Halva es una variedad de calabaza que impresiona por sus frutos grandes y deliciosos. Conquista el paladar no solo de jardineros y agricultores, sino también de quienes buscan una alimentación saludable. Caracterizada por su vigoroso crecimiento, alcanza alturas impresionantes, lo que la convierte en una excelente opción para quienes desean obtener la máxima cosecha de una sola planta.
Descripción del arbusto y los frutos
La planta de calabaza es trepadora y suele alcanzar una altura de 60-70 cm, formando una copa muy frondosa. Sus hojas son verdes, grandes y algo ásperas al tacto. Cada planta puede producir hasta seis frutos.
Otras características varietales:
- Los frutos segmentados de esta variedad tienen una forma aplanada con una segmentación notable.
- Con un peso de hasta 2,5 kg, son de color naranja brillante.
- La pulpa de la calabaza es de color amarillo anaranjado, y el nido de semillas es bastante pequeño.
- La piel es de color naranja brillante, no demasiado gruesa, pero resistente.
- Una característica distintiva de la calabaza es su segmentación muy pronunciada.
- Gracias al pequeño nido de semillas, la pulpa se puede utilizar íntegramente para preparar una variedad de platos culinarios.
Características principales
La calabaza, con su increíble sabor, conquista siempre a los paladares más exigentes. Su pulpa dulce y aromática, junto con su delicado sabor a nuez, la convierten en un ingrediente versátil para una gran variedad de platos. La calabaza se puede consumir cruda, añadir a ensaladas o usar como guarnición para platos de carne.
Se adapta a cualquier tipo de contexto culinario: se puede utilizar para hacer puré de patatas, guisos y postres como tartas o mermelada.
Características principales:
- Desde la siembra hasta la cosecha transcurren entre 100 y 110 días. Se puede saber que la fruta está madura por su color: debe volverse de color naranja brillante.
- La productividad de la calabaza se considera competitiva: gracias a su rápido crecimiento y a la abundancia de frutos en cada planta, se espera una cosecha abundante.
- La halva posee una excelente resistencia a las enfermedades y plagas más comunes, lo que simplifica significativamente el proceso de cuidado de la planta y aumenta la probabilidad de obtener una cosecha sana sin el uso de pesticidas químicos.
- La vida útil de la fruta también es excelente: puede conservar su calidad durante más de un año en condiciones normales de temperatura ambiente, lo que convierte a la calabaza en una opción ideal para el almacenamiento a largo plazo.
La pulpa de calabaza es rica en nutrientes: está repleta de vitaminas, especialmente A y C, minerales, caroteno, potasio y fibra. Por lo tanto, los platos que contienen esta verdura no solo son deliciosos y aromáticos, sino que también ayudan a mantener el buen funcionamiento del organismo.
Creciente
Para lograr un cultivo exitoso, es importante elegir un lugar que proporcione luz adecuada y un suelo rico en nutrientes.
- ✓ El pH óptimo del suelo debe estar entre 6,0 y 6,8 para una máxima absorción de nutrientes.
- ✓ El suelo debe tener buen drenaje para evitar el encharcamiento y la pudrición de las raíces.
Requisitos y reglas básicas
La siembra debe realizarse una vez que haya pasado el peligro de heladas, a una profundidad de 3-4 cm. Las plantas deben espaciarse entre 100 y 200 cm.
Otros aspectos importantes:
- La calabaza prefiere un ambiente cálido y soleado, protegida de los vientos fríos.
- El tipo de suelo no es crucial para las calabazas: prosperan tanto en suelos arenosos ricos en humus como en suelos francos. El mejor lugar es cerca de una pila de compost. Plantarlas cerca de una pila de compost les proporciona la ventaja de un suelo constantemente húmedo y un lixiviado rico en nutrientes.
- Los cultivos de calabaza requieren una fertilización intensiva para satisfacer sus necesidades nutricionales. Por lo tanto, lo óptimo es plantarlos en la misma zona al menos una vez cada cinco años.
- Al preparar el suelo para la siembra, es recomendable utilizar fertilizantes orgánicos, en particular los productos de descomposición de leguminosas. La calabaza, a su vez, tiene un efecto beneficioso en los cultivos posteriores, ya que sus hojas enriquecen el suelo con micronutrientes esenciales.
- Antes de plantar, conviene cavar bien la tierra a una profundidad de 30-40 cm y enriquecerla con fertilizantes orgánicos y minerales:
- estiércol (6-10 kg por 1 m²), compost y mezclas minerales (20 g de potasio y 30 g de fósforo);
- Si las condiciones del suelo son desfavorables, se deben agregar cenizas (2400 g) y superfosfato (50-55 g) a cada hoyo.
- Los predecesores indeseables de las calabazas son las patatas, los melones, las sandías, los pepinos, los calabacines y los girasoles, mientras que los vecinos óptimos son las berenjenas, las remolachas, las cebollas, la col, los tomates y las zanahorias.
- Para acelerar el crecimiento, después de la siembra, las semillas se pueden cubrir con film transparente, sellando los bordes con tierra. Una semana después, cuando aparezcan los primeros brotes, se hacen agujeros en la cubierta por encima de las plantas. Si hace calor, se puede retirar el film por completo.
