El ruibarbo ha aparecido en nuestros jardines hace relativamente poco tiempo, pero está ganando popularidad rápidamente tanto en huertos como en campos de cultivo. Para evitar el gasto de comprar semillas, los jardineros lo propagan con éxito. Existen varios métodos para ello, uno de los cuales consiste en replantar la planta.

Seleccionar un lugar y un suelo para trasplantar y plantar
El ruibarbo prospera en suelos ricos en compost y nutrientes; en estado silvestre, suele encontrarse en zonas bajas con alta humedad. En el jardín, prefiere lugares con una rica mezcla de nutrientes y niveles de humedad estables. No requiere luz solar directa, ya que también se adapta a la sombra parcial.
Preste atención a otros matices:
- El ruibarbo prefiere los suelos fértiles, pero también puede crecer en suelos francos. Se desarrolla bien en suelos ligeramente ácidos, neutros o alcalinos. Se recomienda corregir la acidez de los suelos muy ácidos antes de plantarlo.
- El suelo debe ser ligero y mantenerse constantemente húmedo.
- Practica la rotación de cultivos: elige para el ruibarbo lugares donde antes se cultivaron lechuga, rábanos y diversas variedades de cebolla. El ruibarbo se combina bien con cebollas perennes, guisantes, repollo, rábanos, lechuga, apio, judías, rábano picante o espinacas. Evita plantarlo cerca de grosellas, ya que pueden afectar negativamente su crecimiento.
- Esta especie prospera en ambientes húmedos, pero no tolera el exceso de agua. Por lo tanto, no debe cultivarse en zonas donde se acumule agua, como tierras bajas o cerca de masas de agua.
- ✓ El nivel freático no debe estar a menos de 1,5 m de la superficie para evitar el riego excesivo del sistema radicular.
- ✓ La zona debe protegerse de los vientos fuertes, que pueden dañar las hojas grandes del ruibarbo.
La preparación del suelo para la siembra comienza en otoño, mezclándolo con compost o humus y añadiendo potasio y fósforo. En primavera, antes de plantar, se vuelve a cavar la zona y se añade nitrato de amonio u otros fertilizantes nitrogenados.
Propagación por semillas
La propagación por semillas del ruibarbo se considera el método más común. A diferencia de otros cultivos, la propagación generativa conserva las características de la variedad. Sin embargo, debe realizarse correctamente, y existen dos métodos de siembra: directamente en el suelo o a partir de plántulas.
Obtención de material de semillas
Las semillas se recolectan de arbustos de al menos 4 o 5 años. Se deja solo una rama florida por planta. Las semillas caen rápidamente al madurar, por lo que, para no perderlas, se corta la flor inmadura con sus semillas y se deja secar en un lugar seco y bien ventilado, protegida de la luz solar directa, hasta que estén completamente maduras.
Preparación de semillas
El proceso de preparación de las semillas es bastante sencillo. Siga estas instrucciones:
- De 4 a 5 días antes de la fecha prevista de siembra, coloque las semillas en un recipiente pequeño, cúbralas con agua fría y déjelas hinchar durante 10 horas.
- A continuación, deje las semillas en una solución débil de permanganato de potasio durante 60 minutos para desinfectarlas (el color debe ser rosa claro).
- Tras este procedimiento, coloque las semillas sobre una capa gruesa de gasa húmeda o cualquier paño de algodón y déjelas reposar durante al menos 3 días. Durante este tiempo, aumentarán de tamaño, lo que les ayudará a germinar más rápido en la tierra preparada. No permita que el material se seque; rocíelo periódicamente con agua tibia de un pulverizador.
- ✓ La temperatura del agua para remojar las semillas debe ser de +20…+25°C.
- ✓ La humedad de la gasa o tela para la germinación debe mantenerse entre el 70 y el 80 %.
