La lechuga Great Lakes es una excelente opción tanto para jardineros principiantes como experimentados. Su bajo mantenimiento y tolerancia a las condiciones de almacenamiento hacen que esta variedad sea fácil de cultivar. Tras probarla una vez, muchos la incluyen en su lista de siembra anual. Con prácticas agronómicas adecuadas, la productividad puede mejorar significativamente.
Introducción a la variedad
La planta madura aproximadamente entre 75 y 90 días después de la siembra. Con los cuidados adecuados, puede producir entre 3 y 5 kg por metro cuadrado.
Esta variedad posee una rica composición y numerosas propiedades beneficiosas, lo que la convierte en un excelente complemento para una dieta saludable:
- Debido a su bajo contenido calórico, las hojas son adecuadas para la nutrición dietética y el control de peso.
- Las vitaminas A y C ayudan a proteger el cuerpo de los radicales libres, ralentizando el proceso de envejecimiento celular.
- Su alto contenido en vitamina K y calcio ayuda a fortalecer el tejido óseo, reduciendo el riesgo de osteoporosis.
- El potasio y el magnesio contribuyen al funcionamiento normal del corazón al ayudar a regular la presión arterial.
- La vitamina C y los antioxidantes ayudan al cuerpo a combatir las infecciones mejorando las defensas inmunológicas.
- La fibra dietética ayuda a normalizar el funcionamiento del tracto gastrointestinal, mejorando la absorción de los alimentos y previniendo el estreñimiento.
- El fósforo contribuye a la salud de los dientes y los huesos.
La ensalada Great Lakes es un producto saludable apto para el consumo diario, que favorece la salud y el bienestar general.
Descripción de la apariencia y el sabor
La planta tiene hojas grandes, redondeadas y verdes, con bordes ligeramente ondulados y una superficie ligeramente rugosa. Las cabezas son esféricas, con la base bien cerrada. Esto hace que la variedad sea apta para el transporte a larga distancia y el almacenamiento prolongado. Las hojas son apreciadas por su textura crujiente.
Siembra y cultivo
Elija una zona soleada y bien ventilada, protegida de la humedad estancada. Este cultivo crece mejor en suelos ligeros y fértiles con un pH neutro o ligeramente ácido. Para mejorar la fertilidad, prepare los bancales con antelación fertilizándolos con materia orgánica en otoño.
- ✓ La temperatura óptima del suelo para la siembra no debe ser inferior a +10°C para evitar retrasos en la germinación.
- ✓ Para prevenir enfermedades fúngicas, asegure una buena circulación de aire alrededor de las plantas, evitando plantaciones densas.
Siga estas importantes pautas:
- Para una mejor germinación, remoje las semillas en agua tibia durante 12 horas.
- Cava la zona, quita las malas hierbas y añade abono orgánico como humus o compost. Nivela el suelo y humedécelo ligeramente antes de sembrar.
- Plante las semillas a 1-1,5 cm de profundidad en surcos separados entre 30-40 cm. Siembre cuando la temperatura del suelo alcance los 10-12 °C. Cubra con una capa de tierra suelta y compacte ligeramente. Los primeros brotes aparecerán en 7-10 días. Aclare las plantas dejando una separación de 25-30 cm entre ellas.
Cuida tus plantas para asegurar una cosecha abundante. Sigue estos sencillos pasos de cuidado:
- Riego. El riego regular y adecuado es fundamental para obtener hojas jugosas y crujientes. Riega con moderación, teniendo cuidado de no encharcar la tierra. Mantener la humedad es especialmente importante durante los periodos de sequía; aplica agua tibia directamente en las raíces y evita que gotee sobre la superficie. Riega por la mañana o por la tarde.
- Fertilizante superficial. Dos o tres semanas después de la germinación, aplique fertilizante orgánico, como una infusión de gordolobo o excremento de pájaro. Posteriormente, abone las coles cada dos o tres semanas con fertilizantes minerales complejos o una infusión de ceniza de madera.
- Deshierbe y aflojamiento. Aflojar la tierra mejora la aireación de las raíces y ayuda a prevenir la formación de costras. Después de cada riego, afloje la tierra y elimine las malas hierbas para evitar que impidan el crecimiento de la lechuga. Desherbar a tiempo ayuda a prevenir la competencia por los nutrientes y la humedad.
Para proteger los cultivos de plagas y enfermedades, siga estos pasos:
- Ventile los invernaderos regularmente para prevenir enfermedades fúngicas.
- Utilice fungicidas ante el primer signo de enfermedades como el oídio o el fusarium.
- Retire las plantas afectadas para evitar la propagación de la infección.
- Para controlar pulgones y orugas, utilice insecticidas o productos biológicos.
- Trata las plantas con remedios caseros, por ejemplo, infusiones de ajo o tabaco.
- Cubra el suelo con mantillo para evitar las babosas.
Siguiendo estas sencillas reglas, obtendrá una cosecha abundante y de alta calidad que le deleitará por su sabor y frescura.
Reseñas
La lechuga iceberg Great Lakes es una de las variedades más populares, reconocida por los horticultores por su alta productividad, bajo mantenimiento y excelente sabor. Es especialmente apreciada por su larga vida útil y su capacidad para ser transportada sin perder su aspecto ni sabor. Un mínimo de cuidados es esencial para obtener cosechas abundantes.




