El riego es un paso importante en el cultivo de calabazas. La planta necesita suficiente humedad. La cantidad y la frecuencia de riego dependen de la etapa de crecimiento y desarrollo de la planta y de las condiciones climáticas. Es importante usar el tipo de agua adecuado. Existen varias maneras de regar la planta.

Reglas generales para el riego
El riego influye en el crecimiento y desarrollo general del cultivo. Para obtener una cosecha abundante y de alta calidad, riegue su calabaza siguiendo estas pautas:
- El riego debe realizarse después de las 18:00, cuando disminuye la actividad solar.
- No utilice hielo ni agua fría.
- Elimina las malas hierbas semanalmente antes de regar y quita cualquier resto vegetal inmediatamente. Las malas hierbas le roban a las calabazas la humedad y los nutrientes.
- Antes de regar, afloje ligeramente la tierra, a unos 10 cm de profundidad. Esto permite que la humedad penetre hasta las raíces y evita que se estanque.
- Para regar los brotes jóvenes, utilice una regadera con boquilla fina y riegue en pequeñas porciones.
- No riegues la calabaza directamente en las raíces. Esto hará que la tierra se erosione.
- Riega el cultivo crecido con poca frecuencia, pero en grandes cantidades.
Regar las calabazas en diferentes etapas de crecimiento
Las necesidades de humedad de la calabaza varían según la fase de crecimiento y desarrollo de la planta, así como las condiciones climáticas. Es importante tener en cuenta estos factores y ajustar la intensidad y la frecuencia del riego según sea necesario.
Regar después de plantar
Inmediatamente después de plantar las calabazas en el jardín, riéguelas 1 o 2 veces por semana. De 8 a 10 litros de agua por planta son suficientes.
Cuando aparezcan los primeros brotes, deje de regar. No es necesario regar durante tres semanas, excepto en días de calor intenso. Esta interrupción del riego estimula la formación y el crecimiento de raíces activas.
La situación cambia cuando comienzan a formarse los ovarios. Durante este período, la calabaza se riega una vez cada semana y media.
Riego durante la floración
Esta fase es especialmente importante para el cultivo, ya que la cosecha futura depende en gran medida de ella. Las calabazas son particularmente sensibles durante este período y requieren cuidados adicionales. Necesitan riego abundante cada dos semanas. Es fundamental desherbar y remover la tierra, así como eliminar el exceso de frutos.
Al regar las calabazas durante la floración, tenga en cuenta las condiciones del suelo. Si el suelo aún no se ha secado, no las riegue todavía. El exceso de riego es peligroso.
Si las lluvias intensas comienzan mientras la calabaza está floreciendo, es posible que no sea necesario regarla. Solo se requiere riego adicional cuando la tierra se haya secado. Se recomienda agregar compost antes de regar.
Riego durante la formación del fruto
A medida que se forman y crecen los frutos, la planta necesita más agua. Durante este periodo, se debe aumentar el riego, cada semana y media. En épocas de sequía, el riego debe ser más frecuente.
Durante la formación del fruto, se recomienda utilizar 12 litros de agua por arbusto. En épocas de sequía, evite aumentar la cantidad de agua, pero riegue con mayor frecuencia.
Regar en días secos
Durante la sequía, la humedad es fundamental para las calabazas. Sin ella, los procesos vitales se ralentizan y la planta puede morir. Aumente la intensidad del riego e inspeccione las plantas con regularidad.
Los signos de falta de humedad son los siguientes:
- marchitamiento de la vegetación;
- tallos caídos hasta el suelo, marchitos y con aspecto deshidratado;
- Sequedad de la capa superior del suelo, aparición de grietas en la superficie: cuanto más profundas, mayor es la falta de humedad.
Durante los periodos de sequía, se recomienda regar cada dos días. El sol es especialmente fuerte en esta época, por lo que es importante regar solo por la tarde/noche.
Riego durante la temporada de lluvias
Durante la época de lluvias, tenga en cuenta el estado del suelo y la cantidad de precipitación. Si llueve mucho, suspenda el riego temporalmente. Reanude el riego cuando el suelo se seque.
Si las lluvias son escasas y las temperaturas altas, riegue la calabaza cuando la tierra esté seca. Es importante regar los primeros 20-30 cm de tierra, no solo la superficie.
