En ocasiones, los análisis de suelo revelan niveles adecuados de nutrientes, pero las plantas no crecen ni se desarrollan con normalidad. Esto puede deberse a un exceso de iones de hidrógeno libres (H+) que se forman durante las reacciones químicas en el suelo, lo que aumenta su acidez.
¿Qué es la acidez y cuáles son sus tipos?
- ✓ Los niveles de pH deben medirse en varios puntos del sitio para obtener datos representativos.
- ✓ Para obtener mediciones precisas del pH del suelo, se recomienda utilizar agua destilada en lugar de agua del grifo para evitar distorsiones debidas a los minerales.
La acidez es una característica de un medio que refleja la actividad de los iones de hidrógeno positivos en su interior. El índice de pH es una medida de esta actividad y proviene de la frase latina «pondus hydrogenii», que significa «peso del hidrógeno». Una alta actividad de iones H+ indica un sustrato ácido y, por consiguiente, un pH más bajo.
La acidez del suelo, indicada por el índice de pH, depende de la cantidad y proporción de elementos químicos. Los experimentos demuestran que las plantas, incluidas las hortalizas y los frutos rojos, absorben mejor los nutrientes con un pH entre 6,0 y 7,0. Un suelo con un pH de 7,0 se considera neutro.
Cualquier valor de pH inferior a 7,0 indica acidez del suelo; cuanto menor sea el número, mayor será la acidez. A continuación se muestra una tabla con diferentes tipos de suelo según su acidez:
| Significado del nivel de acidez del suelo | Unidades en pH | Tipo de sustrato |
| Altamente ácido | de 0 a 4,5 | tierras bajas de turba, marisma |
| Agrio | de 4,5 a 5,3 | coníferas, arcilla cespitosa, turba |
| Subácido | de 5.3 a 6.3 | césped, brezo |
| Neutral | de 6.3 a 7.3 | foliar |
| Ligeramente alcalino | de 7.3 a 8.0 | humus |
| Alcalino | de 8.0 a 8.5 | carbonato |
| altamente alcalino | De 8.5 a 9.0 y superior | carbonato |
¿Cómo afecta la acidez del suelo a la vida de las plantas?
Muchos cultivos de hortalizas y bayas no pueden crecer y desarrollarse normalmente en suelos ácidos porque dichas condiciones producen compuestos que las raíces de las plantas no pueden absorber.
Aunque los nutrientes están presentes en el suelo, las plantas experimentan una deficiencia debido a su inaccesibilidad, lo que lleva a la detención de su crecimiento y desarrollo.
Otros factores negativos:
- La acidez excesiva del suelo reduce su fertilidad y afecta negativamente a la vida vegetal.
- Los ácidos orgánicos en altas concentraciones alteran el metabolismo de las proteínas en las células, ralentizan el crecimiento del sistema radicular y pueden provocar su muerte.
- La disponibilidad de elementos esenciales como el fósforo, el potasio, el calcio y el magnesio se reduce, mientras que el aluminio, el boro, el hierro y el zinc pueden alcanzar concentraciones tóxicas para las plantas.
- Reduce la actividad de los microorganismos beneficiosos que enriquecen las capas fértiles del suelo con nitrógeno y promueve el desarrollo de hongos, bacterias y virus patógenos.
- Interfiere con el movimiento del fósforo hacia las partes aéreas de la planta, provocando una deficiencia de este elemento.
- Conduce a un debilitamiento de los procesos de transformación de la materia orgánica en humus y su posterior transformación en formas accesibles para la asimilación por las plantas.
Un ambiente excesivamente alcalino (pH > 7,5–8) también tiene un impacto negativo en la salud de las plantas, ya que muchos microelementos importantes para su crecimiento se convierten en hidróxidos insolubles y dejan de estar disponibles para la nutrición.
Otros impactos negativos:
- Se detecta un exceso de sales de metales alcalinos, como el carbonato de sodio, lo que provoca salinidad. Debido a las propiedades de hinchamiento de estas sales, la permeabilidad del suelo al agua se ve afectada, lo que conlleva el estancamiento de la humedad y la formación de una costra superficial que impide el acceso del aire a las raíces de las plantas.
