La calabaza es una de las hortalizas más populares, por lo que no sorprende que se cultive en casi todos los jardines. Los frutos maduran en otoño, pero precisamente en esta época del año se producen fuertes fluctuaciones de temperatura y heladas nocturnas, lo que puede perjudicar la cosecha.
Causas de congelación en terrenos al aire libre
Las calabazas suelen congelarse debido a las heladas repentinas durante la noche. Este cultivo puede soportar temperaturas de hasta -1 °C. Si la temperatura baja de este nivel, la fruta comienza a congelarse.
Al mismo tiempo, incluso la fruta congelada puede permanecer en el suelo, creciendo en el jardín o almacenada en el balcón. Sin embargo, si esto ocurre, no lo dude; actúe de inmediato, de lo contrario corre el riesgo de perder la cosecha.
Si la fruta está congelada, no debe dejarse en las mismas condiciones, ya que pronto aparecerá moho y comenzará a pudrirse. Debe procesarse lo antes posible: corte la pulpa en trozos y guárdela en el congelador o úsela para cocinar.
Medidas preventivas
Si piensa retrasar la cosecha (por ejemplo, cuando la fruta no esté del todo madura o la calabaza aún sea pequeña), es fundamental proteger la planta del frío. De lo contrario, las heladas nocturnas repentinas serán una gran sorpresa.
Es importante recordar que hay que cubrir toda la planta. Para ello se pueden utilizar los siguientes materiales:
- geotextil;
- película;
- arpillera;
- fibra compuesta.
La opción ideal sería construir un refugio con armazón. Esta estructura se sostiene mediante listones de madera, una estructura de alambre o postes de madera.
Calabaza congelada: sabor y características
Las calabazas que maduran completamente en la planta del jardín son mucho más sabrosas, deliciosas y nutritivas que las que se dejan madurar en el interior. Este cultivo tolera bien un ligero descenso de temperatura, pero es mejor no dejar la fruta en el jardín si hay heladas fuertes en otoño.
Las calabazas comienzan a estropearse en las zonas dañadas. Por lo tanto, no deben almacenarse durante mucho tiempo; deben procesarse de inmediato y utilizarse en diversos platos.
¿Qué hacer con la calabaza congelada?
Si la fruta se ha congelado en el jardín, no la tires. Esas calabazas aún son comestibles. Lo principal es procesarlas lo antes posible, ya que empiezan a pudrirse rápidamente.
Congelar en el congelador
Existen varias opciones para congelar la calabaza, cada una con sus propias ventajas y beneficios. La más popular es congelarla en cubos. Sin embargo, también se puede congelar puré de calabaza ya preparado.
El procedimiento para congelar puré de calabaza es muy sencillo, solo hay que seguir la siguiente secuencia de pasos:
- Enciende el horno y precaliéntalo a 160 °C. Lava la calabaza y córtala por la mitad. Con una cuchara, vacíala, retirando las semillas y la pulpa. No la peles.
- Coloca la calabaza preparada, con la parte cortada hacia abajo, sobre una bandeja de horno forrada con papel de aluminio. Evita usar papel vegetal, ya que podría pegarse a la pulpa.
Hornea durante 30-35 minutos en un horno precalentado. Comprueba si está listo pinchando la piel con un tenedor; si está blanda, la calabaza está lista.
- Retira la bandeja del horno y deja que la calabaza se enfríe por completo. Con una cuchara, extrae la pulpa, raspándola suavemente de la cáscara.
- Coloca la pulpa en un bol y tritúrala con una batidora de mano. La mezcla debe quedar suave. Es importante asegurarse de que no queden trozos enteros de calabaza.
- Vierta el puré terminado en recipientes de plástico esterilizados y ciérrelos herméticamente. No los llene por completo, ya que deberá dejar espacio para que se expanda. Congele los recipientes.
Para congelarlo, puedes usar moldes pequeños de silicona o vasos de plástico. Una vez congelado, puedes transferirlo a bolsas para congelar para ahorrar espacio.
Para congelar trozos de calabaza, siga estos pasos:
- Lava la calabaza, quítale las semillas y pélala.
- Corta la pulpa en cubos pequeños o rodajas.
- Coloca los trozos de calabaza en una sola capa sobre una tabla de cortar, cúbrelos con film transparente. Congélalos.
- Tras unos 30-60 minutos, las rodajas estarán completamente congeladas; luego, transfiérelas a recipientes de plástico o bolsas herméticas. Guárdelas en el congelador.
También puedes congelar la calabaza rallándola primero. Para ello:
- Ralla la pulpa de calabaza previamente pelada con un rallador.
- Coloque el producto preparado en recipientes de plástico o bolsas herméticas. Consérvelo en el congelador.
- ✓ La temperatura en el congelador no debe ser superior a -18 °C para el almacenamiento a largo plazo.
- ✓ Utilice recipientes o bolsas herméticas para evitar quemaduras por congelación.
Seca la calabaza
La fruta confitada no solo es un dulce delicioso, sino también muy saludable. Puedes preparar este dulce natural en casa.
Para preparar calabaza confitada al horno, siga estos pasos:
- Pelar la calabaza (1 kg) y cortarla en cubos, cubrir con azúcar (400 g) y colocar en un lugar fresco durante la noche.
- Transcurrido el tiempo indicado, coloque la calabaza y el azúcar en la estufa y deje que hierva. Apague el fuego y deje enfriar la mezcla.
- Vierta el zumo en un recipiente aparte. Añada 400 g de azúcar y 5 g de ácido cítrico a la cacerola. Hierva la mezcla hasta que los ingredientes secos se disuelvan por completo.
- Vierta el jarabe sobre la calabaza y cocine durante unos 20 minutos hasta que esté completamente cocida.
- Coloca los trozos de calabaza en un colador y ponlos sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal. Hornea en un horno entreabierto a 60 °C (140 °F) durante 2 horas.
- Reboza los trozos de calabaza calientes en azúcar glas y la fruta confitada estará completamente lista.
Prepara mermelada y jugo de calabaza.
Puedes preparar una deliciosa mermelada de calabaza haciendo almíbar. Pela la calabaza, quítale la piel y desecha las semillas. Córtala en cubos pequeños y vierte el almíbar sobre ella. Cocina a fuego lento hasta que la mermelada adquiera un color ámbar oscuro.
También puedes preparar un delicioso jugo de calabaza. Este método solo debe usarse si la calabaza está completamente madura. Si la calabaza es dulce, ni siquiera necesitas agregar azúcar.
Condiciones de almacenamiento
Para evitar que la fruta se congele durante su almacenamiento, lo mejor es guardarla en cajas de madera, cajas de cartón o cartones. El celofán y las bolsas de plástico no son adecuados, ya que acumulan condensación.
Al almacenar la fruta en una bodega o balcón, coloque una capa de paja seca o papel pergamino debajo. Es conveniente cambiar la base periódicamente, ya que puede humedecerse. La fruta se inspecciona ocasionalmente y se desecha la que haya empezado a pudrirse.
La calabaza es una hortaliza deliciosa e increíblemente saludable. Cultivarla es muy fácil y no requiere habilidades ni conocimientos especiales. Lo principal es realizar los preparativos necesarios a tiempo. cosecha y almacenar las frutas correctamente para que no se congelen y empiecen a estropearse.


















Mi calabaza se congela casi todos los años porque normalmente no tengo tiempo para cuidarla; tengo que centrarme en el huerto, la granja y las conservas. Muchísimas gracias por las recomendaciones, porque antes simplemente tiraba las calabazas congeladas. ¡Su artículo es muy informativo!