La calabaza Frog Princess es una excelente opción para quienes buscan una hortaliza sabrosa y productiva con mínimo esfuerzo. Esta variedad no solo ofrece un sabor excelente, sino que también requiere poco mantenimiento. Es importante conocer las instrucciones de cultivo y cuidado para asegurar cosechas abundantes y de alta calidad.
Historial de cría
Fue desarrollada por los fitogenetistas A. N. Lukyanenko, S. V. Dubinin e I. I. Dubinina. En 2012, solicitaron la aprobación de la calabaza y, en 2015, esta hortaliza fue incluida oficialmente en el registro de cultivos autorizados. La empresa creadora es SeDeK, una compañía de semillas y fitogenética con sede en Moscú.
Características de la variedad
La calabaza Frog Princess es una variedad de calabaza de mesa de fruto grande, ideal para el cultivo al aire libre. Se caracteriza por su fuerte sistema inmunológico y su baja susceptibilidad a las enfermedades. Se cultiva con éxito en todas las regiones de Rusia, incluyendo Rusia Central, Siberia y el Lejano Oriente.
Características de la apariencia de la planta y los frutos
Se trata de una variedad herbácea trepadora. El tallo principal, cubierto de hojas medianas, poco divididas, es el más largo. Son de color verde.
Los frutos son aplanados y tienen forma de turbante, con piel de color verde grisáceo oscuro o gris sin ningún patrón. Son grandes, pesan entre 4 y 5 kg, y tienen la superficie segmentada y arrugada. La pulpa es de consistencia media y color amarillo. Las vainas contienen placentas densas. Las semillas son grandes, blancas y de forma elíptica ancha.
Aplicación y sabor
La calabaza tiene una pulpa crujiente, de consistencia media y jugosa. Su sabor es agradable y ligeramente dulce. Esta variedad es versátil: apta para el consumo en fresco, para procesar y para hacer zumo, y se utiliza ampliamente en la cocina casera. Se recomienda para la alimentación dietética y terapéutica.
Tiempo de maduración
La variedad Frog Princess es de maduración media-tardía, con un periodo desde la germinación hasta la cosecha de aproximadamente 125-130 días. Los frutos se cosechan entre julio y septiembre.
Productividad
Esta variedad tiene un alto rendimiento. Los horticultores pueden cosechar entre 4,1 y 4,3 kg por metro cuadrado.
Resistencia a enfermedades y plagas
El cultivo es resistente a las infecciones y a los insectos, pero para prevenir las enfermedades fúngicas, es importante mantener un régimen de riego adecuado, evitar el riego excesivo del suelo y extender materiales protectores debajo de la fruta para evitar el contacto con el suelo húmedo.
Si se detectan plagas (pulgones del melón, cochinillas, ácaros o colémbolos), se recomienda tratarlas con una solución jabonosa o utilizar infusiones a base de cebolla y ajo.
condiciones climáticas necesarias
La planta se adapta bien a diversas condiciones climáticas, lo que permite su cultivo en todas las regiones.
Cultivando la calabaza Princesa Rana
Para obtener una buena cosecha, es importante seguir ciertas reglas: plantar las semillas en tierra bien caliente, evitar regar en exceso los bancales, desherbar a tiempo, etc. Si se cumplen estas condiciones, el cultivo es poco exigente y da fruto de forma fiable.
Preparación de semillas
Para cultivar calabazas con éxito, es importante preparar adecuadamente el material de siembra antes de plantar. Estas son las reglas básicas:
- Seleccione las semillas completamente desarrolladas, desechando las pequeñas, dañadas o deformadas.
- Calentar las semillas al sol o en agua tibia (alrededor de +40°C) durante 1-2 horas para aumentar su germinación.
- Antes de sembrar, remojar en agua tibia (+20…+25°C) durante 10-12 horas, cambiando el agua periódicamente.
- Para acelerar la germinación y aumentar la resistencia a las enfermedades, remoje las semillas en una solución estimulante del crecimiento, como Epin o Zircon, según las instrucciones.
- Para aumentar la resistencia a los cambios de temperatura, endurezca el material de plantación: guárdelo en el refrigerador a +2…+5°C, luego a temperatura ambiente durante 2-3 días.
Para proteger las semillas contra las enfermedades fúngicas, trátelas con una solución diluida de permanganato de potasio o un fungicida, como Fitosporin, durante 20-30 minutos, luego enjuáguelas bien y séquelas.