- El valor nutricional de los suelos alcalinos es bajo porque elementos vitales como el fósforo, el hierro, el zinc y el molibdeno se encuentran en formas que las plantas tienen dificultad para absorber.
- La escasa aireación del sistema radicular agrava aún más la situación, impidiendo que las plantas funcionen con normalidad y se desarrollen plenamente.
¿Qué nivel de acidez del suelo es el mejor para cada planta?
La mayoría de las plantas cultivadas prefieren un pH neutro en el suelo, pero algunas especies pueden adaptarse a niveles de pH ligeramente alterados, generalmente un poco ácidos. Para las plantas de jardín y hortalizas, es importante mantener un pH óptimo del suelo, que normalmente se encuentra dentro de los siguientes rangos:
- para sandía, patatas, calabaza, chirivías y acedera – pH 5,0–6,0;
- para cultivos hortícolas como tomates, repollo, zanahorias, maíz, ajo, pimientos, pepinos, remolachas y guisantes – pH 5,5–7,0;
- para ensaladas de hojas verdes, cebollas, legumbres y otros cultivos hortícolas – pH 6,0–7,0;
- para coliflor, alcachofa, apio, espárragos y perejil - pH 7,0–7,8.
- ✓ Para la mayoría de los cultivos hortícolas, el pH óptimo del suelo debe estar en el rango de 6,0 a 7,0, lo que garantiza la mejor disponibilidad de nutrientes.
- ✓ Algunas plantas, como los arándanos y los rododendros, requieren un suelo más ácido con un pH de 4,5 a 5,5.
Las plantas ornamentales y forestales también tienen sus propias preferencias en cuanto a acidez:
- plantas que prefieren suelos ácidos, como el brezo, la hortensia y la brecina – pH 4,0–5,0;
- árboles frutales como el ciruelo y el cerezo – pH aproximadamente 6,0–7,0;
- Para los manzanos, perales y fresales, el rango de pH óptimo es Esto es 5.5–7.0.
Cabe destacar que algunas plantas no toleran suelos excesivamente ácidos, como los espárragos, la mayoría de las coles y pimientos, el apio, la remolacha y la clemátide. Las rosas, las fresas, las peras, las manzanas y el trébol pueden sufrir con altos niveles de salinidad en el suelo.
¿Por qué y cómo se determina la acidez del suelo?
Existen varios métodos para determinar el nivel de acidez del suelo; convencionalmente se dividen en precisos y aproximados.
Incorrecto
Como su nombre indica, algunos métodos solo pueden proporcionar una idea general de las características del suelo, indicando si es ácido, neutro o alcalino. Estos métodos incluyen:
- métodos caseros (vinagre, etc.);
- usando tiza triturada;
- Prueba con papel tornasol;
- Seguimiento de la reacción de las plantas indicadoras.
Preciso
Sin embargo, existen métodos de medición más informativos que permiten determinar el valor numérico exacto de la acidez del suelo, o nivel de pH. Estos métodos incluyen:
- análisis de laboratorio, que tiene la ventaja de la precisión del resultado, pero presenta desventajas como el tiempo y los costes financieros;
- usando un medidor de pH, que garantiza resultados precisos, es fácil de usar y proporciona mediciones instantáneas, pero requiere una inversión inicial para su compra.
¿Cómo determinar la acidez del suelo?
