El riego de la acedera es fundamental para su cultivo, ya que no tolera la sequía ni el calor excesivo. La acedera no muere por falta de agua, pero su sabor y la estructura de sus hojas se deterioran: se vuelven duras, insípidas y pequeñas. Además, tras cortar la parte verde, no vuelven a crecer hojas nuevas.
¿Cuándo empezar a regar?
Las semillas pueden sembrarse en cualquier época del año, desde principios de primavera hasta julio, pero para un crecimiento rápido y una mayor producción, es fundamental un riego adecuado. Se recomienda sembrarlas en tierra bien húmeda, así que añada suficiente agua antes de plantar.
El primer riego se realiza entre 2 y 4 días después de la siembra, según las condiciones climáticas. Hasta que broten los primeros tallos, riegue cada uno o dos días, pero no con menos frecuencia. De lo contrario, las semillas tardarán más en germinar.
Si la siembra se realiza a principios de primavera, cuando todavía hay mucha agua de deshielo en el jardín, se reduce la frecuencia de riego.
Características y regularidad de la humedad del suelo
Dependiendo de las condiciones climáticas de una región determinada, los estándares de humedad del suelo cambian para acedera en crecimientoEs fácil comprobar si es necesario regar: no debe haber ninguna costra seca o agrietada en la superficie del suelo.
Pero existe otro método: excavar la capa de tierra 5 cm por debajo. Si la tierra está seca, hay que humedecerla.
- ✓ Utilice únicamente agua sedimentada para evitar la clorosis de las hojas.
- ✓ La temperatura del agua debe ser de al menos 18 °C para evitar el estrés en las plantas.
Requisitos básicos:
- El agua debe estar tibia, no fría, ya que lo segundo provocará que la planta deje de producir masa verde o muera.
- Riega con una regadera con pulverizador, evitando que el líquido toque las hojas (empezarán a cubrirse de manchas de moho y a pudrirse, ya que el follaje es bastante delicado).
- El agua de lluvia es adecuada para humedecer, pero también se puede usar agua del grifo (dejándola reposar). Para ello, llene un recipiente grande con el líquido, déjelo reposar durante 2-3 días y luego aplíquelo directamente a las raíces.
- El mejor momento para realizar el procedimiento es temprano por la mañana o al atardecer, cuando no hace calor.
- Para evitar la evaporación de la humedad, los expertos recomiendan el acolchado. Se puede utilizar turba, malas hierbas, hojas, paja o cualquier otro material natural como acolchado. Se extiende entre las hileras de acedera inmediatamente después del riego, en una capa de 1 a 3 cm (dependiendo del grado de aridez del clima).
- Evite el riego excesivo, ya que puede provocar estancamiento de agua en el jardín. Esto conlleva la pudrición de las raíces y el desarrollo de enfermedades fúngicas.
- La frecuencia media de riego para los cultivos de acedera es de una vez cada 4-7 días.
La cantidad de agua necesaria depende de la estación del año, el clima y las condiciones meteorológicas. Inmediatamente después de la siembra, se necesita más agua que una vez que las plantas han brotado. Sin embargo, la cantidad de agua se reduce gradualmente.
- Aumente los intervalos entre riegos durante la temporada de lluvias a 10-14 días.
- En climas cálidos, reduzca los intervalos a 3-5 días y aumente el volumen de agua en un 20%.
¿Cuándo se deja de regar la acedera?
Dado que la acedera se planta incluso en verano, se puede cosechar hasta las primeras heladas, pero es recomendable dejar de regarla 1-2 semanas antes de la última cosecha.
Si se desea obtener material para semillas, conviene dejar de regar antes, ya que la sequía favorece la liberación del tallo floral.
Siguiendo las pautas básicas de riego, la acedera no solo aumenta la producción, sino que también produce hojas sabrosas y jugosas. Es importante tener en cuenta el clima: si llueve mucho, reduzca la cantidad y la frecuencia de riego.