Cultivo de plántulas
Este es un paso importante para una cosecha temprana y abundante. Prepare sus plántulas de 3 a 4 semanas antes de plantarlas en tierra o invernadero. Tenga en cuenta varios factores para asegurar plantas sanas y fuertes:
- Condiciones de temperaturaColoca las semillas en tierra tibia para que germinen. La temperatura óptima ronda los 25-30 °C. Tras la germinación, reduce la temperatura a 18-22 °C durante el día y a 14-16 °C por la noche para evitar que las plántulas se estiren.
- Cuidado de las plántulasCuando aparezcan las primeras hojas verdaderas, trasplante las plantas si las semillas se sembraron en una misma maceta. Esto favorecerá el desarrollo de un sistema radicular más fuerte. Controle el riego y mantenga la tierra húmeda, pero evite el encharcamiento.
Para prevenir enfermedades como la pierna negra, ventile las plántulas regularmente, especialmente durante la temporada de crecimiento.
Iluminación
Las calabazas, al ser un cultivo que requiere calor, necesitan mucha luz, sobre todo durante la etapa de plántula. Para un desarrollo óptimo, requieren al menos 12-14 horas de luz al día. Durante el otoño y el invierno, cuando los días son cortos, se recomienda usar iluminación suplementaria con lámparas fluorescentes o luces de cultivo.
Tierra para sembrar
El cultivo de plántulas de calabaza requiere un suelo ligero, nutritivo y con buen drenaje. Una correcta preparación del suelo es esencial para obtener plántulas sanas y un buen crecimiento.
- Prepare una mezcla de tierra de jardín, turba y arena en proporción 2:2:1. Esto garantizará una buena permeabilidad al aire y al agua. Añada una pequeña cantidad de compost o humus para mejorar el valor nutritivo del suelo.
- El pH óptimo para la calabaza es neutro o ligeramente ácido (pH 6-7). Para bajar el pH, agregue cal o dolomita.
Para prevenir el crecimiento de hongos y patógenos, caliente la tierra en el horno o rocíela con una solución de permanganato de potasio antes de sembrar las semillas. Esto ayudará a eliminar cualquier patógeno potencial.
Siembra de semillas
Esta es una etapa clave que determina el desarrollo posterior de las plantas. Siga estas recomendaciones:
- Siembra las semillas para plántulas de 3 a 4 semanas antes de la fecha prevista para trasplantarlas al exterior, hacia finales de abril o principios de mayo. Siembra cuando la tierra esté caliente y haya pasado el riesgo de heladas.
- Plante las plántulas a una profundidad de 2-3 cm en la tierra. Esto favorece una mejor germinación y desarrollo de las raíces. Utilice macetas o contenedores separados para evitar dañar el sistema radicular al trasplantarlas.
- Después de sembrar, riegue suavemente las plántulas con agua tibia y reposada, evitando el exceso de agua. El exceso de agua puede provocar que las semillas se pudran. Es importante mantener la tierra húmeda, pero no encharcada.
Las semillas necesitan calor para germinar. La temperatura ambiente debe ser de al menos 25 °C. Una vez que aparezcan los primeros brotes, reduzca la temperatura a 18-22 °C para evitar que las plantas se estiren.
Endurecimiento
Comience este proceso entre 7 y 10 días antes de plantar las plántulas en el exterior. Inicialmente, colóquelas al aire libre durante unas horas en un lugar cálido pero protegido del viento, aumentando gradualmente el tiempo que pasan al aire libre.
Durante los primeros días de aclimatación, la temperatura no debe ser inferior a 15 °C. Gradualmente, las plantas se adaptarán a temperaturas más bajas y se volverán más resistentes al estrés. Las fluctuaciones bruscas de temperatura pueden debilitar las plantas, lo que dificulta el enraizamiento al trasplantarlas al exterior.
Una vez que las plántulas hayan dejado de sufrir estrés al aire libre y se hayan adaptado a las condiciones del suelo abierto (se hayan vuelto más robustas y resistentes al sol), comience a plantarlas en el jardín.
tecnología agrícola
La calabaza es un cultivo que requiere cuidados especiales en todas las etapas de su crecimiento, desde la siembra hasta la cosecha. Es importante seguir las prácticas agrícolas adecuadas y prestarle la máxima atención para maximizar su productividad.
Elegir un lugar en el jardín y preparar la tierra
Cultive la planta en zonas soleadas y protegidas del viento. La luz es fundamental, ya que los arbustos requieren al menos 6-8 horas de sol directo al día. El lugar de plantación debe ser cálido. La temperatura óptima para su crecimiento es de 25-30 °C.
