Uno de los pasos más importantes para el cultivo de plantas de jardín es el riego, sin el cual mueren. Sin embargo, la humedad del suelo debe mantenerse según los estándares establecidos para la variedad específica, ya que el exceso de riego también produce resultados desastrosos.
Momento óptimo para el primer riego de los cultivos del jardín
Durante el verano, los árboles del jardín deben regarse aproximadamente tres veces al mes, pero si predomina el tiempo seco, la frecuencia debe aumentarse a tres o cuatro veces. Los árboles recién plantados requieren un riego especialmente abundante: necesitan dos o tres riegos al mes para facilitar el enraizamiento.
- ✓ Tenga en cuenta la temperatura del suelo: el riego debe comenzar cuando el suelo se caliente a +10 °C a una profundidad de 10 cm.
- ✓ Consulta la previsión meteorológica para los próximos días: evita regar antes de las heladas previstas.
El riego comienza desde finales de mayo hasta mediados de junio, dependiendo del tipo de planta:
- Fresas, grosellas, uvas espinas: en el período comprendido entre finales de mayo y principios de junio.
- Manzana: a principios de junio.
- Ciruela, ciruela cereza, cereza, pera: en la primera quincena de junio.
- Uva: Antes de que empiece a fluir la savia, antes de que se abran los brotes.
Cantidad de agua para árboles frutales según la edad del árbol
Las necesidades de riego de los árboles varían según su edad:
- Para las plántulas, se recomiendan de 20 a 55 litros de agua.
- Para árboles de 3 a 5 años - 50-90 l.
- Para árboles de 7 a 12 años - 120-150 l.
- Para árboles más maduros: 30-50 litros por 1 m² de circunferencia del tronco.
Los arbustos de bayas se riegan a razón de 40-65 litros por metro cuadrado. Las fresas deben regarse a razón de 20-25 litros durante el período de cosecha.
¿Con qué frecuencia debo regar los árboles frutales de mi jardín?
Al regar el jardín, es importante tener en cuenta muchos factores, como la composición del suelo. Los suelos arenosos requieren riegos más frecuentes pero con menor cantidad de agua. Los suelos arcillosos requieren riegos menos frecuentes pero con mayor cantidad de agua.
La frecuencia de riego de los árboles frutales debe ajustarse según su tipo. Por ejemplo, las variedades de frutales de hueso requieren más agua que las de pepita. También se debe tener en cuenta la humedad del suelo, el estado de la planta y sus necesidades hídricas mensuales. Según el tipo de suelo, siga estas recomendaciones:
- Basta con regar los suelos negros y arcillosos 1-2 veces al mes.
- Los suelos arenosos requieren riego de 2 a 4 veces al mes.
- Los suelos franco-arenosos necesitan ser regados de 1 a 3 veces al mes.
Peculiaridades de la humectación de diferentes plantas
Muchos jardineros riegan sus plantas sin pensar: con frecuencia y en pequeñas cantidades. Este método es ineficaz porque el agua se queda en las capas superiores del suelo y no llega a las raíces, que suelen estar a una profundidad de entre 50 y 150 cm.
Ciruela y ciruela cereza
El riego de los ciruelos es especialmente importante durante los periodos de calor y sequía, ya que requieren abundante humedad. Sin embargo, el agua estancada les resulta perjudicial.
En primavera y principios de verano, los frutales de hueso prosperan en suelos y ambientes con alta humedad. Es importante mantener un equilibrio: evitar tanto el exceso como la falta de riego.
Uva
Se recomienda regar las vides una vez al mes, o incluso con menor frecuencia si hay precipitaciones. Asegúrese de que el agua penetre adecuadamente en las raíces, por ejemplo, instalando un tubo de riego enterrado en el suelo.
Se excluye el riego antes de la brotación y durante el período de floración para prevenir enfermedades y una fertilización deficiente.
Cerezas y cerezas dulces
La frecuencia de riego de los cerezos y cerezos dulces debe limitarse a cuatro veces por temporada: a finales de junio, cuando se produce el crecimiento activo de los brotes, durante la maduración de la fruta en julio (si se instala un clima seco) y al final de la temporada de crecimiento en septiembre.
Evite el riego frecuente, ya que esto puede provocar compactación del suelo y falta de oxígeno.
