Si planeas cultivar alcachofas de Jerusalén en tu dacha, asegúrate de conocer las épocas adecuadas de cosecha y las recomendaciones de almacenamiento. Esto determinará si los tubérculos que recolectes estarán jugosos y sabrosos, y si conservarán su calidad y propiedades nutricionales durante el almacenamiento.

¿Por qué es importante cosechar a tiempo?
Para la cosecha topinambur Si te han gustado las excelentes características de las alcachofas de Jerusalén, cosecha los tubérculos en cuanto estén completamente maduros. Así te asegurarás de que sean grandes, jugosas y deliciosas.
La época de cosecha también influye en la vida útil de la alcachofa de Jerusalén. Si se recolectan los tubérculos completamente maduros en otoño, se pueden evitar pérdidas significativas durante el almacenamiento.
La recolección tardía de alcachofas de Jerusalén en otoño está plagada de complicaciones:
- cuando se cosecha temprano – una disminución del valor nutricional de la cosecha, ya que la mayoría de los nutrientes permanecerán en las partes verdes de la planta;
- durante la cosecha tardía – marchitamiento y desecación de las hojas, pérdida de sus cualidades nutricionales.
La cosecha tardía no daña los tubérculos. Son resistentes a las heladas y a menudo se dejan pasar el invierno en el jardín. Sin embargo, desenterrarlos de la tierra congelada es difícil.
Es importante que los jardineros no se pierdan la cosecha de primavera, ya que los tubérculos comienzan a brotar a temperaturas del suelo de +3 °C. Si se pierde el momento, se corre el riesgo de desenterrar alcachofas de Jerusalén que no sean aptas para el consumo.
¿Cómo saber cuándo está madura la alcachofa de Jerusalén?
Conocer el tiempo de maduración de la variedad de tupinambo que cultivas facilitará el cálculo del momento óptimo para su recolección:
- 110-120 días desde la emergencia - variedades tempranas;
- 130-140 días - promedio;
- 150 días o más: tarde.
Es fácil identificar una alcachofa de Jerusalén madura por su aspecto. La principal señal es el marchitamiento de la parte superior.
- ✓ Un cambio en el color de la piel de los tubérculos a un color más intenso indica su madurez.
- ✓ La aparición de pequeños pelos radiculares alrededor de los tubérculos indica que están listos para la cosecha.
épocas de cosecha de tupinambos
No existe una época fija para la cosecha de la alcachofa de Jerusalén. En climas templados, es común desenterrar los tubérculos para su almacenamiento a partir de la segunda quincena de octubre. La cosecha finaliza a principios de noviembre.
Sigue este plan para cosechar alcachofas de Jerusalén de tus bancales:
- Durante los primeros diez días de octubre, desentierre los tubérculos jóvenes para preparar ensaladas.
- Durante el mes de octubre, corte las partes superiores para alimentar al ganado.
- A finales de octubre o principios de noviembre, recolecte los tubérculos para almacenarlos durante 1-2 meses.
- Desde noviembre hasta la cosecha de primavera, desentierre los tubérculos de invierno según sea necesario.
- En primavera (alrededor de marzo, tan pronto como la tierra comience a descongelarse), recoja las alcachofas de Jerusalén que hayan quedado en los canteros después del invierno para consumirlas o utilizarlas como material de siembra.
¿Cómo desenterrar la alcachofa de Jerusalén?
Coseche las alcachofas de Jerusalén en un día seco y soleado. Siga estos pasos:
- Pode con antelación todos los arbustos de tupinambo en los parterres, dejando tocones de 25 a 40 cm de altura. Estos indican la ubicación de los tubérculos en la tierra. Retira las partes aéreas de las plantas, incluso si piensas dejar parte de la cosecha en el jardín durante el invierno.
- Utiliza una pala o una horca para desenterrar la alcachofa de Jerusalén. Comenzando desde el tronco, cava alrededor del arbusto por todos lados. Usa la herramienta con cuidado, procurando no dañar los tubérculos.
- Sujetando el arbusto por el tallo cortado, retire con cuidado su parte inferior de la tierra.
- Separa los tubérculos, pero no cortes los tallos por completo para evitar que se acorten. Retira con las manos cualquier resto de tierra de las alcachofas de Jerusalén.
- Coloca la cosecha en cubos y llévalos al lugar de almacenamiento.
Dejar una raicilla de 10-15 cm adherida a los tubérculos al desenterrarlos mejorará su vida útil y garantizará la máxima conservación de nutrientes. El secado de la cosecha solo es necesario si el suelo está húmedo al momento de la recolección.
¿Cómo almacenar la cosecha?
Las alcachofas de Jerusalén no se conservan bien en casa. Su piel fina las protege poco de la putrefacción y la desecación. Para el consumo, suelen recolectarse en pequeñas cantidades. Se estropean a los pocos días de guardarlas en un lugar cálido.
Para una conservación prolongada de las alcachofas de Jerusalén, se requiere un microclima especial:
- alta humedad del aire (85-90%);
- temperatura inferior a +4 °C.
La exposición a la luz solar afecta negativamente el sabor, el aspecto y la vida útil de la alcachofa de Jerusalén. Debe almacenarse en un lugar oscuro.
Los siguientes métodos de almacenamiento le permitirán conservar el sabor y las propiedades nutricionales de las alcachofas de Jerusalén recolectadas a finales de otoño durante 1 a 2,5 meses:
- en un sótano o bodega;
- en el balcón;
- en el refrigerador o en el congelador.
