La aparición de crecimientos verrugosos (quistes, linfocistos) en las aletas y la piel de los peces de los estanques es un signo de mala salud que no debe ignorarse. Este síntoma es característico de muchas enfermedades de los peces, en particular de la linfocistosis. Si no se trata, la enfermedad causará daños importantes a la piscifactoría.
La causa principal es la linfocistosis.
La formación de crecimientos esféricos en el cuerpo de los peces de estanque suele deberse a la linfocistis (hipertrofia celular, nodularidad en forma de racimo de uvas). Se trata de una enfermedad infecciosa causada por el linfocistivirus (o LCDV).
Este enfermedad de los peces Se conoce desde 1874. Sus síntomas se observaron primero en miembros de la familia de las platijas y luego en otras especies. La causa de la enfermedad no se identificó hasta 1962.
La linfocitosis se considera menos peligrosa que otros iridovirus a los que pertenece. Es una infección autolimitada. Raramente es mortal, pero causa un daño considerable a los habitantes del estanque infectado y a sus propietarios.
- reduce el aspecto comercializable del pescado;
- Promueve infecciones bacterianas, fúngicas y parasitarias secundarias en individuos enfermos.
Con los cuidados adecuados y condiciones de vida favorables, la enfermedad se resuelve espontáneamente en pocas semanas (o meses). Las personas recuperadas desarrollan inmunidad que previene la reinfección por LCDV.
Síntomas
Los habitantes de los estanques infectados con linfocistovirus presentan signos externos de enfermedad. Estos incluyen:
- En las aletas, la piel y las branquias se observan nódulos individuales en miniatura (diámetro de 1 a 1,5 mm) de color blanco, gris o negro;
- A veces, en el cuerpo de una persona enferma aparecen tubérculos con forma de uva de color rojo rosado;
- Las zonas afectadas de la piel aparecen algo hinchadas debido a la proliferación de tejido conectivo;
- Los ojos se salen de las órbitas si el tejido en contacto con la pared posterior del globo ocular está infectado;
- branquias protuberantes (este síntoma se observa en la enfermedad avanzada que ha provocado la proliferación del tejido branquial).
A medida que la enfermedad progresa, los nódulos aumentan de tamaño. En casos de hipertrofia celular grave, cubren toda la superficie de la piel y las aletas del pez. Con el tiempo, las lesiones linfoquísticas se rompen, dejando heridas que cicatrizan rápidamente.
La infección puede afectar no solo la piel y las aletas de los peces que habitan en los estanques, sino también sus órganos internos. En ocasiones, se forman linfocitos en las paredes del estómago, dentro del bazo, el hígado y los ovarios. En este caso, la muerte es inevitable.
Causas de la enfermedad
La principal causa de linfocistosis en peces de estanque es el contacto con un individuo infectado. La transmisión suele ocurrir cuando un pez sano se alimenta de las verrugas de un pez infectado. El riesgo de infección es especialmente alto durante la época de desove.
La lista de factores que contribuyen al desarrollo de esta enfermedad en los peces incluye los siguientes:
- heridas en el cuerpo resultantes de peleas con otros habitantes del estanque;
- daños en la piel causados por infestaciones y enfermedades parasitarias;
- transporte de pescado a largo plazo;
- situaciones estresantes que provocan un debilitamiento del sistema inmunológico;
- condiciones de vida desfavorables, en particular la sobrepoblación del estanque, la mala calidad del agua y las condiciones de temperatura inadecuadas;
- Cuidado insuficiente (daños a los habitantes del embalse debido a acciones negligentes de los trabajadores de las piscifactorías, uso de piensos de baja calidad).
Una vez dentro del pez, el virus infecta las células, afectando su funcionalidad. Comienza a controlar la síntesis de proteínas. La célula infectada produce nuevas partículas virales, que crecen de forma anormal. Está cubierta por una cápsula de una sustancia proteica densa. Esto es el linfocisto.
La formación de focos de infección persistentes es común en reservorios naturales. Una situación similar puede ocurrir con un cuidado inadecuado de los peces de estanque durante la cría artificial.
Prevención y tratamiento
Según los veterinarios, la linfocistosis no es altamente contagiosa. Evitar el contacto entre peces enfermos y sanos es suficiente para prevenir un brote masivo de la enfermedad en el estanque. Para ello, será necesario aislar a los peces que presenten síntomas de infección por LCDV.
Las medidas preventivas pueden ayudar a evitar que los habitantes de los estanques se infecten con hipertrofia celular:
- Vigilar la salud de los peces y responder con prontitud a la aparición de síntomas de cualquier enfermedad;
- creación de condiciones de vida favorables para los peces de estanque (agua de alta calidad, condiciones de temperatura correctas, cumplimiento del indicador de densidad de población óptima);
- nutrición adecuada;
- Rechazo a utilizar alimento vivo consistente en crustáceos que parasitan peces salvajes;
- prevenir lesiones a los peces durante el transporte o traslado de un estanque (o acuario) a otro;
- una inspección minuciosa del pez adquirido, negándose a introducirlo a otros habitantes del embalse si muestra síntomas de linfocistosis;
- Poner en cuarentena a los peces nuevos (duración: de 2 semanas a 2 meses) antes de liberarlos en el estanque;
- traslado de los individuos particularmente pugnaces y agresivos a un acuario o estanque aparte;
- control del número de machos de cada especie para evitar peleas entre ellos;
- prevenir situaciones estresantes que debiliten la inmunidad de los habitantes del estanque.
No existen medicamentos que curen esta enfermedad viral en los peces infectados. La enfermedad se resuelve por sí sola en 3 o 4 semanas si el pez recibe los cuidados adecuados y se mantiene en un ambiente favorable.
- ✓ Un estanque separado con una temperatura del agua de +20-22 °C para acelerar el metabolismo y la respuesta inmunitaria.
- ✓ Reemplazo diario del 10% del agua para mantener su pureza y calidad.
Los veterinarios recomiendan colocar a los individuos enfermos con signos externos de infección por linfocistosis (crecimientos y lesiones cutáneas) en un estanque de cuarentena con agua limpia. Deberán mantenerse en buen estado. alimentarProtéjalo del estrés. En unas pocas semanas, las protuberancias en la piel y las aletas se disolverán y las heridas sanarán.
En casos de infección grave por el virus del nudo de la vid, manifestada por la formación de numerosos crecimientos y lesiones cutáneas, los veterinarios recomiendan sacrificar el pez afectado y quemar su cuerpo. Estos peces no deben darse de comer a los habitantes sanos del estanque.
¿Qué peces son susceptibles a la enfermedad?
Unas 150 especies de peces son susceptibles a la infección por linfocistosis. Los miembros de los órdenes Perciformes y Lenguados son particularmente susceptibles. La enfermedad de los nódulos de la vid afecta tanto a peces marinos como de agua dulce. Este virus es devastador para los grupos de peces más evolucionados.
La linfocistosis es una enfermedad viral común que afecta a las piscifactorías especializadas en la producción y venta de lenguado, perca y lucioperca. La enfermedad provoca una disminución en la comercialización del pescado, con la aparición de verrugas en las aletas y la piel. El tratamiento consiste en medidas sanitarias y veterinarias generales. El pronóstico para los peces afectados es favorable.