Trabajo preparatorio
Es importante preparar cuidadosamente el material de siembra:
- Ordenar por tamaño. Las semillas de calabaza pueden variar de tamaño, por lo que es importante separarlas en grupos según su tamaño y sembrar cada grupo por separado. Esto garantizará un crecimiento más uniforme y sano de las plántulas, ya que las semillas de tamaño uniforme son esenciales para una germinación fuerte y homogénea.
- Control de calidad. Para evitar plantar semillas viejas (que no germinarán), asegúrese de que estén frescas. Seleccione 4 o 5 semillas de cada tipo, colóquelas en un paño húmedo y observe si brotan.
- Tratamiento térmico. Este método mejora la germinación de las semillas y aumenta el número de flores femeninas, lo cual es fundamental para las calabazas. Extienda las semillas de calabaza uniformemente en una capa de 2 cm sobre una bandeja para hornear y hornéelas durante 3-4 horas a una temperatura de entre 50 °C y 65 °C. Aumente gradualmente la temperatura y remueva las semillas de vez en cuando.
- Estímulo. Este proceso aportará energía adicional a las semillas y promoverá un crecimiento rápido. Para ello, remoje las semillas de calabaza en una solución de fertilizante líquido (como humato de potasio o humato de sodio) durante un día.
- Endurecimiento. El proceso de endurecimiento fortalecerá las defensas de las semillas antes de sembrarlas al aire libre. Primero, remójelas a una temperatura agradable de 20 °C hasta que se hinchen; luego, colóquelas en serrín húmedo o toallitas húmedas.
Luego, traslada las semillas hinchadas al refrigerador y mantén la temperatura a 0 °C durante 5 a 10 días. Es importante vigilarlas para asegurarte de que no germinen.
Las sutilezas de la siembra
Para el cultivo de calabazas en zonas de clima templado y más al norte, se utiliza el método de siembra por plántulas, mientras que en el sur es preferible la siembra directa en bancales abiertos.
La siembra directa debe realizarse entre el 12 y el 15 de mayo, cuando la temperatura del suelo a la profundidad de siembra alcance los +13 °C. La profundidad de siembra depende del tipo de suelo: 5-6 cm para suelos francos medios y 8-10 cm para suelos más ligeros.
Los jardineros experimentados recomiendan sembrar en una capa gruesa a diferentes profundidades para asegurar la supervivencia de un mayor número de plántulas:
- En caso de heladas repentinas, las semillas plantadas a mayor profundidad estarán mejor protegidas;
- Si el clima se mantiene cálido de forma constante, las plántulas que aparezcan más tarde se pueden retirar o plantar en todo el jardín.
Cuidado de la calabaza
Para proteger las calabazas del frío, cúbrelas con una manta protectora de tela no tejida durante las primeras cuatro semanas. Esto es especialmente importante para las plantas sembradas directamente en la tierra. El uso de materiales no tejidos puede reducir significativamente el tiempo de cosecha, pero deben retirarse tan pronto como las grandes flores femeninas amarillas comiencen a abrirse, ya que son polinizadas por insectos.
- Dos semanas después de que aparezcan las plántulas, aplicar fertilizante nitrogenado (10 g de nitrato de amonio por cada 10 litros de agua).
- Al comienzo de la floración, abonar con fertilizante de potasio y fósforo (15 g de superfosfato y 10 g de sulfato de potasio por cada 10 litros de agua).
- Durante el período de formación del fruto, repita la fertilización con potasio y fósforo.
Procedimientos básicos de atención:
- Antes de que comience la brotación, afloje la tierra entre las calabazas jóvenes dos veces.
- Siempre que se haya añadido la cantidad necesaria de compost al suelo al preparar el terreno, la fertilización periódica con una decocción diluida de ortiga será suficiente para mantener el crecimiento de la calabaza.
La calabaza necesita nitrógeno y, más importante aún, potasio, fósforo y otros minerales. - Aunque la poda de las calabazas no es obligatoria, puede aumentar la probabilidad de obtener frutos más grandes. En este caso, se recomienda podar cada guía después de la segunda o tercera hoja para asegurar un crecimiento compacto y una nutrición adecuada para los frutos restantes.
Por lo general, cada planta solo necesita dos o tres calabazas grandes o cuatro o cinco pequeñas para prosperar. - En verano, es importante recordar humedecer regularmente los cultivos de calabaza:
- Tras la aplicación del fertilizante, las plantas requieren abundante agua para evitar que los frutos se vuelvan demasiado pequeños.
- Para proteger el suelo de la desecación, se recomienda utilizar mantillo alrededor de la zona radicular de cada planta.
- Cuando la calabaza alcance su tamaño máximo, el riego deberá reducirse al mínimo para evitar disminuir su vida útil.
- Es aconsejable cultivar esta variedad sobre sustrato seco, por ejemplo, colocando una tabla de madera o una capa gruesa de paja debajo de los arbustos.
- Los frutos deben colocarse con el tallo hacia arriba para que maduren de manera uniforme y adquieran una forma lisa.
- Es necesario eliminar los brotes laterales para potenciar el crecimiento del tallo principal.
Reseñas
La calabaza Halva es famosa por su alta productividad, pero requiere un enfoque específico para su cultivo. Su pulpa es firme, la cámara de semillas es pequeña y las semillas son grandes, lo que hace que las calabazas sean muy decorativas. Al ser una variedad cultivada, y no un híbrido, puedes cosechar tu propio material de siembra.