Siembra en campo abierto
Gracias a su alta resistencia a las heladas, las semillas de ruibarbo se pueden sembrar directamente en la tierra sin problema. La preparación para la siembra comienza a principios de la primavera, en marzo, aunque también se puede hacer ya en febrero. La siembra en otoño, hacia mediados de octubre, también es adecuada.
Esta especie vegetal no solo tolera el frío, sino que tampoco requiere condiciones especiales de cultivo, por lo que resulta muy fácil de cultivar en el jardín. Antes de la siembra, las semillas deben prepararse y germinarse siguiendo las instrucciones generales.
El proceso de cultivo de ruibarbo en un bancal siempre consta de los siguientes pasos:
- Cava a fondo la zona elegida para plantar y afloja la tierra lo máximo posible, añadiendo al suelo de 7 a 10 kg de compost/humus y 0,3 kg de ceniza de madera (solo de árboles de hoja caduca) por metro cuadrado.
- Preparar un lecho. Cavar surcos paralelos separados entre 20 y 30 cm y de unos 3 a 5 cm de profundidad.
- Llena los surcos con agua. Si siembras en otoño, no es necesario hacerlo; las semillas deben enterrarse en tierra seca.
- Coloque el material de plantación en las ranuras a una distancia de 5 cm.
- Cubra las semillas con una capa de tierra y humedézcala. Si siembra en otoño, ya no será necesario regar.
- Cuando las plantas desarrollen sus primeras hojas verdaderas, aclare los arbustos, dejando un espacio de 15-20 cm entre plantas.
- Después de un año, trasplántelos a ubicaciones permanentes.
Método de plántulas
El ruibarbo se siembra mejor a partir de semillas mediante el método de germinación entre febrero y abril. Mediados de marzo es el momento ideal, ya que es cuando las plántulas brotan rápidamente. Si se siembra antes, no recibirá la cantidad de luz solar necesaria.
El éxito de la plantación y la salud futura de las plántulas de ruibarbo dependen en gran medida de la calidad de la mezcla de tierra y de la correcta elección de los contenedores de cultivo:
- Capacidad. Las macetas de turba y los semilleros, así como los contenedores de madera y plástico y los microinvernaderos de vidrio resistentes, son adecuados para el ruibarbo. Al elegir los semilleros, es importante que sean lo suficientemente espaciosos para albergar una gran cantidad de semillas, con suficiente espacio entre ellas.
- Sustrato. La preparación del suelo requiere especial atención. Las plantas deben cultivarse en suelo rico en nutrientes y bien aireado. Normalmente, las plántulas se inician mezclando césped con compost y añadiendo fertilizantes potásicos y superfosfato.
Para cualquier semilla, incluida la de ruibarbo, la principal amenaza es la contaminación del suelo. Por lo tanto, se recomienda tratar previamente el suelo mediante congelación, vaporización o inmersión en una solución de permanganato de potasio.
Deje entre 10 y 15 mm de espacio entre las semillas. Siembre las semillas a una profundidad de aproximadamente 3 cm, luego riegue la tierra y mantenga un nivel de humedad constante.
Próximos pasos:
- El trasplante a tierra firme se realiza en primavera o principios de verano, cuando las plántulas ya se han establecido. Generalmente se lleva a cabo unos 100 días después de la siembra, en agosto o principios de septiembre. Esto permite que las plantas jóvenes se adapten mejor al exterior y desarrollen raíces antes de la llegada del frío. Otra opción es trasplantar el ruibarbo al año siguiente, en primavera, después de que las plántulas hayan brotado.
- Antes de trasplantar las plantas jóvenes a los canteros, necesitan aclimatarse. Para ello, saque gradualmente los contenedores al exterior: primero durante unas horas y luego durante un día entero.
- El proceso de trasplante de plántulas a una nueva ubicación es sencillo: primero, prepare bancales en un lugar soleado que cumpla con todos los requisitos para el cultivo de ruibarbo, y luego retire cuidadosamente los arbustos y plántelos en los bancales utilizando el método estándar.