Grosellas, grosellas negras y otros arbustos
Lo mejor es regar los arbustos durante la brotación y después de que la tierra esté completamente seca. Se recomienda un segundo riego unos días después de que termine la floración. Los arbustos jóvenes de unos dos años necesitan un cubo de agua; los más viejos, el doble.
- ✓ Las grosellas requieren riego justo antes de la floración para aumentar la producción.
- ✓ Las grosellas negras son más resistentes a la sequía que las grosellas rojas y requieren riegos menos frecuentes.
Lo mejor es hacer surcos o depresiones para regar las grosellas directamente en la base de la planta, de manera que el agua llegue directamente a las raíces. La humedad debe penetrar hasta una profundidad de unos 50-60 cm. Es importante regar los arbustos de bayas tres veces por temporada, especialmente durante la formación del fruto.
Las fresas se riegan con mayor frecuencia durante el período seco del verano y durante la fructificación, aproximadamente cada 8-12 días.
Métodos básicos para regar el jardín
El riego de los cultivos de huerta se realiza de diferentes maneras, cada una de las cuales tiene sus propias características.
Superficie
Este método consiste en regar el suelo alrededor del tronco del árbol mediante depresiones especialmente diseñadas llamadas «copas». Estas tienen bordes para retener el agua cerca de las raíces. El diámetro de estas «copas» debe corresponderse con el tamaño de la copa del árbol, que puede variar a medida que este crece.
El riego por surcos es adecuado para árboles plantados en hileras sobre terreno llano. Se crean zanjas del ancho deseado (hasta 25-35 cm) entre las hileras de árboles. Durante el riego, el agua se suministra mediante una manguera y se distribuye a lo largo de los surcos. Una vez que el agua se ha absorbido en el suelo, se rellenan los surcos.
La tecnología de riego superficial incluye los siguientes pasos:
- Creación de terraplenes de tierra alrededor del tronco del árbol.
- Preparar el “cuenco” teniendo en cuenta el tamaño de la corona.
- Regar los árboles colocando una manguera de jardín en cada "recipiente".
- Supervisar el llenado y el cumplimiento de los estándares de consumo de agua de los árboles.
Aspersión
Este método se caracteriza por crear condiciones similares a las de la lluvia natural, generando un ambiente húmedo para el suelo, las plantas y el aire circundante. Es esencial una presión de agua constante y uniforme, rociándola sobre la zona para crear un efecto de lluvia fina.
Este método es ideal para terrenos inclinados y ayuda a mantener la fertilidad de la capa superior del suelo. Una característica clave del riego por aspersión es la necesidad de equipos especializados.
Procedimiento de riego por aspersión:
- Instalación de aspersores en el sitio teniendo en cuenta su radio de cobertura.
- Conectar todos los elementos para formar un sistema completo mediante tuberías o mangueras.
- Utilizar una bomba para el suministro de agua.
- Automatice el proceso de riego utilizando un temporizador que encienda y apague los dispositivos de riego a una hora determinada según las necesidades de la planta.
Riego subterráneo
Un sistema de riego subterráneo es una tecnología que suministra agua directamente a las raíces de la planta mediante tuberías preinstaladas. Este método reduce el consumo de agua en un tercio gracias a la aplicación precisa, lo que resulta rentable y aumenta la eficiencia del riego.
La desventaja radica en la complejidad y el costo de instalación de dicho sistema. Sin embargo, elimina la necesidad de surcar y aflojar el suelo.
Sistema de riego por goteo
El riego por goteo es un método de jardinería adaptable que puede instalarse de forma independiente. Se colocan mangueras perforadas alrededor del tronco del árbol y se conectan mediante accesorios, tras lo cual se activa el flujo de agua.
A pesar de sus ventajas, el riego por goteo tiene sus inconvenientes: para jardines más grandes, es más recomendable adquirir un sistema profesional, ya que el riego es muy lento y puede llevar más tiempo alcanzar la humedad suficiente en el suelo.
¿Cómo determinar las necesidades hídricas de los árboles?
Para determinar las necesidades de riego de los árboles, es importante evaluar las condiciones del suelo, no la cantidad de lluvia. Los árboles maduros requieren agua hasta una profundidad de 1 metro, mientras que las plantas de raíces poco profundas la requieren entre 40 y 80 cm. Una forma sencilla de comprobar la humedad del suelo es la siguiente:
- Cava un hoyo entre los árboles a una profundidad de 30-40 cm.
- Toma un puñado de tierra del fondo del agujero e intenta formar un terrón con ella.