También es posible secar la cosecha recolectada.
En el sótano
Para garantizar que su cosecha se almacene en la bodega sin pérdidas durante 45-60 días, seleccione tubérculos que cumplan con las siguientes características antes de enviarlos allí:
- no sufrió daños durante la excavación;
- Sin señales de daños;
- una talla;
- con piel amarilla o marrón;
- duro y elástico.
No lave la cosecha antes de almacenarla. Guarde la cosecha en la bodega utilizando los siguientes métodos:
- en la arena que llena la caja (a veces junto con zanahorias);
- en recipientes de madera o de plástico, llenando los tubérculos con arcilla;
- en cajas bajo una capa de musgo, turba o serrín;
- en bolsas de plástico bien atadas, dobladas en forma de saco y espolvoreadas con tierra.
En el refrigerador
Conserva las alcachofas de Jerusalén en el refrigerador durante 25-30 días. Este método es adecuado para jardineros con una cosecha modesta.
Prepare la alcachofa de Jerusalén para su refrigeración siguiendo estas instrucciones paso a paso:
- Limpie los tubérculos seleccionados con una toalla de papel o servilleta para eliminar cualquier resto de tierra de su superficie.
- Humedezca un trozo de tela natural en agua fría. Escúrralo hasta que esté húmedo, pero no empapado.
- Envuelve la alcachofa de Jerusalén en un paño.
- Coloca el paquete en un recipiente de plástico y ciérralo con una tapa.
- Deje el recipiente en el compartimento inferior del refrigerador, destinado a almacenar verduras.
En el balcón
Un balcón es adecuado para almacenar cosechas en casa:
- abierto;
- vidriado.
Allí, la alcachofa de Jerusalén conservará su aspecto y sabor comercializables durante 45-60 días.
En un balcón acristalado, guarda la cosecha en una caja cubierta con una capa de turba y serrín. Cierra el recipiente con una tapa. No uses un recipiente de plástico transparente.
En un balcón abierto, almacena las alcachofas de Jerusalén de esta manera:
- Coloca los tubérculos en una bolsa de plástico resistente.
- Desínflelo y átelo firmemente.
- Coloca la bolsa dentro de un saco y llénalo con tierra de jardín.
- Saca la bolsa al balcón. Cúbrela con una manta abrigada o una chaqueta de invierno vieja.
No te preocupes si los tubérculos se congelan. No afectará su sabor. El frío tampoco afectará las propiedades nutricionales de la alcachofa de Jerusalén.
Congelado
La congelación es un método popular para conservar las alcachofas de Jerusalén, ya que permite que los tubérculos se mantengan frescos y sabrosos durante 60-75 días.
La congelación debe realizarse paso a paso:
- Limpie los tubérculos con servilletas de papel.
- Recorta los tallos y las zonas dañadas.
- Corta la alcachofa de Jerusalén en cubos grandes.
- Coloca las verduras cortadas en una bolsa. Extrae el aire y ciérrala bien.
- Deja la bolsa en el congelador.
En forma seca
El secado prolonga la vida útil de las alcachofas de Jerusalén hasta un año. En casa, se suelen secar en el horno. A continuación, te explicamos cómo preparar los tubérculos para el secado:
- Retire la tierra.
- Enjuague bien.
- Secar con servilletas.
- Cortar en rodajas finas.
Rebanadas de alcachofa de Jerusalén secas en el horno:
- Coloca las rebanadas en una sola capa sobre una bandeja para hornear.
- Colóquelos en el horno durante 3 horas (temperatura +50 °C).
- Deje la bandeja de horno con la alcachofa de Jerusalén seca durante 24 horas a temperatura ambiente.
- Devuélvalo al horno (+60 °C). Seque las rodajas de alcachofa de Jerusalén hasta que estén completamente cocidas.
¿Se pueden dejar las alcachofas de Jerusalén en la tierra durante el invierno?
No es necesario cosechar toda la alcachofa de Jerusalén a finales de otoño. Puedes dejar algunos tubérculos en la tierra hasta la primavera siguiente. Es una excelente manera de conservarlos frescos y sabrosos sin necesidad de bodega.
Tras pasar el invierno en el jardín, las alcachofas de Jerusalén conservan sus propiedades beneficiosas. Su sabor tampoco se ve afectado por las heladas; de hecho, se vuelve aún más dulce. El valor nutricional de los tubérculos también aumenta debido a la conversión de la inulina en fructosa por efecto del frío.
¿Cómo recolectar y almacenar las hojas de tupinambo?
Las hojas de tupinambo son una valiosa materia prima rica en vitaminas, minerales y aminoácidos. Tradicionalmente se recolectan para su uso medicinal en tés, decocciones e infusiones.
Recolecte las hojas de tupinambo según las siguientes condiciones:
- antes de que aparezcan las flores en los arbustos;
- manualmente (no se requieren tijeras ni tijeras de podar para esto);
- Arranca las hojas en orden aleatorio.
Almacena los materiales vegetales recolectados en estado seco. Para el secado, utiliza un horno o un deshidratador de vegetales.
Es fundamental recolectar los tubérculos de tupinambo a tiempo y almacenarlos correctamente si se desea disfrutar de ellos durante varios meses. Los tupinambos se conservan durante ese tiempo en una bodega, siempre que se les proporcionen las condiciones adecuadas.