- Para evitar dañar las raíces, es importante mantener la mayor cantidad posible de la tierra vieja del contenedor adherida a ellas (el cepellón).
- Después del trasplante, las plántulas deben humedecerse completamente.
- ✓ La temperatura del suelo durante el trasplante no debe ser inferior a +10°C.
- ✓ La distancia entre las plantas debe ser de al menos 60 cm para asegurar suficiente espacio para su crecimiento.
Cuidado de las plántulas
Una vez plantadas, las plántulas de ruibarbo brotarán muy rápidamente, en apenas un par de semanas. Cuando las primeras hojas verdes asomen de la tierra, conviene trasladarlas a un alféizar luminoso o a otro lugar con suficiente luz, pero sin que haga demasiado calor.
Para un desarrollo normal de las plantas, es necesario un riego regular, la aireación del suelo y la fertilización:
- El riego se realiza cuando el suelo comienza a secarse notablemente.
- Se recomienda aflojar la tierra semanalmente para proporcionar oxígeno.
- Cada dos semanas es necesario abonar la planta con fertilizantes universales.
Si las semillas se sembraron en un recipiente común, una vez que las plántulas hayan brotado, las plantas se trasplantan a macetas individuales. Esto les permitirá sentirse más cómodas y libres.
Propagación por división del rizoma
Para ampliar tus bancales de ruibarbo, puedes usar la división, lo cual es especialmente conveniente si ya tienes un número suficiente de plantas maduras en tu parcela. El proceso no requiere mucho esfuerzo, pero es importante seguir algunas pautas.
El período óptimo para plantar ruibarbo en forma de arbusto es durante los meses de primavera: de abril a mayo (antes de que empiecen a brotar los capullos) o en otoño: de septiembre a octubre.
¿Qué plantas son adecuadas?
Las mejores plantas de ruibarbo para plantar son arbustos de entre 4 y 6 años con pecíolos fuertes y gruesos, follaje abundante y sin brotes florales. Los arbustos deben estar perfectamente sanos y vigorosos.
Dividir los arbustos
El proceso de división de los arbustos de ruibarbo es muy sencillo, ya que consta de tres pasos:
- Extraiga de la tierra un arbusto de ruibarbo maduro y sano. No es necesario arrancarlo por completo; basta con remover un poco la tierra de un lado y separar una parte del sistema radicular.
- Con las manos, retire con cuidado cualquier resto de tierra del rizoma.
- Con un cuchillo afilado, divida cuidadosamente el sistema radicular en varias partes, asegurándose de que cada una contenga de 2 a 3 brotes vivos.
Transferir
Los procedimientos de siembra tampoco causarán ningún problema en particular:
- Cava un hoyo con anticipación de aproximadamente 45-55 cm de profundidad y 45-55 cm de diámetro. Deja al menos 60-80 cm entre plantas (ya que el ruibarbo crece rápidamente).
- Antes de plantar los esquejes, prepare la mezcla de tierra agregando 5-7 kg de humus, 4-6 kg de turba y 0,2-0,4 kg de ceniza de madera a la tierra extraída del hoyo.
- Plante los esquejes en hoyos preparados. Si el suelo es denso y arcilloso, plante las plántulas a una profundidad de 4-5 cm. En suelo ligero y suelto, se recomienda plantar los esquejes a una profundidad de 7-10 cm.
- Espolvorea las divisiones con la mezcla de tierra preparada.
- Riega las plantas con cuidado.
- Complete el proceso aplicando mantillo.
El ruibarbo suele enraizar con facilidad y requiere pocos cuidados, por lo que incluso el jardinero más novato puede propagarlo mediante trasplante. La clave está en seguir los consejos de los expertos y respetar estrictamente las prácticas de cultivo adecuadas. Al cuidar las plántulas, hay que tener en cuenta el clima, ya que las plantas jóvenes siempre son más débiles.

















