evitar dañar las raíces.
Reglas para la cosecha de remolacha:
- Prepare con antelación las herramientas de limpieza: un cuchillo afilado, una pala, una caja;
- Afloje con cuidado la tierra alrededor de la hortaliza de raíz para facilitar su extracción del suelo;
- Utilice guantes de tela; tendrá que limpiar las hortalizas de raíz de la tierra adherida con las manos; no puede utilizar cuchillos ni otros objetos afilados;
- Asegúrese de dejar las remolachas desenterradas en un lugar seco durante varias horas para que se sequen; no se recomienda lavarlas;
- Utilice un cuchillo para cortar las partes superiores, no las rompa con la mano;
- Deja esquejes de 2 cm de largo;
- Recorta cuidadosamente las raíces sin tocar la hortaliza de raíz en sí;
- Después de recortar las hojas, no guarde las remolachas inmediatamente; déjelas reposar un tiempo en una habitación con una temperatura de +10 °C; durante este tiempo, las “heridas”, grietas y microdaños en las raíces sanarán;
- El tiempo de secado recomendado y la cicatrización de microdaños es de 2 a 4 días, luego trasladar las hortalizas de raíz al sótano/bodega.
Si la remolacha se cosecha en tiempo seco, se puede secar directamente en el mismo lugar. Unas pocas horas de secado al aire libre son suficientes. En tiempo lluvioso y húmedo, es imprescindible secarla en el interior.
Clasificación de la cosecha
El último paso antes de almacenar las remolachas es la clasificación. Los jardineros revisan las raíces peladas, secas y recortadas, apartando las que no son aptas para el almacenamiento. Basta con añadir una sola remolacha dañada a un recipiente para que se pudra toda la cosecha.
Las remolachas se clasifican con mucho cuidado, apartando las hortalizas de raíz:
- dañado durante la limpieza;
- podrido;
- con rastros de enfermedad.
Las remolachas grandes, incluso en perfecto estado, se conservan peor que las medianas y pequeñas, por lo que deben guardarse en un recipiente aparte. El diámetro óptimo para las remolachas es de 10 a 12 cm.
- ✓ Los cultivos de raíz con un diámetro inferior a 5 cm y superior a 15 cm tienen diferentes tasas de pérdida de humedad y requieren almacenamiento separado.
- ✓ Las remolachas con daños mecánicos deben utilizarse primero, incluso si el daño parece menor.
Las remolachas almacenadas se clasifican por madurez y variedad. Las remolachas tempranas, de media temporada y tardías deben almacenarse en recipientes separados.
Almacenamiento de remolachas
Las remolachas se conservan bien y, a diferencia de las zanahorias, no requieren condiciones especiales. Se pueden almacenar en sótanos, bodegas, balcones, refrigeradores, así como en hoyos y zanjas (montones).
Opciones para almacenar remolachas:
- Con patatas. Coloca las patatas en la parte inferior como primera capa y las remolachas encima. Las patatas no toleran bien la humedad alta, pero las remolachas la soportan bastante bien.
Una vez en la parte superior, las remolachas absorben el exceso de humedad de las patatas; esta acertada combinación ayuda a evitar que las hortalizas de raíz se pudran. - En arcilla. Este material impide el crecimiento de patógenos y la propagación de la humedad en las remolachas. Prepare una solución de arcilla grasa y agua hasta obtener una mezcla con la consistencia de la crema agria. Para mejorar las propiedades de la mezcla, añada tiza en polvo.
Sumerge cada remolacha en la mezcla de arcilla y déjala secar. Antes de usar las hortalizas de raíz recubiertas de arcilla, enjuágalas bien. - Con material absorbente. Coloca las remolachas en cajas y espolvoréalas con uno de los siguientes materiales que tengan propiedades absorbentes:
- ceniza de madera;
- arena de río;
- con tiza;
- sal de mesa.
- En bolsas de plástico. Este es el método más sencillo, pero ineficaz. Conservar las hortalizas de raíz en bolsas favorece el crecimiento bacteriano. Esta opción de almacenamiento se considera económica y se suele utilizar en pequeñas bodegas.
Haz agujeros en las bolsas para que ventilen. Colócalas en estantes para evitar que toquen el suelo y las paredes. La cantidad máxima de remolacha por bolsa es de 40 kg.
Para asegurar una buena conservación de la remolacha, no basta con almacenarla correctamente; también es necesario crear condiciones favorables:
- Habitación oscura: no se permite la entrada de luz ni luz solar;
- Temperatura óptima: de 0 a +2 °C;
- No debería haber cambios de temperatura;
- Nivel de humedad: inferior al 90%;
- La habitación debe estar ventilada; la ventilación natural es suficiente.
- La distancia mínima entre las remolachas y el suelo y las paredes es de 10 cm.
Si necesitas almacenar remolachas en el balcón, tendrás que construir una bodega casera. Para ello, necesitarás una caja de madera o cartón. Fórrala con espuma y coloca una lámpara de calor en su interior.
¿Se siembran las remolachas en invierno?
La remolacha es una hortaliza que prospera cuando se siembra en invierno. Además, la siembra invernal tiene muchas ventajas.
¿Por qué merece la pena consumir remolacha? sembrar a finales de otoño:
- Las semillas se endurecen, por lo que las plantas se vuelven resistentes y tienen una fuerte inmunidad;
- Las plántulas son resistentes a las heladas primaverales;
- Cosecha más temprana en comparación con las remolachas sembradas en primavera;
- No es necesario tratar las semillas antes de sembrarlas; simplemente se entierran en la tierra;
- Ahorra tiempo en primavera: menos trabajo en los parterres;
- No es necesario elegir el momento adecuado para plantar remolachas en primavera; los jardineros a menudo no están seguros de la época de siembra.
Las remolachas de invierno están destinadas al consumo estival; no se almacenan porque maduran muy pronto. Las variedades de maduración temprana, resistentes al frío y a la floración prematura, se siembran en otoño.
En zonas con deshielo y heladas recurrentes, es mejor no sembrar remolacha en invierno, ya que la cosecha resulta problemática. En estos climas, conviene sembrarla en primavera.
Las mejores variedades para la siembra de invierno:
- Bola roja. Variedad precoz y resistente al frío, con frutos redondeados. Peso medio: 250-300 g. Las raíces son de color burdeos oscuro, con pulpa ligeramente dulce.
- Podzimnyaya A-474. Remolacha temprana con raíces ovaladas-redondas. Color burdeos oscuro. Peso: 200-300 g. Excelente sabor y larga vida útil.
- El incomparable A-463. Remolacha de media estación con alta inmunidad, resistente a la floración prematura y con buena vida útil. Su pulpa es de color rojo oscuro y tiene un sabor excelente.
- Burdeos 237. Variedad de maduración media-precoz con excelente sabor. Las raíces son de color púrpura oscuro. Peso: 250-450 g.
- Pelota del norte. Remolacha precoz, resistente al frío, que no se espiga y es fácil de almacenar. Peso de la raíz: 150-350 g.
Septiembre nos regala días cálidos y soleados, lo que lo convierte en una época excelente para la cosecha de remolacha. Si se siguen las recomendaciones de cosecha y almacenamiento, la remolacha cosechada a principios de otoño tiene muchas probabilidades de conservarse bien hasta la siguiente cosecha.



Seguí tus recomendaciones en septiembre. Gracias por la información tan completa; está todo anotado, hasta el más mínimo detalle. ¡Ojalá hubiera más consejos como este!