Cualquier jardinero puede utilizar cualquiera de los métodos existentes para determinar la acidez del suelo, pero en este caso es importante seguir estrictamente todas las recomendaciones.
plantas indicadoras
Para determinar de forma independiente la acidez del suelo, muchos aconsejan prestar atención a las hierbas silvestres que crecen en una zona determinada:
- en claros ácidos Se encuentran acedera, varios tipos de llantén, cola de caballo, menta común, acedera silvestre, epilobio, brezo, mostaza silvestre, lupino azul, ranúnculo rastrero y similares;
- en suelos alcalinos La espuela de caballero, la amapola silvestre, la mostaza silvestre, las habas y los estachys crecen con mayor frecuencia;
- en suelos neutros o ligeramente ácidosAptas para la mayoría de los cultivos agrícolas, se pueden encontrar tusílago, correhuela, varios tipos de trébol, rábano silvestre, cardo, ortiga, eryngium, etc.
dispositivos de medición de acidez
Para estas mediciones, existen dispositivos especializados llamados medidores de pH. Se presentan en dos tipos principales: analógicos y digitales. Funcionan midiendo la fuerza electromotriz, que se correlaciona con la actividad de los iones de hidrógeno. La escala del dispositivo está calibrada en unidades de pH, lo que facilita la interpretación de las mediciones.
Para realizar mediciones en casa, puede usar analizadores portátiles como medidores de pH, medidores de acidez y sondas para suelo. Estos dispositivos son fáciles de usar: simplemente inserte la sonda en el suelo y, tras un breve tiempo, la pantalla del dispositivo mostrará el nivel de acidez.
tiras indicadoras
Las tiras de tornasol son otra forma de evaluar los niveles de acidez. Para ello, realice el siguiente análisis:
- En el sitio, cava hoyos con lados rectos y lisos a una profundidad igual a la de una hoja de pala.
- Retire con cuidado una capa delgada de tierra de uno de los lados verticales del agujero, mézclela sobre una superficie limpia, por ejemplo, sobre una película, y tome una muestra que pese entre 15 y 20 gramos.
- Luego hay que mezclar la tierra con agua limpia, esperar a que se aclare e introducir una tira de papel indicador en el agua.
La gama de colores varía y cambia dependiendo del nivel de acidez:
- cuando la tira se pone roja, esto indica una reacción ácida del suelo;
- naranja - sobre la reacción de un ácido medio;
- color amarillo - aproximadamente una reacción ligeramente ácida;
- verde claro – sobre la reacción neutra;
- tonos de azul – sobre la reacción alcalina del suelo.
¿Cómo determinar la acidez en casa?
Existen métodos tradicionales, a veces inexactos, pero según los usuarios, los resultados son bastante aceptables. Sin embargo, esto es discutible.
bicarbonato de sodio y vinagre
Primero, prepare un extracto acuoso del suelo: triture bien 200 g de suelo, colóquelo en un recipiente y añada 1 litro de agua destilada, previamente hervida para eliminar los gases disueltos. Mezcle bien esta solución durante al menos 5 minutos y luego déjela reposar.
La prueba del vinagre y el bicarbonato de sodio consiste en lo siguiente:
- Se añaden bicarbonato y vinagre a dos muestras diferentes del extracto acuoso.
- Si se observa una reacción con liberación de gas en la muestra de vinagre, el suelo es alcalino.
- Si la muestra reacciona con bicarbonato de sodio, el suelo es ácido.
Jugo de uva
Puedes usar zumo de uva (evita el vino). Introduce un terrón de tierra en un vaso de zumo y observa el cambio de color y la formación de burbujas, lo que indica un pH neutro del suelo.
hojas de grosella o cerezo
Las hojas se utilizan de la siguiente manera:
- Vierta agua hirviendo sobre ellos;
- dejar reposar durante 15-20 minutos;
- Añadir un terrón de tierra.
Por su apariencia
Los siguientes signos indican un aumento de la acidez:
- Revestimiento grisáceo, color gris del suelo o presencia de podzol bajo la capa de césped.
- Entre las plantas características se incluyen el llantén, la cola de caballo, la pamplina, el botón de oro y la acedera.
- Después de la lluvia, el agua de los charcos tiene un color rojizo y bajo la capa de suelo fértil aparecen manchas blanquecinas parecidas a ceniza.
¿Cómo aumentar los niveles de acidez?
Para ello se utilizan diversas tecnologías. Cada una tiene sus propias características que deben tenerse en cuenta para que el procedimiento sea exitoso.