El suelo debe ser fértil y bien drenado. Los suelos francos o franco-arenosos con un pH neutro son los mejores. Antes de plantar, prepare bien el suelo: remuévalo, añada fertilizantes orgánicos como compost o humus y afloje la tierra para mejorar la aireación.
- ✓ La profundidad óptima de la capa fértil debe ser de al menos 30 cm para asegurar una nutrición suficiente del sistema radicular.
- ✓ El nivel freático no debe subir por encima de 1,5 m desde la superficie para evitar la pudrición de las raíces.
Predecesores buenos y malos
La calabaza es sensible a la rotación de cultivos. Los mejores cultivos que la preceden son las leguminosas, los cereales, así como las patatas, el ajo y las cebollas, ya que no agotan el suelo y no suelen albergar enfermedades comunes.
Otros cultivos de calabaza (pepinos, calabacines) son malos predecesores, ya que pueden contribuir a la acumulación de enfermedades y plagas típicas de la familia.
Trasplante de plántulas
Realice el procedimiento cuando la tierra alcance los 15 °C y haya pasado el riesgo de heladas. Elija un día nublado o de tarde para evitar estresar las plantas. Plante los plantones en hoyos preparados previamente, añadiendo humus o compost para favorecer el desarrollo de las raíces.
Formación de plantas: poda y fortalecimiento
Para mejorar la ventilación y obtener una cosecha de alta calidad, guíe las vides adecuadamente. Pode los brotes laterales sobrantes para que la planta concentre toda su energía en la fructificación. Deje 3 o 4 brotes fuertes y elimine el resto. Despunte las puntas de las vides para estimular el crecimiento de brotes laterales.
Riego
Riega con regularidad y en abundancia, sobre todo durante los periodos de calor y sequía. Evita el exceso de riego, ya que puede provocar la pudrición de las raíces. Vierte agua tibia directamente debajo de las raíces, evitando el contacto con las hojas y los frutos, para prevenir enfermedades fúngicas.
Fertilizantes y abonos
Las calabazas prosperan en suelos fértiles, por lo que un abono regular es esencial para un buen crecimiento. Durante las primeras etapas de desarrollo, utilice fertilizantes nitrogenados para estimular el crecimiento del follaje.
Durante la floración y la fructificación, aplique fertilizantes de fósforo y potasio para proporcionar a la planta los elementos necesarios para la formación del fruto. Aplique materia orgánica (humus, compost) y fertilizantes minerales, respetando las dosis recomendadas.
- Dos semanas después de plantar las plántulas, aplique fertilizante nitrogenado para estimular el crecimiento.
- Durante el período de floración, agregue fertilizantes de fósforo y potasio para mejorar el cuajado de frutos.
- Durante la formación del fruto, repita la fertilización con fósforo y potasio para aumentar su tamaño y calidad.
control de malezas
Las malas hierbas dificultan el crecimiento normal, impidiendo que la humedad y los nutrientes lleguen a las raíces. Para controlarlas, deshierbe los canteros con regularidad, sobre todo durante los primeros meses de crecimiento, hasta que la planta se haya extendido y cubierto el suelo de hojas. Cubra el suelo con mantillo para retener la humedad y suprimir el crecimiento de malas hierbas.
Cuidado de las plantas durante la temporada de crecimiento
Mantén la humedad del suelo en óptimas condiciones, controla el desarrollo de raíces y brotes, y trata las plagas y enfermedades con prontitud. Deshierbar, fertilizar, podar los brotes sobrantes y controlar las enfermedades contribuirá a obtener plantas sanas y una cosecha abundante.
Cosecha
Coseche la fruta a finales de septiembre o principios de octubre, cuando esté completamente madura. Esto se puede determinar por el color de la piel y la firmeza de la fruta. Deje de regarla entre 10 y 14 días antes de la cosecha para evitar que se acumule demasiada humedad y se pudra.
Corta con cuidado las calabazas de las ramas, dejando un tallo de 3-5 cm. Guarda la cosecha en un lugar fresco y seco a 10-12 °C. Las calabazas se conservan bien, manteniendo su aspecto y sabor, durante 100-120 días.
Ventajas y desventajas
La calabaza Frog Princess se distingue por su valiosa composición, rica en vitaminas. Es ideal para la alimentación dietética y terapéutica. Esta calabaza de fruto grande ofrece numerosos beneficios:
No se han identificado características negativas para esta variedad.
Reseñas
La calabaza Frog Princess es una variedad versátil, ideal tanto para jardineros experimentados como para principiantes. Su excelente sabor, bajo mantenimiento y alta producción la convierten en una opción excelente para cualquier jardín. Un cuidado adecuado y oportuno es fundamental.