Regar las calabazas en agosto-septiembre
Las necesidades de riego durante este período dependen de la época de cosecha. Las prácticas de cosecha varían según la región, pero la regla general es suspender el riego por completo un mes antes. También se suspende el uso de fertilizantes en este momento y el cuidado del cultivo se reduce a deshierbar y escardar.
A principios de agosto, las calabazas deben regarse como de costumbre. Una vez que el fruto se ha formado por completo, la planta ya no necesita mucha humedad. El riego debe ser poco frecuente, dependiendo de las condiciones del suelo. Reducir el riego durante este período es necesario para que el fruto acumule azúcar y desarrolle una corteza resistente para su conservación durante el invierno.
Requisitos de agua
Al regar las calabazas, es importante no solo regarlas correctamente, sino también de forma adecuada. Están disponibles las siguientes opciones:
- Agua de lluviaEsta es la opción óptima, en parte debido a su suavidad. El agua de lluvia debe recogerse en recipientes limpios utilizando desagües. No debe utilizarse agua de lluvia si el lugar se encuentra cerca de industrias peligrosas u otros factores contaminantes.
- Agua del grifoEsta opción es práctica, pero rara vez se mantiene la temperatura correcta. Se recomienda llenar recipientes grandes con agua del grifo y dejar que se calienten al sol.
- agua de manantialSu ventaja radica en su buena composición, pero su desventaja en su temperatura. El agua de manantial solo puede utilizarse tras calentarla, lo cual se consigue dejándola al sol.
- Agua de embalses naturalesLa fuente debe estar suficientemente limpia. Se recomienda comprobar primero la composición química del agua, ya que puede contener bacterias y hongos patógenos.
- ✓ Comprueba el pH del agua; el rango óptimo para la calabaza es de 6,0 a 6,8.
- ✓ Evite el agua con alto contenido de sal, ya que esto puede provocar la acumulación de toxinas en el suelo.
Se recomienda regar las calabazas únicamente con agua sedimentada. Las partículas extrañas se depositan en el fondo y la presencia de sustancias tóxicas puede detectarse por la película que se forma en la superficie.
El agua para las calabazas debe estar a la temperatura adecuada. 20 grados Celsius es ideal. El agua debe estar limpia y libre de impurezas. No la dejes reposar demasiado tiempo, ya que esto puede provocar la floración y el desarrollo de patógenos.
Métodos de riego
Existen diferentes maneras de regar las calabazas. Al elegir una, tenga en cuenta el tamaño del área de siembra.
riego manual
La opción más laboriosa consiste en usar una regadera o manguera y una boquilla especial. No se pueden regar las plántulas jóvenes sin una.
Al regar con manguera, evite usar mucha presión; utilice un pulverizador. El agua debe rociarse directamente sobre las plantas.
El riego manual es práctico para áreas pequeñas. Para las calabazas, es mejor usar una regadera, ya que el riego directo con manguera puede resultar en agua a una temperatura incorrecta.
Riego automático
Esta opción consiste en instalar aspersores especiales en la zona. Estos se encienden y apagan automáticamente a intervalos regulares. Esto se consigue mediante un temporizador especial que debe ajustarse.
El riego automático es muy sencillo y ahorra mucho tiempo y esfuerzo. La desventaja es que el agua puede salir demasiado fría. Dependiendo de la fase de crecimiento del cultivo y del clima, es necesario ajustar el temporizador.
Los modernos sistemas de riego automático pueden equiparse con sensores especiales que detectan los niveles de humedad. En este caso, la intensidad del riego se regula automáticamente. Estos sistemas son caros, pero para grandes superficies, la inversión merece la pena.
Un sistema de riego automático requiere una red eléctrica. Las frecuentes sobretensiones suponen un alto riesgo de avería.
Riego por goteo
Este método también se conoce como semiautomático. Es fácil instalar un sistema de este tipo uno mismo. Se pueden usar tubos o una manguera. El sistema elegido debe instalarse a lo largo del lecho del jardín, con agujeros perforados para llevar agua a presión a los puntos deseados.
En el riego semiautomático, es importante perforar correctamente las tuberías o mangueras. El agua debe llegar al sistema radicular. Es necesario instalar válvulas para regular el caudal.