Azufre
Para que el azufre se utilice eficazmente como elemento químico, la humedad es esencial. Al reaccionar con el agua, el azufre se convierte en ácido sulfúrico, lo que reduce el pH. El proceso de oxidación es lento y puede durar hasta un año. Sin embargo, se puede acelerar utilizando azufre finamente molido, aplicado a razón de 110-140 g por metro cuadrado, lo cual es suficiente para reducir el pH en 2,5 puntos.
Al utilizar azufre, es fundamental tener en cuenta las condiciones climáticas, ya que el viento lo dispersa fácilmente. Se puede utilizar azufre coloidal, aplicándolo un año antes de la siembra a una dosis de 4-5 g por cada 10 litros de mezcla de suelo.
sulfato de aluminio
Para reducir el pH en una unidad, aplique 100 g de la sustancia por cada 1,5 metros cuadrados. Este método actúa más rápido que el azufre, con resultados visibles en 2,5 semanas. El uso excesivo de sulfato de aluminio puede reducir la disponibilidad de fósforo en el suelo, por lo que se recomienda aplicar fertilizantes fosfatados después.
Es importante recordar la potencial toxicidad del aluminio, que puede acumularse en las verduras y tener efectos nocivos para el organismo. Por lo tanto, se recomienda su uso en dosis estrictamente especificadas y no todos los años.
sulfato ferroso
Este producto químico puede acidificar el suelo de forma similar al sulfato de aluminio, a la vez que lo enriquece con hierro, esencial para el desarrollo de las plantas. La dosis recomendada es de 90 a 100 g por metro cuadrado, con un efecto de reducción del pH previsto en un mes. Al igual que con el sulfato de aluminio, debido a la menor disponibilidad de fósforo, es beneficioso aplicar fertilizantes fosfatados después de la acidificación del suelo.
sulfato de potasio
Este tipo de fertilizante se suele aplicar en otoño. El sulfato de potasio corrige la acidez de forma suave, siendo adecuado para suelos que prefieren un pH ligeramente ácido. La dosis recomendada es de hasta 50 g por metro cuadrado.
nitrato de amonio
Este fertilizante produce un ligero efecto reductor del pH y puede utilizarse junto con otros métodos de regulación del pH. Debe aplicarse en primavera antes de la labranza.
Sembrar abono verde
El uso de abono verde es uno de los métodos más sencillos y respetuosos con el medio ambiente. Entre los abonos verdes adecuados se incluyen la mostaza blanca, la avena, la colza y la colza. Se siembran a principios de primavera y, una vez formada la masa verde, se siegan y se dejan crecer directamente en la parcela.
Electrolitos de las baterías de ácido
Para regular la acidez del suelo, también se puede utilizar un electrolito que contenga ácido sulfúrico (procedente de baterías de plomo-ácido). Debe aplicarse diluido en una proporción de 50 ml por cada 10 litros de agua. La solución preparada se utiliza para tratar 1 metro cuadrado de terreno.
Vinagre y ácido cítrico
El ácido cítrico y el vinagre son productos comunes en la cocina. Sin embargo, cabe destacar que los efectos de estos remedios son temporales y leves. El vinagre solo debe usarse cuando sea necesario, ya que puede afectar negativamente a los microorganismos beneficiosos del suelo.
Se recomienda diluir vinagre (9%) en una proporción de 100 ml por cada 10 litros de agua antes de regar. El ácido cítrico, una solución más suave, se añade en una proporción de 1,5 cucharaditas por cada 10 litros de agua.
Posos de café
Los amantes del café pueden usar los posos como fertilizante y acidificante del suelo. Los posos contienen nitrógeno, potasio y fósforo, nutrientes esenciales para las plantas. Se pueden aplicar solos o mezclados con corteza de coníferas o agujas de pino, incorporándolos al suelo en otoño antes de labrarlo.
Otros métodos
Existen otras opciones:
- Añadir turba roja de páramo alto al suelo al cavar – aproximadamente 1,5-2,5 kg por 1 m², lo que mejorará la estructura del suelo y aumentará su acidez.