Si la tierra no se compacta y se desmorona, es necesario regar. Si el terrón mantiene su forma, colóquelo sobre una servilleta o papel de periódico. Si deja una marca de humedad inmediatamente, no es necesario regar. Si después de 15 minutos no aparece ninguna marca de humedad en el papel, es necesario regar, pero se recomienda reducir la cantidad de agua en aproximadamente un tercio.
Riego de parcelas de jardín con carga de humedad
Para asegurar un crecimiento y fructificación saludables de los cultivos del huerto, es fundamental regarlos adecuadamente. La humedad absorbida por las raíces debe penetrar profundamente en el suelo y no quedarse en la superficie. Al preparar el riego, tenga en cuenta que puede ser necesaria una cantidad considerable de agua.
Tasas de riego:
- Plántulas: 20-25 l.
- Árboles frutales de 10 a 15 años: 40-55 l.
- Árboles frutales de más de 15 años: 60-90 l.
- Arbustos de bayas: 20-45 l.
Estas cantidades son adecuadas para suelos ligeros, franco-arenosos, podzólicos, chernozem y francos. En el caso de suelos arcillosos pesados o con un nivel freático cercano, el volumen de agua se reduce de dos a tres veces o se evita el riego por completo, ya que el exceso de humedad puede provocar la pudrición de las raíces y la muerte de la planta.
Reglas de riego
El momento ideal para regar es al atardecer, antes de la puesta de sol, o temprano por la mañana para minimizar la evaporación del agua. En días nublados, también se puede regar durante el día. Existen algunas reglas generales que se deben seguir al regar:
- Evite regar las hojas desde arriba, ya que esto puede favorecer la propagación de enfermedades.
- Entre los factores que determinan la frecuencia de riego en verano se incluyen:
- A temperaturas de hasta +30°C: 1-2 veces por semana.
- A temperaturas superiores a +30°C: 2-4 veces por semana.
- En días nublados: regar solo si la tierra está seca.
- En días lluviosos: regar no más de una vez al mes.
- Durante períodos de fuertes vientos cálidos: evite regar los brotes jóvenes y las copas de los árboles.
- El agua de lluvia es la mejor opción por su suavidad y alto contenido de oxígeno. Utilice agua limpia de cuerpos de agua abiertos. Si usa agua del grifo, de pozo, manantial o roca, se recomienda dejarla reposar y calentarla al sol antes de usarla.
- El riego lento, como el que se realiza con una manguera con jeringa, permite que el agua penetre mejor en el suelo, proporcionando una humedad eficaz sin riesgo de erosión ni arrastre del suelo.
Errores comunes al regar
El error más común es regar en exceso las plantas, cuando los jardineros siguen un programa de riego sin tener en cuenta la humedad real del suelo ni las condiciones climáticas. Este método puede provocar un exceso de riego en las raíces, lo que favorece la pudrición y, en última instancia, la muerte de la planta.
Otro error común es regar sin la debida supervisión, dejando el agua de la manguera sin atender debajo del árbol. Esto puede provocar que el agua no sea absorbida por la tierra y se extienda por la superficie, creando solo la apariencia de tierra húmeda, mientras que la capa donde se encuentran las raíces permanece seca.
Otros asuntos:
- Regar las plantas durante la floración puede provocar un exceso de riego, lo que hace que crezcan con más vigor pero que potencialmente se caigan los frutos. Esto suele ocurrir durante periodos de fuertes lluvias en primavera.
- Al regar, es preferible utilizar surcos o canales de 7 a 10 cm de profundidad.
- Riega tus plantas por la mañana o por la tarde si quieres humedecer las hojas con riego por aspersión, lo cual también es beneficioso para los frutales. En cambio, el riego de las raíces se realiza mejor durante el día, cuando la tierra está más caliente.
- Comprueba siempre la humedad del suelo. Para ello, después de regar, cava un pequeño hoyo y comprueba la humedad. Si el suelo está húmedo a suficiente profundidad, está bien saturado. Esto te permitirá calcular con precisión la cantidad de agua necesaria para lograr una humedad óptima.
Riega tus frutales y bayas según las necesidades de cada variedad; por lo tanto, asegúrate de investigar los requerimientos de riego específicos para tu planta y variedad. Recuerda que la siembra de primavera debe ir acompañada de un riego regular para garantizar las mejores condiciones posibles para el desarrollo de la planta.
