Un sistema de riego por goteo se puede utilizar en cualquier etapa del cultivo de calabazas. La desventaja de esta opción es el riesgo de escorrentía superficial. Comprar un sistema de goteo ya instalado requiere una inversión considerable y una instalación laboriosa.
Se recomienda el riego por goteo durante el período de floración de la calabaza. Esto asegura que el suelo esté bien húmedo, evitando la formación de costra y la erosión de la capa fértil del suelo.
- ✓ Asegúrese de que los agujeros de la manguera apunten directamente a la zona radicular de cada planta.
- ✓ Revise periódicamente el sistema para detectar obstrucciones que puedan interferir con un riego uniforme.
Método de lluvia
Esta opción resulta poco práctica, ya que depender únicamente de las precipitaciones es inviable. Durante sequías prolongadas, es necesario un riego adicional.
El riego con agua de lluvia es conveniente para quienes tienen parcelas remotas o sin acceso a fuentes de agua cercanas. Se recomienda combinar este método con el riego manual. Para obtener agua para el riego manual, se pueden instalar varios recipientes grandes y asegurar el drenaje del agua de lluvia.
Riego por agujeros
Este método también se conoce como riego por goteo o por anillos. Consiste en hacer un agujero alrededor de cada planta en el que se vierte el agua.
Con el riego por agujeros, se reduce el consumo de agua, a la vez que el sistema radicular del cultivo recibe la humedad necesaria. Cada planta recibe su propia porción de agua. El principal inconveniente de este método es el tiempo que requiere.
Los agujeros deben ser poco profundos y rellenarse con tierra suelta. Se debe utilizar mantillo.
Se recomienda recurrir al riego por agujeros después de la temporada de crecimiento, cuando cesa el crecimiento y desarrollo de la calabaza.
Riego por surcos
Riego superficial por gravedad. Es ideal para terrenos inclinados. La ventaja de este método es que se puede utilizar en cualquier etapa del cultivo de calabaza. La desventaja del riego por surcos es su alto consumo de agua, ya que las plantas solo reciben una parte.
Riego por mecha
Esta opción es ideal para quienes no pueden visitar sus jardines con frecuencia. Un sistema de riego por mecha consiste en instalar dos recipientes en los extremos del cantero, a los que se añade agua. Entre ellos se coloca una mecha que se clava en la tierra. Una tela gruesa funciona bien para este fin.
El riego por mecha se puede utilizar en cualquier etapa del cultivo de calabaza. La ventaja de este sistema es que el agua se suministra directamente a las raíces de la planta. La desventaja es la imposibilidad de controlar los niveles de humedad del suelo.
Errores comunes al regar las calabazas
Al regar las calabazas, puedes cometer los siguientes errores:
- El agua está demasiado fría.Este tipo de riego aumenta significativamente el riesgo de desarrollar enfermedades fúngicas.
- Regar por la mañana o por la tardeEl agua permanece en las hojas y el sol la evapora rápidamente, provocando quemaduras que pueden causar la muerte de la planta. Regar temprano por la mañana no ayuda, ya que la calabaza se riega en exceso, impidiendo que absorba toda la humedad.
- Continúe regando durante las primeras semanas después de la germinación.Es necesario un descanso para fortalecer el sistema radicular y permitir que el arbusto crezca adecuadamente.
- Humedad insuficiente o excesivaAmbas opciones afectan negativamente el crecimiento y desarrollo de la calabaza y pueden provocar su muerte.
- Utilizar agua suciaEn este caso, aumenta el riesgo de infecciones por hongos, lo que puede provocar la pérdida de toda la cosecha.
- Regar las raíces con presión fuerteEsto provoca la lixiviación del suelo, lo que daña el sistema radicular. Las raíces se aflojan en el suelo y la planta puede morir. Este tipo de riego puede dejar las raíces expuestas, lo que puede provocar enfermedades.
- Falta de aflojamiento regularEn este caso, la humedad no llegará a las raíces del cultivo en el volumen requerido, permaneciendo en la capa superficial del suelo.
Un riego adecuado de las calabazas garantiza una cosecha abundante y de alta calidad. Es importante conocer los errores más comunes para evitarlos en el jardín. Los métodos de riego deben elegirse individualmente, ya que cada opción tiene sus ventajas y desventajas, y combinar diferentes métodos resulta eficaz.