- Utilice estiércol fresco o boñiga de vaca. hasta 2,5 kg por 1 m².
- Cubrir el suelo con agujas de pino semidescompuestas o serrín – en cantidades de 3 a 4,5 kg por metro cuadrado.
¿Cómo desacidificar el suelo de una parcela?
Antes de intentar reducir la acidez del suelo de su jardín, es necesario planificar la zona. Es importante determinar qué áreas requieren un análisis de suelo. A continuación, realice un análisis de suelo y ajuste los niveles de acidez si es necesario.
Encalado
El encalado es el método más común para reducir la acidez, utilizando materiales como cal apagada, harina de dolomita, tiza o cal lacustre. La cantidad de cal que se aplica depende del tipo de suelo y su grado de acidez.
Tradicionalmente, el encalado se lleva a cabo:
- para suelos pesados - cada 5-7 años;
- para los pulmones: cada 4-5 años;
- para turba - cada 3 años.
Por lo general, afecta a una capa de suelo de hasta 20 cm de profundidad. Si se aplica cal en menor cantidad, solo se trata la capa superior de 6-8 cm. Tras esparcir la cal sobre la superficie de los bancales, se recomienda regar. El suelo alcanzará un pH neutro y su acidez disminuirá después de un par de años.
El encalado no debe combinarse con la fertilización; estos procesos deben realizarse por separado: la desoxidación debe llevarse a cabo en otoño y la fertilización en primavera. De lo contrario, se pueden formar compuestos que limitan la disponibilidad de nutrientes para las plantas.
Dosis recomendadas de pelusa por metro cuadrado:
- para suelos ácidos – 500 g;
- para suelos con acidez media – 300 g;
- para suelos ligeramente ácidos – 200 g.
Antes de comenzar, mida la cantidad necesaria de reactivo. Luego, extiéndalo uniformemente sobre la superficie del suelo y entiérrelo a la profundidad de una pala. Esto normalizará la acidez de la capa de suelo hasta una profundidad de 15 a 20 cm.
Ceniza
La ceniza de madera tiene la capacidad de neutralizar el exceso de acidez del suelo. También repele las plagas y sirve como un buen fertilizante. Sin embargo, hay algunos puntos importantes a tener en cuenta al usarla:
- La composición de la ceniza puede variar enormemente dependiendo del tipo y la edad de la madera quemada, del lugar donde crece y de otros factores.
- El contenido de calcio de las cenizas puede variar entre el 30 % y el 60 %, lo que influye en las dosis de aplicación recomendadas. En promedio, se puede añadir de 1 a 1,5 kg por metro cuadrado.
- La ceniza de abedul es especialmente útil, ya que contiene nutrientes adicionales como fósforo y potasio.
- No se recomienda usar cenizas de la quema de malezas y restos vegetales, ya que carecen de calcio. La dosis recomendada para este tipo de cenizas es de 2 a 2,5 kg por metro cuadrado, y obtener esta cantidad puede ser difícil. Generalmente se añade como complemento a otros fertilizantes o se utiliza un año después del encalado principal.
Para preparar la solución, disuelva 200 g de carbón vegetal en 1 litro de agua, cantidad suficiente para tratar 1 metro cuadrado de suelo. Si utiliza ceniza de turba, aumente la dosis a 250-300 g.
Harina de dolomita
La harina de dolomita es más suave que la cal y contiene carbonato de calcio y magnesio, lo que ayuda a mejorar la fertilidad del suelo. La dolomita es un mineral finamente molido, similar a la piedra caliza, que regula la acidez y aporta micro y macronutrientes. Es excelente para aflojar suelos pesados y mejorar su estructura.
El producto está disponible en tiendas de jardinería y ferreterías en diversos tamaños de envase. Para obtener los mejores resultados, se recomienda elegir la dolomita de grano más fino, no mayor de 0,25 mm, con un contenido de humedad no superior al 15 %, tal como se indica en el envase.
La harina de dolomita es un fertilizante suave que puede aplicarse durante la labranza de primavera u otoño. La cantidad recomendada depende de la acidez del suelo.
- para productos agrios - 0,5 kg;
- para suelos con acidez media – 0,4 kg;
- para suelos ligeramente ácidos – 0,3 kg.
Además, ayuda a combatir las enfermedades fúngicas y ciertos tipos de plagas al destruir la cubierta quitinosa de insectos como los grillos topo y los escarabajos de la patata de Colorado.
Tiza y yeso
La cal se utiliza de forma similar a los fertilizantes de cal: se muele hasta obtener un tamaño de partícula no superior a 1 mm de diámetro para garantizar su rápida disolución y activación en el suelo. Si el tamaño de partícula es mayor, el efecto de la cal en el suelo se retrasará.
Para desoxidar, el material finamente molido debe distribuirse uniformemente sobre la superficie y luego añadirse al suelo durante la excavación, observando ciertas normas por metro cuadrado:
- Suelo acidificado: 500-700 g.
- Suelo medio ácido: 400 g.
- Suelo ligeramente ácido: 250-300 g.
El yeso tiene una composición similar a la de la tiza, pero su acción es más selectiva, ya que reacciona únicamente con los ácidos del suelo. Una vez aplicado, neutraliza el ácido y permanece inactivo hasta el siguiente cambio en el pH. El yeso no daña los microorganismos del suelo ni las plantas. Dosis de aplicación de yeso:
- Sustratos acidificados: 350-450 g.
- Acidez media: 250-350 g.
- Subácido: 150-250 g.
El efecto tanto de la cal como del yeso es de corta duración, por lo que se requieren ajustes regulares en la composición del sustrato. No se recomienda su uso continuo, ya que pueden acumularse en el suelo y provocar salinización.
abono verde
Los agrónomos recomiendan el uso de abonos verdes: plantas que desacidifican el suelo y lo enriquecen con nutrientes. Entre los abonos verdes adecuados se incluyen el lupino, la colza, la mostaza, la facelia, la avena, el trébol dulce, el rábano oleaginoso, el trigo y otros. La siembra se realiza a principios de primavera, ya que estos cultivos son resistentes a las heladas primaverales.
Inestabilidad de la acidez del suelo
No se puede basar un plan de acción a largo plazo en una sola medición de acidez. La acidez del suelo puede variar significativamente con el tiempo debido a diversos factores, como la precipitación, el riego, las aguas subterráneas, los fertilizantes e incluso la actividad de las raíces de las plantas.
Problemas de los suelos ácidos
Si la acidez es elevada, la mineralización del nitrógeno no se produce porque se suprime la actividad de bacterias importantes, lo que provoca una deficiencia de nitrógeno. Además, esto afecta negativamente a la población de microorganismos y bacterias beneficiosos, lo que conlleva una menor producción de nutrientes esenciales necesarios para el crecimiento saludable de las plantas.
Si el suelo contiene altas concentraciones de metales pesados como el aluminio, pueden formarse compuestos tóxicos que penetran en el sistema radicular de las plantas, causando daños y perjudicando su capacidad para absorber nutrientes.
Problemas de suelos con altos niveles de alcalinidad
Los suelos alcalinos se caracterizan por niveles elevados de elementos alcalinos como calcio (Ca), magnesio (Mg) y sodio (Na), que contribuyen a la salinización del suelo y reducen la disponibilidad de micronutrientes importantes como hierro (Fe), fósforo (P), zinc (Zn) y molibdeno (Mo).
Estos suelos suelen tener una estructura deficiente y, después de la lluvia, la capa superior tiende a formar una costra, mientras que la capa inferior no permite que el agua la atraviese bien.
Para mantener el nivel de pH deseado en la mezcla de suelo, es necesario corregirlo periódicamente. Los ajustes son uno de los métodos eficaces para aumentar el rendimiento de los cultivos. Sin embargo, estos cambios afectan el ecosistema del suelo y deben realizarse con cuidado, siguiendo las recomendaciones para el uso de fertilizantes y productos especializados en dosis precisas.































